Etiqueta: Jordi Lafebre

  • Lo mejor de 2023 (y VI): BD no publicada en España

    Lo mejor de 2023 (y VI): BD no publicada en España

    Soy un purista con los idiomas hasta dónde mis conocimientos me lo permiten, claro. Y siempre que es posible, prefiero ver el cine y las series en su lengua original —y aquí me da igual que sea cantonés, swahili o kurdo— o leer en el idioma en que lo que fuera que vaya a leer estuviera escrito. Aquí, desafortunadamente, la amplitud de lo que puedo consumir queda limitada al castellano, obviamente, al inglés, al francés y, en muy menor medida —muy, muy menor— al italiano si le echo esfuerzo, paciencia y la ayuda de la realidad aumentada de Google. Práctica que llevo desde que comencé a leer tebeos cumpliendo semanalmente con la lengua de Shakespeare, y que me ha permitido siempre poder contar en mi tebeoteca con esas «chachi» ediciones USA que, por fin, están llegando a nuestro país, no fue hasta hace tres años que, curso de refresco de francés mediante, comencé a abrir la posibilidad a adquirir álbumes francobelgas directamente en Francia. Una puerta que, de ir poco a poco durante los primeros meses, terminé abriendo de manera virulenta cuando decidí que iba a vender todos los álbumes europeos que tenía en castellano para comprarme sus equivalentes franceses. Sí, estoy tarado, a ver quién de vosotros no lo está de un modo u otro.

    Dicho y hecho, después de un año de echar dinero, vender poco a poco la masiva cantidad de volúmenes de que contaba —no sabría deciros un número concreto, pero fueron más de 500 seguro—, e ir incorporando las ediciones «originales», conseguí mi objetivo…o lo que no sabía que era la primera parte de mi objetivo, porque, evidentemente, después vino la segunda: estar pendiente a lo largo del año de las novedades publicadas al otro lado de los Pirineos e ir adquiriendo, a ciegas, lo que fuera que llamara mi atención. De fondo, además, había un motivo para ir haciendo esto. Y ese no era otro que el que hoy toma forma con esta sexta y última entrada de lo Mejor de 2023: poder ofreceros una mirada a material que aún no ha visto la luz en España y que, creo, sería de incorporación imprescindible para aquellos amantes del tebeo francobelga que no controlen el francés si, con el tiempo, terminan apareciendo por aquí.

    No son, ni de lejos, todos los álbumes franceses que he comprado y leído a lo largo de los últimos 12 meses, pero creo que los catorce títulos que os traigo a continuación suscitará lo suficiente vuestra curiosidad para que estéis atento por si, en algún momento indeterminado de 2024, aparecen por alguna de las editoriales españolas. Por cierto, huelga decir que, asociado a esta nueva sección, habrá mañana un premio. De cajón, vamos.

    Bouncer: Hécatombe

    BOUNCER #12 - Hécatombe - Sceneario

    Inesperado. MUY INESPERADO. Vamos, que si me llegan a pedir que adivinara qué serie iba a contar con una continuación durante este 2023, la última que habría dicho es el ‘Bouncer‘ de Jodorowsky y Boucq. Y, sin embargo, aquí la tenemos, con un guionista que a sus ¡¡¡94 años!!! sigue más o menos en plena forma y un dibujante que a sus 68 todavía tiene muchísimo que decir en el noveno arte: ‘Hécatombe‘ es todo lo que hizo a ‘Bouncer’ uno de los puntales ineludibles del western en viñetas y, aunque probablemente sea mucho pedir, no nos importaría que 2024 nos pillara de nuevo con la guardia bajada y otro álbum como este cayera en nuestras manos.

    CLOVD

    CLOVD #1: la dame de Birka. – L'étagère imaginaire

    Después de dos años desde que el sello Label 619 de Rue de Sèvres publicara el séptimo y ¿último? álbum de ‘Funerailles‘ —y lo ponemos así, entre interrogantes, porque la última página de dicho volumen indicaba claramente «A suivre» (continuará)— hete aquí que Florent Maudoux nos sorprende con el lanzamiento de una nueva cabecera protagonizada, al menos en parte, por Funeral —el mismo personaje central de la anterior serie— y situada varios años después de aquella. El artista francés sigue demostrando que al universo de Freaks’ Squeele le queda todavía muchísimo que contar y nos regala 100 páginas preñadas de una imaginación superlativa que, en lo gráfico, como siempre ha pasado a cada nuevo trabajo suyo, consigue arreglárselas para superar a todo lo que le hemos visto hasta ahora, logrando conectar con una versión suya más limpia y que, si eso era algo posible, se vuelca más en detallar cada viñeta. De verdad, no podéis haceros una idea de la espectacularidad que rezuma de algunas planchas. Y la duda es evidente ¿veremos en castellano publicado esto? ¿Alguien ha dicho Nuevo Nueve?

    Frontier

    Celebrated author and game designer Guillaume Singelin's FRONTIER! - COMIC  CRUSADERS

    PTSD‘ supuso toda una sorpresa y el descubrimiento de un Guillaume Singelin que con este álbum de ciencia-ficción que Grafito publicará en el primer trimestre del año, da todo un golpe de autoridad en la mesa y se posiciona como uno de los autores más a tener en cuenta de cara a lo que sea que nos tenga que traer el próximo año. Ambiciosa y hermosa a partes iguales, la historia de ‘Frontier‘ reposa de manera ostensible en un pequeño reparto que rebosa carisma por los cuatro costados, y el agradable dibujo de Singelin que, a medio camino del manga SD, echa el resto en representar hasta el mínimo detalle del agorero futuro que imagina para la humanidad, nos sorprende una y otra vez, conquistándonos desde la primera página. Haríais muy, pero que MUY BIEN en conseguir una copia en cuanto las gentes de Grafito lo publiquen, que seguro que su edición no le va a la zaga a la magnífica que han hecho en el Label 619 de Rue De Sevres. Además, un dato extra: si no hubiera sido por el que al final se ha llevado el gato al agua, estaríamos hablando de la Mejor BD No Publicada de 2023. Ahí queda eso.

    Je Suis Leur Silence

    Je suis leur silence - BD, avis, informations, images, albums - BDTheque.com

    Bueno, la aparición de esta está más que cantada —de hecho, nos apostaríamos lo que fuera a que será Norma la que lo traiga a España—, pero haber tenido la oportunidad de poder dar cuenta de ella antes de que finalizara el año es uno de esos instantes en los que uno se siente afortunado por poder acceder a material en francés. Para esos que lo estáis esperando, y aunque no me guste establecer comparaciones cuando éstas son tan imposibles, os diré que este polar que se desarrolla en Barcelona y hace gala de un humor fresquísimo y aún más desparpajo no llega a las alturas de ‘Carta blanca‘…ni falta que le hace: Jordi Lafebre sabe muy bien lo que se trae entre manos y carga las tintas en una protagonista que es TODO carisma y que es tal hallazgo que por sí sola justificaría la compra de este álbum.

    La Bête 2

    La Bête Tome 2, Zidrou et Frank Pé baptisent le Marsupilami

    Desconocemos si Editorial Base sigue publicando tebeos. De no hacerlo, a saber si este segundo y MAGNÍFICO último álbum del Marsupilami de Zidrou y Frank Pé verá la luz en España, pero esperemos que, si no son ellos, otra editorial pueda pujar para hacerse con los derechos y traeros 208 páginas que son pura maravilla y más corazón. A ver, que no es de extrañar, no ya porque Zidrou esté implicado, sino porque el primer volumen ya atesoraba esas cualidades y este no hace más que continuar insistiendo en los mismos valores que su predecesor, configurando una dupla de una belleza visual sin par que llega, directa, a lo más hondo de nuestro ser.

    Le Coeur en Braille

    Le cœur en braille - BD, informations, cotes

    Sabéis, supongo, que soy un romántico empedernido y que me encanta, ya lo dije ayer en la selección de lo mejor de cine, la comedia romántica. Así que cualquier ocasión en que el género se cruza por delante en viñetas hay que aprovecharla, y este ‘El corazón en braille’ prometía…y cumple sus promesas. El avance de su trama no tiene siempre el ritmo correcto porque se nos antoja que esta adaptación de la novela homónima de Pascal Ruter habría necesitado de más páginas para respirar mejor, pero se le perdona por el carisma que despiertan Victor y Marie-Jose, los dos adolescentes protagonistas y el calor que desprende, no ya su preciosa historia de amor, sino el dibujo de Anne-lise Nalin. Un tebeo precioso de esos que se hacen rápido un lugar en el corazón.

    Les Cités Obscures: Le Retour du Capitaine Nemo

    Tirage de luxe - Les Cités Obscures - Le Retour du capitaine Némo -  Hennebelle - Tirages de luxe

    Otra sorpresa mayúscula del estilo de la que nos llevábamos con ‘Bouncer: Hécatombe‘ es la que nos han dado François Schuiten y Benoît Peeters con este álbum enmarcado en el siempre fascinante universo de Las Ciudades Oscuras. Por si el pertenecer a un rincón tan imprescindible de la BD francobelga no fuera suficiente, lo que Schuiten y Peeters se marcan aquí se arropa de ese carácter gracias a su premisa de partida: servir a la par de corolario y continuación apócrifa de las aventuras del Capitán Nemo, logrando el guionista conectar con su Verne interior para hacer de la parte escrita de esta relato ilustrado —porque no es cómic, sino texto a la izquierda e ilustración a toda página a la derecha salvo por las últimas páginas— todo un regreso a lo mejor que el literato francés era capaz de ofrecer. Si a eso le unimos unos dibujos de Peeters que quitan el hipo, lo que tenemos es un álbum de esos que ni hay que pensárselo antes de incorporarlo raudos a la tebeoteca.

    Les Coeurs de Ferraille 2. L’Inspiration

    Les coeurs de ferraille tome 2 - L inspiration - Bubble BD, Comics et Mangas

    No vais que tener que esperar mucho para poder deleitaros con lo que Beka y Jose Luis Munuera han vuelto a conseguir con el segundo volumen de ‘El corazón de hojalata‘ porque, si habéis visto las novedades que nos esperan en enero, ya sabréis que Nuevo Nueve lo publica en pocas semanas. Todo lo que dijimos del primer volumen se aplica a este segundo. Y ahí lo vamos a dejar por ahora, que ya hablaremos a placer de él cuando nos llegue en castellano. Por el momento, que quede clara una idea: queremos más de este maravilloso universo, y lo queremos ya.

    Les Guerres de Lucas

    Les Guerres de Lucas, Star Wars la révolution

    Hete aquí una lectura que encierra una curiosa paradoja: todo —o casi todo— lo que Laurent Hopman y Renaud Roche cuentan en estas ‘Las guerras de Lucas‘ es de eso que cualquier aficionado a Star Wars sabe de sobra, así que cabría pensar que el potencial lector es aquél que quiera saber algo más sobre cómo se gestó la primera parte de la saga galáctica; más, al mismo tiempo, el hecho de ser un cómic que gira en torno al arranque de la que para muchos, entre los que me incluyo, es un referente inequívoco, no ya de sus filias cinematográficas sino de su misma existencia, lo convierte en compra obligada. Lo dicho, tan paradójico como genial, porque lo que aquí consiguen los autores, combinando mil y una referencias de mil y un sitios es un tebeo entretenido con un ritmo magnífico que se lee con enorme interés y en el que sorprende, por lo engañosamente sencillo, el dibujo de Roche, brillante de principio a fin. La fuerza, sin duda, ha acompañado a los franceses en su viaje a esa galaxia muy, muy lejana.

    Loire

    Dans « Loire », la nouvelle fiction de Davodeau, le personnage principal  c'est le fleuve lui-même… | BDZoom.com

    Étienne Davodeau tiene una forma muy personal y única de marcar a fuego sus creaciones. Y no me refiero ya a la obviedad de lo reconocible de su dibujo sino a la fuerte personalidad que detentan sus historias, que hacen gala siempre de una naturalidad asombrosa y cuentan, igualmente siempre, con personajes de los que podrías encontrarte a la vuelta de la esquina en situaciones que no tienen porque ser extraordinarias pero lo parecen cuando él las cuenta. Bajo ese prisma es como encontramos ‘Loire‘, una suerte de iteración sobre ‘Los amigos de Peter’ de Kenneth Branagh que se hace irresistible en la forma en que define a su protagonista principal y a los cuatro o cinco que se suman a una experiencia llamada, quizá no a cambiar sus vidas, pero sí a hondas reflexiones existenciales. No es ‘Lulú desnuda‘ ni ‘Los ignorantes‘, pero nos ha encantado su joie de vivre.

    Madeleine, Résistante 2

    Madeleine, Résistante #2 - La Ribambulle

    La primera entrega ya formó parte de la selección de lo mejor de 2022, y estábamos deseando echarle el guante a la continuación. Tanto, que no hemos sido capaces de esperar a que la publicara Ponent Mon y nos hemos hecho con el volumen del sello Aire Libre de Dupuis. Una continuación que no defrauda, que hace gala de los mismos valores que ostentaba la primera, que nos hace partícipes a través de su protagonista femenina de episodios de la resistencia francesa de esos que sólo llegarás a conocer si lees estas memorias puestas en viñetas y que cuenta con un dibujo de Dominique Bertail que es una auténtica gozada. Lo peor, no obstante, ese a suivre del final…bueno, o quizás es lo mejor. Sí, sin duda es lo mejor, queremos más de Madeleine y sus recuerdos durante la Segunda Guerra Mundial.

    Mecanique Celeste 2. La Source

    Mécanique céleste -2- La source

    Menuda fue la sorpresa que, hace tres años, nos llevamos con la ‘Mecánica celeste‘ de Merwan Chaban. Tanto, que pese a lo que muchos decían con respecto a su raquítico guión, no tuvimos problema alguno en colocarla en la selección de lo mejor de 2020. Más, cerrada como quedaba la historia de Aster, poco podíamos imaginar que su autor fuera a continuarla con un álbum que carga mucho más las tintas en el guión, como si el artista hubiera dado oído a los que hablaron en contra de la primera entrega y hubiera hecho un «agarradme el cubata». El resultado, algo inferior al primer volumen, es no obstante tan enérgico y asombrosamente bello como él. Y eso nos basta para incluirlo aquí. ¡Ah! Y lo tendréis disponible de mano de Nuevo Nueve en el primer semestre del año.

    Musée

    Musée (par Christophe Chabouté)

    Como espacio museístico, creo que la transformación de antigua estación de ferrocarril a contenedor de arte hace del museo de Orsay uno de los más interesantes que he tenido la oportunidad de visitar. Y eso mismo tiene que haberle parecido a nuestro admirado Christophe Chaboute, que dedica su nuevo trabajo a dar alas a una curiosa idea: ¿Qué pasa cuando un museo se cierra y las obras de arte se quedan solas para poder hablar de cómo les ha ido el día? Tan intrigante premisa de partida da para un álbum en el que el autor combina sus habituales y siempre elocuentes silencios con páginas en las que, sorpresa, da paso a diálogos, algo que le hemos visto pocas veces y que aquí funciona a la perfección por lo mucho que permite explorar, de una parte, y desde la acidez, a aquellos que visitamos las salas de un museo y, de la otra, echándole gran imaginación, a aquello que departen estatuas y cuadros del Orsay, habiendo lugar aquí desde la risa —una de las estatuas intentando averiguar cómo diantres funcionan los aseos y para qué sirve el papel higiénico— a la reflexión o la melancolía. Todo ello envuelto, por supuesto, en el magnífico control de las luces y las sombras del que siempre hace gala el artista francés.

    Notre Dame de Paris

    Notre-Dame de Paris » : le temps de la cathédrale ! | BDZoom.com

    Georges Bess nos dejó anonadados en 2021 con la dupla formada por sus adaptaciones de ‘Drácula‘ y ‘Frankenstein‘. Tanto, que hizo doblete en nuestros Premios, reconociendo desde aquí a la dupla de álbumes como mejores BD de dicho año y al artista como el mejor dibujante de BD. Sin saber si la tendencia que había comenzado con las aproximaciones a las obras de Bram Stoker y Mary Shelley encontraría algún tipo de continuación, la sorpresa ha sido monumental cuando este año nos hemos topado con la traslación de la inmortal obra de Victor Hugo a viñetas. Bueno, a viñetas, a unas páginas que son un dechado narrativo que mezcla diversas estructuras y que en la enorme edición de Glénat, igual que la de los dos álbumes anteriores, nos deja extasiados a lo largo de sus 200 páginas. Habría repetido doblete. Sí, lo habría hecho, pero algo se interpuso…

  • Premios Fancueva 2021

    Premios Fancueva 2021

    Otro año que termina. Y lo vuelve a hacer con la incertidumbre como clara protagonista. La pandemia está más desbocada que nunca y el escenario tras las fiestas es más negro de lo que ya lo era por esta época el pasado 2020. Mientras tanto, la vida sigue a galope tendido y nosotros nos despedimos dejándoos en las líneas inferiores la información que hemos ido colgando a lo largo de la mañana en nuestras redes sociales.

    Sólo nos resta desearos la mejor entrada de año posible. Que los Reyes os traigan todo aquello que deseáis —y no hay mayor deseo, creo, que este 2022 la situación comience a revertir, aunque sea un poco— y que, como siempre decimos, el próximo año venga cargado de mil y una lecturas con las que seguir vibrando. Nosotros estaremos ahí, como siempre, para traeros todas las que podamos, anunciándoos ya que, a nuestro regreso el próximo día 10, vendremos de la mano de algún que otro cambio más que añadir a los que hemos ido haciendo en los últimos meses.

    Sin más que añadir, aquí tenéis los Premios Fancueva 2021 que, para esta edición, cuentan con un par de nuevas categorías.

    Mejor Cómic U.S.A 2021. ‘Batman Earth One 3’

    Ya decíamos el primer día del repaso a lo mejor de este 2021 que Geoff Johns y Gary Frank nunca defraudan. Una sentencia que adquiere toda su dimensión con este tercer y, lamentablemente, último volumen que, no sólo establece a ‘Batman Earth One‘ como lo mejor de lo que ha aparecido en este rincón del Universo DC, sino que se las apaña para colarse, con inusitada contundencia entre lo mejor del hombre murciélago que hemos leído nunca. Considerando que, a título personal, Batman es mi superhéroe favorito con diferencia dentro del panteón de DC y que acumula incontables historias de lectura imprescindible en sus 80 años de recorrido, que coloquemos a los tres volúmenes de ‘Earth One’ entre ellos habla por sí sólo.

    Mejor Artista U.S.A 2021. J.H. Williams III

    Decíamos, de nuevo, el pasado lunes, que lo que J.H. Williams III estaba llevando a cabo con ‘Echolands‘ suponía, desde el lanzamiento de la colección, «uno de los puntos álgidos del mes»; y en nuestra cabeza ya no había duda alguna acerca de quién iba a ser el merecedor de esta primera ocasión en la que concedemos el Premio al Mejor Dibujante U.S.A: mezclando técnicas como si no hubiera un mañana y explorando allí hasta dónde ningún artista ha llegado antes las posibilidades de la página doble apaisada con una narrativa que supera, y de qué manera, las excelencias que ya le viéramos en ‘Batwoman‘.

    Mejor BD Europea 2021. Ex aequo ‘Drácula’ y ‘Frankenstein’

    La primera, nos dejó tal impresión cuando la leímos a comienzos de verano que, a la conclusión de la reseña, ya nos preguntábamos si sería la mejor lectura europea del año —una pregunta que, de nuevo, casi estaba ya respondida nada más hacerla. Poco tiempo después supimos que Georges Bess estaba enfrascado en otra ambiciosa adaptación que, como ‘Drácula‘, ha conocido amplios ejemplos en el noveno arte: la de ‘Frankenstein‘ de Mary Shelley. Lo que no podíamos imaginar es que íbamos a tener acceso a ella antes de que terminara el año y que, al finalizar su lectura —cosa que hicimos en un par de días febriles— no íbamos a ser capaces de otorgar el galardón a la una sin hacer lo propio con la otra. Así pues, nuestro premio a la Mejor BD Europea de 2021 va a parar a dos álbumes que, en su edición de lujo de Glénat son sendas puñeteras joyas para la tebeoteca que las aloje.

    Mejor Artista BD Europea 2021. Georges Bess

    A punto hemos estado de conceder un segundo ex aqueo. A punto. Y es que, junto a la obviedad de que Georges Bess tuviera que estar aquí por la riqueza infinita de sus lápices tanto para ‘Drácula‘ como ‘Frankenstein‘, teníamos ahí a Federico Bertolucci y sus maravillosas planchas para ‘Brindille‘ como firmes contendientes a alzarse con esta primera ocasión en la que concedemos el Premio al Mejor Artista de BD Europea en Fancueva. Al final, por muy poco, hemos decidido dejar solo a Bess porque, mecacho, el francés ha logrado cuajar más de 400 páginas en un tiempo récord y con una calidad a prueba de detonaciones atómicas. GRANDE.

    Mejor Tebeo Español 2021. ‘Carta Blanca’

    Dijimos tanto de él cuando lo reseñamos a comienzos de verano que no podemos sino recomendar a esta maravillosa historia de amor como una de las compras más seguras que podéis hacer de cara a los Reyes de dentro de unos días. Jordi Lafebre borda su mejor trabajo hasta la fecha, algo que, considerando su trayectoria, ya habla por sí solo de la majestuosidad de este volumen.

    Mejor Editorial 2021. Nuevo Nueve

    Cuando instauramos los Premios Fancueva en 2017, no tuvimos duda de que era Dibbuks la editorial que más se merecía llevarse el galardón de Mejor Editorial de aquella primera edición. Pero, en realidad, más que premiar a un sello, lo que estábamos haciendo por aquél entonces era reconocer la extraordinaria labor que Ricardo Esteban hacía, mes a mes, con su primer proyecto editorial. Justo es que, después de un año en el que le hemos visto publicar exquisiteces MIL, volviéramos a premiar la inquieta personalidad de un hombre del que, atención, sabremos mucho más en pocos días. Hasta ahí podemos leer.

    Mejor Cómic 2021. ‘IN.’

    Lo leímos una vez, gracias a encontrárnoslo en un vídeo de Near Mint Condition —en nuestra humilde opinión, el canal de YouTube que, hoy por hoy, es referente en lo que a cómic estadounidense se refiere—, y no dimos crédito a lo que acabábamos de gozar. Lo leímos, a los pocos días, una segunda vez y, de nuevo, no podíamos creer lo que Will McPhail cuajaba en sus páginas. Y, no satisfechos con esas dos lecturas —que, como supondréis, ya la situaban como lo mejor que nos habíamos echado a la cara durante 2021—, volvimos a leerla hace unos días para confirmar si las dos instancias previas habían sido un mero espejismo.

    Y, no, no lo fueron: lo que McPhail logra con ‘IN.‘ no está al alcance de cualquiera, y la inmediata empatía que el artista consigue generar para con su alter ego en el papel, la engañosa sencillez de sus planteamientos narrativos y la limpieza de sus páginas no son sino antesala de una historia que es un misil a nuestros corazones. Mención especial merecen, porque rayan en lo magistral, las páginas en las que el artista gráfico del New Yorker deja paso al color y enmudece los diálogos para cargar las tintas en lo poético y metafórico del mensaje que se pretende transmitir. Y no sigo porque, de hacerlo, podría agotar tres o cuatro párrafos más. En su lugar, os dejo con la obvia recomendación de que intentéis haceros con una copia de este enorme cómic.

    Premio del Público 2021. Mejor Dibujante Español. Ex aqueo Jordi Lafebre y Pepe Larraz

    Ha estado muy reñido —reñido de cojones, cabría precisar—. Tanto, que al final, el tener el mismo número de votos ha decretado que sean dos los premiados con el galardón al Mejor Dibujante Español 2021. Y qué dos dibujantes: lo que Pepe Larraz ha ido desarrollando mes a mes en las páginas de ‘X-Men—por no hablar de lo que hizo en las de ‘X of Swords— las han situado, sin lugar a dudas, entre el Top5 de lo más espectacular del último año en tierras yanquis; por su parte, y ya lo decíamos un pelín más arriba, Jordi Lafebre ha cuajado con ‘Carta Blanca‘ el mejor trabajo hasta la fecha de su soberbia trayectoria. Sólo podemos felicitar a los dos premiados y pedirles, con toda humildad, que no cesen en su empeño constante de engrandecer el nombre de España en el mercado internacional del noveno arte.

    Nada más por nuestra parte. Insistimos en nuestros más fervientes deseos de que este 2022, como ya le pedimos al 2021, nos devuelva parte de la normalidad perdida. ¡¡¡Nos vemos leemos en breve!!!.

  • ‘Carta blanca’, amor en sentido inverso

    ‘Carta blanca’, amor en sentido inverso

    Declaración de principios para empezar a las claras y con honestidad: ADORO el trabajo de Jordi Lafebre. Así, sin ambages ni circunloquios. Todavía no me he acercado a una página dibujada por él que, hasta ahora con guiones ajenos del (casi) siempre fenomenal Zidrou, no me haya hecho temblar las piernas y revolotear mariposas en mi estómago por mor de una sensibilidad, un gusto, una elegancia y una delicadeza tan mayestáticas como las que podemos ver en ‘Lydie‘, ‘La Mondaine‘ o, por supuesto, en el calor y candor constante que, desde que comenzara, están ofreciendo ‘Los buenos veranos‘. Pero, aún asumiendo la inabarcable grandeza de todos los ejemplos anteriores, y en una apreciación que, quizás, sea exclusivamente personal, ya había ganas de ver lidiar a Lafebre como autor completo, algo que por fin nos ha sido otorgado con ‘Carta blanca‘, un álbum que, avisamos ya, antes de entrar en más detalle, es una de las LECTURAS de este 2021.

    Lafebre llega a ‘Carta blanca’ con las lecciones muy aprendidas de tantas colaboraciones con Zidrou y, de hecho, el guión de esta soberbia historia de amor bien podría haber salido de la imaginación del guionista francés por las muchas concomitancias que la personalidad de lo que el artista catalán pone en pie guarda para con los mejores trabajos de Benoît Drousie: personajes que enamoran tras un par de viñetas, situaciones que parecen sacadas de la cotidianidad pero que son puestas en valor por medio de una narración que apasiona y engancha y, sobre todo, la placentera sensación de que, conforme vas leyendo, tu corazón se va acurrucando gracias a un tono general que sólo imprime sentimientos positivos en el afortunado lector que se deje llevar.

    No quedándose ahí —que, sinceramente, ya sería un logro de envergadura— Lafebre da a su primera aventura a timón completo no solo un contenido apasionante sino un continente que lo es aún más. Arropándose bajo el influjo del ‘Memento‘ de Christopher Nolan, el dibujante plantea la estructura de ‘Carta blanca’ de fin a principio a través de veinte capítulos que, en cuenta atrás, comienzan con los protagonistas bastante talluditos para, poco a poco, ir retrocediendo en el tiempo y, al hacerlo, destilando con precisión maestra el bello y poético elixir que conforman estas páginas. El experimento, que podría haber salido muy mal, jugando al sinsentido en algunos momentos o careciendo por completo de interés cuando ya se sabe cómo a terminar la historia después del primer capítulo, es todo un dechado de virtudes narrativas que hace de la economía informativa y de depositar mucha fe en la inteligencia del lector —la «normal» y la emocional— dos de sus mejores bazas.

    Y es que, en ese viaje hacia atrás en el tiempo, Lafebre va dando saltos de desigual longitud para ir acercándonos, ora en paralelo, ora en una única vía, a las intensas vidas de Ana y Zeno. Ella, alcaldesa de su ciudad; él, científico y librero trotamundos. Su historia, trufada de mil tribulaciones, encuentra en esta forma tan peculiar de ser narrada todo un rosario de virtudes que pasan por, pero no se limitan a, ir conociendo no sólo a los protagonistas sino al pequeño cosmos de afables secundarios que los rodean; por asistir con el interés siempre en lo más alto al goteo de información que nos ayuda a comprender por qué sus existencias siempre estuvieron separadas y juntas a la vez; por jugar a nunca desvelar detalles de más, demostrando una capacidad maestra para medir con rasero cuánto es lo que nos quiere contar para continuar manteniendo incólume nuestra intriga o, por supuesto, por desplegar, a lo largo de las 152 planchas, el que nos atreveríamos a afirmar, por muy osado que pudiera parecer a la luz de lo que hasta ahora le hemos leído, la mejor versión del arte de Lafebre que hemos podido contemplar.

    Detallista sin resultar barroco y caricaturista sin devenir en exagerado, el trazo del barcelonés alcanza aquí cotas que superan con holgura la magnificencia que le habíamos conocido en cualquiera de los títulos que citábamos en el primer párrafo, haciendo el dibujante de la puesta en escena y el diseño de escenarios sendas apuestas que, página tras página, demuestran sin atisbo de duda que este ha sido un proyecto surgido de un desaforado amor por el medio. Un amor que transpira en unas planchas de narrativa perfecta, de composición maravillosa, de soberbio color y de dibujo sublime que, en singular conjunción con el guión, dan como resultado una obra maestra sin paliativos.

    Habiéndose dejado el listón tan alto, no podemos sino confiar en que, más allá de la inminencia del sexto álbum de ‘Los buenos veranos’ —que, cuando estas líneas aparezcan publicadas, ya habrá visto la luz al otro lado de los Pirineos—, Lafebre superará con creces el logro que supone ‘Carta blanca’ y nos regalará, esperemos que más pronto que tarde, otra misiva de amor hacia el noveno arte que, como la que tratamos aquí, no conozca de filias hacia géneros y localizaciones y logre la aclamación unánime que, al menos hasta el momento, ha conseguido este álbum SOBERBIO, este tebeo con mayúsculas que, ya lo decíamos al principio, se posiciona con mucha fuerza, no ya para una de las lecturas españolas del año sino como LA LECTURA española del año. En diciembre saldremos de dudas.

    Carta blanca

    • Autores: Jordi Lafebre
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 152 páginas
    • Precio: 25 euros
  • ‘Los buenos veranos 2. La cala’, directa al corazón

    ‘Los buenos veranos 2. La cala’, directa al corazón

    Habiéndoles casi declarado mi amor eterno en la entrada que dedicamos a la primera entrega de ‘Los buenos veranos’ allá por finales del pasado mes de agosto, tres son las afirmaciones que se podrían hacer con respecto a esta segunda parte de la obra firmada por Zidrou y Jordi Lafebre. La primera y más obvia es que las expectativas ante la continuación de un álbum que se colocaba por derecho entre lo mejor de 2016, eran, por decir algo aproximado, estratosféricas. La segunda, ligada de forma íntima a la anterior, es que tanta era la confianza en que lo que aquí encontraríamos estaría más que a la altura de las circunstancias, que dichas expectativas no se dejaban acompañar en ningún extremo por el consabido temor a que la continuación del relato de las vidas de la familia Faldérault fuera a dejarnos insatisfechos. Y, claro está, así ha sido. Y de qué manera.

    Es aquí donde hace acto de aparición la tercera de las citadas afirmaciones por cuanto, si estáis pensando en que poco es lo diferente que se podría comentar aquí con respecto al álbum anterior, estaríais en lo cierto. Más o menos. Sí, el guión de Zidrou se mueve en muy similares parámetros a como lo hiciera ‘¡Rumbo al sur!», insistiendo mucho más en esta ocasión en la profesión de dibujante de cómics del patriarca de tan singular familia y en lo mucho que le cuesta alcanzar su sueño de tener una colección propia —algo que el guionista aprovecha para introducir sutiles miradas críticas al mundo francobelga de la publicación de tebeos—.

    Más allá de eso, el mensaje de unidad familiar y de exprimir al máximo cada momento de experiencia compartida con los tuyos impregna con la misma intensidad unas páginas en las que la cercanía hacia los personajes aumenta sobremanera tanto por el conocimiento previo que sobre ellos tenemos como, sobre todo, por la desmesurada MAESTRÍA con la que los trata Jordi Lafebre, convirtiéndolos, como ya decía hace unos meses, en entes tridimensionales que traspasan lo impreso y ficticio del papel para anidar en nuestros corazones. Soberbia. Magnífica. Asombrosa. Candorosa. Tierna. Enternecedora. Divertida. Y más, más serían los epítetos que podríamos dedicarle a tan bello ejemplo de lo que puede llegar a alcanzarse cuando se juntan dos talentos del calibre de Zidrou y Lafebre. Más, por favor, queremos más. Mucho MÁS.

    Los buenos veranos 2. La cala

    • Autores: Zidrou & Jordi Lafebre
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 56 páginas
    • Precio: 15,20 euros en
  • ‘Los buenos veranos 1. ¡Rumbo al sur!’, por amor a un arte

    ‘Los buenos veranos 1. ¡Rumbo al sur!’, por amor a un arte

    Los buenos veranos

    Querido Benoît,

    ante todo discúlpame por tomarme dos libertades, una la de llamarte por tu nombre y no por aquél con el que llevas conquistando los corazones de muchos lectores como yo desde que leyéramos tu magistral ‘Lydie’, y dos, escribirte directamente aprovechando la oportunidad que me da esta nuestra página web. Creo no obstante que comprenderás ambas libertades por cuanto después de haberme acercado a todos y cada uno de los títulos que Norma te ha editado en esta tu tierra adoptiva, siento que como si te conociera, como si fueras uno de esos amigos de toda la vida con los que de cuando en cuando vuelves a reencontrarte y ante los que te muestras tal y cómo eres porque no hay lugar para el engaño o la falsedad.

    Y si después de tantas ocasiones como ha propiciado el pasado me he decidido a escribirte hoy, es debido a que tras haber vuelto a dejarme anonadado con tu nueva obra, he creído que ya era hora de darte personalmente la enhorabuena ya no por un primer álbum que es una MARAVILLA de principio a fin, sino por una trayectoria que, de corazón, te ha llevado a convertirte en uno de mis autores favoritos…¡y eso que la competencia es feroz y abundante! Pero nada puede compararse a las sensaciones cálidas, afables, tiernas y cercanas que inundan mis sentimientos cuando abro cualquiera de tus criaturas y personajes que podrían ser familia mía o, de nuevo, amigos de siempre, desfilan ante mi atónita mirada desnudos de cualquier artificio mostrándose tal y como son —porque, al menos a mi entender, SON— sin que en ningún momento se dejen llevar por la necesidad de aparentar o de hablar de forma desnaturalizada. Esa manera que tienes de describir a tus creaciones es la que, sin lugar a dudas, te ha convertido en un guionista con voz única y reconocible a distancia.

    Ahora bien, si como te decía cualquiera de tus otras obras se «nos lleva al huerto» con muy pocas páginas, ‘Los buenos veranos’ lo hace en modos tremendamente especiales por dos razones: una, el querer adivinar que parte de lo que aquí nos cuentas son experiencias reales vividas por tí cuando aún eras un niño; y dos, que el patriarca de esta familia de la que todos quisiéramos formar parte, sea un dibujante de tebeos que intenta salir adelante como puede trabajando a destajo. Recurrir a un personaje así te ha servido, más que en cualquier otra ocasión, para declarar tu desaforada pasión por este medio que nos une sin que crucemos palabras o nos sentemos a tomar una copa juntos, y el puente que tiendes aquí a aquellos afortunados que, como servidor, nos acerquemos a estas páginas, es el que creo más se ha acercado tu verdadero yo.

    Pero esta misiva no sólo va dirigida a tí, sino también al otro 50% de esta maravillosa obra, porque, admítelo, sin la ayuda de Lafebre esto no hubiera sido lo mismo: el encanto y candor que desprenden tus viñetas, estimado Jordi, llega a superar por momentos a aquél que fluía a placer de las de ‘Lydie’ o de aquellas que dibujaste con tu sin par talento como apertura y cierre de ‘La vieja que nunca jugó al tenis’, y la cercanía que antes le comentaba a Benoît es una cualidad que tus páginas atesoran tan a manos llenas que, de nuevo, sentir como parte nuestra a esta familia tan entrañable es un ejercicio que requiere de un mínimo esfuerzo y que nos devuelve un máximo de sensaciones complicadas de verbalizar.

    Sólo me resta daros las gracias desde lo más profundo de mi ser a ambos por el regalo que nos habéis hecho con esta primera entrega de ‘Los buenos veranos’. Creo hablar por todos los que la hayan leído cuando os pido que no os demoréis en exceso en traernos una pronta continuación…estar mucho tiempo sin Louis, Nicole, Julie, Paulette, Pierre, Mado y Chuki, claro, es como separarse a la fuerza de seres queridos que no sabes cuándo podrás volver a ver. Esperando que estas líneas os encuentren felices y en la mejor compañía posible, me despido no sin antes desearos un buen final de verano.

    Abrazos para los dos.

    Sergio

    Los buenos veranos 1. ¡Rumbo al sur!

    • Autores: Zidrou & Jordi Lafebre
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 56 páginas
    • Precio: 15,20 euros en
  • ‘Lydie’, un cómic milagroso

    ‘Lydie’, un cómic milagroso

    Lydie

    Con la de ocasiones en las que hemos hablado de Zidrou en esta página, y la de veces en las mismas que he citado a ‘Lydie’, era un crimen que la primera obra que nos llegó de manos de Norma del guionista francés afincado en nuestro país no contara con su correspondiente reseña. Pero, ya sabéis, son muchas las novedades a las que queremos ir dando salida todas las semanas y poco —por no decir ninguno— el espacio al cabo del año que podemos dedicar a pararnos, mirar hacia atrás y rescatar alguno de esos títulos fundamentales que todo lector de tebeos, sea de la afiliación que sea, debería tener en su biblioteca y haber leído ya, por lo menos, un par de veces.

    Huelga decir que, de no haber sido por la nueva y espléndida edición que Norma le dedicaba en enero al debut de Benoît Drouise —el verdadero nombre de Zidrou— ‘Lydie’ hubiera seguido engrosando las filas de las ausencias de Fancueva per secula seculorum, pero ha querido la voluntad de la editorial de rescatar esta magistral lectura que hoy nos dispongamos a dar cuenta tanto de las sesenta páginas originales que vieron la luz a menor tamaño allá por 2011, como del muy elocuente añadido que, a todas luces, aporta matices muy reveladores a la historia de Camille, esa joven con aparentes taras que, embarazada de no se sabe quién, dará a luz a una niña muerta.

    Tan dramático punto de partida, narrado con portentosa sutileza en las primeras páginas del álbum, sirve a Zidrou como base sobre la que trazar un relato para el que, sinceramente, se queda algo corto el tesauro de epítetos. No en vano, la grandeza de lo que el guionista despliega aquí, abarca tantos frentes, que pretender exponerlos todos, al margen de una sandez, restaría efectividad a la aproximación que el que nunca se haya acercado a ‘Lydie’ pueda hacer debido a esta entrada. Valga puntualizar, por ejemplo, que algunas de las fortalezas con las que cuenta el trabajo del escritor comienzan desde la primera página en la forma tan natural, afable y cercana en la que se nos presenta tanto el entorno del «callejón del bebé con bigote» en el que transcurrirá toda la narración como, sobre todo, de sus habitantes.

    Lydie interior

    Es sobre ellos sobre los que Zidrou carga más las tintas para convertir a seres bidimensionales ficticios de una época pasada en gentes que bien podrían ser tu familia, tus amigos más queridos o esos vecinos de tu barrio con los que cruzas cuatro palabras todos los días. Conseguir tal cosa con sólo cuatro pinceladas no es tarea fácil por más que, conforme uno va leyendo y adentrándose en ese microcosmos lleno de candor al que nos lleva el francés de la mano, pueda parecer que lo que aquí se consigue está al alcance de cualquiera con un mínimo de imaginación: que todos los personajes sin excepción, adquieran esa cualidad de tridimensionalidad y se alejen de la impostura en la que tan fácil es caer en este medio es un logro que, si hubiera que considerar de forma aislada, ya empujaría a ‘Lydie’ a lo más alto.

    Pero Zidrou no se queda ahí, y a la sutileza con la que se describe todo, se añade un corazón capaz de albergar tanto sentimiento como el que termina transmitiendo al lector: que nadie que se acerque a ‘Lydie’ se extrañe si, conforme avanza la lectura, comienza a experimentar sensaciones de felicidad, amargura, tristeza o si, dependiendo del ánimo que se tenga, éstos dos últimos terminan transformándose en lágrimas de emoción. Que una lectura provoque tales reacciones, y que lo haga, de nuevo, sin «despeinarse», venía —y sigue viniendo— a afirmar con contundencia acerca del inmenso talento con el que Zidrou departía aquí.

    Y no, no me he olvidado de la otra «parte contratante»…¿cómo hacerlo cuando lo único que cabe al referirse a Jordi Lafebre es deshacerse en elogios? Porque, que no os quepa duda, si ese candor del que os hablaba antes se transmite de forma tan directa, y casi mejor que en ningún otro de los muchos títulos de Zidrou, es en virtud del superlativo trabajo que nuestro compatriota realiza en unas planchas sublimes, que si miman con esmero la ambientación, superan dicho logro con la forma en la que el artista define a los personajes: aún caricaturizados en manos de su reconocible estilo, la fuerza con la que sus expresiones llegan al lector es la que logra desmontar nuestras primeras defensas para que el guión arremeta con toda su enérgica argumentación. El cariño que Lafebre pone en cada viñeta, en cada gesto y decisión narrativa, no hace sino ampliar el ya vasto espectro de lo que el guión abarca, siendo responsable último de que, al referirnos a ‘Lydie’, lo tengamos que hacer en términos de Obra Maestra del noveno arte.

    Lydie

    • Autores: Zidrou & Jordi Lafebre
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 72 páginas
    • Precio: 16,63 euros en
  • ‘La Mondaine volumen 2’, maravillosa conclusión

    ‘La Mondaine volumen 2’, maravillosa conclusión

    La Mondaine 2

    Pasamos mucho tiempo del 2014 hablando sobre sus espléndidos y diversos trabajos. Cerramos el año incluyéndolo en nuestra lista de imprescindibles del cómic europeo sin hacer ningún tipo de distinción entre cuáles de sus creaciones era mejor que otra. Y, si hay que pensar que el comienzo de este 2015 es indicativo de algo, está muy claro que en los doce meses que nos quedan por delante Zidrou va a volver a ser parte fundamental del devenir de esta página y, por ende, del correspondiente a lo que atañe al tebeo francobelga. Vale que tanto esta segunda (y última) entrega de ‘La Mondaine’ como la primera de ‘Marina’ que os traíamos hace unos días correspondan al último trimestre del pasado año y no al primero de este, pero creo que tan minúsculo reparo no es motivo suficiente para desmontar el argumento de que, hoy por hoy, hablar de cómic europeo es hacerlo, sí o sí, de lo que el guionista va pariendo con el transcurrir de los meses.

    De la historia que hoy nos ocupa ya hablamos largo y tendido allá por el mes de agosto pasado en una reseña en la que despachábamos a placer de su guionista, del talento que desplegaba en este relato ambientado en el París ocupado de la Segunda Guerra Mundial, de lo cercano que resultaba tanto su personaje principal como, por extensión, todos aquellos que lo rodeaban o, cómo no, del asombroso talento de Jordi Lafebre para, ya fuera en la caracterización de personajes, ya en la ambientación, ya en los recursos narrativos o en el tratamiento cromático, dejarnos sorprendidos, anodadados y fuera de juego a unos lectores que no teníamos otra opción que rendirnos ante la evidente maestría del artista español.

    Todos y cada uno de esos puntos, y alguno más que viene a sumarse en las páginas de esta conclusión, repiten uno por uno en unas páginas bellísimas capaces de atenazar al corazón del lector y de provocar todo un rosario de sentimientos que uno asociaría más al cine con todos sus infinitos recursos que a la página impresa y lo aparentemente limitado de su alcance. Que esto sea así, que ‘La Mondaine’ llegue de forma tan directa a lugares a los que no suelen llegar los demás y que se quede ahí, guardado en la memoria como el tesoro de incalculable valor que es no es sino un motivo más que añadir a la extensa lista que conforman las razones por las que, al menos el que esto suscribe, considera a Zidrou un genuino maestro del noveno arte.

    La Mondaine volumen 2

    • Autores: Zidrou & Jordi Lafebre
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 64 páginas
    • Precio: 16 euros
  • ‘La Mondaine 1’, Zidrou y Lafebre vuelven a conquistar corazones

    ‘La Mondaine 1’, Zidrou y Lafebre vuelven a conquistar corazones

    La mondaine

    En un plazo relativamente corto de tiempo, el que ha transcurrido desde que Norma publicara ‘Lydie’ hasta este ‘La Mondaine’ que hoy nos ocupa, Zidrou se ha convertido en uno de los nombres propios más a tener en cuenta en el saturado mercado francobelga del noveno arte. Esto ha sido posible gracias a que en los treinta y nueve meses que nos separan de aquella primera colaboración con el insigne Jordi Lafebre, se nos ha ido descubriendo a un guionista que, con pasmosa facilidad, es capaz de atenazar nuestros corazones por mor de las más sensibles y bellas historias que uno pueda encontrar hoy por hoy plasmadas en viñetas.

    Y si ‘Lydie’ era un ejemplo temprano y maravilloso de la suma sensibilidad y el desaforado lirismo con que el escritor puede llegar a dotar sus páginas, sus siguientes títulos no han hecho más que corroborar que algo hay en Zidrou que es diferente a lo que sus colegas de profesión desarrollan. Lo había en esa enternecedora colección de relatos que fue ‘La anciana que nunca jugó al tenis’. Era posible encontrarlo en las elocuentes páginas de ‘Tamara:¡mi primera vez!’. Caracterizaba de forma muy particular a ese sorprendente relato que fue ‘La piel del oso’. Marcaba a fuego de forma inequívoca a esa «pequeña» muestra de genio que fue ‘El cuentacuentos’. Sobrevolaba las trincheras de la Primera Guerra Mundial en la desgarradora ‘Folies Bergere’ y hacía brotar lágrimas de nuestros ojos con el que quizás es su mejor trabajo hasta la fecha, la supina ‘¿Quién le zurcía los calcetines al rey de Prusia mientras estaba en la guerra?’.

    Con tales cartas de presentación, y demostrando un ritmo endiablado a la hora de publicar (el álbum que hoy nos ocupa veía la luz en mayo y sólo un mes después Norma editaba ‘El cliente’, del que ya daremos cuenta en unas semanas) a la impaciencia por leer cualquier cosa que salga de la pluma del guionista y la natural curiosidad por saber si su última novedad consigue sorprendernos, ha comenzado a unirse el temor de que ésta no esté a la altura de lo que hasta ahora hemos podido leer. Un temor que, dependiendo del artista gráfico por el que se deje acompañar, se ve aumentado por el miedo a que una mala historia arruine el potencial que el dibujo atesora.

    La mondaine interior

    Afortunadamente, ninguno de estos temores llega a tomar forma en este primer volumen de los dos que conformará ‘La Mondaine’, y tanto el relato hilvanado por Zidrou como las planchas diseñadas por Lafebre son de un nivel que sobrepasa lo sobresaliente. En lo que al primero respecta, la historia del álbum sigue a la brigada policial encargada durante las primeras décadas del siglo pasado de la prostitución en la ciudad de la luz. Centrando el discurso en la Segunda Guerra Mundial y, por tanto, en la Francia ocupada, Zidrou nos introduce en un mundo sórdido en el que no todo es lo que parece a primera vista, y en el que la incursión del personaje central (increíble lo fácil que resulta identificarse con su ingenuidad) abre la puerta a que, como ya ha pasado en todos sus trabajos anteriores, sintamos muy cercano todo lo que acaece en el transcurso de las 64 páginas.

    Una cercanía de la que tan responsables son los personajes, situaciones y el ambiente que describe Zidrou en el devenir de la acción (por momentos parece que el guionista vivió en primera persona el París de aquellos dramáticos años) como, qué duda cabe, el «fantabuloso» trabajo que cuaja Jordi Lafebre en unas páginas que son todo lo que podíamos haber esperado del artífice de ‘Lydie’…y un poquito más: la sutileza del trazo del artista español, conjugada por el mimo con el que trata a sus «actores», la fantástica labor de documentación y ambientación que vemos en todas y cada una de las páginas, y lo acertado del tratamiento cromático son sólo algunas de las virtudes que rezuman unas páginas soberbias.

    Y digo sólo algunas por cuanto mucho de lo que termina apercibiéndose el lector descansa en mecanismos muy personales que se escapan a cualquier vivisección que servidor pudiera realizar en estas burdas líneas. ‘La Mondaine’ deja pues muy atrás la frontera de aquellos cómics que pueden analizarse hasta la saciedad extrayéndoles todo el jugo y transmitiendo con la palabra escrita lo que uno va a encontrarse en ellos, para entrar de lleno en el poco concurrido país de esos que tienen que ser «vividos» para ser aprehendidos. Creedme cuando os digo que la experiencia es una de esas que os costará olvidar.

    La Mondaine 1

    • Autores: Zidrou & Jordi Lafebre
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas:64 páginas
    • Precio: 16 euros