Etiqueta: Carlos Pacheco

  • ‘Arrowsmith 2’, de un regreso y una despedida

    ‘Arrowsmith 2’, de un regreso y una despedida

    No es que se hubiera ido y que, como una de esas viejas leyendas del rock’n’roll, hubiera anunciado su regreso para sorpresa de quiénes se alimentaban de revisar obras pasadas y hablar de su pretérita grandeza. No. Aunque algo de leyenda del rock siempre rodeó a nuestro añorado san roqueño. Es que, lo que Carlos Pacheco llevaba años realizando en sus salteados trabajos para Marvel —la puñetera maquinaria de producción de la editorial no lo dejó de mover en ningún momento, de una colección a otra, hasta con números sueltos en cabeceras de nulo interés—, concitaba una opinión callada y sólo comentada en círculos cerrados acerca de no llegar a ver al inconmensurable autor que fue en el «normal» artista que era —sólo hemos puesto dos comillas, pero completen ustedes a su antojo con cuantas más quieran eso de «normal». Algo había en esa normalidad que atribuir a los entintadores que se iban sucediendo sobre sus lápices y que nunca cesaban en atajar nuestra morriña por Jesús Merino. Pero era un algo a lo que atribuir limitado alcance. Porque, en el fondo, todos sabíamos que la pasión con la que había tocado techo en ‘Arrowsmith‘ se había ido apagando por los motivos que fuera —de nuevo, queremos pensar que había mucha apatía hacia la fórmula Marvel— y que sus lápices ya no estaban tan trabajados como antaño. Y, de repente, una esperanza: Rafa Fonteriz entra en escena y Carlos se encarga, aunque no de forma plena, de la muy correcta miniserie de Capitana Marvel junto a Marguerite Sauvage. Algo hace click. Un CLICK muy sonoro. Vemos en muchas viñetas al dibujante que nunca estaba satisfecho con la posición de una barandilla o la mueca de un personaje. Este sí es el Carlos que conocimos y aprendimos a amar en los noventa. Y, entonces, porque no podía ser en otro momento, se anuncia ‘Arrowsmith 2’. Las rodillas nunca nos han temblado más.

    Era un regreso sobre el que se llevaba hablando desde el momento mismo en el que la primera serie había terminado. Tanto Kurt Busiek como Pacheco habían estado años confirmando que tenían clara la idea, no sólo de esta segunda parte, sino de la tercera y última —tercera y última que el propio Busiek se encarga de confirmar que saldrá porque así lo quería Carlos, aunque sea con otro dibujante—, pero los astros nunca habían terminado de alinearse para que ‘Arrowsmith 2’ fuera una realidad. Pero lo terminó siendo…en el peor año posible. No hace falta que os diga cuán cargada de tristeza estuvo la lectura de los seis números originales que Dolmen ha publicado en este volumen tan impregnado de amor por el medio cuando, durante su aparición en Estados Unidos, se supo de la enfermedad que, en última instancia, nos arrebató a tan insigne figura de la viñeta impresa. Y, aún así, aún considerando que la algarabía incontenible que suponía volver a ver a Fletcher Arrowsmith continuando la historia allí donde se había quedado casi tres lustros antes estaba manchada por el pesar que nos invadía saber que el artista gaditano estaba enfermo de algo terrible, fue una la sensación que se sobrepuso a todo: el reencontrarnos con Carlos Pacheco. El de «verdad».

    De nuevo, como había pasado en la miniserie de Capitana Marvel, mucho tuvieron que ver en ese reencuentro las magníficas tintas de Fonteriz —aunque, si estás leyendo esto por un casual, Rafa, perdónanos el afirmar que siempre nos quedará la duda de qué habría hecho Merino con las planchas de este segundo volumen—; pero, más aún, el que, al retornar a ese mundo alternativo en el que la Primera Guerra Mundial se libra con dragones y magia, se nos antojara que Carlos viajaba de nuevo su yo de años atrás y, al hacerlo, conectaba con su mejor versión. Y que no os quepa duda, es su mejor versión la que encontramos en 140 páginas de auténtico genio narrativo y de constante maravilla gráfica. No hace falta que nos deshagamos en mil y un elogios porque si habéis tenido la fortuna de asomaros a sus páginas o si, como nosotros, tenéis en tan altísima estima al ‘Arrowsmith’ primero, sabréis que lo que aquí se cocina no está al alcance de cualquiera.

    Bien es cierto que, si sólo nos fijamos en el guión, es este ‘Arrowsmith 2’ claro estadio intermedio en la trilogía pensada por Busiek y Pacheco; y también que, como tal, mucho de lo que aquí se plantea —la inmensa mayoría, cabría precisar— nos deja con el ánimo en suspenso de cara a lo que sea que se nos trasladará en la conclusión de la saga. Esto, por supuesto, es probable que le plantee a no pocos un debate de difícil resolución: si valorar lo que aquí tenemos como parte de un todo o hacerlo de forma aislada. En nuestro caso, sea cual sea la aproximación al volumen, la reflexión es la misma: hay aquí demasiada grandeza, demasiado buen hacer y, sobre todo, demasiado AMOR por el noveno arte como para si quiera plantearse la manera de valorarlo. Hay que tomarlo como lo que es, un gran cómic ideado por grandes autores y que, además, cuenta con una edición en castellano que no puede definirse de otra forma que no sea GRANDE: detalles de cenizas al margen, Dolmen se ha dejado la piel en que este tomo sea un homenaje en toda regla a su dibujante, cargando las tintas en unos extras que son el sueño húmedo de cualquier coleccionista. Ningún testamento impreso habla con mayor cariño y contundencia de lo que Carlos Pacheco supuso para un medio que, en más aspectos de los que cabe pensar, nunca habría sido el que tenemos ahora sin su presencia. Nuestra gratitud y admiración serán, de eso no os quepa duda, eternas.

    Arrowsmith 2

    • Autores: Kurt Busiek y Carlos Pacheco
    • Editorial: Dolmen
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 192 páginas
    • Precio: 26.90 euros
  • COMIC CON LA LÍNEA. Homenajeando a un grande

    COMIC CON LA LÍNEA. Homenajeando a un grande

    Los próximos días 30 de junio y 1 y 2 de julio, tendrá lugar en La Línea de la Concepción —ciudad vecina al peñón de Gibraltar para aquellos que andéis perdidos con la geografía española— la primera edición de un proyecto que, esperamos, tenga continuidad en los años por venir: una COMIC CON que, organizada por el Ayuntamiento, la Librería Ares —a título personal, uno de los mejores espacios para comprar libros (y cómics) que jamás haya tenido el gustazo de visitar— y eminis —tienda de referencia a nivel nacional en lo que miniaturas se refiere— cuenta con un plantel de invitados y una programación que, siendo francos, ya quisieran algunos eventos más señeros y de renombre.

    Organizada en torno a un sentido homenaje hacia la figura de Carlos Pacheco —de nuevo, para los no muy duchos en geografía, La Línea y el San Roque de donde Pacheco era oriundo son localidades vecinas—, el pequeño grupo de invitados al evento estará compuesto por Jesús Merino, Rafa Marín, Mikel Janín, Mateo Guerrero —que se ha encargado del magnífico cartel que podéis ver abajo—, El Torres, Antonio Rojo, Manuel Gutiérrez —autor de la magnífica ‘Goya: Saturnalia‘—, Nacho Fernández y Cristina, editora de Karras, el sello de El Torres. Como puede verse en el programa que también hemos incluido a continuación, habrá multitud de ocasiones para escucharlos a todos en una terna de jornadas en las que, además, habrá talleres, cromas con superhéroes, photocalls, venta de cómics y merchandising, exposiciones y mucho más.

    Nosotros estaremos por allí el sábado y os traeremos a toro pasado nuestras impresiones sobre tan ilusionante proyecto que, durante tres días, pondrá al Campo de Gibraltar en el punto de mira del mundillo. Que así siga siendo por muchos años.

  • ‘Vengadores: la era de Ultrón’, días del futuro vengado

    ‘Vengadores: la era de Ultrón’, días del futuro vengado

    En un momento en que más de uno defiende que la Marvel de la gran y pequeña pantalla anda últimamente de capa caída a la hora de hipnotizarnos con sus superproducciones, acercarnos a un cómic como esta ‘Era de Ultrón‘ que ha vuelto a nuestras librerías nos demuestra cómo se puede crear una obra espectacular. Puede que ellos tengan un ejército de expertos en efectos especiales, pero nosotros tenemos un Bryan Hitch.

    Y eso sólo por mencionar a uno de los grandes nombres que encontramos en un volumen en que amén del guión de un Brian Michael Bendis que daba carpetazo a su labor en los héroes más poderosos de la tierra disfrutamos también de los lápices de Brandon Peterson y de un especialista en Vengadores como era nuestro añorado Carlos Pacheco. Pero para ponernos en harina, este volumen que sabe ganarse su inclusión en una línea de nombre tan explícito como Must-have mueve una historia de esas cuya premisa podría hacernos pensar fácilmente en un What if?, cuando el peliagudo rescate de una Jessica Drew en apuros hace que Ultrón vuelva, desencadenando una oleada de destrucción que convertirá la tierra en un páramo arrasado dominado por Ultrón y sus copias, en el que buena parte de los superhéroes han muerto mientras otros se esconden esperando hallar una solución que parece esquiva.

    Un escenario apocalíptico del que solo se puede escapar de una manera que a más de un Marvel zombie le sonará: viajando en el tiempo, al momento en que Sky… perdón, Ultrón, creación de Hank Pym, adquirió conciencia. ¿Os suena? A mí también. Pero en vez de Kyle Reese los destinados a embarcarse en esta cruzada son dos inesperados compañeros: Lobezno y Sue Storm. El método y si tendrán o no éxito queda a descubrir por el lector. Así La era de Ultrón, sin ser el culmen de la originalidad en su planteamiento sí consigue regalarnos una historia entretenida, con un auténtico desfile de superhéroes entre miembros de los Vengadores, los X-men, los 4 Fantásticos, los Defensores y alguno más fuera de filiación, a los que, ya fuera del espectro superheróico, agentes de S.H.I.E.L.D. y S.W.O.R.D. Casi nadie falta en un evento en el que cuando la trama se mete en acción pura se renuncia incluso a los diálogos.

    Pero si el guión no puede considerarse de aquellos que revoluciona el género, a pesar de la epicidad que destila, y al que podemos achacar incluso alguna elección cuestionable como la repetición viñeta por viñeta, con algún añadido en los diálogos, de las viñetas que preceden al momento que lo va a cambiar todo, el dibujo es de esos que conquistan. El trabajo de Bryan Hitch, qué firma la mitad de los números que componen este volumen se revela, como siempre, como una joya para los amantes del género, sin importar si se ocupa de episodios intimistas o de grandes batallas aunque en estas, con el mimo que siempre pone en las escenas multitudinarias, su labor resulta sencillamente increíble. En los números en que este está ausente Brandon Peterson consigue, aún sin llegar al virtuosismo de Hitch, mantener bien alto el pabellón con un espíritu dinámico que nos arrastra en algunos de los momentos claves de la historia. Y para rematar un Carlos Pacheco que ilustra aquellas acciones en el pasado más remoto en el que vuelve a demostrar por qué era el mejor en lo que hacía. Todo un trío de ases que justifica la lectura o relectura de este cómic.

    ‘Los Vengadores: La era de Ultrón’ lejos está, por suerte, de la cinta homónima dos años posterior a su aparición. Un cómic con una trama que consigue mantener el interés del lector durante todo el relato con un dibujo que lo magnifica. Y esta nueva edición, con todos los extras a los que nos tienen acostumbrados estos Must-have, incluyendo artículos y portadas alternativas, constituye una excelente excusa para recuperarlo, así como poder disfrutar del trabajo de un artista, aunque no sea su principal autor, cuya pérdida todavía duele. Puede que Ultrón no tenga el carisma de otros villanos de la casa como el Doctor Muerte, Magneto o Loki pero un título como este justifica de sobra su valor como uno de los grandes malvados de la casa, aunque si esta está destinada a ser su era o no el tiempo lo dirá.

    Las mentiras de la profesora 3 y 4

    • Autores: VVAA
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 296 páginas
    • Precio: 20 euros
  • ‘Patrulla-X: Cisma’, un evento con poco ángel

    ‘Patrulla-X: Cisma’, un evento con poco ángel

    Antes de que su talento eclosionara, y de qué manera, en las páginas de cierta deidad nórdica, el guionista Jason Aaron paseo palmito por diferentes rincones del Universo Marvel, forjando sus habilidades narrativas en fraguas de la más diversa índole. Una de ellas, casi tránsito obligado para los que quieran labrarse una carrera dentro de La Casa de las Ideas fueron, cómo no, los mutantes, esos que ahora están conociendo una nueva edad de oro merced a la grandiosa gestión que ha hecho de ellos y de su microcosmos el enorme Jonathan Hickman pero que, hasta la llegada del guionista, llevaban transitando por diferentes yermos creativos desde hacía ya cierto tiempo. Y aunque nos gustaría poder afirmar que este ‘Patrulla-X: Cisma‘ es un oasis en el que refrescarnos dentro de la constante nadería que fueron los mutantes durante buena parte de la década que transcurrió entre el abandono de Bendis de la franquicia y la llegada de Hickman, no estamos en condición de poder hacerlo dado lo insulso y poco atractivo del evento que cose aquí el escritor de Alabama.

    Excusa monumental para, en cierto modo, tener en el seno del mundo mutante lo que había supuesto ‘Civil War‘ para el universo Marvel, y ver cómo sus dos cabezas más representativas, Cíclope y Lobezno, se daban de hostias en un número dibujado por Alan Davis con su habitual solvencia, ‘Cisma’ huele un poco a rancio nada más arranca, y esa intervención de Cíclope ante Naciones Unidas, pidiendo lo de siempre —lo que siempre ha pedido Charles Xavier para el homo superior, queremos decir — como detonante de lo que está por venir, la intervención de Quentin Quire, el asalto de los centinelas, el protagonismo de esa joven mutante que será eje de ruptura entre los dos viejos compañeros…todo parece dispuesto para, no hacer avanzar, sino empujar a empellones la trama hacia el citado instante que en el de las gafas carmesí y el de las garras de adamantium tengan que medir fuerzas en las tierras de Utopía, la isla en la bahía de San Francisco con soberanía mutante.

    Paradoja monumental de ‘Cisma’ es, además, que este sea uno de esos volúmenes que se haga fuerte en la ironía de contar con cinco artistas de probada y sobrada calidad y que, no obstante, nos termine pareciendo que, a nivel artístico, deja mucho que desear. Lo hace en coherencia, claro, porque no ayuda que de Carlos Pacheco saltemos a Frank Cho, de este a Daniel Acuña, de Acuña a Alan Davis y del británico al pequeño de los Kubert. Pero también lo hace, y eso es algo que nos molesta, en que, quizá por la propia idiosincrasia del proyecto, el nivel de implicación de cualquiera de ellos en lo que terminan plasmando sobre el papel sea, como mucho, limitado. Lo vemos, para empezar, en un Pacheco que depende sobremanera de las tintas y que no convence salvo instantes puntuales como la afortunada splash con Cíclope y Lobezno batiéndose en encarnizada liza con los centinelas y, sobre todo, en un Adam Kubert que se esfuerza porque no podamos borrar la impresión de que ha puesto su nombre y su tiempo para cobrar el cheque y a otra cosa.

    No diremos aquello de «¡vaya oportunidad perdida!» porque, sinceramente, por más que Panini lo haya incluido dentro de su línea Must-Have, somos de la opinión de que ‘Cisma’ es una de las instancias más olvidables de cuantas vivieron los mutantes antes de ‘Dinastía de X/ Potencias de X’, pero es de recibo pensar que seremos de los únicos y que, a vosotros que leéis esto, amantes de las viñetas de los hombres y las mujeres X, seguro que os parece un episodio de lo más afortunado dentro de las más de seis décadas de historia que ya acumulan tras de sí los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby…¿o acaso sois de nuestro mismo parecer? ‘Nuff said!!!!!

    X-Men: Cisma

    • Autores: VVAA
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 184 páginas
    • Precio: 18 euros
  • ‘Must-Have: Siempre Vengadores’, la obra maestra de Carlos Pacheco

    ‘Must-Have: Siempre Vengadores’, la obra maestra de Carlos Pacheco

    Si las cuentas no me fallan esta es la quinta ocasión en que ‘Siempre Vengadores’ ve la luz en un formato u otro en el mercado español. La singladura de la serie creada por Kurt Busiek y Carlos Pacheco arrancó en nuestro país en forma de grapas de la mano de Fórum cuando Planeta DeAgostini aún poseía los derechos de Marvel para su edición en el territorio patrio. De hecho, antes de llegar a perderlos en favor de Panini, fue la misma editorial la que reunió en un volumen con tapas en cartoné los doce números de la colección que hoy nos ocupa. Saltemos unos cuantos años, a comienzos de 2012, año en el que Panini publica por primera vez ‘Siempre Vengadores’ en el número 13 de su popular formato Colección Extra Superhéroes —o CES, como se le conoció comúnmente—. Pero si había algo que esta asombrosa maxiserie pedía a gritos por parte de la editorial era un formato que estuviera a la altura de las circunstancias, y hete aquí que lo encontraba por fin en la recién estrenada línea de integrales con la que Panini pretendía enmarcar a productos dignos de recibir un tratamiento algo más lujoso, de tamaño superior al comic-book tradicional y cargando las tintas en los extras. Y de esa, su cuarta encarnación, pasamos a la quinta y última —hasta el momento, claro—, esta inclusión más que obligada en la biblioteca Must-Have de la que muchos consideramos la historia definitiva de los Vengadores.

    Eso sí, nosotros, que somos de gustar de la inclusión de adendas en nuestros cómics favoritos, nos seguimos quedando con aquél integral que, al margen de las doce grapas originales, se dejaba acompañar de material que por sí solo ya hacía que valiera su peso en oro. A saber: texto introductorio de Kurt Busiek —el mismo que acompañó a la primera edición recopilatoria USA aparecida en el 2000—, entrevista a Carlos Pacheco y Jesús Merino por parte de Rafa Marín —también aparecida, si mal no recuerdo, en aquél volumen que citaba antes de Forum—; una conversación ficticia a tres bandas entre Busiek, Pacheco y Tom Brevoort elaborada por Iñigo de Prada a partir de entrevistas individuales mantenidas con los tres artistas; varias páginas de completas referencias para que no te perdieras ni un sólo detalle de todo lo que se aglutina en las planchas del artista español y, para terminar, una galería de portadas alternativas, páginas a lápiz y otras a tinta…»casi ná» que diríamos por estas latitudes.

    Pero, ¿por qué ‘Siempre Vengadores’ fue merecedora de tan insigne edición y continua fascinando a los lectores que a ella se asoman? Complicada pregunta que trataremos de resolver en los párrafos que siguen. Y como por algún sitio hay que comenzar, hagámoslo por su guionista, ese barbudo todo terreno llamado Kurt Busiek. Y hagámoslo con una sentencia que para alguno no va a ser plato de buen gusto: Busiek es el guionista que, junto con Brian Michael Bendis, mejor ha sabido entender la idiosincrasia de los Vengadores, algo que el creador de ‘Astro City’ demostró de forma sobrada cuando devolvió al grupo a toda su gloria allá por finales de los noventa después de la debacle de ‘Heroes Reborn’ y que nos dejó, en colaboración con George Pérez, algunos de los mejores números que ha conocido la alineación de superhéroes por excelencia del Universo Marvel.

    Con tamaño antecedente, cuando Marvel anunció la puesta en marcha de ‘Siempre Vengadores’ los que por aquél entonces bebíamos los vientos por La Casa de las Ideas nos deshollamos las manos de aplaudir, tanto ante la opción de que Busiek se las apañara para contarnos una historia del grupo que se separara de lo que venía realizando en la serie regular, como, por supuesto, por ese sueño cumplido que, realizado sólo en parte por el anual que había cruzado los destinos de los Vengadores con el Escuadrón Supremo, iba a ser ver a Carlos Pacheco al frente de un relato protagonizado por lo que, pensábamos, iba a ser la agrupación tradicional encabezada por el Capi, Thor, Iron Man, Hulk y algún que otro miembro más. La sorpresa que nos esperaba era de esas dispuestas a desencajarnos la mandíbula.

    Con viajes en el tiempo, Kang e Immortus de por medio —está claro que Panini no da puntada sin hilo y que ha querido hacer coincidir esta reedición en Must-Have con el estreno de ‘Quantumania‘ y ofrecer así la oportunidad a los potenciales lectores que queden fascinados por el personaje de Jonathan Majors de conocer mejor al villano—, la propuesta de Busiek y Pacheco no puede arrancar de forma más estimulante, y la formación de héroes que tendrá que enfrentarse a la dualidad formada por ambos viajeros temporales es una sacada de diferentes épocas. Y si bien todas las decisiones con respecto a la elección de cada uno de ellos me parecieron y siguen pareciendo brillantes —lo de los dos Hank Pym es simplemente de genio— es la inclusión del Capi la que sigue ostentando mayores ribetes de genialidad por aquello de sacarlo de su época de mayor desencantamiento para con el sueño americano del que es representante vivo. Añadamos a la mezcla el vasto conocimiento que Busiek siempre ha atesorado acerca de los mil y un rincones de la continuidad del Universo Marvel y finalicemos el emplatado con una épica como pocas veces se ha visto en un cómic de la agrupación, y tendremos todos los factores que hacen falta para un título que hizo historia.

    Ahora bien, si la hizo —y huelga decir que así fue— es algo que hay que atribuir en un muy alto porcentaje —mucho más del 50%, ya que nos ponemos— a dos nombres sin los que ‘Siempre Vengadores’ habría sido un tebeo más: Carlos Pacheco y Jesús Merino. El tándem, que aquí acometía su primer trabajo en común, raya a tal altura que, con permiso de ‘Arrowsmith’, estamos ante el que sin duda es el CÉNIT de la trayectoria del desaparecido artista gaditano: dejándose la piel en cada viñeta y cada página, Pacheco concreta aquí el catálogo definitivo de cómo dibujar cómic de superhéroes, atendiendo en todo momento a los valores que hicieron grande una carrera que, si bien sólo conocería un escalón por encima de éste en la citada serie de fantasía publicada por Image, seguía dando muchas satisfacciones —sin ir más lejos, la segunda serie de ‘Arrowsmith’ publicada el pasado 2022 era una gozada— y no tendría que haberse visto, al menos no de manera tan trágica, truncada por la muerte de nuestro querido paisano.

    Lamentaciones al margen, asomarse a las páginas de ‘Siempre Vengadores’ es hacerlo sabiendo que en más de una ocasión nuestros ojos no van a dar crédito a lo que se nos presenta, y a la precisa alternancia entre splash dispuestas a dejarnos sin aliento, con páginas y más páginas que demuestran cómo plantear una conversación y no morir en el intento, hay que añadir la soberbia caracterización de los personajes, el sumo mimo que se pone en todo momento en unos fondos asombrosos y, sin duda, la forma en que Merino lo remata todo con unas tintas que no son de este mundo. Como decíamos, después vendrían otros proyectos, el paso de ambos a DC y ese otro techo que, insistimos, es la asombrosa ‘Arrowsmith’, pero ‘Siempre Vengadores’ quedará en nuestra memoria como aquella ocasión en la que un san roqueño y un jerezano tocaron el cielo de Marvel sin que nadie pudiera hacerles sombraNuff’ said!!!!

    Marvel Must-Have: Siempre Vengadores

    • Autores: Kurt Busiek y Carlos Pacheco
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 312 páginas
    • Precio: 24 euros
  • ‘Superman: La caída de Camelot’, majestuoso

    ‘Superman: La caída de Camelot’, majestuoso

    Parafraseando el momento más triste y hermoso de ‘Despertando a Ned‘: las palabras que se pronuncian sobre un fallecido se pronuncian muy tarde…si estuviera aquí, y pudiera decirle algo, le daría la enhorabuena por ser una gran persona.

    El día que Carlos murió aún pesa muy cercano en mi ánimo. Hacía años que no veía a aquél san roqueño que conociera una vez en un gimnasio, cuando los cómics sólo estaban llamando a mi puerta y su carrera llamando a la suya. Hacía años que no lo veía, sí, pero siempre que abría un cómic suyo sentía que, de hacerlo, nos hablaríamos con la misma confianza y desparpajo que habíamos hecho siempre: él, con ese tono sarcástico de vuelta de todo que tanto le caracterizaba y que de manera tan humilde manejaba; yo, acribillándole a preguntas sobre los intersticios de un mundillo que, gracias a las muchas charlas mantenidas, pude conocer desde la puerta de atrás. El día que Carlos murió, lloré con amargura porque su pérdida se llevaba muchas cosas. Se llevaba, claro está, la posibilidad de las historias por venir. De esa tercera parte de ‘Arrowsmith‘ que ya nunca veremos —al menos no de sus manos, claro— y de los tebeos que le aguardaban en un futuro que todo aficionado que se hubiera asomado alguna vez a sus páginas quería explorar. Pero también se llevaba la posibilidad de los encuentros por llegar. Una posibilidad remota, claro, por la tierra que la vida había puesto entre Madrid y Algeciras, pero una posibilidad a fin de cuentas.

    Pero, con todo, me quedo con esa bonita reflexión que dice que no nos entristezcamos por la pérdida de alguien, sino que nos alegremos por haber podido compartir tiempo con ellos. Y en el caso de Carlos, esa idea adquiere toda una nueva dimensión por cuanto, si no con él directamente, siempre podremos volver a tomar entre nuestras manos sus tebeos y recordar, a través de ellos, lo que hizo que fuera el más grande artista español del noveno arte que hollara territorio yanqui. Podremos regresar, por qué no, a su ‘Dark Guard‘; a aquél fugaz paso por el ‘Flash‘ de Mark Waid; a su maravilloso ‘Bishop’ o sus electrizantes ‘Star Jammers‘; a la vibrante manera en que interpretó a los mutantes o a la aún más brillante en que se hizo cargo de la primera familia Marvel; a esa OBRA MAESTRA que fueron sus eternos Vengadores; a aquella apuesta por el superhéroe ibérico que tanto nos hizo soñar cuando el siglo XX tocaba a su fin sobre un universo que, seguro, hubiera sido alucinante; a su regreso a DC en las aventuras compartidas de Superman y Batman, en el renacimiento de un Hal Jordan que nunca lució tan elegante en las viñetas como cuando él lo dibujó, en un cruce entre la Liga y la Sociedad que me dejara, y me sigue dejando, muy impresionado por lo que alcanzaban sus lápices o en este Superman que hoy nos acompaña y nos sirve como excusa para, en cierto modo, despedirnos de él; a ese ‘Arrowsmith‘ que supusiera un CÚLMEN asombroso rebosante de magia; a todo lo que desarrolló en Marvel en los últimos años por más que, creemos, no estuviera a la altura de sus mejores trabajos o, por supuesto, a la que se terminaría convirtiendo en su última obra, una segunda parte de ‘Arrowsmith’ que nos llegaba en el mismo año de su fallecimiento y que nos devolvía a su mejor versión.

    Recuerdo haber estado por su casa de San Roque cuando Carlos terminaba de pulir una de las páginas pertenecientes al primer número de este ‘Superman: la caída de Camelot‘. Recuerdo algún chiste relativo a la censura yanqui y a las transparencias del negligé de una Lois que nunca ha lucido tan sexual como en sus manos. Recuerdo haberle comentado que el Superman que se veía en esas primeras planchas, sobre todo en lo que a Clark se refería, rezumaba humanidad y realismo. Y recuerdo risas, muchas risas, alrededor de una mesa de dibujo que, para mí, desde que lo conociera, había sido una mágica ventana a través de la cual asomarme a los mundos imaginarios de un artista que siempre echaremos en falta.

    Podría optar ahora por abandonar la melancolía que me provoca tener que escribir sobre Carlos, ataviarme con mi disfraz de «reseñador», tomar en mano el escalpelo, y comenzar a diseccionar los números que ECC ha recogido en este más que imprescindible volumen de su línea Focus. Si así lo hiciera, podríamos comentar la inmensa fuerza de los cinco primeros ejemplares de este arco argumental ideado por Kurt Busiek, el maravilloso trabajo, no ya de Carlos, sino de Jesús Merino o de Dave Stewart al color y cómo, trascendidos ese quinteto inicial, la cosa pierde algo de fuelle, ya porque hay menos de Carlos y más de Jesús en las páginas —y no es que eso sea algo malo, ya me libraría yo mucho de afirmar tamaña sandez, pero sí que resta homogeneidad a la lectura—, porque el guión de Busiek comienza a resultar menos interesante y bastante farragoso con Arión de por medio, o cómo los colores de Alex Sinclair deslucen un poco el conjunto. Pero, la verdad, es que preferimos dejaros con una idea por encima de todas: que Superman en manos de Carlos Pacheco Perujo voló majestuoso y que, si como yo sois de los que habéis leído y releído cada una de sus obras, este volumen, paradójicamente publicado al poco de su muerte, es el perfecto epitafio a una carrera que nos hizo creer que un gaditano podía volar…en el mundo de la viñetas de los superhéroes.

    Superman: La caída de Camelot

    • Autores: Kurt Busiek y Carlos Pacheco
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 256 páginas
    • Precio: 30,50 euros
  • ‘Patrulla X Renovación Volumen 2: Juntos de Nuevo’, pese a quien le pese

    ‘Patrulla X Renovación Volumen 2: Juntos de Nuevo’, pese a quien le pese

    Este ‘Patrulla X Renovación Volumen 2: Juntos de Nuevo’ viene a confirmar todo lo que ya comentamos acerca de la primera entrega. La llegada a la franquicia mutante de dos guionistas como Joe Kelly y Steven T. Seagle imprimió nuevos aires a las colecciones mutantes, un tono extraño, oscuro y bastante alejado de lo que se había visto hasta el momento. Parte de esa novedad se debía a su procedencia, curtidos en títulos de Vertigo para la Distinguida Competencia, impregnaron cierta tenebrosidad y angustia a unos personajes que, por naturaleza, suelen ser bastante coloridos y brillantes. Sus respectivos trabajos en “Deadpool” y “Alpha Flight” les había otorgado el crédito suficiente como para que hicieran lo propio con Cíclope, Lobezno y compañía. No contaban, sin embargo, con la presión editorial que ejercerían sobre sus guiones y toma de decisiones, algo que no habían sufrido anteriormente. ¿Cuervos? ¿Personajes como Médula, la doctora Reyes y Oruga? Algo había ahí que chirriaba.

    Nadie puede cuestionar la profesionalidad de ambos autores, sacando adelante unos comics en los que había más manos de las que aparecían en los créditos. Aún así, el interés por las aventuras es máximo en estos dos primeros volúmenes ya que podemos disfrutar de grandes momentos como el regreso de los N´Garai, el reencuentro de La Patrulla original o escenas de acción tan eléctricas como la protagonizada por Médula y Lobezno. Siempre viene bien recordar a los recién llegados quien manda en la casa. La decisión de dividir las tramas entre dos formaciones distintas es todo un acierto, imprimiendo un tono bien diferenciado entre una y otra. Todo parece funcionar a la perfección hasta que nos asalta una leve sensación de no estar disfrutando al cien por cien de la lectura, los guionistas podrían dar un pasito hacia delante. Sin embargo, a toro pasado, sabemos que desde arriba no les permitieron dar ese pasito. Aunque ya les digo, no podemos quejarnos puesto que la lectura se disfruta ya que, tanto Kelly como Seagle, saben cómo construir un relato interesante.

    Tiene mucho más mérito el ver como estas dos colecciones llevaban caminos y direcciones bastante opuestos entre sí terminan funcionando como perfecto complemento la una de la otra, una de las ventajas de poder disfrutar de una lectura continua y ordenada (gracias Panini). Ambos van introduciendo en sus respectivas cabeceras pequeños datos, enigmáticas viñetas que irán preparando las tramas futuras como el destino del “nuevo” Magneto o el paradero del Profesor Xavier. La parcela gráfica también se vio potenciada gracias a la incorporación de dos dibujantes que se encontraban en lo más alto de sus carreras: Carlos Pacheco y Chris Bachalo. También de estilos bien diferenciados, los dos realizan un trabajo más que notable, con páginas llenas de fuerza y detalles (sobre todo el segundo) que se adaptan a la perfección a los guiones de sus respectivos guionistas. No podemos pasar por alto la presencia de otro compatriota como es Germán García cuyos lápices brillaron con fuerza en una carrera tan meteórica como corta. El creador de Tess Tinieblas dejará su impronta en cuatro números (uno en este volumen y el resto en el siguiente) que son absolutamente deliciosos. Una lástima que no tuviera la continuidad deseada por todos. Mucha nostalgia, no podemos negarlo, pero también interés y ganas de saber más de estas peculiares historias mutantes.

    [Grade — 8.00]

    Patrulla X Renovación Volumen 2: Juntos de Nuevo

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: Panini Comics
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 168 páginas
    • Precio: 16.00 euros
  • Dos visiones para unos Vengadores

    Dos visiones para unos Vengadores

    Lo decíamos el otro día y volvemos a insistir en el concepto: coger títulos similares de la vasta oferta mensual de Panini y unirlos en un único espacio es algo que, poco a poco, está calando en nuestro gusto. Y si la semana pasada era el Capi el elegido, hoy miramos hacia dos encarnaciones bien distintas de los héroes más poderosos de la Tierra con la primera entrega de los ‘Imposibles Vengadores‘ de Gerry Duggan —quien no le haya hincado el diente a lo que el guionista está haciendo en los ‘X-Men‘ post-Hickman que lo haga cuanto antes si no quiere quedarse al margen de una de las tres mejores series que actualmente se publican en Marvel— y el primer volumen, en ese nuevo formato llamado Premiere que tan bien parece estar funcionándole a la editorial, de lo que Jason Aaron comenzó a desarrollar con la agrupación después de haber dejado su impronta —y menuda impronta— en la vida del Dios del Trueno.

    Si uno confía en las expectativas a ciegas, como de cuando en cuando nos puede pasar —que para algo somos humanos ¿no?—, sería el momento de afirmar que, en lo que respecta a ‘Imposibles Vengadores’ y ‘Vengadores’, el reparto de posiciones finales en una competición que midiera a ambas estaría claramente inclinado hacia colocar a la segunda como aplastante vencedora de la liza. A fin de cuentas, Duggan, al menos en la personal percepción que uno tenía de él, no era más que un guionista resultón —y muy divertido cuando quería— que no podía medirse de tú a tú con un titán del calado de Aaron. Pero si para algo están las expectativas es para subvertirlas, y eso es lo que hacen precisamente los dos volúmenes que hoy os traemos, con Duggan jugando sus bazas de manera mucho más contundente a cómo las lanza Aaron en una colección que, cuidado, arranca con mucha potencia pero que, lamentablemente, pierde fuelle de manera aún más rápida.

    El planteamiento del guionista para con ‘Los Vengadores’ es, como ya ha pasado otras muchas veces en la cabecera, rehacer la alineación del grupo. Y qué mejor que hacerlo, como ya se ha podido leer en otras muchas ocasiones, volviendo a tirar de Loki —que, recordemos, fue el villano que, originalmente, unió a los Vengadores allá por los años 60— y convirtiendo al dios del engaño en el catalizador —uno de los catalizadores en este caso— de una aventura de escala desmesurada que trae de vuelta a la Tierra a los Celestiales y en el que Aaron parece bastante desesperado por demostrar que lo suyo es la ¡¡ÉPICA!! como bien se pudo comprobar en ‘Thor’: pero lo que funcionó en una no termina de hacerlo en la otra y, aunque no podemos dejar de aplaudir ante el espectacular despliegue de talento de un Ed McGuinness que se sale, al final todo el planteamiento de Aaron huele demasiado a refrito soterrado y a reutilización de fórmulas muy conocidas bajo una gruesa capa de lustre.

    No así pasa con ‘Imposibles Vengadores: Futuro Perdido‘, una cabecera en la que Duggan trata por todos los medios de ser original…y lo consigue con creces. Después de haber asistido con cierto estupor a lo que Remender llevó a cabo en los compases iniciales de la primera encarnación de esta alternativa a los Vengadores tradicionales —un estupor que nos sacó a empellones de la cabecera y nos quitó cualquier gana de volver a ella—, leer las páginas de Duggan resulta, cuanto menos, refrescante. Y si lo es, refrescante, es principalmente gracias a la dualidad tonal que consigue el guionista, mediante la imprevisible adición de Deadpool a las filas del grupo formado por Steve Rogers. Un personaje el de Wade Wilson que ya había alcanzado cotas de hilaridad geniales en manos de Duggan y que aquí, contrapuesto a todo lo que el escritor va hilvanando de fondo, aporta el humor necesario para servir, no de alivio cómico, pero sí de contrapeso a algunas de las tramas que recogen las más de trescientas páginas del volumen publicado por Panini.

    Un volumen que abarca el primer año de estancia del guionista al frente de la cabecera y en el que hay tiempo para la presentación de la nueva alineación del grupo —a ver, esto es Marvel, tampoco vayamos a pretender que, habiendo nueva numeración por medio y enésimo intento de captar a nuevos lectores, no se vaya a tirar del manido recurso de la «tabula rasa»—, para todo un arco con inhumanos y nieblas terrígenas de por medio; para comenzar a desarrollar de manera lateral lo que desembocará en ‘Imperio Secreto’ y, ante todo, para el apabullante regreso de Hank Pym en unos números que se benefician sobremanera del espectacular trabajo a los lápices de Pepe Larraz.

    Antes de que el español desembarque en las páginas de ‘Imposibles Vengadores’, habrán sido un magnífico Ryan Stegman —que todavía no explota aquí con la fuerza con la que sí lo ha hecho en el ‘Venom‘ de Donny Cates— y un moderadamente espectacular Carlos Pacheco —y estoy convencido que lo de «moderadamente» es atribuible al triple entintado de Mariano Taibo, Dave Meikis y Scott Hanna, que no consiguen interpretar los lápices del gaditano de la misma manera que Jesús Merino o Rafa Fonteriz— los artistas de poner en movimiento las ideas de Duggan. Pero, sin querer desmerecer los esfuerzos de ambos, es la elegancia, la naturalidad, la fluidez y la singular belleza de los lápices de Larraz la que consigue encandilar a este redactor en unas páginas en las que siempre hay algo nuevo que descubrir y que, a la postre, sirven como plano final fortísimo de un volumen que va de más a mucho más y que deja el listón muy alto para lo que sea esté por venir en el siguiente. ‘Nuff said!!!

    Imposibles Vengadores: Futuro Perdido

    • Autores: Gerry Duggan, Pepe Larraz, Ryan Stegman y Carlos Pacheco
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 304 páginas
    • Precio: 30 euros

    Marvel Premiere. Los Vengadores 1

    • Autores: Jason Aaron y Ed McGuinness
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Rústica
    • Páginas: 160 páginas
    • Precio: 11 euros
  • ‘Patrulla X Renovación Volumen 1: Vuelta a Casa’, Génesis Mutante 3.0

    ‘Patrulla X Renovación Volumen 1: Vuelta a Casa’, Génesis Mutante 3.0

    No mentían los chicos de Panini cuando, en su plan editorial para 2021, anunciaban que este iba a ser el año de los mutantes. Muchos lanzamientos de los que estaban programados tendrían como protagonistas a los discípulos de Charles Xavier, referencias de todos los periodos, recientes o algo más alejados en el tiempo. Verían la luz suculentos “Omnigolds” que continuarían la etapa escrita por Chris Claremont y aquellas historias aparecidas en la cabecera “Classic X-Men”. En el horizonte también se otean los números pertenecientes a “Inferno”, uno de los eventos más recordados de la franquicia y que juntaba a las formaciones clásicas con alguna que otra nueva para hacer frente a las oleadas demoniacas que asolaban Nueva York. Pero desde la editorial también apostarían por material algo más arriesgado, comics que tienen gran valor histórico pero que no gozaron en su momento del favor del público, de ahí la sorpresa que nos llevamos al ver este ‘Patrulla X Renovación Volumen 1: Vuelta a Casa’, una etapa poco conocida pero que nos muestra una visión novedosa e interesante del grupo de superhéroes.

    Diferente, principalmente por los guionistas implicados en el proyecto: Steven T. Seagle y Joe Kelly. Dos nombres que llegaban para hacernos olvidar al criticado y vilipendiado (creo que de manera injusta) Scott Lobdell, único superviviente de las últimas remodelaciones editoriales. El primero de ellos aterrizaba en La Casa de las Ideas tras un exitoso paso por el sello para adultos de la Distinguida Competencia gracias a títulos como “La Casa de los Secretos” o “Sandman Mystery Theatre”. El segundo venía abalado por su buen hacer al frente de la cabecera protagonizada por el mercenario bocazas por excelencia. Uno en “The Uncanny X-Men” y el otro en “X-Men” tratarían de revitalizar a unos personajes que necesitaban un soplo de aire fresco. ¿Lo consiguieron? Pues dependerá a quien se pregunte. Creo que la visión oscura y pesimista que se nos muestra en ambos títulos es toda una ruptura con la tradición mutante pero, al mismo tiempo, se muestran respetuosos con lo básico. Aunque hay nuevos personajes como Oruga, la doctora Cecilia Reyes o Médula, que aportan su dosis de misterio y “salseo” que tanto nos gusta a los aficionados, también contamos con la presencia de pesos pesados como Tormenta, Lobezno, Hombre de Hielo, Cíclope o Jean Grey.

    Tanto Seagle como Kelly parten de una situación bastante delicada tras los acontecimiento de “Operación Tolerancia Cero”, un evento que presentaba a un nuevo villano, Bastión, y que dejaba al grupo bastante tocado. Con una mansión completamente vacía, la vida de Cíclope pendiendo de un hilo, Cain Marko reclamando legalmente lo que es suyo, el Profesor Xavier desaparecido y el misterio que supone lidiar con nuevos miembros, el resultado no puede ser más desesperanzador. Ese nuevo enfoque (¿reminiscencias Vertigo?) no terminó de encandilar al respetable, acostumbrado a algo más de épica grandilocuente y batallas interplanetarias. Personalmente, creo que el trabajo de ambos guionistas es todo un acierto, poco a poco irán reconstruyendo a ambas formaciones, un resurgir que comienza desde lo más bajo, una negatividad que evolucionará hasta alcanzar el estatus conocido por todos. En esta primera entrega el apartado gráfico recae en los artistas titulares, Carlos Pacheco y Chris Bachalo, dos grandes nombres que aportan calidad en cada una de las páginas que dibujan, pero que no gozarán de la continuidad necesaria, teniendo que “echar mano” de otros nombres como Ed Bennes, Cully Hammer, Tommy Lee Edwards, Darryl Banks, J.H. Williams III o John Cassaday. Habrá que esperar hasta la publicación de la quinta entrega, última de esta minicolección, para juzgar el resultado final pero si todo sigue la línea marcada en este primer volumen, la cosa pinta bastante bien.

    [Grade — 8.00]

    Patrulla X Renovación Vol.1: Vuelta a Casa

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: Panini Comics
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 168 páginas
    • Precio: 16,00 euros
  • Dos finales para un Remender

    Dos finales para un Remender

    Plagado de buenas ideas llevadas en muy contadas ocasiones a término, el Universo Marvel que se renovó con la maniobra Now! tuvo cuatro artífices fundamentales en los que buscar las formas con las que mantener la atención de los lectores: y mientras Brian Michael Bendis lo hacía trayendo a los X-Men originales; Hickman lo lograba con su muy particular manera de contar historias y de aportar un muy alto grado de diferencia para con sus Vengadores y Aaron devolvía toda la gloria al dios del trueno en una etapa que, en mi modesta opinión, es la mejor que ha conocido el asgardiano, Rick Remender conseguía su objetivo con el Capitán América pero no lograba lo mismo con sus Imposibles Vengadores, quedando éstos últimos insertos en una cabecera algo errática que, tras un impactante pero errático arranque, se disolvía rápidamente en un constante «quiero y no puedo» que mejoraba, tímidamente, en un segundo año algo más sólido.

    Y así, con el considerable abismo que se abría entre ambas cabeceras, llegábamos al tercer y último año de ambas que ahora nos ofrece Panini en los dos volúmenes que hoy os traemos. Tercero y último, quizás no por voluntad de un Remender que, después de ver cerradas ambas series, saldría de La Casa de las Ideas para encontrar un acomodo mucho más acorde a sus formas en la Image en la que ahora campa a sus anchas con ciencias oscuras, mundos sumergidos, números eternos o alumnos letales; sino más bien porque, bajo esa «manía» de tener que reiniciarlo todo cada dos por tres, no vaya a ser que haya tres lectores potenciales que poder captar, Marvel tocaba una vez más la trompeta del apocalipsis para poner patas arriba su cosmos con las nuevas ‘Secret Wars’, una excusa que les quedó francamente bien — porque, seamos francos, la combinación entre Hickman y Esad Ribic parió un evento fabuloso— pero que, con el transcurso de los cinco años que han transcurrido desde que tuviera lugar, ha quedado como un evento más que sumar a los muchos que llevan años sucediéndose en La Casa de las Ideas.

    Y si de «un evento más» tenemos que hablar, a esa definición se adhiere, con una querencia considerable el que, para el que esto suscribe, fue el punto bajo de todo lo que Marvel nos había ido ofreciendo, año tras año, desde los ‘Vengadores Desunidos’ de Bendis: ‘Axis‘, ideado por Remender y Gerry Duggan, era entonces, y lo es más aún hoy, con la perspectiva que da el tiempo, una pura y simple maniobra comercial para vender más cómics de Vengadores y mutantes y atraer a ambos bandos de lectores a un denominador común que nada era capaz de ofrecer, desaprovechando su curiosa premisa de partida —esa que hacía que los malos fueran buenos y los buenos, malotes— en una serie de decisiones a cada cuál más inane teniendo en cuenta, como suele pasar siempre, que el status quo terminaría imponiéndose y que, por muchas vueltas que diera el asunto, todo volvería a la normalidad tras la cortina de humo del evento.

    Como único elemento positivo del mismo —el único que saqué en su lectura original y que vuelvo a sacar ahora, en la relectura del volumen publicado por Panini— está un Adam Kubert al que siempre, SIEMPRE, es un gustazo encontrarse en las páginas de un tebeo de superhéroes: el muy reconocible estilo del penúltimo de los hermanos nacidos de esa leyenda que es Joe Kubert, da todo lo que se puede esperar siempre de él en unas páginas espectaculares, vibrantes y plagadas de esa forma tan impactante que siempre ha tenido el artista de dar forma a las historias en las que se ha visto implicado.

    Afortunadamente, para dejar el pabellón bien alto y no con el sinsabor que supuso ‘Axis’, Remender coronó su estancia frente al Capi tal y como la había empezado, con un golpe de autoridad y un giro que nadie habría sido capaz de predecir. Tras haber vapuleado emocional y físicamente a Steve en su viaje a la dimensión Z, y traerlo de vuelta para, en el volumen anterior, envejecerlo de golpe, el guionista todavía se reserva considerables sorpresas en unas páginas que, dibujadas con esmero por Carlos Pacheco — pero entintadas con poco tino por Mariano Taibo— terminan con el «volumen» correspondiente de la serie con Steve legando el manto del Capi a Sam Wilson, abriendo así la puerta a una nueva etapa que, desgraciadamente, quedó completamente truncada por la venida de las Secret Wars.

    En esta nueva cabecera, que Remender arrancaba con mucha energía y en la que pudimos ver algunas de las más grandiosas páginas que le hemos conocido a Stuart Immonen — una afirmación que parece desproporcionada teniendo en cuenta la incuestionable magnitud de lo que el artista había producido hasta entonces— , el guionista apuesta por enfrentar al nuevo Capi al barón Zemo, a vampiros y a conspiraciones más grandes de las que Sam ha tenido que confrontar en su trayectoria de superhéroe. Pero, como digo, tras seis números iniciales que dejaban planteada una continuidad apasionante, el avance de la serie quedó aparentemente pospuesto para, después de las «guerras secretas», olvidarse en aras de la «nueva» Marvel que surgía a resultas de las mismas. Nunca sabremos qué tenía Remender en la recámara para con el ‘Nuevo Capitán América‘, un hecho que es una auténtica lástima, sí, pero así es como se suele escribir la historia en el seno de La Casa de las Ideas. ‘Nuff said!!!

    Capitán América 3: El soldado del mañana

    • Autores: Rick Remender, Carlos Pacheco y Stuart Immonen
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 264 páginas
    • Precio: 26,60 euros en

    Imposibles Vengadores 3: Axis

    • Autores: Rick Remender, Gerry Duggan, Adam Kubert et al.
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 384 páginas
    • Precio: 34,15 euros en
  • ‘Green Lantern Vol. 03: La Venganza de los Green Lanterns’, rescate inesperado

    ‘Green Lantern Vol. 03: La Venganza de los Green Lanterns’, rescate inesperado

    El volumen anterior, el correspondiente a ‘Renacimiento. Parte 3’ que recopila la colección de ‘Green Lantern Corps’, se centró en la reconstrucción del cuerpo con la adicción de nuevos cadetes portadores del anillo. A esos nuevos Green Lanterns les son encomendadas nuevas misiones para las que contarán con la sabiduría y la experiencia de los antiguos miembros del cuerpo. Pero pronto se darán cuenta de que organizaciones de nivel cósmico con ansias de conquista han aprovechado la ausencia del cuerpo de Green Lanterns para aumentar su poder y su capacidad para conseguir sus objetivos.

    Este tomo vuelve a centrase en la colección principal protagonizada por Hal Jordan. Este volumen se puede dividir en dos partes, una que transcurre en la Tierra en la que el Green Lantern por excelencia formará equipo con Green Arrow y con Batman para enfrentarse a dos grandes amenazas, la segunda parte tiene lugar en el sector más recóndito del Universo donde descubrirá que muchos de los Green Lanterns que se creían muertos en realidad no lo estaban. Si bien tanto los capítulos con Green Arrow y con Batman están bien construidos y son bastante entretenidos, es en su vertiente cósmica donde la narración sube varios enteros. Esperable y deseable en una colección como ‘Green Lantern’, siendo ésta como es uno de los grandes pilares del la vertiente cósmica del Universo DC, también es lo más difícil de conseguir, ya que Geoff Johns tiene que desplegar toda su imaginación y su saber hacer para introducir los diferentes elementos de ciencia ficción y que éstos encajen para dar como resultado un buen relato, cosa que sin duda consigue. Sin embargo no todo es ciencia ficción y grandes batallas, ya que Hal Jordan tendrá que lidiar con las consecuencias de sus actos cometidos en el pasado y con la desconfianza de otros Green Lanterns.

    En cada uno de los capítulos autoconclusivos que conforman este tomo, el guionista añade dos o tres páginas en la que continúa construyendo, de forma lenta pero segura, la trama primordial que conformará toda su etapa en ‘Green Lantern’ y logra generar en el lector el deseo de continuar leyendo para saber cómo avanza la trama, algo que sin duda es de alabar en cualquier obra y uno de los elementos por el que su etapa en esta colección es tan valorada por los lectores. En el apartado gráfico volvemos a tener a los mismos grandes artistas que acompañan a Johns desde el inicio de su etapa Carlos Pacheco, Jesús MerinoEthan Van Sciver e Ivan Reis; dibujantes que logran plasmar y embellecer el trabajo de este escritor en cada viñeta. Por último si como lector has disfrutado de los volúmenes anteriores de este Green Lantern Saga, continuarás haciéndolo con este tomo, y con las semillas que sigue plantando Geoff Johns, ya que todo indica que en lo que queda por venir todo se va a poner aún más interesante.

    Vol. 03: La Venganza de los Green Lanterns

    • Autores:  Geoff Johns, Carlos Pacheco, Jesús Merino, Ethan Van Sciver e Ivan Reis
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 176 páginas
    • Precio: 18,73 euros en