COMIC SCENE: Las Lecturas de Fancueva
V. Kingdom Come

‘El Invencible Iron Man de Fraction y Larroca 1’, escindido

Sé que no son formas de comenzar una reseña, pero prefiero hablar del elefante en la habitación nada más comenzar para así, con el polvo sacudido, poder centrar el discurso sobre esta etapa de ‘El invencible Iron Man‘ que aquí comienza a recopilar Panini en torno a lo que nos interesa. Así que, sin más: Salvador Larroca. No es la primera vez que me veo en la diatriba de tener que hablar del trabajo de nuestro compatriota. Diatriba porque, joder, a sabiendas de lo que cuesta poner en pie una página de un cómic, y considerando que Larroca es uno de los pocos dibujantes actuales —por no decir el único— capaz de dar el callo mensualmente sin faltar cada treinta días a la cita que tenga con la colección de la que se esté ocupando, tener que referirme siempre a él como ese nombre del que huyo cuando lo veo en una portada no es un trago agradable. Pero, lo queramos adornar como lo queramos adornar, es la cruda realidad: nunca me gustó el Larroca de los comienzos, allá por principios-mediados de los noventa; nunca me gustó el Larroca que evolucionó a partir de ahí y que sí supo captar la atención de los muchos lectores que valoraron —y siguen teniendo en mucha estima— su incursión junto a Chris Claremont en los ‘X-treme X-men‘; y no me gusta el Larroca de los últimos tiempos, ese al que nos hemos referido recientemente en cualquiera de las dos reseñas que hemos dedicado a la nueva cabecera de ‘Alien‘ y que, estático e hierático, basa gran parte de su trabajo en las referencias fotográficas.

Huelga decir que todo lo que hemos podido afirmar sobre él en las reseñas de la citada serie sobre el xenomorfo más famoso en la historia de la cultura popular se aplica aquí punto por punto con la salvedad de que, en términos de diseño de tecnología y en lo que respecta a las muchas encarnaciones de la armadura que Matt Fraction le obligará a dibujar derivadas del muy exigente guión que escribe, este ‘El Invencible Iron Man’ resulta mucho más que correcto. Pero, saliendo de ese ámbito, volvemos a encontrar las mismas trabas que, una y otra vez, provocan nuestro distanciamiento de Larroca, ya sea por la comentada estaticidad de su narrativa, ya por lo hierático de sus personajes o, por supuesto, por la molesta distracción que es encontrarse con Josh Holloway, Nicole Kidman, James Coburn o Danny De Vito como decisiones del particular «casting» que el valenciano lleva a cabo para los protagonistas de la acción —y, cuidado, que tan pronto tienen toda la cara de los citados actores que dejan de tenerla sin ninguna razón aparente.

Considerando todo lo anterior, y a sabiendas de la suma relevancia que servidor suele dar a la faceta visual de un tebeo —una vez más, no estamos hablando de una novela, esto es un medio visual y, como tal, debería siempre atender a factores de extremo cuidado, no tanto de la historia que se cuenta, que también, sino de cómo se cuenta— supongo que resultará cuanto menos sorprendente que, llegados a este punto, afirme de lo imprescindible que resulta esta cabecera para cualquier amante, no ya del cómic de superhéroes, sino del cómic en general. Y, claro está, si hay que buscar un responsable último —y casi único— de esa necesariedad de leer las 500 páginas que conforman este primer Ómnibus, lo encontramos en el nombre de Fraction, un guionista que ha sabido conjugar trabajos de lo más dispar a lo largo de su trayectoria y que alterna algunos de los mejores tebeos de superhéroes que ha conocido el Universo Marvel de los últimos 20 años con algunas de las series independientes más arriesgadas y francamente «molonas» que nos han llegado por medio, sobre todo, de Image —y estoy pensando, no cabe duda, en ‘Casanova‘ o ‘Sex Criminals‘.

El planteamiento de Fraction para con Iron Man pasa por este primer volumen a través de dos tramos muy bien diferenciados: un primero en el que Tony y su armadura tendrán que hacer frente a la amenaza del hijo de Obadiah Stane —en un claro ejemplo de cómo permea el UCM hacia las viñetas y viceversa— y que discurre ante nuestra mirada raudo como el viento, cargado de energía y preso de un ritmo endiablado; y un segundo que se prolonga a lo largo de un año y que, de todas todas, deja a ‘Las cinco pesadillas’ —el título elegido para el primer arco argumental— a la altura del betún: con un Norman Osborn que trata de manera denodada e implacable de quitar de la ecuación a Tony, Maria Hill y Pepper Pots por los medios que sea necesario, lo que escribe Fraction en ese año de la colección es de tamaño calado que no os extrañe si os pasa como al que esto suscribe y no podéis apartar la vista de lo que va sucediendo hasta haber dado completa cuenta de ello. Siempre he contado a Matt Fraction como uno de esos escritores al que pocas veces le ha fallado el pulso, pero creedme cuando os digo que el superlativo thriller de espionaje que se saca de la chistera el guionista podría establecer una conversación de tú a tú con ‘El soldado de invierno‘ de Ed Brubaker y quedarse tan pancho. Dimanando esa grandeza, no sólo de las más llamativas ideas sino del tratamiento de personajes y de cómo maneja Fraction a Tony a través de su lado más vulnerable, no podemos sino insistir en que os acerquéis de inmediato a este ‘El Invencible Iron Man de Fraction y Larroca’…si no es uno de los dos mejores títulos de Iron Man que hayáis leído en vuestras vidas…que baje Stan Lee y os aclare un par de cosillas. ‘Nuff said!!!!

El Invencible Iron Man de Fraction y Larroca 1

  • Autores: Matt Fraction y Salvador Larroca
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 504 páginas
  • Precio: 55 euros
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