Etiqueta: Jean-Luc Istin

  • ‘I.S.S. Snipers Vol 1’, todo está inventado

    ‘I.S.S. Snipers Vol 1’, todo está inventado

    Después de más de un siglo de historias de ciencia-ficción que han movido a la humanidad a los mil y un confines del espacio y el tiempo poniéndola en contacto con todas las civilizaciones posibles, cabría pensar, no sin motivo para hacerlo, que el género no da mucho más de sí salvo en muy contadas ocasiones en que nombres muy visionarios dan con una idea loca que nadie había tenido antes. Pero, al margen de éstos pocos y muy contados títulos que, insistimos, revolucionan el género muy de cuando en cuando, la ciencia-ficción se alimenta, y a mucha honra, de regurgitar ideas ya utilizadas con anterioridad arropadas de envoltorios que las hagan atractivas y las muestren como novedosas. Eso es lo que le pasa a ‘I.S.S. Snipers‘ en particular y a Jean-Luc Istin en general, puesto que todo nuevo proyecto que nos llega del muy prolífico guionista francés sabe a ya degustado pero siempre viene emplatado de tan espectacular manera que, si nos dejamos llevar y no rascamos demasiado sobre la superficie de la lectura, nos lo pasaremos bomba con el conjunto.

    Un conjunto que, en este caso, aúna dos álbumes de una cabecera que sigue a los I.S.S. Snipers un grupo de soldados mejorados cibernéticamente y utilizados por una futura Federación de Planetas para resolver entuertos que nadie más puede resolver, al menos no de la manera expeditiva y rápida en que estos mercenarios, aparentemente sin escrúpulos, solucionan cualquier asunto que se les ponga por delante. Y aunque se muevan bajo la misma semblanza y tengan lugar en el mismo universo, cada uno de los dos álbumes que conforman este primer integral se caracteriza, como pasaba por ejemplo con ‘Conquistas‘, propuesta de sci-fi también amparada por Istin, por centrar su foco en personajes diferentes y contar, para ello, con artistas diferentes que, cuidado, trabajan bajo una misma máxima: la de resultar lo más espectaculares posible. Y a fe mía que lo consiguen.

    Tanto Erwan Seure-Le-Bihan como Stéphane Créty se dejan la piel en todo lo que concierne, no ya al diseño de personajes, criaturas y maquinaria, sino a que, de cuando en cuando, la épica que cuajan en sus planchas sea de esas que hagan que poco importe el que, como decíamos, lo que Istin y Louis concretan en el guión, sea un corolario bastante vasto de mil referencias a mil y un rincones de la ciencia-ficción. No nos detendremos aquí si quiera en nombrar a un reducido puñado de las mismas no sólo porque son muy obvias cuando uno empieza a leer, sino porque creemos que el volumen merece un esfuerzo extra por parte del lector para no prestar atención a las mismas y, como apuntábamos al comienzo, dejarse llevar por la acción salvaje y burra que detenta y por un puntual sentido del humor seco como el sólo que parece salido de los mejores actioners de los 80.

    I.S.S. Snipers Vol 1

    • Autores: VVAA
    • Editorial: Yermo Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 136 páginas
    • Precio: 30 euros
  • ‘Conquistas 2. Decornum/Urania’, en la misma línea

    ‘Conquistas 2. Decornum/Urania’, en la misma línea

    Al hablar del primer volumen de ‘Conquistas‘ a finales del pasado 2020, nos referíamos a la serie ideada por Jean-Luc Istin —ubicuo guionista que, de un tiempo a esta parte, es el equivalente al Jeff Lemire europeo, esto es, que no hay rincón por el que no parezca que pueda aparecer de repente— como una:

    (…)ambiciosa epopeya de ciencia-ficción, se ocultan claros ecos a la filmografía de James Cameron.

    ‘Conquistas vol.1: Islandia/Deluvenn’, bajo el influjo de Cameron

    Lejos de suponer un grave problema, la influencia del cineasta, de sus ‘Aliens‘ y ‘Avatar‘ y de esa forma grandilocuente de concebir la ciencia-ficción que lleva demostrando desde hace casi cuatro décadas conformaban un caldo de cultivo lo suficientemente rico como para que los dos primeros álbumes contenidos en esa primera entrega publicada por Yermo fuera, ante todo, un entretenimiento de primer orden, dibujado con enorme solvencia y con apuntes la mar de interesantes sobre este posible futuro de una humanidad que ha dejado atrás una Tierra devastada y se dedica a buscar en el cosmos aquellos planetas que pueda sustentar sus necesidades.

    Tirando los tejos a otros puntos de la geografía de la ciencia-ficción —todavía persistiendo la sombra de Cameron, Istin y Nicolas Jarry exploran tropos muy reconocibles de ciertos títulos del género de los años ochenta…que no citaré por dejar que seáis vosotros los que intentéis dar con ellos—, tanto ‘Decornum’ como ‘Urania’ quedan caracterizadas por similares cualidades a sus predecesores: diálogos algo enrevesados en ocasiones; protagonistas sometidos a arquetipos muy reconocibles del género que, no obstante, atesoran algún matiz que los separa de la rigidez de aquellos; acción a tope; ideas que, insistimos, aunque resuenen en nuestra memoria de manera más o menos intensa, se las apañan para resultar originales aquí y allá y, sobre todo, tremendamente entretenidas; ritmo non-stop; dibujo en el que priman la espectacularidad y la claridad narrativa y, ante todo, construcción tranquila y segura de un lore que, esperamos, llegue a cruzarse en algún momento entre sí para satisfacción de todos aquellos que ya se frotan las manos ante la potencial épica del choque.

    Conquistas 2. Decornum/Urania

    • Autores: Nicolas Jarry, Jean-Luc Istin, Stéphane Créty
    • Editorial: Yermo Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 120 páginas
    • Precio: 25 euros

  • ‘Conquistas vol.1: Islandia/Deluvenn’, bajo el influjo de Cameron

    ‘Conquistas vol.1: Islandia/Deluvenn’, bajo el influjo de Cameron

    En una relación que ya se prolonga casi un siglo, que cómic y cine, cine y cómic, han bebido el uno y el otro es algo que evidencian a las claras las incontables adaptaciones que el mundo de la viñeta ha conocido en la gran pantalla —y supongo que, a estas alturas, sobra comenzar a citar títulos dado el ingente listado que ya conforman las traslaciones de los tebeos al celuloide, ¿no?— pero, también, lo que títulos como este ‘Conquistas’ miran con ojos cariñosos a ciertos puntos cardinales del séptimo arte. En el caso que nos ocupa, creo que Jean-Luc Istin, el aclamado artífice de las sagas de ‘Elfos‘ y ‘Enanos‘ o de la, a mi parecer, muchísimo más apreciable ‘Las crónicas de Excalibur‘, no parece muy interesado en ocultar que, tras el relumbre de esta ambiciosa epopeya de ciencia-ficción, se ocultan claros ecos a la filmografía de James Cameron.

    En concreto son dos los títulos que, conforme uno va leyendo el volumen publicado por Yermo, acuden raudo a la memoria cinematográfica: ‘Aliens‘ y ‘Avatar‘. Del segundo, ‘Conquistas’ toma de manera muy obvia la crítica nada velada al colonialismo y la ferocidad con la que la humanidad agota recursos allá donde pone el pie que Cameron dejaba ver a las claras en la que, hasta hace un año, era la película más taquillera de la historia. Un mensaje este que, de acuerdo, es denominador común de considerables historias de ciencia-ficción —sin ir muy lejos, ‘Planetes‘, el magistral manga de Makoto Yukimura del que muy pronto hablaremos por aquí, hace hincapié, entre otras muchas disquisiciones, en esa misma línea de reflexión crítica hacia nuestra especie— pero que, mezclado aquí con muchas miradas hacia la segunda entrega de la saga iniciada por Ridley Scott, apunta aún más hacia el responsable de ‘Terminator‘ o ‘Abyss‘.

    Bien es cierto que, trascendidas las odiosas comparaciones y dejando de lado los varios estereotipos en los que se anclan los dos álbumes aquí contenidos, ‘Conquistas’ se alza como una lectura muy estimulante y variada que, en cualquiera de sus dos partes independientes —porque cada álbum cuenta un relato que nada tiene que ver con el otro más allá de la premisa de narrar la «conquista» de un lejano planeta a la que hace referencia el título—, encuentra suficientes motivos para satisfacer al más exigente amante del género. Apoyándose en sus dos mitades en el espléndido hacer de sus dos artistas —quizás me quede más con Benoit que con Radivojevic, aunque sea una inclinación completamente personal y que no me impida valorar de manera considerable los esfuerzos de ambos por resultar espectaculares— esta primera entrega de ‘Conquistas’ consigue, en última instancia, suscitar lo suficiente nuestra curiosidad para querer hincarle el diente a lo que sea que tenga que ofrecer la cabecera en un futuro que, esperemos, no se haga demorar en exceso.

    Conquistas vol.1: Islandia/Deluvenn

    • Autores: Jean-Luc Istin, Radivojevic y Benoit
    • Editorial: Yermo Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 144 páginas
    • Precio: 30 euros
  • ‘La catedral de los abismos 1’, ¡épica!

    ‘La catedral de los abismos 1’, ¡épica!

    Ya sólo el título, ‘La catedral de los abismos‘, evoca imágenes en nuestra imaginación que hablan de mundos imposibles y de edificios que desafían cualquier ley constructiva habida y por haber. Más dichas imágenes quedan considerablemente empequeñecidas, si eso es posible, por el despliegue que, toda vez se ha zambullido uno en la lectura de lo último de Jean-Luc Istin que nos ha hecho llegar Yermo, encuentra pasajes en los que se nos describe un mundo partido escindido en dos mitades por voluntad de dos dioses, el abismo que se abrió entre ambos para zanjar un conflicto entre dos reinos que no parecía conocer fin y la profecía que, recogida en «el Evangelio de Ariathia» afirma que se construirá una catedral que, sirviendo de puente entre el norte y el sur, traerá a un mesías que cambiará la faz de la tierra. Apabullante, ¿verdad? Tanto, que si el responsable de la genial ‘Las crónicas de Excalibur‘ se hubiera dejado ir sin más, nos habríamos sentido muy pequeños y probablemente aplastados por la envergadura de lo que aquí se narra.

    Astuto guionista donde los haya, Istin equilibra la vastedad de tanta épica desproporcionada con una escala muy humana que se apoya en una miríada de secundarios pero, sobre todo, en dos polos que, a la conclusión de la lectura de este primer integral —que contiene dos de los tres álbumes aparecidos hasta el momento al otro lado de los Pirineos— todavía no han llegado a tocarse: de una parte, el escritor nos presenta a Sinead, una joven granjera que, tras perder a sus padres de manera trágica, dedicará su vida a buscar venganza y a entrenarse como templaria primero y ladrona y asesina después; de la otra, Pier de la Vita, un maestro cantero que verá como su vida es puesta patas arriba cuando un poderoso mago se niegue a pagar las costas de la torre de hechicería que le ha construido. Entre ambos, como digo, hay una legión de secundarios que conforman un mundo apasionante y rebosante de vida por el que es toda una gozada pasearse, sobre todo cuando viene descrito en lo gráfico por el asombroso talento de Sébastien Grenier.

    Bien es cierto que, si a sus personajes hemos de referirnos, lo espectacular del diseño queda algo mancillado por lo hierático de su expresividad, un hieratismo que, hasta cierto punto, se las apaña para contaminar la narrativa cuando esta ha de recurrir a las pocas secuencias no expositivas del guión. Afortunadamente, esta parte de la personalidad visual de ‘La catedral de los abismos’ no es suficientemente importante como para arruinar la suntuosa belleza y espectacular épica que exudan los paisajes y escenarios por los que se mueve la acción, dejando Grenier volar su imaginación para dar con edificaciones, estatuas y ciudades que ríete tú de lo que los chicos de Weta fueron capaces de inventar para la trilogía de ‘ESDLA’ en cines. Finalizando con una doble página asombrosa que deja las cosas en un cliffhanger de esos de mandíbula al suelo, y considerando que el tercer álbum apareció en Francia el pasado mes de octubre, huelga decir que la espera hasta que, con el cuarto de por medio, tengamos la oportunidad de volver a mirar al abismo de Istin y Grenier va a ser muy, muy larga. Y no es la primera vez que terminamos una reseña de Istin con esa reflexión. Algo tendrá el guionista.

    La catedral de los abismos 1

    • Autores: Jean-Luc Istin y Sébastien Grenier
    • Editorial: Yermo Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 112 páginas
    • Precio: 26,60 euros en
  • ‘Los druidas 2. El círculo de los gigantes’, espectacular variedad

    ‘Los druidas 2. El círculo de los gigantes’, espectacular variedad

    los-druidas-2

    Con uno de esos finales que le dejan a uno sin aliento y presa de una expectación suma ante lo que pueda suceder en la siguiente entrega, lo que comentábamos acerca de ‘Los druidas’ allá por principios de año no dejaba lugar a equívocos acerca de habernos aproximado a una de las lecturas más estimulantes que el tebeo europeo nos ha dejado durante 2016. Una impresión que, no obstante, siempre suele dejar la puerta abierta a la pequeña decepción que puede llegar de la mano del discurrir de una serie pero que, en el caso del segundo volumen que hoy nos ocupa, queda completamente reforzada a las pocas páginas de haber comenzado la lectura cuando nos apercibimos de forma clara de estar ante una acción que se mueve al mismo nivel que el que encontrábamos en los tres álbumes predecesores —o en el tomo anterior de Yermo que los recogía.

    Con un dibujo por parte de Jacques Lamontagne que sigue dejándonos boquiabiertos a cada pasar de página y cuya expresividad en los rostros de los personajes y fuerza en las composiciones de las viñetas queda aumentado sobremanera por el asombroso color con el que el propio artista cierra cada plancha, es el guión de Istin y Jigourel el que debería recibir mayores loas por la singular variedad de lo que aquí nos ofrecen, el tremendo ritmo que imprimen a los acontecimientos y el que, en última instancia, nos impliquemos de la manera que lo hacemos en las pesquisas de Gwenc’hlan, el druida con el rostro de Sean Connery, por averiguar quién se encuentra detrás del complot para acabar con su orden.

    Dejando atrás esos «ecos de Eco» que tanto caracterizaban la primera entrega, el trabajo de los dos escritores abre aquí sus brazos a otras influencias que nadan en las fértiles aguas de los mitos celtas o de las leyendas Artúricas, apareciendo en un momento dado, cuando los protagonistas avistan las costas británicas, el legendario portador de Excalibur y un mago que, sin ser nombrado como tal, sabemos que no es otro que Merlín. Combinado todo ello con esa crítica nada velada a los fundamentalismos religiosos que ya se dejaba notar en el primer volumen —y que aquí alcanza límites mucho más cáusticos—, el cierre del primer ciclo de ‘Los druidas’ que supone este volumen conforma, reitero, una de las más entretenidas y mejores lecturas que el tebeo europeo nos ha dejado en estos doce meses. La duda que resta es, ahora que se acerca el cambio de dígito anual, ¿aparecerá recogido en lo Mejor del Año? La respuesta, en un mes.

    Los druidas 2. El círculo de los gigantes

    • Autores: Jean-Luc Istin, Thierry Jigourel & Jacques Lamontagne
    • Editorial: Yermo ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 144 páginas
    • Precio: 32,30 euros en
  • ‘Las crónicas de Excalibur. Segunda crónica’, juego de poderes

    ‘Las crónicas de Excalibur. Segunda crónica’, juego de poderes

    Las crónicas de Excalibur 2

    Como suelo decir en no pocas ocasiones, la espera hasta el siguiente volumen —considerando que en Francia no ha aparecido aún el cuarto álbum— va a ser muy larga…

    Y TAN LARGA, cabría añadir, que ha sido más de un año esperando para poder dar cuenta de la continuación de un título que, si no fue incluido en la selección final de lo Mejor del tebeo europeo fue porque la competencia, seamos francos, era brutal.

    Eso no quita para que siga manteniendo sobre el primer volumen que era un cómic sobresaliente —»digno de un Rey» lo calificaba entonces— y para que, toda vez se terminan las poco más de cien páginas de éste segundo, las sensaciones que se tienen tanto con respecto al trabajo de Jean-Luc Istin como acerca de aquello que compete a Alain Brion sean, si no iguales, algo superiores a las recabadas en el primer semestre de 2015 cuando esta reimaginación de los mitos Artúricos y de la leyenda de Excalibur obliteró todas las obvias reticencias que este amante empedernido de todo lo que rodea a la espada de reyes pudo interponer.

    Nada tenían que ver dichas trabas iniciales con lo que ya había podido «ver» de las planchas de un Alain Brion que firmaba y firma un trabajo ESPECTACULAR y superlativo: su arte, que combina términos tan antitéticos como definición e indefinición, funciona de forma asombrosa a cada nuevo pasar de página, cuando tras habernos epatado por completo en esa primera impresión al encontrarnos con la fiereza de su colorido, da paso al concienzudo análisis al que nuestra mirada somete a unas viñetas que, perfectas a simple vista, comienzan a revelar ciertas «imperfecciones» que, paradójicamente, no hacen sino aumentar varios enteros la valoración que del arte del francés puede hacerse.

    Huelga afirmar que si ninguna relación guardaban para con el arte de Brion, las murallas mentales que servidor había levantado ante lo que pudieran ofrecer ‘Las crónicas de Excalibur’ atañían de forma exclusiva al trabajo de Istin. Aplastadas como decía por una historia que funciona a diversos niveles con la misma potencia, la expectación acumulada durante el año transcurrido no arruina en absoluto lo hojaldrado de un relato que tan pronto es ficción política y va alimentando poco a poco las muchas intrigas que concurren hacia la posesión de Excalibur y el trono de Inglaterra, como se alza en cierta crítica religiosa hacia los fundamentalismos —encarnados en esta ocasión en el arrollador poder del cristianismo—, discurre por derroteros de mera aventura —aunque dichos derroteros no se ajusten para nada al término medio al que alude ese «mera»— o echa mano de elementos fantásticos que se maridan con todo lo anterior en formas que sólo pueden ser calificadas de espléndidas y soberbias.

    Desafortunado es pues que, tal y como se cierra la última página, seamos plenamente conscientes de que al menos hasta finales de 2017 no podremos tener en nuestras manos la «tercera crónica» de esta genial lectura. Larga no, eterna…

    Las crónicas de Excalibur. Segunda crónica

    • Autores: Jean-Luc Istin & Alain Brion
    • Editorial: Yermo
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 104 páginas
    • Precio: 22,80 euros en
  • ‘Elfos 1’, fantasía referenciada

    ‘Elfos 1’, fantasía referenciada

    Elfos

    Si decíamos no hace mucho que Yermo parecía entregada a la misión de publicar en castellano toda la obra inédita de Jean-Yves Delitte —y nosotros que le agradecemos de corazón tan loable esfuerzo—, otro tanto podríamos afirmar acerca de Jean-Luc Istin guionista del que ya hemos hablado en estas mismas líneas en las tres ocasiones que la espléndida editorial ha tenido a bien publicar sendos álbumes suyos. La primera fue ‘World War Wolves’, ese cómic que tanto bebía de ‘Los muertos vivientes’ o ‘World War Z’ y que servía como carta de presentación de nuestro Kyko Duarte. Después llegaría la espectacular entrega inicial de ‘Las crónicas de Excalibur’, una serie de la que no tardaremos en volver a hablar para dar cuenta de las páginas de su segundo álbum. Y hace tan sólo cinco meses, nuestra mirada se acercaba a la sobresaliente ‘Los druidas’, una de esas obras que habrá que considerar, y mucho, de cara a la selección que haremos a finales de año de lo mejor de 2016.

    Con tales ases en su mano, la aproximación a este primer volumen de ‘Elfos’ se hacía bajo la aparente garantía de que lo que íbamos a encontrar volvería a situarse a la altura de las circunstancias; y si bien no podría afirmar que los dos álbumes independientes que conforman la lectura se arropen en la decepción —ni mucho menos—, si que es cierto que el talante familiar que envuelve a todo el conjunto es demasiado intenso como para ignorarlo. Un talante que viene derivado de los muchos puntos cardinales del mundo de la fantasía heróica hacia los que Istin dispara —evidentes son, claro está, las reminiscencias al mundo creado por Tolkien— y que, por ejemplo, se aproximan de forma ostensible en ‘El honor de los elfos silvanos’ a patrones extraídos de forma directa del ‘World of Warcraft’.

    Afortunadamente, como ya hiciera en ‘World War Wolves’, el escritor sabe engalanar sus fuentes de inspiración lo suficiente como para que nos olvidemos de ellas o, si no somos capaces de hacerlo, al menos podamos mirar para otro lado y asi poder dejarnos atrapar por la rica fantasía que el guionista elabora en el primer álbum y que Nicolas Jarry —el co-autor de la no menos espectacular ‘El trono de arcilla’— enhebra en el segundo. En ambos, como digo, la labor de los escritores en la construcción del mundo en el que se desarrollan las aventuras de elfos, humanos y otras criaturas fantásticas es tan encomiable como la que asoma a los lápices de KyKo Duarte y Maconi. De hecho, en el caso del artista español, más que encomiable había que calificarla de ASOMBROSA, puesto que la espectacular evolución que aquí vemos con respecto a las bisoñas planchas de ‘World War Wolves’ es tan abundante que en no pocas ocasiones hemos de repertirnos que la mano del artista detrás de aquellas páginas en blanco y negro y aquélla que aquí se deja vestir con un soberbio colorido, son la misma.

    Desarrollados sobre los mismos escenarios pero completamente independientes el uno del otro, los dos relatos que conforman este primer volumen de ‘Elfos’ son la puerta de entrada a un pequeño cosmos al que Soleil ya se ha asomado hasta en catorce ocasiones diferentes en los tres años que hace que arrancó la propuesta en el país vecino. De la mano de cuatro equipos creativos rotativos —los dos que hemos visto aquí y los formados por Olivier Perú, Stéphane Bileau y Eric Corbeyran, Gwendal Lemercier y Bojan Vukic— e historias que van volviendo a los protagonistas de éstos primeros dos álbumes, queda claro que la fuerte apuesta de la editorial francesa ha encontrado su público y que éste pide más. Que así sea.

    Elfos 1

    • Autores: Jean-Luc Istin, Nicolas Jarry, Kyko Duarte & Gianluca Maconi
    • Editorial: Yermo
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 112 páginas
    • Precio: 23,75 euros en
  • ‘Los druidas. El misterio de los Ogams’, ecos de Eco

    ‘Los druidas. El misterio de los Ogams’, ecos de Eco

    Los druidas

    Poco a poco, mes a mes, y gracias a una persistencia que, a título completamente personal, la ha colocado entre las mejores editoriales españolas por lo muy cuidado de sus ediciones y por la pericia que Carles Miralles y sus chicos demuestran en la elección de los títulos que publican, Yermo se ha convertido en un referente inexcusable a la hora de hablar de lo mejor que podemos leer hoy por hoy en cuanto a tebeo francobelga se refiere por nuestras tierras. Muchos son los ejemplos que refrendando dicha afirmación hemos ido repasando desde aquellos primeros que compusieron la alineación inicial con la que la casa comenzó su andadura a finales de 2013; ejemplos a los que en Diciembre venía a añadirse este primer integral de ‘Los Druidas’, una serie que viene firmada por dos autores por los que Yermo ya había apostado previamente.

    De una parte tenemos a Jean-Luc Istin, guionista del que pudimos leer la irregular ‘World War Wolves’ —aunque dicha irregularidad recayera en buena medida en la labor del dibujante— y el fantástico y asombroso primer volumen de ‘Las crónicas de Excalibur’, del que estamos deseando ver cuanto antes mejor la continuación. De la otra a Jacques Lamontagne, un artista gráfico cuyo soberbio talento pudimos contemplar a mediados de 2015 en el primer volumen de ‘Aspic, detectives de lo misterioso’. La conjunción de ambos nombres en el título que hoy nos ocupa es, como poco, sobresaliente.

    Una calificación que pasa primero por quedarse extasiado ante el talento que despliega Lamontagne en unas páginas que superan con holgura lo que ya le habíamos visto al dibujante en la citada ‘Aspic’: menos dado a la caricatura que lo que le veíamos en dicho álbum, aunque sin perder ni un ápice de su personalidad, el portentoso trazo del artista francés nos traslada de forma inequívoca al lejano siglo V, capturando en sus planchas toda la magia y el misterio del mundo celta. Además, como ya pasara en ‘Aspic’, si los escenarios en los que se mueve la acción son de auténtico asombro —y ningún ejemplo hay mejor que la forma en la que se plasma la legendaria isla de Ys, esa que era también centro alrededor del que orbitaban los dos álbumes publicados por Astiberri— aún más asombroso resulta la pasmosa facilidad con la que los personajes ideados por Istin cobran vida, expresividad suma y un aspecto muy cercano si del que estamos hablando es del druida Gwenc’hlan, cuyo rostro está directamente sacado del de Sean Connery.

    Los Druidas interior

    De hecho, su aparición es la que sirve para terminar de confirmar una sospecha que revolotea inquieta desde casi el comienzo de la lectura, la de que algo hay de familiar en cómo discurre el arranque de la trama hilvanada por Istin. Una familiridad a la que, como digo, el dibujo de Lamontagne termina de poner nombre cuando a quién tenemos de protagonista no es ni más ni menos que al actor que Jean-Jacques Annaud elegía como Guillermo de Baskerville para su fabulosa adaptación de ‘El nombre de la rosa’, la superlativa novela de Umberto Eco: el asesinato de un monje, el que un alto cargo eclesiástico pida ayuda a un miembro de la congregación poco ortodoxo —vale, aquí no es un miembro de la misma orden sino de otra que parece condenada a desaparecer bajo el peso de la cruz de Cristo—, el que dicho miembro cuente con un aprendiz metomentodo…todo apunta de forma evidente a los pilares iniciales con los que el escritor italiano montaba su fascinante relato medieval.

    Afortunadamente, Istin no se conforma con seguir los pasos marcados por la pluma de Eco, y la inclusión de los elementos fantásticos propios del mundo de los druidas, comienza a apartar la lectura de forma lenta pero decisiva de la alargada sombra de ‘El nombre de la rosa’ hasta tal punto que en el segundo de los tres álbumes incluídos aquí sea ya casi imposible rastrear su influencia. En su lugar, el guionista va desarrollando un misterio —el de la investigación de quiénes están detrás de los asesinatos— al tiempo que se permite criticar de forma nada velada a la forma en la que la Iglesia Católica ha ido borrando a lo largo de los tiempos todo aquello que se interponía en su «divina» misión. Uniendo a todo ello la imponente presencia de la citada ciudad de Ys y todo lo que en ella acaece y, por supuesto, el halo de veracidad que rodea al conjunto gracias a la intervención de Thierry Jigourel —experto en el mundo celta— la lectura de ‘Los Druidas’ se alza, ya lo apuntaba al comienzo, como una sobresaliente lectura cuyo espectacular cliffhanger nos deja con el corazón en un puño. Esperemos que no haya que aguardar mucho para poder dar cuenta de los cinco álbumes que aún nos quedan por delante.

    Los druidas. El misterio de los Ogams

    • Autores: Jean-Luc Istin, Thierry Jigourel & Jacques Lamontagne
    • Editorial: Yermo
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 14 páginas
    • Precio: 32,30 euros en
  • ‘Las crónicas de Excalibur. Primera crónica’, un cómic digno de un rey

    ‘Las crónicas de Excalibur. Primera crónica’, un cómic digno de un rey

    Las cronicas de Excalibur

    Desde que siendo bastante pequeño descubriera (parcialmente) las leyendas Artúricas gracias, primero, a la descafeinada versión de las mismas que Disney ponía en pie a mediados de los sesenta con ‘Merlín el encantador’ y, después, a la cinta dirigida por Richard Thorpe y protagonizada por Mel Ferrer, Robert Taylor y Ava Gardner, servidor quedó encandilado con aquél mundo de caballeros, magos y, sobre todo, esa espada que daba a aquél que lograba arrancarla de la piedra, el poder de ser rey de toda Inglaterra. Pero ninguno de éstos dos preludios podía prepararme para la revelación que llegaría, ya de adolescente, de la mano de John Boorman y su ‘Excalibur’, una cinta apasionante y compleja que adaptaba ‘La muerte de Arturo’ de Mallory y que, desde el momento de su visionado, se convirtió automáticamente en una de mis películas favoritas de todos los tiempos.

    La épica de su narrativa y el ambicioso alcance de lo que Boorman ponía en imágenes combinada con las notas de Wagner —la cinta también sirvió para exponerme por primera vez a la tetralogía del Anillo de los Nibelungos— hacían de ‘Excalibur’ futuro rasero por el que servidor terminaría midiendo tanto el cine de aventuras histórico en general como las diversas aproximaciones cinematográficas que desde entonces se han hecho a los mitos relacionados con Arturo, Merlín, Ginebra, Lanzarote y Excalibur en particular. Un rasero éste que, tras la lectura del primer volumen de ‘Las crónicas de Excalibur’ ha encontrado preciso y asombroso reflejo en unas viñetas que no podrían incidir con mayor maestría esa era oscura que fue la alta Edad Media británica.

    Las cronicas de Excalibur interior

    El trabajo de Jean-Luc Istin —muy superior a lo escuetamente interesante que nos pareció el ‘World War Wolves’— arranca, como lo hiciera ‘Excalibur’, no con Arturo, sino con las andanzas de Uther Pendragón, el padre del futuro rey de Inglaterra y un belicoso guerrero que gracias al poder de la espada casi logrará unificar al hatajo desordenado de feudos y tribus que era Albión. De hecho, los que tengan la intención de acercarse a estas magníficas páginas que lo hagan advertidos de que, al menos en esta ‘Primera crónica’ lo que se cubre desde el punto de vista argumental queda todavía muy lejos de mostrar a Arturo y sus caballeros de Camelot.

    Incluyendo en la narración al Obispo Patricio —el que, según quiero interpretar, será el futuro patrón de Irlanda—, el relato urdido por Istin es todo lo que un amante del tebeo de aventuras podría esperar, con traiciones, intrigas, pasiones infatuadas y combates sanguinolentos plagando la totalidad de las páginas que tan bellamente ilustra Alain Brion. Desconocido hasta la fecha —al menos para el que esto suscribe— el arte del dibujante se descubre como el mejor aliado del guión para llegar con fuerza al lector, ya por lo efectivo de sus caracterizaciones, ya —sobre todo— por lo fantástico de la ambientación global de la historia o el superlativo tratamiento cromático que aplica a sus planchas.

    Como suelo decir en no pocas ocasiones, la espera hasta el siguiente volumen —considerando que en Francia no ha aparecido aún el cuarto álbum— va a ser muy larga…

    Las crónicas de Excalibur. Primera Crónica

    • Autores: Jean-Luc Istin y Alain Brion
    • Editorial: Yermo ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 128 páginas
    • Precio: 28,50 euros en