Etiqueta: Bryan Talbot

  • ‘Armada de locura’, mujer de trazo en pecho

    ‘Armada de locura’, mujer de trazo en pecho

    Me gustaría equivocarme, pero seguramente si pedimos a cualquiera que haga una pequeña lista de pintores surrealistas lo más probable es que el nombre de Leonora Carrington no figure en ella. Pintora y escritora, Carrington ha sido objeto de monografias, documentales e incluso una novela merecedora del premio Biblioteca breve, y sus obras de inconfundible estilo han podido verse en Madrid en una exposición monográfica que recibió numerosos visitantes, pero su popularidad aún queda lejos de la de otros que contribuyeron a hacer grande uno de los movimientos que sin duda marcaron el s.XX

    Ahora su turno en el noveno arte ha llegado de la mano del matrimonio Talbot, Mary y Bryan, un dúo que ha dado voz a numerosas mujeres, como la premiada ‘Sufragistas‘, en ‘Armada de locura‘. Desde su juventud hasta su fallecimiento ya en pleno siglo XXI, su trayectoria artística y vital es la de una mujer fuera de su tiempo, un alma libre atrapada en su propia mente. Esta sin embargo no es una biografía  al uso. Cierto que su planteamiento es cronológico, y que en en ella veremos pasar los grandes acontecimientos y relaciones que la marcaron, como la que vivió con el también artista Max Ernst, así como su interacción con creadores de la talla de Picasso o Tristan Tzara. Pero ‘Armada de locura’ se antoja más bien una mezcolanza de sensaciones y ensoñaciones, en las que nuestra heroína se debate entre lo humano y lo animal, mutando como se transforma una obra para la que intenta encontrar su propio lenguaje, 

    Al sumergirnos en una mente tan compleja las palabras son importantes pero la voz cantante la toma el dibujo. Talbot, un versátil dibujante que nos tiene acostumbrados a su elegante trazo intenta comulgar con el alma de una artista que, según sus propias palabras, en ocasiones se siente un caballo, en otras una hiena, mientras se deja arrastrar por el sentimiento, hasta el extremo de llegar a pasar por una institución mental, un episodio que este cómic no elude. Y lo consigue, huyendo de la viñeta clásica y dejándose llevar por imágenes que podrían brotar de los propios cuadros de la pintora, manteniéndose en un canon realista mientras se abandona en bizarras metamorfosis y, que frente el resto de la obra que se presenta en una serie de capítulos monocromático, cede la única página a todo color al momento en que Carrington descubre el surrealismo en una exposicion y su mundo cambia para siempre.

    ‘Armada de locura’ quizás no sea el mejor ejemplo para explorar la vida de esta artista, pero sí para para un primer acercamiento a su figura y dejarnos conquistar por ella, abriéndonos quizás a estudios más canónicos. Obra que se lee en un suspiro pero que deja con ganas de más este es un título que se une a ese gran número de biografías de artistas (en su mayoría pintores, hay que reconocer) que han sabido sacar el mejor partido de instruir deleitando, dejando que el estilo de ambos creadores, el dibujante y el dibujado, se fusionen por unas páginas. Una auténtica delicia para los fans de las bellas artes en un hermoso modo de reivindicar el papel de la mujer que nos llevan por la vida de una figura que poco a poco araña el puesto que le corresponde por derecho.

    ‘Armada de locura’ es una pieza que deja huella, que conmueve e inquieta a partes iguales, aunque sin poder negar que su rol de pintora queda en un lugar secundario frente a unos sentimientos que le dan tanta fuerza como la envenenan por dentro. Este es un cómic que sabe presentar el arte con arte, un ouroboros del que el lector nunca tiene bastante.

    Armada de locura

    • Autores:Mary M. Talbot y Bryan Talbot
    • Editorial: La Cúpula
    • Encuadernación: Rústica con solapas
    • Páginas: 196 páginas
    • Precio: 19.90 euros
  • ‘Lluvia’, por un mundo mejor, que no es poco

    ‘Lluvia’, por un mundo mejor, que no es poco

    Aunque en mi memoria pareciera ayer mismo cuando por estas líneas revisábamos, ya ‘La virgen roja‘, ya ‘Sally Heathcote. Sufragista‘, resulta cuanto menos asombroso que ya hayan transcurrido cuatro y cinco años respectivamente desde que volcáramos nuestros esfuerzos en traeros sendas impresiones sobre los volúmenes publicados por La Cúpula. Sea como fuere, que ambos títulos estuvieran tan presentes y cercanos sólo quiere hablar de la capital solidez con la que se asentaron en su momento en nuestros recuerdos «tebeísticos» y, por supuesto, por ende, del magnífico trabajo que llegó a desarrollar el matrimonio formado por Mary M. Talbot y Bryan Talbot —auxiliados, en ‘Sally Heathcote’, por Kate Charlesworth—. Un hecho este, el de saber buscar los recovecos y las herramientas mediante las que permanecer por encima de otros muchos y muy dignos títulos de los que leemos al año que, no cabe duda, revalidan con ‘Lluvia’, el «nuevo» —el cómic fue publicado en 2018— proyecto que los Talbot nos traen de mano de la editorial catalana.

    ‘Lluvia’ recoge, de manera local y con un espíritu muy global y aleccionador, el testigo de tantas y tantas voces que claman, por los cinco continentes, un mayor respeto y vigilancia del trato que le damos a este, el único planeta conocido hasta ahora en el que la vida se ha desarrollado tal y como la entendemos: el maltrato constante al que la humanidad lleva sometiendo a la Tierra en aras de un muy mal entendido desarrollo, es lo que ha provocado que, poco a poco, estemos mucho más cerca de convertir al que fuera un vergel preñado de recursos en un desierto que, sin lugar a dudas, no podrá abastecer las necesidades de los miles de millones de humanos que hollan su superficie. Y en esa línea de pensamiento, es en la que los Talbot sitúan a sus personajes, una pareja de lesbianas que, comprometidas en diferente grado con la preservación del entorno natural de la zona de Inglaterra en la que viven, librarán sus particulares batallas para tratar de mejorar su hábitat a sabiendas de que cualquier gesto, por pequeño que sea, suma en la lucha contra el calentamiento global.

    A través de una mirada caleidoscópica que, ora centra sus derroteros en la lucha por la preservación de las ciénagas de Yorkshire, ora por atender al choque de identidades entre Cath, urbanita londinense y Mitch, activista medioambiental cuyo vehemente discurso choca con el escepticismo de su pareja. Epicentro de todo lo que va enhebrando Mary Talbot en un relato que va saltando de manera constante de pasado a presente, de presente a pasado, y que encuentra en los lápices de su marido y en el agradable formato panorámico que adopta el conjunto grandes valedores mediante los que reforzar un mensaje que tiene instantes brillantes —esa explicación de la necesidad de conservar y cuidar la biodiversidad que esconde nuestro suelo; la manera en la que se narra el momento de la inundación que sirve en cierto modo de apertura y cierre de la historia—; ‘Lluvia’ se alza sin duda, como decía, en una de esas lecturas que por su amplitud discursiva —no creo que, entre todas sus reivindicaciones, haya sido casualidad elegir a una pareja gay como protagonista— es tremendamente recomendable para cualquier lector.

    Lluvia

    • Autores: Bryan y Mary M. Talbot
    • Editorial: La Cúpula
    • Encuadernación: Rústica con solapas
    • Páginas: 160 páginas
    • Precio: 19,47 euros en
  • ‘Grandville: Fuerza Mayor’, Lebrock se despide por todo lo alto

    ‘Grandville: Fuerza Mayor’, Lebrock se despide por todo lo alto


    Astiberri nos sorprendía recientemente con la publicación de la quinta y última entrega de la obra firmada por Bryan Talbot, autor que siempre se ha movido por terreno independiente con algunos títulos bastante interesantes y “combativos”. ‘Grandville: Fuerza Mayor’ nos trae de vuelta al inspector LeBrock de Scotland Yard en una aventura que sigue la estela de lo publicado hasta el momento, género noir con personajes antropomorfos que se alejan bastante de la idea que tenemos de ellos, ya saben, películas Disney y demás. Esto es algo que hay que resaltar en cuanto a la labor realizada por Talbot en este aspecto en concreto, luchar contra esos estereotipos y demostrar que, este tipo de características, son igualmente válidas si se quiere alcanzar cotas de dramatismo que sean altas y lograr llegar al corazón del lector. No es la única existente, ¿qué me dicen de Maus, Blacksad o Usagi Yojimbo? Lo dicho, muchas veces habría que ser un poco más abiertos de mente.

    Para todo aquel que haya dado el paso y tenga entre sus manos el presente volumen, ya sabrá por dónde van los tiros, LeBrock, un tipo duro que investiga todo caso que se cruza en su camino. En esta nueva entrega, Talbot, tira de género ucrónico, sacándose de la manga un momento de la Historia en el que Gran Bretaña perdía las Guerras Napoleónicas y pasaba a formar parte del Imperio Francés. Han pasado doscientos años, el punto en el que tiene lugar esta historia, y acaba de recuperar la independencia algo que se traduce en profundos cambios tanto a nivel social como político. ¿El caso de “Fuerza Mayor”? Pues en la línea de los anteriores. Una suerte de Sherlock Holmes, Stamford Hawksmoor, ayudará a LeBrock en la investigación y no faltarán los giros de guión que conducirán a una resolución épica y llena de acción, al más puro estilo de la novela de misterio clásica.

    El británico consigue facturar un relato lleno de emoción y grandes momentos, perfectamente estructurado y con un ritmo narrativo que ya quisieran otras obras de mayor reconocimiento. Acierta de pleno a la hora de ir descubriendo las pistas poco a poco, haciendo partícipe de la investigación al lector, esclareciendo los misterios a la misma vez que los personajes. No se nos puede pasar por alto la evolución que el autor ha mostrado desde la primera entrega hasta esta, a todos los niveles, sigue sorprendiéndonos con una cantidad ingente de imaginación y buen hacer. Tal es la calidad que se puede apreciar en la saga que, y no debería cogernos por sorpresa, existe un proyecto para adaptar Grandville a la pequeña pantalla. Se trata de una serie de televisión que mezclará personajes reales con animación 3-D, un experimento que se ha hecho con anterioridad al que habrá que seguirle la pista de cerca ya que si tiene la misma calidad que su versión en viñetas, promete ser algo a tener en cuenta. Y hasta aquí las aventuras de este particular inspector, han sido cinco volúmenes en los que Talbot ha puesto bastante para que la obra tenga un lugar de honor en las estanterías de los aficionados. No podemos fallarle.
    [Grade — 8.50]

    Grandville: Fuerza Mayor

    • Autores: Bryan Talbot
    • Editorial: Astiberri
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 176
    • Precio: 24,00 euros
  • ‘La niña de sus ojos’, vidas cruzadas

    ‘La niña de sus ojos’, vidas cruzadas

    Después de paladear ‘Sally Heathcote. Sufragista’ y ‘La virgen roja’, tenemos entre manos una nueva novela gráfica creada al alimón por el matrimonio Talbot. Esta vez, sin embargo, nos remontamos atrás en el tiempo para leer la que fue su primera colaboración historietística, ‘La niña de sus ojos’. Con esta obra dieron sus primeros pasos en el 9º arte, si bien ya se atisbaban en ella muchas de las características —y algunas de las cualidades— de sus trabajos posteriores. Las coincidencias entre este cómic y los siguientes resultan palpables ya desde antes de abrir este volumen. La primera y más importante de esas coincidencias es que los Talbot construyen en estas páginas la biografía de una mujer destacada por su carácter y personalidad, y por el papel que jugó en el tiempo que le tocó vivir. Es más, en esta ocasión no es solo una, sino dos mujeres las que centran la atención de los autores. La primera de ellas es Lucia Joyce, la hija del célebre escritor irlandés al que muchos consideran padre de la novela moderna. Y la segunda es la propia Mary Talbot, que rememora su infancia y juventud para establecer interesantes paralelismos con la existencia de Lucia.

    La trama nos conduce a distintos escenarios y momentos de la historia reciente, con especial atención al París de los años 20, ciudad en la que se estableció James Joyce con su familia, y en la que terminó de hacer despegar su carrera literaria. Tampoco falta la Inglaterra de posguerra, retratada por los Talbot a partir de los recuerdos de Mary. Los continuos saltos temporales y cambios de localización, conforme pasamos de un personaje al otro, no siempre resultan tan fluidos como cabría esperar, sobre todo en la recta inicial. La estructura del guion de Mary Talbot no es tan sólida como en sus obras posteriores, pero a pesar de ello, la lectura termina por engancharnos en cuanto le dejamos un poco de margen para que se desarrolle, y acabamos por encariñarnos tanto de la joven Mary, como de la sufrida Lucia, que vivió condenada a no cumplir sus sueños por culpa del machismo imperante en su época. Ni siquiera alguien tan avanzado —al menos intelectualmente— como Joyce alcanzó a ver que su hija tenía derecho a sacar adelante su carrera como bailarina, y que merecía las mismas oportunidades que si hubiera nacido varón. Tampoco alcanzó a ver que la frustración por no poder cumplir sus deseos acabaría por provocar una crisis nerviosa en la joven Lucia, que pasó buena parte de su vida en una institución mental. En una medida similar, Mary Talbot también tuvo que luchar por hacer valer sus derechos y su independencia, y la experiencia común de ambos personajes se acaba convirtiendo en un interesante retrato de la lucha cotidiana de las mujeres a lo largo del siglo XX, así como de las vicisitudes de las relaciones entre un padre y su hija.

    Como es habitual en los Talbot, la labor de documentación es completa y rigurosa, tanto en lo que se refiere a la crónica de los datos y hechos biográficos, como a su plasmación gráfica, con especial atención a los escenarios y las vestimentas de los personajes. En ‘La niña de sus ojos’, Mary Talbot no es la única que está aprendiendo todavía a manejar el lenguaje y las posibilidades del cómic. Su marido, Bryan, ya tenía experiencia en ese terreno, y así lo demuestra con un estilo de dibujo rico en detalles y acabado en bitono, con tonalidades azules para la historia de Lucia, y crema para la de Mary. Sin embargo, el acabado gráfico no es tan espectacular como en sus dos novelas gráficas posteriores. Con todo, ‘La niña de sus ojos’ gustará a quienes hayan disfrutado previamente con las historias de Sally Heathcote y Louise Michel, aunque no llegue a su nivel.

    La niña de sus ojos

    • Autores: Mary y Bryan Talbot
    • Editorial: La Cúpula
    • Encuadernación: Rústica con solapas
    • Páginas: 104
    • Precio: 14 euros
  • ‘La virgen roja’, la lucha de toda una vida

    ‘La virgen roja’, la lucha de toda una vida

    lavirgenroja

    El matrimonio Talbot retoma la fórmula que tan buenas críticas les granjeó con su anterior obra, ‘Sally Heathcote. Sufragista’, para contarnos la historia de otra mujer luchadora, valiente, comprometida con los derechos sociales y protagonista de una vida de lo más apasionante. En esta ocasión, Mary y Bryan Talbot dirigen su mirada hacia Francia en el último tercio del siglo XIX, cuando una serie de acontecimientos —la derrota del imperio de Napoleón III a manos de los prusianos, el asedio de la capital francesa, el levantamiento popular que dio lugar a la famosa Comuna de París— convulsionaron la vida de nuestros vecinos galos. Fueron muchos los personajes célebres que participaron de una manera o de otra en estos sucesos, pero los autores han decidido centrar su atención en Louise Michel, ‘La virgen roja’ que da nombre a este volumen.

    Louise Michel fue una apasionada activista durante esa época. Sin miedo al castigo ni a las consecuencias, expuso y defendió sus ideas ante todo aquel que se prestara (o no) a escucharla, y luchó, con la palabra o con las armas, por conseguir una sociedad más igualitaria donde las mujeres tuvieran los mismos derechos y consideraciones que los hombres, donde la educación fuera laica y estuviera al alcance de todos, donde los poderosos no pudieran oprimir a los débiles, y donde la riqueza se compartiera y no fuera un motivo de diferenciación entre las personas. Ideas que muchos otros han compartido en nuestra historia reciente, pero con las que pocos han sido tan consecuentes como ella, tal y como descubrimos en los diversos episodios que conforman este relato. La acción arranca coincidiendo con la muerte de Louise, a principios de 1905, cuando la también defensora de los derechos de las mujeres Charlotte Gilman llega a París y descubre las peripecias vitales de la Virgen Roja de labios de la hija de una mujer que la acompañó en muchas de ellas. A lo largo de estas páginas presenciaremos la entrada en París de los prusianos, la creación de la Comuna de París, la deportación de Louise a Nueva Caledonia y su posterior regreso a la capital francesa.

    Al igual que ocurrió en su anterior cómic, la labor de documentación de los autores es digna de elogio. Su rigor queda reflejado no solo en su manera de plasmar estos acontecimientos, sino también en la redacción de los diálogos, en la concreción y la claridad con que exponen las ideas de Louise Michel, y en la recreación de los escenarios, los símbolos y las vestimentas. En ese sentido, la labor del matrimonio es impecable, y basta con hojear por encima las páginas de este volumen para darse cuenta de la calidad gráfica que alcanzan en cada una de ellas. Sin embargo, en el lado negativo, tengo la sensación de que no he llegado a conocer a fondo a la protagonista. Al menos, en lo que se refiere a su faceta más íntima y personal. A lo largo de la obra la oímos exponer toda clase de proclamas, arengar a sus conciudadanos y defender en todo momento a los más débiles. Pero ¿acaso no tuvo nunca ninguna duda? ¿No cayó en contradicciones? ¿Jamás se vio superada por las circunstancias? ¿Qué se le pasó por la mente en los momentos más difíciles? Aunque fuera una mujer excepcional, me cuesta creer que no tuviera esos momentos de flaqueza, y creo que todos esos matices hubieran ayudado mucho a darle un carácter más humano al personaje. También habría sido interesante ahondar un poco más en su infancia, en los años en los que se fue forjando su carácter y que aquí apenas se tratan de puntillas. En ese sentido, me pareció mucho más completo e interesante el retrato que Peter Bagge hizo de la activista Margaret Sanger en ‘La mujer rebelde’. Es posible que se tomara más licencias que los Talbot a la hora de contar su historia, pero gracias a eso le aportó un toque más personal y satisfactorio a su obra.

    Sea como sea, ‘La virgen roja’ sigue siendo un retrato excepcional de este periodo convulso que marcó la historia reciente de Francia. Un ejemplo notable de cómic histórico que además reivindica unos derechos y valores que, aun a día de hoy, no están asegurados en todos los rincones de este mundo que nos ha tocado vivir.

    La virgen roja

    • Autores: Mary M. Talbot y Bryan Talbot
    • Editorial: La Cúpula
    • Encuadernación: Rústica con solapas
    • Páginas: 148
    • Precio: 18,90 euros
  • ‘El Corazón del Imperio’, Crisis en Inglaterras Infinitas

    ‘El Corazón del Imperio’, Crisis en Inglaterras Infinitas

    Imperio-Tomo
    A Bryan Talbot le empecé a seguir la pista hace ya algunos años gracias a su aportación a la aclamada obra maestra de Neil Gaiman, ‘Sandman‘. Un especial por aquí y algún que otro numerillo por allá, hacían de este británico uno de esos nombres de los que conviene no perderse ninguna nueva referencia que aparezca en el mercado. Más tarde llegarían otras maravillas como ‘Historia de una mala rata‘ o la serie detectivesca, Grandville. Sin embargo, la obra que le aportó más fama era un tanto “especial”, Las Aventuras de Luther Arkwright, una aventura donde unas realidades alternativas dejaban patidifuso a todo aquel que se acercaba al comic.

    Tal fue el éxito de dicho título que años más tarde contaría con una secuela, ‘El Corazón del Imperio’, una lectura que se puede acometer sin haber leído su primera parte y que gracias a Astiberri podemos disfrutar en un imprescindible volumen integral desde hace poco. Pero, ¿qué tiene esta historia para haber cautivado a tantos lectores? Para empezar, el cariño y respeto que Talbot muestra por unos personajes que ha parido, algo que se nota desde que abrimos el tomo y pasamos las primeras páginas.

    Nos vamos a encontrar con la hija de Luther, Victoria, sumergida en una suerte de multiverso donde cada una de las realidades existentes recibe el nombre de Paralelo. El Imperio Británico, que se nos muestra como un gobierno bastante duro e implacable, extiende su poder por todo el mundo mientras que no parece percatarse de la existencia de las distintos Paralelos. A partir de este momento, el autor, empezará a manejar los distintos elementos de la trama para poner encima de la mesa temas tan peliagudos como los totalitarismos, las injusticias sociales, lo peligroso de algunas políticas, la religión católica y el poder del ejército.

    El Corazón del Imperio’ es mucho más de lo que se muestra a simple vista, una apasionante historia steampunk que, pese a tener más de quince años, está de máxima actualidad por todo lo que narra. Talbot, como autor completo, ha sabido encauzar su carrera hacia este tipo de obras, un comic que exige al lector, que ponga de su parte para poder disfrutar a todos los niveles las aventuras de Victoria Arkwright. ¿Qué ocurrirá con la primera parte de la saga? Esperemos que Astiberri decida apostar por ella y muy pronto veamos la maravillosa epopeya de Luther en nuestras librerías.
    [Grade — 9.00]

    El Corazón del Imperio

    • Autores: Bryan Talbot
    • Editorial: Astiberri
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 304
    • Precio: 29,00 euros
  • ‘Sally Heathcote. Sufragista’, lección de humanidad

    ‘Sally Heathcote. Sufragista’, lección de humanidad

    Sally Heathcote portada

    Que estemos en el año 2015 y que la mujer siga teniendo que luchar por equiparar ciertos derechos con el hombre es uno de esos puntos oscuros que, en ocasiones, me hace tener muy poca fe en la condición humana. A fin de cuentas, en una sociedad que ha conseguido tanto en términos generales, y tanto en lo que se refiere a que se establezca de una maldita vez la igualdad de géneros, que la mujer sea todavía considerada en según que aspectos de menor valía que el hombre es algo que me indigna profundamente tanto como varón como, sobre todo, marido y padre de una niña que, espero, pueda luchar en el futuro profesional y personal de igual a igual con sus congéneres masculinos.

    Espero sepáis disculpar esta pequeña digresión, pero a la luz que arrojan las brillantísimas páginas de ‘Sally Heathcote. Sufragista’, es de recibo pensar que toda la disquisición anterior debería formar parte de ese pasado de hace un siglo en el que se desarrollan los acontecimientos que Mary M. Talbot y Kate Charlesworth (con la ayuda del marido de la primera, el siempre interesante Bryan Talbot) ponen en juego en una obra tanto o más apasionada que apasionante, trazando las dos mujeres un recorrido asombroso por la historia de la National Women’s Social and Political Union, una liga de mujeres que luchó por el sufragio universal en el Reino Unido durante la segunda década del s.XX y que con su simiente plantó los lentos movimientos que a lo largo de buena parte de la pasada centuria se encaminaron a ampliar los derechos del género femenino.

    Una historia que podría haber sido contada de mil y una maneras siguiendo a una o varias de las mil y una protagonistas (anónimas o no) de dicha pugna pero que Talbot y Charlesworth deciden poner en boca de una de las más bellas heroínas que se han visto en papel aviñetado. A la Sally Heathcoat que protagoniza esta novela gráfica la comenzamos conociendo cuando, ya anciana, yace en la cama de una residencia de ancianos alimentada por los sueños y los ecos de la persona que fue antaño. Allí, junto a fotos y demás recuerdos de su pasado, da comienzo un viaje que nos lleva al Dublín de 1912 y que comenzará a partir de ahí a dar saltos hacia atrás y adelante en el tiempo para ofrecer tanto un recorrido vital de la ficticia protagonista como un ejemplar repaso a lo más granado de lo que aquellas «guerreras» féminas consiguieron con su incesante encaramiento ante los poderes fácticos.

    Sally Heathcote interior

    Conjugando ambos mundos —que interactúan de forma plena y constante sin que exista una clara línea que los separe— el ritmo imparable al que se somete el relato y la ingente cantidad de personajes que van desfilando ante nuestros ojos convierten a ‘Sally Heathcote. Sufragista’ en todo un tratado de buen hacer comiquero. En lo que a Talbot se refiere, por ser capaz de coser con tan aparente facilidad tantos puntos cardinales diferentes de tan convulso momento histórico y agruparlos dándoles una cohesión y una personalidad tan inequívocamente tebeística como la que destilan las 226 páginas de la novela gráfica. Una novela que, aún con la gracilidad con la que se lee, no pone las cosas fáciles al que a ella se acerca, retándonos a volcar los cinco sentidos en esta evocadora y por momentos terrible historia de vidas cruzadas y voluntades de acero.

    Resulta terrible, a este último respecto, descubrir por mano del verbo de Talbot y el trazo de Charlesworth la forma en la que la mayoría de la sociedad de la época trataba a estas mujeres luchadoras tildándolas de toda clase de «cualidades» y cómo, en sus constantes entradas y salidas en prisión, eran tratadas cuando decidían declararse en huelga de hambre, siendo obligadas a comer mediante métodos que podrían ser considerados dignos de la Inquisición y que, plasmados con rigor y dureza en las viñetas de la dibujante británica, deberían ser capaces de erizar el vello al más pintado.

    Tan sobresaliente como la labor de su guionista, el trabajo de la artista para las páginas del libro es de una solidez espléndida que, puntualizada por los ribetes que aporta la ayuda de Bryan Talbot (queremos suponer, ya que poca o ninguna información hemos encontrado al respecto, que alguna responsabilidad gráfica habrá recaído en el marido de la guionista…¿acaso esas acertadísimas salpicaduras de color que tan bien sientan al potente blanco y negro?), terminan de configurar una lectura que como muy bien indica una de las acotaciones recogidas en las guardas de la edición de La Cúpula «es uno de esos libros maravillosos a los que sabes que volverás una y otra vez con los años». Amén.

    Sally Heathcote. Sufragista

    • Autores: Mary M. Talbot, Kate Charlesworth y Bryan Talbot
    • Editorial: La Cúpula
    • Encuadernación: Rústica con solapas
    • Páginas: 226 páginas
    • Precio: 22,90 euros
  • ‘Grandville Mon Amour’, de tejones y perros

    ‘Grandville Mon Amour’, de tejones y perros

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    Por más que me lo pregunto no logro saber el porqué me gusta tanto la obra de Bryan Talbot. Su estilo cándido y a veces inofensivo no debería llamarme la atención, sin embargo, desde que cayó en mis manos aquel especial de ‘Sandman‘ en el que se plasmaba la historia de amor entre Orfeo y Eurídice, siempre le doy una oportunidad a lo que lleve la firma del británico. Si encima hay detectives y ambientación steampunk, lo único que se puede hacer es devorar el cómic en cuestión.

    La carrera de Talbot está marcada por una serie de obras que le proporcionaron el empujón definitivo para que los aficionados lo tomaran como un autor de los de peso. Sus colaboraciones con Gaiman, la saga de Luther Arkwright y, sobre todo, ‘El cuento de una rata mala‘, recientemente publicada por Astiberri, muestran a la perfección el terreno en el que mejor se mueve el autor, historias que van desde los abusos a menores hasta la ciencia ficción apocalíptica situada en universos paralelos, todo ello aderezado con su estilo inconfundible.

    Corría el año 2009 cuando aparecía la primera entrega de ‘Grandville‘, un mundo habitado por animales antropomórficos donde Francia había ganado las Guerras Napoleónicas e invadido el Reino Unido. Las aventuras detectivescas, deudoras de las de Sherlock Holmes, se mezclaban con toda una serie de artefactos increíbles que hacían la narración mucho más interesante y la vida más sencilla al Inspector Archibald LeBrock , un tejón con una capacidad innata para resolver misterios e inmiscuirse en problemas.

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    Grandville Mon Amour‘ es la segunda entrega de la serie y la acción transcurre tres semanas después de la primera aventura y esta vez LeBrock tendrá que hacer frente a un antiguo guerrillero urbano, Edward Perro Loco Mastock, quien logra escapar de su ejecución y acaba sembrando el terror por todo Londres. La narración bebe directamente de la mejor tradición Doylista y Hitchcockniana y lo que la hace más grande es que Talbot no oculta en ningún momento estas influencias, las muestra desde la primera viñeta e invita al lector a disfrutar de este viaje apasionante y frenético.

    Resta ahora esperar movimientos de mano de Astiberri y de Talbot. Por parte de la editorial, para que publique la tercera entrega de la serie, Bête Noire, que vio la luz en 2012 y en lo que al autor respecta, para que se ponga manos a la obra y empiece a facturar nuevas aventuras de LeBrock, ya que tal y como ha montado el tinglado, esto puede durar bastante tiempo. Que asi sea.

    Grandville Mon Amour

    8PURA AVENTURA
    • Autores: Bryan Talbot
    • Editorial: Astiberri
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 104
    • Precio: 16 euros
  • ‘El cuento de una rata mala’, tras las huellas de Beatrix Potter

    ‘El cuento de una rata mala’, tras las huellas de Beatrix Potter

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    La primera vez que leí ‘El cuento de una rata mala’ no se llamaba así, ya que la edición de Planeta de 1999 la tituló ‘Historia de una rata mala’, publicándola en un tomo en rústica que sirvió junto a otros títulos de aquellos tiempos para abrir las puertas al cómic más allá de las fronteras de los superhéroes a un lector cuyo alimento básico hasta entonces habían sido los tebeos de tipos con mallas y altas dosis de manga.

    El descubrimiento de lo que el mundo del noveno arte podía llegar a tratar fue tal bofetada en la cara que, aun hoy, cuando vuelvo a leerlo tras tantos años, sigue sorprendiendo la soberbia madurez gráfica y narrativa de un Bryan Talbot que dejaba atrás sus comienzos para poner la primera piedra de lo que después estaría por venir (un proceso que se completa, si así queremos verlo, con su intrincadísima ‘Alice in Sunderland’).

    Los que se hayan acercado a esa última y ambiciosa obra publicada por Random House en nuesto país, que se olviden de los obtusos planteamientos que Talbot utilizaba en sus páginas: si bien no deja de ser cierto que podríamos aventurar aquí algún gérmen de las mismas, ‘El cuento de una rata mala’ se desarrolla por senderos bastante diferentes, cargando el artista británico las tintas en connotaciones que, aun siendo bastante simbólicas, quedan atadas a una cruel y desoladora realidad.

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    Sin querer desvelar nada a aquellos que nunca la hayan leído (y voy a caer en el tópico de ¿a qué esperáis?), la historia planteada aquí por Talbot sigue a Helen, una adolescente que se ha fugado de su hogar huyendo de dolorosas circunstancias y que, siguiendo las huellas de Beatrix Potter (la famosa literato infantil inglesa) recorrerá Inglaterra en una búsqueda de la identidad perdida.

    El relato que Talbot enhebra en las páginas de esta obra (traducida de nuevo por Astiberri para la ocasión) es de una contundencia inequívoca, situándose muy por delante de los títulos que hemos podido leerle al artista a lo largo de los años.

    De gran gracilidad en el aspecto gráfico y sólidos planteamientos en el argumental, el viaje iniciático propuesto por Talbot en ‘El cuento de una rata mala’ es uno de esos que, una vez leídos, te acompañarán siempre a lo largo de la vida en esa particular mochila que cada uno lleva a su espalda más o menos llena y que llamamos madurez. Apropiándome de la afirmación que hizo Alan Moore en su momento acerca de ella: «excelente de principio a fin».

    El cuento de una rata mala

    9SOBERBIA
    • Autores: Bryan Talbot
    • Editorial: Astiberri
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 136
    • Precio: 20 euros
  • ‘Grandvillle’, con aroma a ‘Blacksad’

    ‘Grandvillle’, con aroma a ‘Blacksad’

    grandville

    Alicia en Sunderland‘ había supuesto un duro ejercicio de lectura. Tan duro, que pocas eran las ganas de acercarme a algo de Bryan Talbot en bastante tiempo (y eso que ya han pasado un par de años desde que Random House publicara el ambicioso título en nuestro país). Pero esa descripción de ‘Grandville‘ a pie de portada como «un thriller científico-romántico» era demasiado atractiva como para dejarla pasar y no acercarse al disfrute de una obra que se aleja todo lo posible de los postulados de la citada ‘Alicia…’ para posicionarse como un entretenimiento de primer orden que, como bien indica el título de la entrada, recuerda de forma inmediata al ‘Blacksad‘ de Canales y Guarnido.

    Fantástica ucronía con tintes steampunk y resonancias «Doylescas», ‘Grandville’ es un relato protagonizado por animales antropomorfizados en el que Talbot sigue las pesquisas que el inspector LeBrock (un tejón) de Scotland Yard, acompañado de su inseparable Ratzi (una rata) llevan a cabo intentando solucionar un misterioso asesinato.

    En un mundo en el que la Francia de Napoleón conquistó Inglaterra y en el que la ahora conocida como República Socialista de Bretaña es un pequeño país carente de importancia en el que el inglés es una jerga hablada por unos pocos, la peculiar pareja de detectives tendrá que trasladarse al Grandville del título (París), donde destaparán una conspiración de esas que tanto gusta leer en este tipo de relatos.

    Pero bajo la superficie aparantemente inofensiva de esta historia de detectives ilustrada de forma espléndida por Talbot, con un magnífico uso del color, subyace el claro interés del autor por que la Francia que aquí se nos describa sirva como reflejo de Estados Unidos, y no pocas veces durante la lectura tiene uno la sensación de estar ante una mordaz crítica de la política del miedo instaurada por Bush tras los ataques del 11-S. Si a eso le añaden las apariciones estelares de personajes como Spirou o Milú (genial lo que Talbot hace con éste último), comprenderán el porqué de invitarles a que se acerquen a ‘Grandville’…yo ya estoy a la espera de que su segundo volumen nos traiga nuevas y excitantes aventuras del decidido Inspector LeBrock.

    Grandville

    7IMAGINATIVA
    • Autores: Bryan Talbot
    • Editorial: Astiberri
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 104
    • Precio: 16 euros