Dos constantes confluyen en la obra de Kabi Nagata. Por una parte una gran capacidad de autoanálisis. Por otra una existencia en la que parecen sucederse un drama tras otro. Lo que en otro autor daría para una pieza dramática en medio de su producción en el caso de Nagata es solo una tesela del mosaico de su vida. Los que hemos seguido su trayectoria gracias a Fandogamia sabemos que no lo ha tenido fácil. Desde los conflictos en las relaciones familiares y afectivas a los problemas con la bebida, pasando por sus estancias en el hospital nada de su azarosa vida ha quedado en el tintero.
Por desgracia, la cosa no queda ahí. Conectando directamente con ‘Cuando me destroce el páncreas empecé a vivir’ la autora se centra en este caso en su experiencia con la bulimia nerviosa que le afectó durante años. Sus compras compulsivas, atracones y trucos para disfrutar de, como ella denomina, “comida deliciosa” se convierten en su día a día, presentando de manera más velada las visitas al servicio que seguían a las grandes comilonas. Kabi Nagata sabe presentarlo con naturalidad, como un círculo vicioso en el que es clave un entusiasmo casi contagioso por la comida, pero sin ocultar el sentimiento de culpa o las consecuencias que puede conllevar.
Pero aunque este no sea un relato descriptivo tampoco es una historia de superación. Es la historia de un proceso de aceptación y un buen espejo para que aquellos que han sufrido un trastorno similar sepan que no están solos. Aunque no está de más señalar que no es una lectura recomendable para pacientes afectados por trastornos similares. Esta obra es visceral, dotada de una gran humanidad, pero no es en absoluto un manual que suponga una ayuda más allá de la comprensión.
Si hay algo que define este título es la empatía. Su estilo caricaturesco y expresivo, lejos de los mangas más clásicos, y la renuncia de la mangaka a presentarse con un avatar animal o imaginario ayudan al lector a penetrar rápidamente en este, por otra parte, perturbador testimonio. Su lenguaje cercano y su capacidad de transmitir emociones, del entusiasmo a la angustia, logran ponernos en su piel aunque no hayamos vivido un problema similar en nuestro entorno. Sin ser la obra de la autora que más nos conmueva a nivel emocional sí logra serlo a nivel visceral. Y con ello se convierte en un título perfecto tanto para los legos como para los fans. Nagata demuestra así una vez más porque es un nombre clave del manga autobiográfico. Diría que espero con ganas su próxima obra, aunque si tengo en cuenta sus fuentes de inspiración también desearía que no tuviese más motivos para dibujarla. Sea como sea una pieza esencial para sus seguidores y aquellos que, simplemente, buscan un manga distinto. Ella nunca defrauda.
‘Gastroinforme de mi trastorno alimentario’
- Autor: Kabi Nagata
- Tradución: Luis Alis
- Editorial: Fandogamia
- Formato: Formato A5 con solapas, cosido
- Páginas: 152 páginas a color
- Precio: 12 €











