Muy curiosa, al menos en su premisa de partida, es esta incursión de DC en su línea YA (Young Adults). Curiosa porque, más allá de una tendencia que parece ya territorio común cuando se trata de dirigir mensajes a los jóvenes adultos, que Mariko Tamaki decida utilizar a la hija de una superheroína como protagonista es algo bastante llamativo, máxime si, como pasa aquí, la superheroína es la explosiva Starfire de los Titanes, y su hija es la antítesis de lo que su voluptuosa progenitora representa, optando el equipo artístico de esta ‘Yo no soy Starfire‘ por una joven rebelde, regordeta, bastante gótica, impopular en el instituto, con tan sólo un amigo íntimo y, haciendo referencia a esa tendencia cada vez más usual a la que hacía referencia al comienzo del párrafo, lesbiana. Lo que resulta aún más curioso, al menos a ojos del adulto que suscribe estas líneas, es que, con todas las papeletas para resultar un vehículo demasiado obvio —a ver, que lo es, no siempre, pero lo es— y provocar el rechazo por lanzar sus mensajes con poca sutileza —a ver, que lo hace, no siempre, pero lo hace—, esta novela gráfica termina deviniendo en un pasatiempo la mar de agradable con una protagonista de la que, contra todo pronóstico, acabas por encariñarte.
Ya conseguir eso último habla volúmenes de la habilidad de Tamaki para hacernos bajar la guardia y que Mindy, la adolescente con mal humor que debería sernos antipática, se acomode rápidamente en nuestro corazoncito y, al hacerlo, abra la posibilidad a que disfrutemos de las idas y venidas a las que la guionista la somete. Unas idas y venidas en las que hay lugar para las discusiones con su madre, para los sinsabores de la vida escolar, para un inesperado encuentro con familiares bastante belicosos y, por supuesto, para el amor. Todo ello queda enmarcado en la fuerte voluntad de la escritora en que ‘Yo no soy Starfire’ sea un vehículo para mensajes contundentes de auto-aceptación y empoderamiento, y aunque en ocasiones, como decíamos, resulte demasiado obvio por qué derroteros está tirando el argumento para dar cabida a dichos mensajes, también creemos que en este mundo en el que vivimos, en el que todo tiende a mal interpretarse, que ciertas lecciones se enarbolen con tanta claridad y sin posibilidad de confusión es algo de agradecer.
De cara a terminar de derribar cualquier barrera que el lector, sea de la edad que sea —pero sobre todo si es adulto—, el dibujo de Yoshi Yoshitani viene a ayudar en ese esfuerzo continuado que hace ‘Yo no soy Starfire’ por resultar irresistible: caricaturizado y de llamativo colorido, el trabajo de la artista estadounidense es una auténtica gozada por mucho que, de cuando en cuando, se de a demasiadas simplificaciones que contrastan en exceso con su mejor versión. No obstante, aquéllas son las menos en un conjunto espléndido de esos que «entra por los ojos»…al menos por los nuestros, claro, que ya sabemos que todo es cuestión de gusto. Y el de este redactor ha quedado plenamente satisfecho con lo que aquí ha encontrado.
Yo no soy Starfire
- Autores: Mariko Tamaki y Yoshi Yoshitani
- Editorial: ECC Ediciones
- Encuadernación: Rústica
- Páginas: 168 páginas
- Precio: 18 euros



