¿Que sería del manga sin los amores de instituto? Fuente inagotable de malentendidos, germen perpetuo del BL, el romance de juventud suele ser tan intenso como inocente, pero en ocasiones puede tornarse en algo muy, muy perverso. Este es el caso de ‘Tan frío como el azul y tan agresivo como el rojo‘, la historia de una obsesión que nace por casualidad.
Arata y Hayami son dos estudiantes del mismo instituto. Arata es lo que podríamos calificar de un curioso nato, un chico que desea saberlo todo, y no vacila en usar los métodos más chocantes para averiguar la verdad sobre aquello que le llama la atención. Algo que podría ser la raiz tanto de un científico genial como de un acosador, pero que en este caso su carácter le hace obsesionarse por Hayami, un compañero que a veces lleva falda, a veces pantalón (algo que sorprende teniendo en cuenta la rigidez de la enseñanza nipona) pero que, para rematar la confusión, va a la clase de gimnasia con los chicos. Entre confuso y excitado el adolescente es incapaz de averiguar a qué sexo pertenece, algo que también desconoce el resto de alumnos pero sí sabe una cosa: que le vuelve loco, y el mismo Harata se aprovecha de ello para involucrarlo en sus malsanos juegos. Algo que a más de uno quizas le recuerde a una de las claves del clásico de Tsukasa Hōyō ‘F. Compo’ pero que aquí se presenta con un espíritu muy distinto (y es que Harata no es tan inocente como Masahiko y Shion a pesar de su picardía no resulta tan inquietante como Hayami).
Pero en una época en la que el género fluido no resulta un tabú como lo era en la época de la publicación de la obra de Hōyō el manga de Tomomi decide añadir más picante al plato (sin nada explícito por el momento) amén de sumar un componente extra como es un viejo tópico folclórico que les sonará a los amantes de ‘Hanako-kun. El fantasma del lavabo y del manga del terror: los misterios del instituto‘. Una serie de leyendas urbanas en torno a personajes misteriosos y diversos rituales que permiten conocer otras dimensiones, averiguar el futuro e incluso convertir al que los ejecute en víctima de una maldición y que nuestro protagonista intentará usar como herramienta para progresar en su relación con el objeto de su amor, que más de uno califica ya ni de humano sino de ser diabólico.
‘Tan frío como el azul y tan agresivo como el rojo’ es un manga que intenta buscar su mejor baza en la ambigüedad, aunque con unos elementos sobrenaturales que en más de un momento que por el momento parecen metidos con calzador y unos diálogos que se mueven en la línea entre lo sugestivo y lo delirante, buscando (y en algún momento consiguiendo) el puro morbo.
Estamos ante un cómic que en un primer momento mas allá de la presentación de los personajes y esa apuesta que no parece muy clara (pero que dejaré el lector descubra) no presenta un planteamiento muy definido. Con gran éxito en Japón y ya tres volúmenes publicados en el país del sol naciente, este manga de dibujo sencillo pero efectista y poca querencia por los escenarios demuestra querer tomarse su tiempo, algo que quizás tiente al lector o haga que más de uno se plantee continuar su lectura. Un manga más de sensaciones que de sentimientos que va a descolocar tanto a aquellos que buscan un romance más tradicional como a los que simplemente quieren una travesura con erótico y gráfico resultado. Por el momento este se queda en tierra de nadie, pero también hay que reconocer que estamos solo al principio. Quizás haya que decidir si nos dejamos llevar por ese calificativo entre la crítica y la invitación que descubrimos en la portada si retiramos la cubierta: » pervertido».
Tan Frío como el azul y tan agresivo como el rojo 1
- Autores: Tomomi
- Editorial: Panini Manga
- Encuadernación: Rústica con sobrecubiertas
- Páginas: 164 páginas
- Precio: 8.95 euros



