‘Mhuyo cómics’, dibuja como puedas

Estamos acostumbrados a las grandes historias. Largas sagas, con listas de personajes interminables (y a veces impronunciables) y protagonistas cuyas aventuras se alargan durante décadas. Pero en el terreno del cómic basta una viñeta para conseguir algo tan complicado y tan sencillo como es una sonrisa. Y a veces no hacen falta ni palabras.

La autora de ‘Mhuyo cómics‘ lo sabe, aunque no podemos precisar cuánto de autobiográfico puede haber en unas tiras en las que lo esencial es el humor. Con su serie de historietas de una página, de entre una y cuatro viñetas, en blanco y negro con alguna esporádica nota de color, Mhuyo se despacha a gusto presentando el tipo de problemas que asedian a cualquier dibujante. Desde esa página en blanco que ya es un clásico a ese elemento anatómico en cuya representación uno se siente más inseguro (no, no se trata de nada verde pero hay cosas que hasta al artista más avezado se le resisten) pasando por ese ordenador que parece tener vida propia da igual si de día o de noche, los fans inesperados que pueden hundir o animar al objeto de su admiración, las peticiones extrañas (o no tan extrañas, los listos que quieren más por menos…o directamente nada no son una especie nueva en el campo de las bellas artes) y toda la fauna que puede alegrar el día a los autores en cualquier salón o convención este fresco sobre el día a día de un creador resulta tan descacharrante como dolorosamente realista, presentando todas esas pequeñas cosas que pueden minar nuestra existencia.

Pero ‘Mhuyo cómics’ abarca muchos más. Gatos, videojuegos, bebidas, luchas sin cuartel con el arte de la repostería, alergias, ataques de insectos y bichos varios y recuerdos de la infancia también tienen su rinconcito entre sus páginas, con unas tiras cuyas escenas no dejarán de resultar familiares a los fans del Minecraft y los gatos y a todos aquellos que pensaron durante el confinamiento que era una buena idea explorar en eso de las artes culinarias. Pero esto sólo es la punta del iceberg de una obra que presenta un asunto tan serio como es la ansiedad social, ante conocidos y desconocidos, y a la que se suma algún complejo, estatura mediante que, francamente, no ayuda.

Pero en éstas viñetas la sangre nunca llega al río. El conflicto se plantea, pero en él no se clavan las uñas, dejando que el humor y la sorpresa fluyan. Con este talante juguetón conecta perfectamente un estilo tan sencillo como ágil, con un personaje principal que casi podríamos considerar un cuadrado, o quizás una viñeta, con patas y gafas cuyo aspecto acentúa la comicidad en aquellos gags que aluden a su altura. Un diseño con aroma de meme, algo que se aprecia especialmente en sus secundarios no personalizados, y que aporta toda la expresividad posible a un cómic que avanza a golpe de carcajada.

Recopilación, como recalca en su primera página de los cómics subidos en la cuenta de Twitter @Mhuyo_ESP los cómics de Mhuyo alcanzan ese terreno físico que tan feliz nos hace a los coleccionistas para hacer gala de un humor conciso y certero con el que no cuesta identificarse. Páginas en las que lo que para otros puede resultar una nimiedad se torna en el mundo de una protagonista con un puntito de reina del drama, en ocasiones más justificado que en otras, un signo apocalíptico de dimensiones épicas hacen de este uno de esos cómics que, aunque no llamen la atención al primer vistazo, consigue enganchar viñeta a viñeta, logrando que cada escena en su sencillez y comicidad enganche. ‘Mhuyo cómics’ retoma con fuerza el espíritu del humor con protagonista un poquito gafe, con un toque neurótico, pero profundamente entrañable que tan familiar nos resulta y con el que el lector acaba conectando fácilmente. Y visto todo lo que abarca su perfil en redes hay material de sobra para que sólo sea el primero. Aquí hay filón.

Mhuyo comics

  • Autores: Mhuyo
  • Editorial: Fandogamia
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Páginas: 136 páginas
  • Precio: 12 euros

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