A pesar de llevar más de cinco décadas paseándose por nuestras viñetas Sam Wilson, el halcón, es uno de esos personajes que ha conseguido más popularidad por los contados años que lleva en el MCU (incluyendo serie con su nombre, aunque compartido, cuya calidad aquí no vamos a evaluar) que en una carrera en el noveno arte que arrancó nada menos que de los lápices del gran Gene Colan en 1969. Ante esa carencia que tenemos de material clásico dedicado al personaje en solitario, ya que estamos ante un personaje que tiende más a la cabecera compartida (con Steve Rogers por supuesto) o ya directamente con el título de Capitán América, título que ha portado en numerosas ocasiones, Panini nos presenta un especial de Omnigold, bastante más fino de esos impresionantes tochos a los que solemos asociar el nombre pero que recoge las aventuras en solitario de nuestro héroe desde finales de los 70 a 1984, aunque por supuesto puede que en algún momento también asome su cara el primer Vengador.
Recopilando una serie de historietas cortas así como un Marvel Premiere que permanecía inédito por estos lares y, la que quizás es la adición más interesante al volumen, la miniserie dedicada al personaje que arrancó en 1984 (la serie regular jamás llegaría) estamos ante una obra que resulta imprescindible para entender muchos matices del personaje, si bien no son exclusivos de estas páginas. Unos números en los que además de descubrir el oscuro pasado de nuestro héroe, como las muertes de sus padres, su vida antes de ser el Halcón que todos conocemos, como un delincuente bajo el nombre de Snap (algo que todavía recuerdan muchos de su entorno), o las rocambolescas circunstancias que le convirtieron en lo que es, asistiremos a sus intentos de meterse en política, sus deseos de mejorar las vidas de sus conciudadanos o su encuentro en unas tesituras poco ideales con el mismísimo Ronald Reagan, en un capitulo denuncia que nos deja diálogos demoledores, pero que se salda con un desenlace comprensiblemente edulcorado. Aunque por supuesto no faltarán las luchas que son marca de la casa en cualquier cómic superheroico, con contrincantes tan inesperados como Electro o un Centinela, lejos de cabeceras que les son más afines.
‘El halcón: ganadores y perdedores‘ es un cómic de marcado carácter social. Si algo ha dejado siempre claro Wilson es que se ajusta con todas las letras a ese término tan manido pero, en este caso, tan adecuado como pilar de su comunidad. Con este valioso aporte son embargo nos encontramos ante un cómic irregular, con una gran disparidad de estilos (no negaré que incluso hay alguno al que se le va la mano con esto de las proporciones) que van de los ecos kirbyanos a tonos más ochenteros, pero entre cuyos autores encontramos perlas como la presencia de Sal Buscema o la firma de Mark Evarnier en uno de sus primeros trabajos. Un trabajo muy completo que además suma al conjunto una serie de extras tan interesantes con fichas del personaje, artículos, portadas o los lápices de su primera aparición.
Simplemente un volumen para enamorados del personaje o aquellos a los que sus apariciones cinematográficas y televisivas han despertado el gusanillo, aunque quizás decepcione a los segundos que van a encontrarle con un aspecto bien distinto, mucho más deudor de los años de estos cómics. ‘Ganadores y perdedores’ es una obra para fans. De un personaje quizás no tan popular como otros homólogos suyos pero con mucha fuerza y de las apuestas más clásicas de la casa de las ideas, que encontrarán aquí material para cubrir unas cuantas lagunas en sus bibliotecas. Sam Wilson se ha ganado de sobra ese derecho.
El Halcón: ganadores y perdedores
- Autores: VVAA
- Editorial: Panini
- Encuadernación: Cartoné
- Páginas: 160 páginas
- Precio: 24 euros



