Una nueva droga causa estragos en las calles de Gotham. Su nombre, Alegría, habla del estado de infinita felicidad al que somete a sus usuarios, ofreciéndoles visiones de sus más profundos anhelos mientras les priva de toda sensación de peligro y los arroja a una muerte casi segura. Y eso es algo que el héroe enmascarado, el protector de la ¿capucha roja?, no puede permitir. Sí, amigos, que no os engañe el título, esta nueva cabecera inserta en el universo de Batman y que en Estados Unidos recibe el sobrenombre de ‘Urban Legends‘, por más que aquí se haya obviado persiguiendo no entendemos muy bien qué motivos —¿no podrían haberle puesto su nombre original ‘Batman. Leyendas urbanas’?—, y su característica principal es que en cada entrega en cómic-book alberga dos historias diferentes centradas en los márgenes de la actividad del caballero oscuro por más que, como sucede en esta, el protagonismo del murciélago sea fundamental…si bien no el foco principal sobre el que Chip Zdarsky se vuelca para demostrar que lo suyo no son los héroes de altos vuelos sino, como bien nos está enseñando a los que bebemos los vientos por su ‘Daredevil‘, son las aventuras a pie de asfalto de los personajes más terrenales de ambas majors.
Esa idea es la que sobrevuela este pequeño arco argumental que ECC recoge en un volumen cuya lectura, sin ser una enorme maravilla, es una gozada de principio a fin por dos razones fundamentales. Una, ya la hemos nombrado, es un guionista que da con la tecla en muchos aspectos: la da con el tono que necesita la aventura; la da con la forma en la que toma perfectamente el pulso a Red Hood, a Batman y al trágico y complejo pasado que une a ambos personajes; la da, aunque no suponga más que una iteración sobre el esquema de El Espantapájaros, con Alegría, el villano de igual nombre que la droga que sirve como McGuffin al arco; y la da, quizá en menor medida con respecto a lo demás, con unos flashbacks que, sin solución de continuidad, sirven para enmarcar aún más el discurso sobre Batman y su antiguo pupilo, dos caras de una misma moneda que está menos alejadas de lo que cada uno de ellos piensa.
La segunda, y aquí no hay ninguna sorpresa, es que a los lápices —bueno, a parte de los lápices— tenemos el sobrenatural talento de Eddy Barrows, un dibujante al que conocimos en la estancia de James Tynion IV a bordo de ‘Detective Comics‘ y que, desde entonces, cada vez que nos lo hemos encontrado, sólo ha hecho mejorar a ojos vista sobre lo que, de extraordinario, ya encontramos en la segunda cabecera principal del protector de Gotham: expresivos en grado sumo y aún más detallados, las planchas de Barrows cargan las tintas aquí en dibujar una Gotham lo más sombría y opresiva posible, con poco o ningún lugar en el que la luz pueda hacer acto de aparición, aumentando así las connotaciones más oscuras que Zdarsky aporta a un relato con instantes bastante duros. Junto a él encontramos a un Marcus To correcto como responsable de los flashbacks que abundan en la relación pasada entre Batman/Bruce y Robin/Jason Todd, decididamente más luminosos. El contraste que se crea entre ellos, perfecto para reforzar las ideas de Zdarsky, es idóneo broche para un tebeo muy recomendable.
Batman: Alegría
- Autores:VVAA
- Editorial: ECC Ediciones
- Encuadernación: Cartoné
- Páginas: 144 páginas
- Precio: 18.95 euros



