Siempre me ha parecido curioso que, con la cantidad de insectos que hay para elegir, se optase por bautizar como Avispa a una de las primeras heroínas de importancia del universo Marvel. Cierto que poco después llegaría la Viuda negra (claro que es un arácnido, pero como bicho vale), pero no faltaba un toque turbio en sus orígenes; y que mucho más tarde serían los turnos de Mantis y Mariposa Mental pero el caso de las avispas es peliagudo. Capaces de dar miel y fabricar papel pero no precisamente amigables con otras especies, y no sólo la humana, hormigas incluidas, la avispa es un himenóptero con no precisamente buena prensa. Claro que nadie presume de cintura de saltamontes.
Sin embargo allí está Janet Van Dyne. Vengadora, mujer empoderada (y para nuestro dolor a veces incluso maltratada como pasa con su versión del universo Ultimate), mito erótico, empresaria y mucho más. Un personaje que ha sabido evolucionar de la relativa frivolidad (ahí está ese lado caprichoso que energía en algún momento de las ‘Secret Wars’ originales, en las que llegaba a sufrir la tragedia de la rotura de una uña) a convertirse en el fuerte personaje que es hoy. Y por ello unos meses después de ese ‘Siempre Hombre Hormiga‘ (que apareció paralelo al estreno de la olvidable ‘Quantunmania‘) llega ‘Avispa: Siempre Avispa‘, una historieta también de la pluma de Al Ewing que conecta con el propio origen de nuestra heroína.
Aunque en esta obra encontraremos dos avispas, si bien si hilamos delgado muchas más. Por un lado nuestra Janet, por supuesto, y por otro su hijastra, Nadia Van Dyne (aunque podrían parecer gemelas), hija de la primera esposa de Hank Pym que se formó en la famosa sala roja, un personaje con mucho potencial pero de aún reciente aparición y no excesiva popularidad. Avispa siempre Avispa va a revisar los orígenes super heroicos de ambas mujeres en una aventura en la que van a enfrentarse al enemigo que motivó en un primer momento que Jan se uniese a las labores del Hombre Hormiga. Un dúo con buena conexión que van a descubrir lo que podría haber sido de ellas en otras circunstancias y van a verse obligadas a luchar con un enjambre de malvados robots que intentan emularlas en aspecto (aún con unos rostros reducidos a una pantalla con unos rasgos muy básicos que les dan un aire bastante divertido) y poderes, con el apoyo de un Jarvis que se convierte en toda un ancla emocional.
Nos queda un cómic para fans, con un dibujo refinado aunque relativamente estático, pero que alcanza su auténtica dimensión al sumarles la lectura del número que remata este volumen, el 44 de ‘Tales to Astonish‘ de Lee y Kirby publicado en 1963, en el que descubrimos no sólo el origen de la Avispa original sino el destino de la madre de la otra Van Dyne, y que ayuda tanto a descubrir nuevos matices de la obra de Ewing como a apreciarla como el verdadero homenaje que es.
‘Avispa: siempre Avispa’ se defiende como una de esas rarezas que nos llevan a redescubrir los cómics clásicos y comprobar como todavía hacen mella en los que llegan actualmente a nuestras librerías. Un cómic que no influirá en la trayectoria de ambas heroínas pero que supone un curioso ejercicio de arqueología comiquera destinado a liberar las conciencias de ambas avispas tras enfrentarse a antiguos demonios. Buena apuesta más para veteranos que para nuevos lectores, que sin invadir deja un regusto agradable y nos lega el mejor anuncio posible: el retorno, tras este referencial intermedio, de nuestra Janet Van Dyne.
Avispa: Siempre Avispa
- Autores: Al Ewing y Kasia Nie
- Editorial: Panini
- Encuadernación: Rústica
- Páginas: 112 páginas
- Precio: 15.50 euros



