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  • ‘American Jesus 3: Revelación’, el bien contra el mal…más o menos

    ‘American Jesus 3: Revelación’, el bien contra el mal…más o menos

    Claro indicativo de que el hombre no para, llevamos unos meses en los que Mark Millar aparece en estas líneas de forma constante. Ya hemos dicho que, tras una travesía por el desierto que se nos antojó eterna, el escocés ha vuelto con las pilas muy, pero que muy cargadas y que está encadenando proyecto tras proyecto como, espero nos permitáis la expresión, «si no hubiera un mañana». De entre todos ellos, el dar continuidad y cierre a ‘American Jesus‘ tras lustros sin saber si ‘Chosen‘ —que, recordamos, era el nombre original de aquella miniserie que Millar y Peter Gross publicaron allá por 2004— era uno de los que más expectativas ha levantado entre el fandom, no ya por el inminente estreno de su adaptación a serie televisiva por parte de Netflix —una traslación que, suponemos, se quedará, como ya está siendo norma en el cosmos de las adaptaciones de cómics, en poco más que curiosidad— sino por saber cómo iba a Millar a manejar a su alcance para dar forma y conclusión a esta trilogía sobre el Anticristo.

    Ya dijimos alto y claro el año pasado, allá por el mes de abril, que el segundo libro de ‘American Jesus‘, sin ser un mal tebeo, nos dejaba un poco con el alma partida por no ser capaz de responder a las inmensas expectativas sobre el vertidas tras quince años aguardando su aparición. Ahora bien, tan inesperado chasco resulta ser el caldo de cultivo perfecto para que, al menos, la decepción no sea la impresión final que nos llevamos con este tercer y último volumen, ‘Revelación’, un cierre que, de hecho, hace algo muy bien: jugar contra las expectativas y dar forma a una idea que, si bien a mitad de la lectura se deja anticipar, nos parece cojonuda y de un talante muy acorde con lo que este mundo nuestro necesita en el instante histórico que nos ha tocado vivir. No podemos precisar más por aquello de incurrir en destripes, pero si sois hábiles podréis leer entre líneas en ese sucinto comentario para saber que lo que ‘Revelación’ termina ofreciendo nada tiene que ver con arquetipo alguno….vamos, que entronca a la perfección con lo que Millar ha terminado enhebrando en la terna que configura ‘American Jesus’.

    Harina de otro costal, ya lo dijimos en la reseña de ‘El nuevo mesías’ es el dibujo de un Peter Gross que, en firme contraposición a lo elaborado y hasta majestuoso que le pudimos leer en ‘The Highest House‘, acusa aquí una considerable indefinición que casi raya en la vaguedad de formas más absoluta: sí, se reconoce en las páginas del volumen que el dibujo viene firmado por el artista estadounidense, pero no hay aquí mucha intención en trabajar fondos y figuras más allá de la formulación más básica. Que eso sea una traba, dependerá enteramente de cada lector: a nosotros nos ha dado un poco igual porque, como decimos, nos ha dejado bastante satisfechos el conjunto final que le ha quedado a Millar, pero entenderíamos perfectamente a aquellos que esgriman la pobreza formal de Gross como arma arrojadiza con la que rechazar de pleno esta curiosa mirada del escocés al mundo de las religiones.

    American Jesus 3: Revelación

    • Autores: Mark Millar y Peter Gross
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 96 páginas
    • Precio: 20 euros
  • ‘The Highest House’, un mundo apasionante

    ‘The Highest House’, un mundo apasionante

    Práctica semanal del que esto suscribe desde hace años —ya he superado la barrera de la década, y sigo— mi cita con las «grapas» que llegan desde Estados Unidos lleva todo ese tiempo pasando por una imposición personal que, hasta ahora, he cumplido de forma religiosa: descargarme todo número uno de las nuevas colecciones que, casi cada siete días, publican en tierras yanquis. A ver, cuidado, dicha práctica tiene un par de salvedades llamadas DC y Marvel, sobre todo de cuatro o cinco años para acá con una continuidad que, como ya dije en el arranque de lo Mejor de 2022 en U.S.A, cada vez soporto menos y que me ha llevado a ir abandonando de manera paulatina los tebeos de superhéroes hasta quedarme con lo mínimo. Así las cosas, ese acercarme a todo…o casi todo número uno, se restringe a Image, Dark Horse, Awa, Aftershock, IDW, Boom y alguna independiente más…y aún así podemos estar hablando de, mínimo, diez series a las que doy una oportunidad cada mes. Como podréis imaginar, el ritmo de lectura que esto impone, sumado a todo lo que siempre tengo pendiente de aquello que nos hacen llegar las editoriales, no deja mucho espacio a que, si un primer número no llega a cubrir unos estándares, continue con la serie. Y eso es precisamente lo que me pasó, hace un lustro, con ‘The Highest House‘.

    Por razones que ahora mismo no logro recordar pero que, creo, pasaron por lo enrevesado del inglés del que Mike Carey hacía uso en las páginas de aquél primer ejemplar de la cabecera —bueno, eso y que Peter Gross jamás ha sido de mis dibujantes predilectos—, resolví no continuar la propuesta. Una decisión que, ahora, tras haber dado cuenta de la edición que nos ha hecho llegar Planeta, no podría haberse alzado como más errónea. Eso sí, antes de abordar los porqués de esa apreciación actual, no podemos dejar de lamentar la muy equivocada decisión que la editorial española ha tomado con respecto al formato elegido para publicar ‘The Highest House’: aparecida originalmente en tamaño álbum europeo en Estados Unidos, que aquí se haya optado por las dimensiones de un comic-book hace que la lectura de las 200 páginas que conforman el volumen sea una auténtica tortura para la vista —lo es para una vista normal, imaginaos para una que ya acusa presbicia—, siendo casi imposible en algunas planchas discernir con facilidad lo que la minúscula fuente elegida refleja. Huelga decir que, si incluso con tan acusado handicap, terminamos teniendo ‘The Highest House’ en tan alta consideración, es porque lo que aquí se recopila es de una entidad considerable.

    Lo es, en primera instancia, porque, por mucho que Gross no sea santo de mi devoción, he de claudicar ante el despliegue de talento que hace aquí el dibujante de ‘American Jesus’: cuidando al máximo las formas y buscando el detalle hasta las últimas consecuencias, el trabajo de Gross se hace especialmente brillante, no tanto en la construcción de personajes que también, cuidado, que todos son, dentro del trazo algo «feista» del estadounidense, perfectamente diferenciables sino en la configuración de unos entornos pensados al máximo y edificados de tal manera que todo se nos antoje tridimensional hasta decir basta, algo especialmente notable en lo que a la Casa Culminante se refiere, y no nos extrañaría que Carey y Gross hubieran trabajado sobre un modelo previo para que las callejuelas, edificios y tejados donde transcurre gran parte de la acción estuvieran sujetos a una férrea lógica y no fuera fruto de una casualidad que, insistimos, se nos antoja poco plausible atendiendo a lo que aquí se nos ofrece. Pero, claro está, con lo que Carey plantea en la historia, Gross lo tiene relativamente sencillo para no meter la pata hasta el corvejón.

    Y es que, atendiendo a lo que el guionista levanta en términos del lore, ‘The highest house’ toca techo. Trabajado con sumo esmero a lo largo de todos los números y sin dejarlo de lado en ningún momento, Carey cuida hasta el último detalle en que el lector sienta estar asomándose a un documento histórico más que a una narración de fantasía, completando el núcleo central de la historia, esa que sigue a Moth, un trasunto de Aladino porque, seamos francos, el corazón de este relato no es más que el cuento de la lámpara maravillosa muy, pero que muy vitaminado mientras escala posiciones en el complejo tejido de la Casa Culminante, con todo tipo de detalles acerca de la gestión de la contundente ciudadela, de los conflictos con otros reinos y de las intrigas de puertas para adentro, configurando un telón de fondo que complementa a la perfección lo que se refiere al protagonista y a Obsidian, el «genio» de esta particular cabecera. Lo que la unión de ambos frentes provoca, como podréis imaginar, es el alumbramiento de un conjunto sólido y sin fisuras, apasionante por su trasfondo y aún más por los personajes y sus cuitas, dando como resultado un cómic de obligada lectura al que sólo hay que ponerle una falla: que este volumen sea sólo el primero y que, desde su aparición hace un lustro, no se haya vuelto a saber nada acerca de su continuación. Esperemos que podamos contar con ella en algún momento indeterminado del futuro, que aún queda mucho por desvelar de la Casa Culminante.

    The Highest House

    • Autores: Mike Carey y Peter Gross
    • Editorial: Planeta Cómic
    • Encuadernación:Cartoné
    • Páginas: 200 páginas
    • Precio: 18 euros
  • ‘American Jesus: libro segundo’, el opuesto

    ‘American Jesus: libro segundo’, el opuesto

    Tres lustros. TRES. LUSTROS. ¡¡¡Quince larguísimos años!!! Decir que esta segunda parte de ‘American Jesus‘, el cómic inicialmente llamado ‘Chosen‘ con el que Mark Millar iniciaba, suponemos que sin saber a dónde iba a llegar la cosa, su muy fructífero y fantabuloso Millarworld, se ha hecho rogar es quedarse bien cortos: aquella piedra fundacional del universo del guionista británico, que jugaba contra toda expectativa posible y nos dejaba con «las patas colgando» gracias a uno de esos finales que uno no es capaz de borrar de la memoria por más años que pasen, siempre había sido objeto de debate por parte del fandom con respecto a cuando diantres conocería una más que necesaria continuación. Pues bien, ya la tenemos aquí y, desafortunadamente, como suele pasar cuando algo se espera con tantísima ansia, los resultados distan —no mucho, pero distan— de lo que esperábamos de ella. De hecho, hasta cierto punto, ‘American Jesus: libro segundo‘ se siente más como un episodio de transición hacia un gran final que como una segunda parte en toda regla, no esforzándose Millar en exceso para que esa cualidad de sorpresa que caracterizaba a su predecesora sea la que prime con respecto a otras disquisiciones.

    Bien es cierto que, con tan brillante antecesor, era complicado de narices que el guionista pudiera cogernos desprevenidos, y lo que discurre en estas páginas, sin ser una mediocridad, sí que desmerece en parte lo mucho que Millar ha trabajado hasta ahora en la construcción de un cosmos que, salvo por una excepción previa, creemos que no ha conocido tebeo que no merezca la pena leer. El dibujo de Peter Gross, que ya era punto débil más llamativo de ‘American Jesus’ continua aquí manteniendo dicho estatus, sobre todo si, como es natural tendencia humana, se le compara con algunos de los nombres que han pasado por el Millarworld y sale perdiendo, con su estilo feista, cuando se encuentra con nombres como los de Frank Quitely, Olivier Coipel, Stuart Immonen, Rafael Albuquerque, Duncan Fegredo, Dave Gibbons, Leinil Francis Yu o Greg Capullo.

    No es que sea una mala lectura, ni muchísimo menos, pero ‘American Jesus: libro segundo’ termina sucumbiendo ante el inmisericorde envite de lo mucho que giraba en torno a él desde años antes de su aparición. Eso sí, estamos seguros de que como punto intermedio de lo que, suponemos, terminará siendo una trilogía, funcionará a las mil maravillas cuando ésta esté finalizada. Esperemos que no tengamos que aguardar otros quince años para poder dar cuenta de ella…

    American Jesus: libro segundo

    • Autores:Mark Millar y Peter Gross
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 96 páginas
    • Precio: 15 euros
  • ‘Lucifer Integral Volumen 3’, se apagó la luz

    ‘Lucifer Integral Volumen 3’, se apagó la luz


    El tiempo que uno lleva coleccionando tebeos, la edad y el volverse cada vez más práctico, hace que dejemos de fijarnos en algunos factores que, quizás antes, nos importaban bastante más. Tanto que nos negábamos a comprar este o aquel comic por el tipo de papel empleado, la traducción o, del que tanto se ha escrito, el tamaño. Sí señores, nadie parece aguantar la reducción de las dimensiones de un volumen, no se negocia. Aquí lo que solemos hacer es emprenderla a base de quejas, con o sin fundamento, en contra de la decisión editorial. Es por todo esto que nos llamó poderosamente la atención cuando ECC Ediciones anunciaba a bombo y platillo el nuevo formato “Integral”, volúmenes que abarcarían una gran cantidad de números de algunos series representativas de DC y que se pudieran quitar de “en medio” con dos o tres entregas. Así hemos podido saborear algunos títulos como “Grayson”, “Predicador” (los especiales, por lo menos), “Batman Eterno” o el presente “Lucifer” del que nos llega el tercer y último tomo.

    Nada más y nada menos que veintiséis números USA más un one-shot es lo que nos vamos a encontrar en esta última entrega del spin-off de Sandman, un “tochal” en toda regla que nos va a proporcionar horas y horas de la mejor lectura made in Vertigo. Además, al poder disfrutar de la serie casi del tirón, nos podemos dar cuenta de la evolución que demuestra su guionista, Mike Carey, a lo largo de ella. Esos comienzos, algo dubitativos, en los que se intentaba emular las formas de Neil Gaiman daban paso a un relato con identidad propia que, dependía algo de la serie madre, pero que al cabo de los pocos números ya volaba por sí solo. Tanto mejoró Lucifer que, en todo momento, desprendía la sensación de estar tremendamente planeada desde el principio, sabiendo cuando tenía que haber un giro o algún momento álgido.

    Este tercer acto de la serie no tiene nada que envidiar a lo escrito por Gaiman en Sandman, todo parece apuntar a un desenlace que estaba más que pensado y asumido por el guionista, y ahí es donde se dirige todo, haciéndolo de manera suave y con sentido, sin estridencias. La primera aventura que nos encontramos al abrir el volumen, el número 50 de la colección, sirve como punto de inflexión a lo que llevamos visto hasta ahora y todo lo que queda por venir. Un repaso al pasado de los personajes principales que nos mostrará las distintas motivaciones que les mueve a cada uno de ellos, datos a tener en cuenta de cara de cara a la recta final de la serie y a lo que se avecina. Que nadie vaya a bajar la guardia ya que, aunque lo que estemos leyendo parezca que no tiene trascendencia alguna con el desenlace, todo tiene su razón de ser y cada una de las páginas cuenta con su cuota de importancia.

    Leyendo este volumen final, nos queda bastante claro que la elección de Carey como guionista de la serie no pudo ser más acertada. Su prosa elegante y pausada se adapta a la perfección a la naturaleza del personaje y de todo lo que acontece con el paso de los números, llegando a superar en algunos momentos a la creación de Gaiman (sí, no me miren así). El elegir como motor principal un concepto como es la religión (desde la fe o creencias personales hasta la libertad de elección) dotaba a la serie de unas posibilidades bastante numerosas. Siguiendo la estructura de arcos argumentales de cuatro o cinco entregas, seguidos de historias más “ligeras” para que el equipo titular descansara, Lucifer no se ha resentido en ningún momento de falta de calidad. Una fórmula perfecta en la que se han alternado nombres como Colleen Doran, John J. Muth, Dean Ormston, Mike Kaluta, Marc Hempel, Peter Gross, P. Craig Russell, Ryan Kelly o Zander Cannon. Todo un elenco de estrellas que, de alguna manera o de otra, han dejado constancia de su buen hacer en un buen número de títulos del sello para adultos de DC. Y sí, quizás no cuente con el fama que ha atesorado “Sandman”, pero la calidad de esta “Lucifer” es tan elevada que, la única cosa negativa que le veo, es que alguien la deje pasar por pensar que se trata de un producto sacacuartos. Imprescindible.
    [Grade — 10.00]

    Lucifer Integral Volumen 3

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 696
    • Precio: 54,50 euros
  • ‘Lucifer Integral Volumen 2’, tuteando a Gaiman

    ‘Lucifer Integral Volumen 2’, tuteando a Gaiman


    La verdad es que el nuevo formato ideado por ECC Ediciones funciona de maravilla a la hora de recopilar series que tuvieron cierta duración (en el caso de la colección que hoy nos ocupa, setenta y cinco números más algún que otro especial), cabeceras que con dos o tres volúmenes bien despachados finiquitan etapas que, de otra forma, llevaría bastante más tiempo. De esta manera nos llega ‘Lucifer Integral Volumen 2’, segunda entrega con más páginas que la anterior, algo que podíamos suponer con echar unas sencillas cuentas, y que supone una lectura bastante deseada, sobre todo, viendo el punto en el que se quedó la narración en el primer integral.

    Casi una treintena de grapas son las que nos ofrece este manejable y grueso volumen, la continuación de una historia que sigue la misma línea de lo ofrecido anteriormente. Un relato estructurado por Mike Carey en arcos argumentales que se van sucediendo uno detrás de otro, otorgando cierta continuidad entre ellos, algo que provoca en el lector una necesidad imperiosa de seguir leyendo y no poder parar hasta llegar a algún punto y ¿seguido? que, sí, hay alguno llegando al final del presente libro. Un punto de inflexión donde podremos disfrutar de una historia que parece aislada de la mencionada continuidad, hecho que le confiere cierta atemporalidad y la hace incluso más disfrutable.

    Paraíso” y “Purgatorio” son las dos primeras sagas que nos vamos a encontrar, ambas forman parte de una historia mayor en la que los Basanos, seres que han sido creados a partir de las cartas del Tarot, intentan acabar con Lucifer de una vez por todas. Un relato en el que se recuperan personajes como Elaine Belloc, Jill Presto o los Lillim, todos ellos serán desarrollados en su justa medida, aunque Elaine y Mazikeen tendrán mayor peso del que cabría esperar.

    Continuamos con “Infierno”, un arco lleno de sorpresas e inesperados giros de guión donde podremos ser testigos de la lucha entre el Cielo y el Infierno, Amenadiel contra Lucifer en pleno duelo en el que cualquier fallo o equivocación puede suponer una derrota más que dolorosa. La acción va avanzando mientras que las distintas escenas tendrán un narrador distinto, todos y cada uno de los personajes se convertirán en el motor del relato aportando una variedad y agilidad que se agradece bastante. Especial mención se gana el personaje principal de la serie al mostrarse como un ser muy inteligente y calculador, siempre un paso por delante de sus enemigos.

    Y hay más, muchos más arcos de distinta duración, desde dos a cuatro o cinco números, e incluso algún fill-in autoconclusivo que resulta toda una sorpresa. Carey sabe manejar la situación a su antojo y cada giro que introduce en la historia nos muestra un poco más del destino que le espera a Lucifer, consecuencia directa de lo que debe afrontar tras sus actos pasados. Y no podemos dejar de lado su propia creación, una Nueva Tierra donde las reglas son algo distintas y el tiempo corre un poco más rápido. Eso sí, el de Liverpool no deja pasar la ocasión cada vez que puede enredar un poco las tramas, para ello introduce con suma inteligencia alguna que otra traición, conspiración y, como no podía ser de otra manera, venganza.

    Toda esa variedad temática también tiene su correspondencia en la parte gráfica en la que multitud de autores dejan su impronta en la serie. A los dibujantes titulares, los siempre notables Peter Gross y Ryan Kelly, se les unen gente como Dean Ormston, Ted Naifeh, Craig Hamilton o David Hahn, todos ellos autores que captan a la perfección la esencia Vertigo, unas historias cuyo punto fuerte es el guión y el dibujo, aunque tiene su cuota de importancia, pasa a ser algo que está al servicio de la historia.

    Carey demuestra en Lucifer que es uno de los grandes guionistas del medio, que no se arruga ante un reto como es continuar el legado de Neil Gaiman en Sandman, uno de los pilares del Noveno Arte, y que, además, su creación es de una calidad inigualable, convirtiéndose en un producto que no desmerece en absoluto a la serie hermana. Lo hace confiriéndole una complejidad importante y aprovechando para introducir reflexiones acerca de la religión, una batalla entre dos hermanos que luchan por el respeto paterno. Y esto es así, tanto en la Tierra como en el Infierno.
    [Grade — 10.00]

    Lucifer Integral Volumen 2

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 680
    • Precio: 53,50 euros
  • ‘Lucifer Integral Volumen 1’, así en La Tierra como en el Infierno

    ‘Lucifer Integral Volumen 1’, así en La Tierra como en el Infierno


    Vale, lo reconozco, puede que sea uno de los primeros en alzar la voz en contra de los experimentos extraños, como esa moda de publicar según qué obra en un determinado formato, con sus aciertos y sus fallos. Caso de este ‘Lucifer Integral Volumen 1’, una nueva línea editorial que los chicos de ECC Ediciones se han sacado de la manga con el fin de rescatar series de una duración más o menos considerable (con dos o tres volúmenes pueden finiquitarse) en tomos de tapa dura, un buen número de páginas y, aquí viene el dato de la discordia, y tamaño reducido. No es especialmente sangrante ya que el producto en sí queda bastante bien, muy práctico y divertido de tener en las manos, pero es más pequeño que un comic book normal. En una obra como es la de Mike Carey, queda bastante bien ya que la parte gráfica no se ve muy perjudicada (con todos mis respetos a los dibujantes que se encargan de ella) pero habría que ver qué tal le sienta a futuras obras (Predicador, Batman: Eterno).

    Aún así, con toda la polémica que pueda surgir del asunto, esta serie de Mike Carey es toda una gozada de principio a fin, apareció en su día siguiendo los pasos de Sandman a modo de spin-off pero muy pronto consiguió alejarse de su sombra y brilló con luz propia, y eso que no era tarea fácil hacer olvidar la obra maestra de Neil Gaiman. Las dos introducciones que nos vamos a encontrar antes de las primeras viñetas, están firmadas por ambos autores respectivamente y no pueden ser más esclarecedoras. Muchos autores se negaban a utilizar a Lucifer para que el universo Sandman se expandiera, no terminaban de verlo para protagonizar su propia cabecera, hasta que llegó Carey que consiguió hacer al personaje suyo, mostrando una evolución mayúscula a lo largo de los números, algo que aquí podremos apreciar sin problemas ya que el volumen recupera los primeras veintitrés entregas de la serie. Casi nada.

    No hace falta haber leído previamente la colección de Morfeo (aunque desde aquí lo recomendamos a todo aquel que aún no la haya hecho) y lo único que se debe saber es que Lucifer ha dimitido como jefe del Infierno y ha terminado en La Tierra ejerciendo de gerente en un club nocturno de jazz. La situación no es fácil para el ángel caído puesto que sus “hermanos” del cielo lo siguen mirando con cierto recelo y desconfianza conocedores de lo que es capaz de hacer, y los habitantes del infierno muestran desprecio y rencor por haberlos abandonado. La situación se vuelve un poco más complicada cuando aparece en el club el ángel Amenadiel para ofrecerle un trato: deberá investigar un extraño poder que está concediendo deseos a los humanos, algo que si no se controla terminará acabando con la propia humanidad. ¿Actuará Dios con «deportividad» y se cumplirán todas las promesas del acuerdo?

    Aquí comienza un viaje fascinante en el que Lucifer hará todo lo posible por conseguir lo que quiere, una larga carrera llena de obstáculos en el que tendrá que esforzarse al máximo en el arte del engaño y la negociación. El trabajo de Carey a los guiones empieza titubeando mínimamente para volverse adictivo y exquisito en tiempo record, cambio al que ayudan los lápices de todos los dibujantes que se dejan ver por la serie. Desde la primera miniserie ilustrada por Scott Hampton hasta la serie regular en la que Chris Weston, Warren Pleece, Dean Ormston, Peter Gross y Ryan Kelly hacen lo propio creando unas páginas “made in Vertigo” que retratan a la perfección el particular mundo en el que tiene lugar la acción. Una oportunidad inmejorable para hacerse con una de las series más laureadas del sello para adultos de DC Comics, en un formato no exento de polémica pero que, en este caso, el tamaño no importa. Pese a quien le pese.
    [Grade — 9.00]

    Lucifer Integral Volumen 1

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 544
    • Precio: 44,50 euros
  • ‘American Jesus. Libro primero: el elegido’, piedra fundacional

    ‘American Jesus. Libro primero: el elegido’, piedra fundacional

    Hagamos un poquito de memoria y remontémonos a comienzos de siglo. Por aquél entonces, Mark Millar ya se había labrado un nombre en ambas orillas del mercado estadounidense y había dejado huella indeleble tanto en DC como en Marvel —en esta segunda incluso más fuerte con la creación de ‘Ultimate X-Men’ en 2001—. Habiéndole tomado también el pulso temprano a Wildstorm con su asombrosa etapa en ‘Authority’ que, a día de hoy, aún enciende debates cuando hay que decidir si es mejor o no que la de Warren Ellis, Millar quiso dar salida a cierto gusanillo que le corroía desde hacía tiempo y, en un plazo de pocos meses de diferencia publicó dos series, una bajo la insignia de Top Cow en Image, la otra con Dark Horse que, poco sabíamos entonces, estaban llamadas a ser piedras fundacionales de lo que hoy conocemos como Millarworld, ese universo supuestamente cohesivo —¿para cuando un evento que nos deje boquiabiertos y lo una todo?— en el que, desde aquellos primeros instantes de 2003-2004, han visto la luz tantas y tantas cabeceras IMPRESCINDIBLES.

    La primera de ellas, ‘Wanted’, que dibujaba con increíble estilo y aguerrido pulso un magnífico J.G.Jones, no nos cogió totalmente de improvisto a los que ya habíamos visto de lo que era capaz Millar cuando se ponía en modo «berseker» en las páginas de ‘Authority’, pero aún así, nos dejaba en algún que otro momento boquiabiertos por la genialidad con la que la premisa de partida —ese mundo controlado desde la sombra por supervillanos— era desarrollada y dada forma. El que sí nos dejó con la mandíbula desencajada a aquellos que a él nos acercamos en su edición original en tres comic-book por parte de Dark Horse fue ‘Chosen’, no porque contara, como sí lo hacía ‘Wanted’, con un dibujo espectacular —más bien lo contrario—, sino porque lo que Millar ponía en jaque daba tal sonora hostia al fundamentalismo religioso en general y al católico en particular, que aquellos que tenemos a la religión como lo que es —una invención como otra cualquiera de la creatividad humana— no pudimos más que aplaudir de forma ensordecedora lo que el escocés narraba con tanto tino en tan reducido espacio.

    Alterado su título a ‘American Jesus’ —el ‘Chosen’ original se ha reservado, a lo Star Wars, para denominar a este libro primero que, se supone, contará en algún momento con una esperadísima continuación—, es el contenido de este volumen que ahora nos trae Panini prueba más que palpable de que el talento de Millar conoce pocos iguales a uno y otro lado del charco. Muchas veces hemos comentado aquí, no sin cierto desdén, que sus detractores siempre lo tachan de poco ingenioso por cuanto lo único que hace es dar vueltas siempre alrededor del concepto de los superhéroes, alterando de forma más o menos ostensible los parámetros básicos de individuos o formaciones con amplio recorrido en el mercado estadounidense. A esos que así hablan, les recomendaría que echaran un vistazo a ‘American Jesus’ y así poder dar cuenta de una historia que, alejada del mundo de los tipos y tipas con mallas, hunde sus raíces en el ideario bíblico para hincar una mordaz dentada a la religión y, de paso, regalarnos una historia que se lee de un único trago y nos deja sedientos de más.

    Como decía, casi la entera totalidad de que ello suceda recae sobre unos diálogos que vistos en retrospectiva son marca de la casa —en muchos momentos es como si estuviéramos acudiendo a la antesala de ‘Kick-Ass’—, unos personajes que parecen querer saltar de la superficie plana del papel impreso y unos acontecimientos que se pasan en un suspiro; y no tanto en el correcto trabajo de un Peter Gross cuyo estilo simplón deja respirar al guión a placer, sí, pero no suma esos enteros que a éste le faltarían para escalar al pedestal de obra maestra. ‘American Jesus’ se queda, no obstante, en un autoritario sobresaliente y en ese segundo paso que serviría a Millar para coger carrerilla y arrancar con un universo fascinante hasta decir basta.

    American Jesus. Libro primero: el elegido

    • Autores: Mark Millar & Peter Gross
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 96 páginas
    • Precio: 14,25 euros en
  • ‘El País Libre: Un Relato de la Cruzada de los Niños’, All New Vertigo

    ‘El País Libre: Un Relato de la Cruzada de los Niños’, All New Vertigo

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    Sorpresa mayúscula la que nos hemos llevado con la recuperación por parte de ECC Ediciones de esta miniserie/crossover que tuvo lugar en algunas de las colecciones Vertigo que se publicaban allá por los noventa. ‘El País Libre: Un Relato de la Cruzada de los Niñosrecupera parte de aquel evento que vio la luz en siete partes, dos números que abrían y cerraban la historia y cinco anuales de colecciones como Animal Man, Orquídea Negra, Doom Patrol o La Cosa del Pantano. Muy llamativo todo el planteamiento teniendo en cuenta los personajes implicados.

    Llamativo por la sencilla razón de usar el término crossover al hablar de colecciones pertenecientes al sello adulto de DC, algo de lo que se había mantenido alejado. El resultado final, teniendo en cuenta el tipo de lectores que pululaban por estos lares, fue bastante criticado, dejando el experimento en un lugar un tanto incómodo. Aun así, todo el mundo coincidía en una cosa, tanto prólogo como epílogo se podían salvar de la quema, hay que tener en cuenta que nombres como Neil Gaiman, Jamie Delano y Alisa Kwitney eran los encargados de firmar ambas partes.

    No existía ningún tipo de recopilatorio al respecto hasta que a finales del 2015 aparecía en Estados Unidos un tomo en tapa dura con alguna que otra variación. Para empezar, y de forma casi inevitable, el material “interesante” sigue presente en esta nueva edición pero se le han añadido nueve páginas nuevas escritas por Toby Litt e ilustradas por Peter Gross, un material inédito que sirve como puente entre ambas partes para que no haya necesidad de tener que leer los cinco anuales restantes, una decisión de lo más acertada teniendo en cuenta el tiempo que ha transcurrido desde su publicación original hasta este nuevo recopilatorio.

    Pero, ¿de qué va La Cruzada de los Niños? De viejos conocidos como Edwin Paine y Charles Rowland, aquellos infantes detectives que aparecían en Sandman y que por su condición de fantasmas, llegaban a sitios menos transitados. Esta vez se pondrán al servicio de una niña del pueblo de Flaxdown para que encuentren a su hermano, llevado al País Libre, un sitio donde los niños no crecen jamás y están libres de los abusos de los adultos. Una premisa con muchas posibilidades a la que los guionistas le sacan bastante jugo y si encima cuenta con las ilustraciones de Chris Bachalo y Peter Snejberg, nos vamos a encontrar con una historia llena de magia y buenos momentos. Nostalgia bien entendida.
    [Grade — 8.00]

    El País Libre: Un Relato de la Cruzada de los Niños

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 208
    • Precio: 20,50 euros
  • ‘The Unwritten’: seis razones para empezar a leer esta magnífica serie

    ‘The Unwritten’: seis razones para empezar a leer esta magnífica serie

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    Aprovechando que Planeta acaba de publicar el primer volumen recopilatorio de ‘The Unwritten’ es un buen momento para exponer las virtudes de esta serie, una de las mejores que nos han dejado las últimas hornadas de la línea Vertigo. Creada por Mike Carey y Peter Gross, nos cuenta la historia de Tommy Taylor, un joven cuyo padre es el célebre creador de una saga de novelas fantásticas protagonizadas por un personaje inspirado en él.

    ¿O puede ser que haya sido algo más que una simple inspiración? Porque además de los fanáticos de la saga que consideran que Tommy es realmente el personaje de las novelas, nuestro protagonista empezará a creer que no les falta razón cuando se enfrente a una serie de acontecimientos y personajes extraños e inesperados. Comienza así un viaje en el que los límites entre ficción y realidad se difuminan, y a continuación os dejo seis razones por las que vale la pena embarcarse en él.

    1. La originalidad de la trama: la fusión que propone entre el cómic y la literatura fantástica para jóvenes es excepcional. El argumento expuesto en los párrafos anteriores ya resulta atractivo de por sí, pero a medida que avancemos en la lectura comprobaremos que el alcance de los acontecimientos va aún más allá de la saga de novelas protagonizada por el joven mago Tommy Taylor (claro homenaje al celebérrimo Harry Potter). (más…)