Etiqueta: Análisis de Libros

  • ‘Akira. El valor del trono’, el transhumanismo va a llegar

    ‘Akira. El valor del trono’, el transhumanismo va a llegar

    No es solo que sea casi desde su aparición allá por 1988 todo un clásico, sino que para muchos, más allá de Mazinger y Heidi, la afinidad al manga y el anime ha llegado a través de dos Akiras: el recientemente fallecido Akira Toriyama y el filme ‘Akira’, dirigido por Katsuhiro Ōtomo, autor del manga homónimo en que se basa.

    Akira. El valor del trono‘ no es la primera monografia dedicada a esta película (y diré pelicula porque esta va a ser la base de este volumen, aún habiéndose filmado años antes de la conclusión del manga), imprescindible en cualquier monografia dedicada al anime o el manga de las últimas décadas, con tanto peso en oriente como en occidente. Pero este volumen no es un tratado sobre sus virtudes cinematográficas o su proceso de rodaje, sino que apuesta por un enfoque de vista distinto, analizándolo bajo el prisma de la filosofía y la religión. Tras una introducción que nos explica como ha llegado a calar tanto una expresión artística como el manga en Japón y hacer una breve semblanza del que se considera su padre, el gran Osamu Tezuka (que en inicio a más de un lector le podría parecer prescindible arrancar de un espectro tan amplio, pero que a aquellos que sin ser otakus sí admiran esta gran película lo suficiente para sumergirse en esta lectura les puede resultar un apunte curioso que les abra un mundo nuevo),  ‘Akira. El valor del trono’ va a partir de la historia del cristianismo para establecer una mirada común con el misterioso y en cierto modo mesiánico Akira que da nombre a la obra.

    A partir de aqui el volumen tomará como base la Biblia, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento, así como los trabajos de algunas de las principales figuras de la filosofía medieval, a los que se va a sumar Maquiavelo. Con estas fuentes sus autores van a centrarse en los más emblemáticos personajes de la cinta, Tetsuo, Kaneda, Akira y, en un segundo nivel, Kiyoko y Kei. Así, éstos van a ser analizados conforme a las prototipos del rey, el profeta y el dios, fijando unos antecedentes y referentes y mostrando como estos se corresponden con las actitudes y decisiones de cada uno de ellos, cediendo uno de sus apartados a la mujer en la Biblia y tomándolo como espejo para tratar las figuras de Kei y Kiyoko.

    Aunque en alguna ocasión nos saque del contexto esa apertura de cada capítulo que indica qué se va a tratar en las páginas siguientes, ‘Akira. El valor del trono’ es una obra original, bien documentada y no exenta de querencia por la polémica. Un trabajo con cuyas reflexiones se puede estar o no de acuerdo, pero que es innegable esta elaborado con mimo, añadiendo al conjunto toda una serie de ilustraciones originales. Y ello se hace todavía más patente en su edición limitada y numerada, que incluye además de un cuidado estuche un marcapáginas, dos láminas con las ilustraciones del libro y hasta un parche para la ropa. Todo un caramelo para los fans.

    ‘Akira. El valor del trono’ supone una adquisición más que interesante para los numerosos amantes de una película que sigue suscitando la misma fascinación que en el momento de su estreno. Una interesante reflexión sobre este fenómeno más allá de la mera estética cyberpunk y el carisma de sus personajes. Este es un libro que aspira a una mirada más profunda, desde un prisma occidental, eso sí y lo consigue con nota, aunque quizás con una ligera tendencia a la grandilocuencia. Después de todo este es como el transhumanismo un paso más allá.

    Akira. El valor del trono

    • Autores:Marcos Juan Vázquez
    • Editorial: Héroes de Papel
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 196 páginas
    • Precio: 23.95 euros
  • ‘El Algoritmo de Darwin’, todo descubrimiento conlleva un riesgo

    ‘El Algoritmo de Darwin’, todo descubrimiento conlleva un riesgo

    Es un hecho innegable, si atendemos al currículum que se nos muestra hasta el día de hoy, que la vida profesional de Michael A. Rothman se aleja bastante de lo que podríamos entender como tranquila o convencional. Este ingeniero científico americano ha vendido cientos de patentes a lo largo del ancho mundo  y aún así, desde el año 2012, tiene tiempo para desarrollar una carrera como escritor bastante prolífica ya que podemos contar hasta diecinueve referencias en su bibliografía desde entonces. No está nada mal, sobre todo, cuando el género en el que se mueve no es un terreno precisamente fácil y accesible,  la ciencia ficción mezclada con el tecno thriller y la fantasía épica. Hemos tenido que esperar un poco para poder disfrutar en nuestro país, y en la lengua de Cervantes, de alguna de sus novelas pero gracias a la editorial Samarcanda ya tenemos disponible este El Algoritmo de Darwin, un relato tan fascinante como trepidante cuya publicación en el otro lado del charco data de 2019 y ahora aterriza por estos lares para encandilar a todos los aficionados a este género que tantas alegrías nos ha dado a lo largo de los años. 

    Rothman, con bastante buen tino, pergeña una historia en la que mezcla en las dosis exactas lo que mejor conoce, usando todo lo que tiene a mano para mantener al lector pegado al libro sin poder hacer otra cosa nada más que pasar página tras página. Una trama simple pero efectiva que irá adquiriendo complejidad a medida que avancemos en la lectura y gracias a todos los términos y conceptos que va introduciendo y manejando el autor. Los avances en la terapia genética parecen estar dando sus frutos y se ha desarrollado una cura contra una de las enfermedades más preocupantes que ha sufrido la humanidad: el cáncer. Sin embargo, todas estas investigaciones han generado ciertas (posibles) aplicaciones en el campo militar creando un binomio bastante peligroso que tendrá que ser puesto bajo contención o, directamente, erradicado. El escenario derivado de todos estos movimientos no puede ser más atractivo de cara al lector que podrá ser testigo de excepción de un despliegue apocalíptico cuyas consecuencias pueden ser fatales. A todo esto hay que añadir un nutrido grupo de personajes cuyas distintas motivaciones irán desvelando poco a poco importantes datos cuyo aporte a la resolución final serán poco menos que imprescindibles.

    Se tiene bastante camino recorrido si algunas de las influencias que se citan al reseñar algunos de tus trabajos son nombre importantes de la literatura como son los de Michael Crichton, Tom Clancy o John le Carré. Un sendero menos escarpado si encima cuentas con unas credenciales ganadas a base de buen trabajo como puede ser el “título” de USA TODAY Best Selling author (sin ir más lejos este El Algoritmo de Darwin inicia su andadura editorial en España con más de 150.000 ejemplares vendidos). Todos estos factores cimentados sobre un estilo propio, que va evolucionando a base de conspiraciones, traiciones, dobles juegos, agendas secretas o la presencia del FBI que siempre añade ingentes cantidades de trepidación a la trama principal. No nos cabe la menor duda que esta primera referencia del autor dejará paso a algunas más, hay donde elegir entre todas sus obras y, de hecho, las páginas finales del libro guardan una sorpresa entre anexos, notas del autor y listados de centros de control y prevención de enfermedades: un avance de La Amenaza Primordial. Así que dejen crecer sus uñas y váyanse preparando para ver qué inventan en la NASA para evitar la colisión entre un agujero negro y la Tierra porque la cosa promete dejarnos sin aliento.

    El Algoritmo de Darwin

    • Autores: M. A. Mothman
    • Editorial: Samarcanda
    • Encuadernación: Rústica
    • Páginas: 370 páginas
    • Precio: 19.95 euros

     

  • ‘Cuento Contigo’, directo al grano

    ‘Cuento Contigo’, directo al grano

    Para quienes lo conocimos como aquél yonqui de Carabanchel que se flipaba a lo grande en ‘El día de la bestia‘ de Álex de la Iglesia, fue toda una sorpresa que, poco después, Santiago Segura pasara de actor a guionista y director con la primera entrega de la saga de Torrente. Desde entonces, si algo ha demostrado el madrileño es que es, como el mismo afirma, un showman, un artista todoterreno que lo mismo te hace una película taquillera, que te presenta un programa, dobla a un personaje de animación o, como es el caso que hoy nos ocupa, te escribe un cuento con la firme voluntad de acabar con todos los cuentos.

    Y no porque ‘Cuento contigo‘ sea ambicioso y reinvente en sus breves 28 páginas toda la tradición narrativa de siglos atrás, sino más bien porque lo que postula es un mensaje claro dirigido de manera concisa y sin ambages a los niños lectores de hoy: ya es hora de dejar en el pasado modelos de cuentos plagados de arquetipos y de soñar con personajes que no queden encorsetados en roles que quedan muy lejos de responder a lo que el siglo XXI nos demanda. Es hora de cambiar el paradigma, de no ser princesa encantada o príncipe rescatador y de nuestros pequeños escriban su futuro basándose en otros patrones menos anquilosados en unos tiempos pasados que nunca han estado tan «pasados».

    Apoyándose en las ilustraciones de un Max que, como siempre, está pletórico —no hace falta recordar lo subversivo que es el artista ni subrayar lo cómodo que tiene que haberse encontrado dando forma visual a este vehículo llamado a romper moldes— Segura consigue en muy poco espacio dar una espléndida lección de cómo destilar un mensaje sin circunloquios. El que además lo haga en un lenguaje que los peques pueden entender es un valor añadido a un «cuento» que, si fuera vosotros, no tardaría en adquirir para dejar bajo el árbol en las fiestas que se aproximan.

    Cuento Contigo

    • Autores: Santiago Segura y Max
    • Editorial: Nuevo Nueve
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 28 páginas
    • Precio: 16 euros
  • ‘Batman: la Historia definitiva del Caballero Oscuro en el cómic, el cine y más allá’, con autoridad

    ‘Batman: la Historia definitiva del Caballero Oscuro en el cómic, el cine y más allá’, con autoridad

    Ante la contundencia, en cuanto a tamaño y número de páginas, con la que se nos presenta este ‘Batman: La historia definitiva del Caballero Oscuro en el cómic, el cine y más allá‘; dos son las consideraciones previas que hemos de hacer antes de entrar en materia. La primera, que hay que agradecer y valorar sobremanera la apuesta de Norma por traer al castellano tan extensa obra. La segunda, que lo que aquí se contiene, es tan profuso, tan vasto y tan específico en ciertos momentos que, ¿obviedad?, por su precio e idiosincrasia, es un libro destinado casi en exclusiva a satisfacer el hambre de conocimientos sobre la creación de Bob Kane de aquellos que lleven toda su vida siguiendo la estela del protector de Gotham.

    Lo sorprendente del libro es que, incluso siendo de esos que se saben al dedillo la tebeografía del hombre murciélago, conocen todos los detalles de lo que rodeó a las diferentes adaptaciones del personaje a la televisión o el cine o se han pasado al completo las diferentes iteraciones del ‘Arkham Asylum’, hay información aquí para completar, en diferentes grados de intensidad, aquello que todavía desconocemos del amplio espectro de conocimiento que manejan Andrew Farago y Gina McIntyre: ordenado de manera cronológica y partiendo por supuesto de la aparición de Batman en el ‘Detective Comics #27‘ hace 80 años, el libro sigue un hilo constante que, hilvanado con lo que las viñetas ofrecieron década a década, va entrecosiendo los primeros seriales; la legendaria serie protagonizada por Adam West; el salto a la gran pantalla con Tim Burton y lo que después perpretaría Joel Schumacher; la MARAVILLOSA serie de animación de Bruce Timm; la trilogía de Christopher Nolan; la serie de ‘Batman Beyond‘ y los diferentes videojuegos —fuera se queda el ‘Joker‘ de Todd Philips o el futuro ‘Batman‘ de Matt Reeves.

    Animado el conjunto por un sinfín de imágenes —muchas de ellas me atrevería a decir que nunca antes vistas— y por considerables añadidos en forma de planos del batmovil, una careta de la máscara del personaje o desplegables con storyboards de las películas —vamos, muy a la manera de lo que, hace años, ofrecía el ‘Star Wars Vault‘…aunque quizás con menos añadido que aquél cofre del tesoro constante que era el libro sobre el universo de George Lucas—; he de reconocer que la lectura de este inmenso libro, al margen de traer a la memoria muchos recuerdos de lecturas pretéritas o de momentos muy olvidados de las series —sobre todo de la de animación, una joya a redescubrir una y otra vez—, sólo ha hecho reafirmar una reflexión que, en los últimos tiempos, venía haciendo sobre Batman: que el personaje es mi favorito de todo el panteón de DC —y así lo atestiguan los incontables Ómnibus, Absolutes, HC’s y TPB’s que se acumulan en mi tebeoteca— y que, a la luz de lo que ahora mismo se está moviendo en la editorial, con un James Tynion IV que, en su segunda etapa con el hombre murciélago, está volviendo a demostrar que es uno de los mejores guionistas que ha pasado por la existencia ficticia de Bruce Wayne y su alter ego, va a continuar siéndolo durante mucho tiempo.

    Batman: la historia definitiva del Caballero Oscuro en el cómic, el cine y más allá

    • Autores: VVAA
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 400 páginas
    • Precio: 66,45 euros en [amazon text=Amazon&asin= 8467938617
  • ‘En silencio’, brillante metáfora

    ‘En silencio’, brillante metáfora

    Desearía que este libro hubiese existido cuando era niño. Así no me habría sentido tan solo.

    Neil Gaiman

    Ante la cita superior, que aparece en la portada del libro que hoy nos ocupa y que hemos incluido por si estáis leyendo esta reseña desde algún dispositivo móvil y el tamaño de la imagen no os permitía apreciarla, pocas cosas pueden decirse sobre ‘En silencio‘ que no hagan sino abundar en la contundente personalidad de imprescindible que parece derivarse de las palabras del escritor de ‘Sandman‘. Libro ilustrado en gran formato publicado con sumo esmero por parte de Minotauro, esta obra de David Ouimet que Philip Pullman —el artífice de la saga de ‘Materia oscura’— califica de «Completamente original. Única» es una enorme y por momentos acogonjante metáfora acerca del poder de la imaginación y de la necesidad de este mundo de proteger a nuestros niños por encima de cualquier disquisición posible.

    A través de unas planchas maravillosas de una personalidad arrebatadora, Ouimet traza la historia de una pequeña rodeada por un mundo que no la comprende y que intenta ahogar su enorme afición por los libros bajo el grisáceo peso de los engranajes de la producción y la despersonalización del individuo. Aparentemente situada en un periodo que podría —o no— coincidir con la eclosión de la revolución industrial pero que se abstiene de posicionarse en un tiempo concreto para aumentar el calado universal de su mensaje, lo conciso de los textos de apoyo de Ouimet deja lugar a que el lector descargue su mochila sobre lo que va desfilando delante de su mirada y complete con experiencias y conocimientos previos las reflexiones que suscita la lectura. Unas reflexiones que quedan marcadas, como decía, por la defensa a ultranza de la imaginación y por insistir en la extrema necesidad de cuidar a las generaciones del futuro pero que superpone a estas dos más capas que descansan sobremanera en lo que cada uno aporte a un álbum singular como pocos que no dejará indiferente a nadie.

    En silencio

    • Autores: David Ouimet
    • Editorial: Minotauro
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 48 páginas
    • Precio: 17,05 euros en
  • ‘Mael. Más allá del bosque de Cornanda’, Gaiman con sabor de aquí

    ‘Mael. Más allá del bosque de Cornanda’, Gaiman con sabor de aquí

    Aunque sea algo que, creo recordar, dije más de una y dos veces mientras controlaba los designios de Dibbuks, no está de más recordar que la ecléctica personalidad editora de Ricardo Esteban fue la que consiguió poner en el mapa a una editorial que ya ha quedado marcada a fuego por la impronta de su creador. Una impronta que, huelga decir, Nuevo Nueve ha heredado de manera directa y que, hasta ahora, se ha saldado con un catálogo de lo más variado y un futuro editorial de lo más impredecible y apetecible, claro. Y, como muestra, valga el botón que es este ‘Mael. Más allá del bosque de Cornanda‘, una novela de Uxía Meirama ilustrada por Miguelanxo Prado que bifurca caminos desde el tebeo como ya lo hiciera, hace unos meses, el enorme álbum de ‘El marqués de la ballena‘.

    En ‘Mael’ se dan cita muchas cosas pero, todas ellas quedan de lado ante una voluntad férrea por parte de su escritora de hacer sentir al lector que lo que está consumiendo es un producto con claro talante autóctono: no es difícil pasearse por sus páginas y, a poco que alguna vez hayamos escuchado hablar a un gallego, dar entonación a unos diálogos que atesoran la musicalidad propia del léxico de la esquina superior atlántica de nuestro país. Eso, y la riqueza con la que la escritora describe los verdes y fértiles parajes de su tierra natal, hace que sea un auténtico gustazo pasearse por estas líneas en las que Meirama construye a un personaje con ecos a aquél que atravesó un muro en busca de una estrella: si bien sus edades no corresponden, es fácil ver en el Mael de Meirama al Tristan que Neil Gaiman ideó para su maravillosa ‘Stardust’. Es más, si la motivación de este último era una equivocada idea sobre el amor romántico, la de nuestro niño protagonista es una muy acertada sobre el amor hacia sus padres, enfermos de muerte por la maldición que pesa sobre un manantial de aguas de las que jamás deberían haber bebido.

    Interponiendo todo tipo de encuentros con criaturas de lo más variopintas—hay aquí sitio para hadas, mirlos parlanchines y hasta dragones—, el viaje de maduración que lleva a cabo Mael está trufado, de manera similar al que llevaba a cabo Tristan, de pequeñas enseñanzas y grandes lecciones. La ventaja con la que juega la escritora gallega es que, al contrario que Gaiman, que dirigía su cuento a un público adulto, orienta las páginas del libro precisamente a las edades en que dichos mensajes pueden calar más hondo y, al hacerlo, convierte este volumen en una de esas lecturas que habría que arrimar a los más pequeños de la casa —bueno, quizá no tan pequeños, diría que una edad idónea sería el rango entre 8 y 12 años—. Y si a lo espléndido del discurso en prosa de la autora añadimos a un Miguelanxo Prado completamente incapaz de hacer algo mal —en serio, hasta un boceto del gallego tiene más saber hacer que un dibujo terminado de mucho artista de la viñeta—, creo que resulta innecesario apuntillar la muy recomendable compra en que deviene este ‘Mael. Más allá del bosque de Cornanda’.

    Mael. Más allá del bosque de Cornanda

    • Autores: Uxía Meirama y Miguelanxo Prado
    • Editorial: Nuevo Nueve
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 288 páginas
    • Precio: 20 euros
  • ‘Elevación’, emoción

    ‘Elevación’, emoción

    Con más de 2000 artículos a mis espaldas sólo en Fancueva —a los que habría que sumar como 1000 más de incursiones en otros medios—, y con poca capacidad para poder afirmar a ciencia cierta que sea un comentario que nunca haya hecho antes, vayan mis disculpas adelantadas si, en alguna ocasión que alguien recuerde, he hablado de mi voracidad lectora más allá de las ostentosas cifras que, año tras año, sirven para cerrar las diferentes categorías con las que intentamos resumir lo mejor de los 12 meses anteriores. Quizás el ejemplo más ilustrativo sobre lo mucho que la lectura puede llegar a engullirme sea el hecho de que, habiendo recibido por mi Primera Comunión de mano de una tía paterna las obras completas de Julio Verne, sólo necesitara cuatro meses, los que discurrieron de junio a septiembre de aquél muy lejano 1983, para dar puntual cuenta de todo lo que empezaba con ‘La vuelta al mundo en 80 días‘ y terminaba con ‘Los 500 millones de la Begún’. Entre medio quedaban los diez volúmenes de una lujosa edición encuadernada en rojo con estampados dorados que, huelga decir, fue motivo de cuantiosas revisiones con el paso de los años.

    El que desde hace una década me dedique a escribir sobre cómics, y el que reciba mensualmente una considerable cantidad de ellos, sólo ha redundado con el paso de los años en aumentar aún más si cabe la inmensa cantidad de papel que pasa por delante de mis ojos. Una cantidad que la situación extraordinaria de confinamiento que ha provocado la COVID-19 no ha hecho sino acrecentar sobremanera dado que, con mucho más tiempo que el habitual para dedicar a mis aficiones, decidí muy pronto que iba a ser la lectura la mayor beneficiada. Detrás de dicha decisión había un claro objetivo: tratar de ir tachando libros de una lista que ya se antojaba larga en exceso y que sólo hacía añadir mes tras mes algún que otro volumen no proveniente de las editoriales —y, por tanto, relegado a las estanterías a la espera de que la «obligación» de lectura para con lo que nos llega y tenemos que reseñar, diera paso a cierta libertad—. Volúmenes que, curiosamente, no sólo contenían páginas y más páginas de viñetas, sino una nada desdeñable cifra de novelas y ensayos que aguardaban, pacientes, a ser consumidos.

    Llegado tan ansiado momento a eso de la mitad del confinamiento, los últimos cincuenta y tantos días han sido especialmente prolíficos en ir eliminando de la citada lista unos dos títulos por semana, y por mis manos han ido pasando raudos cosas tan variadas como la saga de ‘El archivo‘; las humoradas cargadas de reflexión y sabiduría que enhebra Nando López en ‘Dilo en voz alta y nos reímos todos‘ y ‘En casa me lo sabía‘; un muy sencillo e ilustrativo libro de la imprescindible Usborne —¡cuánto tengo que agradecerle como padre a la editorial!— titulado ‘Política para principiantes‘; la SOBERBIA ‘Patria‘ de Aramburu —de la que hablaremos en breve merced a la espectacular adaptación que ha hecho Toni Fejzula—; un libro de Taschen sobre Stanley Kubrick; el muy IMPRESCINDIBLE ‘Factfulness‘ de Hans Rosling —uno de esos libros que te reamuebla la cabeza y que no podía haber llegado a mis manos en mejor ocasión— y, por supuesto, este ‘Elevación’ que devoré en poco menos de dos horas y que consiguió, para mi sorpresa, arrancarme sentidas lágrimas.

    Aunque en la primera página no apareciera un recuerdo y dedicatoria de King hacia ese grande de la literatura de ciencia-ficción que fue Richard Matheson, es empezar a leer y contemplar la elección del de Maine para con el nombre del personaje principal, y que un torrente de imágenes acuda a nuestra memoria visual. No en vano, que King decida llamarlo Scott Carey, mismo nombre que recibía el protagonista de ‘El increíble hombre menguante‘, no sólo es un guiño hacia Matheson, sino que, en cierto modo, determina un espíritu vertebrador para un relato en el que Scott, en lugar de ir reduciendo de tamaño, va perdiendo peso sin que físicamente se note ningún cambio en su fisionomía. Dicha idea, que King ya desarrollara en ‘Maleficio‘ de manera similar, se lleva aquí por otros derroteros mucho más interesantes por más que el recorrido del volumen sea tremendamente escueto.

    Teniendo en cuenta que las 176 páginas, que ya son limitadas, vienen en formato recortado y con un tamaño de letra e interlineado superiores a lo habitual —dicho de otra forma, de haber venido maquetada de otra manera, ‘Elevación’ habría ocupado la mitad de páginas—, resulta encomiable que King consiga acertar tan de pleno con las sinergías de los personajes; con lo fácil que es empatizar con cualquiera de los cuatro que configuran la línea delantera; con el interés creciente con el que se atiende intrigado a cómo se despliega todo y con la sencillo que es emocionarse, ojos humedecidos mediante, cuando la acción toca a su fin.

    Entre medio, y con el marco de Castle Rock de fondo —que, a todo esto, vaya error de enfoque el de la serie de televisión, ¿no?— King revalida, una vez más, y ya es imposible llevar la cuenta de cuántas han sido, que es un maestro en plasmar ideas que atrapan al lector con suma facilidad y lo mantienen completamente entregado hasta la conclusión de la historia. Un logro nada baladí cuando estamos hablando de un autor que, tras casi cinco décadas de oficio, más de sesenta novelas y más de doscientos relatos a sus espaldas, nunca — o casi nunca— defrauda a quienes llevamos pendiente de él desde que nos lo encontráramos, muchos lustros atrás, con alguno de esos libros que tan ojipláticos nos dejaron en nuestra adolescencia. En mi caso fue ‘Los ojos del dragón‘ con doce o trece años…¿y en el vuestro?

    Elevación

    • Autores: Stephen King
    • Editorial: SUMA de LETRAS
    • Encuadernación: Cartoné con sobrecubierta
    • Páginas: 176 páginas
    • Precio: 14,15 euros en
  • ‘El archivo & El vacío’, After Death

    ‘El archivo & El vacío’, After Death

    Titubeante, errática, algo deslavazada y desconcertante, la prosa y narrativa de V. E. Schwab en los compases iniciales de ‘El archivo‘ me hacía pensar que lo mucho que había disfrutado de la portentosa imaginación y la maravillosa capacidad de la escritora para construir personajes y mundos en la trilogía de ‘Sombras de magia’, no había sido sino un espejismo, una fugaz y brillante instante creador —todo lo fugaz que más de mil páginas pueden ser— que encontraba aquí, en esta saga de dos volúmenes previa al levantamiento de los cuatro Londres, los antari y las aventuras de Kell y Lila, un escaparate nada alentador que parecía querer equilibrar a la baja la soberbia impresión que me había llevado de las habilidades juntando letras de la literato. Nada más lejos de la realidad.

    Esos compases iniciales, confusos y trastabillados, no eran sino el perfecto prólogo de poco más de setecientas páginas en las que Schwab imagina para el afortunado lector que se asome a ellas otro mundo rico y fértil que, mucho más anclado a nuestra realidad que el de ‘Sombras de magia’, se centra en el personaje de Mackenzie Bishop, una adolescente de dieciséis años que acaba de perder a su hermano pequeño en un trágico accidente y se ha mudado a un viejo hotel con su padre y su madre para intentar rehacer una vida que se hacía añicos en su antiguo hogar. Con tamaño drama recurrente de trasfondo, uno que sin duda sirve a Schwab para dibujar a unos padres ajenos, lejanos y encerrados en un dolor con el que copan como pueden, si es que pueden; la escritora pronto nos abre la puerta a la vertiente fantástica que le sirve para vertebrar un relato en el que, entre otras cosas, se reflexiona constantemente sobre la muerte, esa espada de Damocles que la humanidad arrastra sobre sí desde que el primer homínido hollara la superficie de nuestro planeta y que, sin duda alguna, marca nuestro breve paso por el mundo.

    Y es que Mackenzie tiene un pequeño secreto que nadie sabe: es una Guardiana de El Archivo, una organización alojada en una suerte de realidad paralela a la que va a parar la memoria completa de nuestros difuntos cuando fallecen. Allí se almacena por toda la eternidad en una enorme e inacabable biblioteca que atesora todo el conocimiento humano. Pero los inadvertidos habitantes de los infinitos estantes del Archivo no descansan todos en paz, y muchos de ellos despiertan sin que nadie pueda evitarlo y van a parar a los estrechos, unos pasillos oscuros en los que, si no se les guía de nuevo hacia su lugar de reposo, pueden desbordarse y contaminar nuestro mundo. Y es ahí donde entra en juego Mackenzie, en encargarse, como lo hiciera su abuelo, de devolver las «almas» al lugar donde pertenecen. No me diréis que no es un comienzo de esos que enganchan y no te sueltan, ¿no?

    Añadid a lo anterior a un joven atractivo y algo misterioso que aparece en la vida de Mac cuando se muda al Coronado —el citado hotel—; otro joven aún más misterioso que supondrá pieza clave de todo el trasunto en torno al que gira la totalidad de la trama; una conspiración para destruir los Archivos desvelando su existencia a la gente y, sobre todo, una forma de construir a su heroína que resulta tan tridimensional que pareciera estar asomándome a la vida de cualquiera de los adolescentes a los que año tras año doy clase —incluso en su vertiente más trágica Schwab da en el clavo con la descripción de la dualidad entre fragilidad/fortaleza de la psique de un adolescente—; y lo que tenemos como resultado son dos volúmenes que se leen con una intensidad y un interés cada vez más creciente hasta que explotan, como ya sabíamos que la escritora era capaz de hacerlo, en un clímax que corta el aliento.

    Como guinda a un pastel exquisitamente cocinado con mimo y esmero, Schwab ofrece con el epílogo de ‘El vacío’ una conclusión nada convencional que hace que aún nos sintamos más «enamorados» del personaje de Mackenzie y que, de la misma manera que nos pasaba con los tres libros de ‘Sombras de magia’, queramos deseemos anhelemos de forma imperiosa que algún productor avispado vea en ambos libros, no sólo el potencial para una adaptación —una que, creemos, se podría hacer perfectamente en una única película— sino el punto de partida para una saga que podría ir mucho más allá a poco que se rascara en el fascinante y complejo mundo que se esconde en el Archivo y la jerarquizada sociedad que lo controla, con sus Guardianes, sus Brigadas y los varios estamentos superiores que vigilan porque nada se tuerza en tan fundamental estructura. Creo firmemente que hay aquí el suficiente sustrato para levantar una serie que llamara por igual a jóvenes y adultos a poco que tratara de navegar por las tumultuosas aguas de la vida, la muerte y la vida después de la muerte. ¿La veremos algún día?

    El archivo / El vacío

    • Autores: V.E Schwab
    • Editorial: Minotauro
    • Encuadernación: 2 vols. rústica con solapas
    • Páginas: 352 / 368 páginas
    • Precio: 17,05 euros en / 17,05 euros en
  • ‘El marqués de la ballena. Tragicomedia en seis actos para tres personajes y una ballena’, surrealismo crítico

    ‘El marqués de la ballena. Tragicomedia en seis actos para tres personajes y una ballena’, surrealismo crítico

    Es quizás de recibo empezar aclarando, para aquellos que no hayan podido ver ninguna de sus páginas interiores en su librería más cercana por estar el volumen retractilado, que ‘El marqués de la ballena. Tragicomedia en seis actos para tres personajes y una ballenano es un tebeo. De hecho, ni siquiera es una novela ilustrada que pudiera intentar acercarse a ciertos postulados del noveno arte. No. Este enorme álbum que Nuevo Nueve presenta con todo lujo en una edición exquisita —reservas UVI con relieves en ambas portadas, cartón grueso para las dos, impresión mate en papel de alto gramaje— es, como apunta su título, una obra de teatro en seis actos en la que cada cierto número de páginas aleatorio —no hay una estructura clara en su aparición, y eso juega muy en favor de lo que nos llevamos como lectores— hay una ilustración a plancha completa, unas soberbias splash pages acuareladas en la que François Place demuestra un gusto exquisito por la composición y una estupenda precisión a la hora de servir de acompañamiento al texto que complementa.

    Éste, protagonista principal de las 52 páginas que conforman la lectura, es una oda al surrealismo cómico más delirante a la par que una crítica, quiero creer que nada velada, a los poderes fácticos y a esa tendencia tan humana como reprochable de considerar que una cuota de responsabilidad —llámese a esta como se quiera, corona o presidencia de un estado— sirve de garante para poder hacer y deshacer lo que te venga en gana. Porque eso es de lo que precisamente versa la historia de un pequeño reino llamado Minilandia que, para hacerse notar entre las grandes potencias que le acosan, decide, a través de la figura de sus regentes y del estrambótico sobrino de ambos, que ya es hora de dar un golpe de autoridad en la mesa global y celebrar unos fastos dignos de entrar en los anales de la historia cazando una ballena con la que dar de comer a miles de personas durante varios días.

    Tan alucinógeno punto de partida sirve a Place para ofrecer todo un rosario de situaciones que, trasladadas a la realidad, nos recuerdan a actuaciones gubernamentales como la construcción de grandes hitos urbanos que dilapidan presupuestos públicos y nunca llegan a nada —y las tierras españolas, desgraciadamente, están salpicadas de norte a sur y de este a oeste por dichas gestas arquitectónicas inútiles— o a llamamientos de falso patriotismo de esos que tanto gastan algunos partidos políticos de dudosa ideología. El resultado, que mezcla toda esta carga crítica con un sentido maravilloso de la comedia absurda, es una lectura vivaz, por momentos lúcida y siempre hilarante que, contenida en tan bello formato, es una auténtica joya que incluir en nuestras tebeotecas.

    El marqués de la ballena. Tragicomedia en seis actos para tres personajes y una ballena.

    • Autores: François Place
    • Editorial: Nuevo Nueve
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 52 páginas
    • Precio: 24,70 euros en
  • ‘La luna roja y el perro verde’, un cuento bonito

    ‘La luna roja y el perro verde’, un cuento bonito

    Del terreno adulto al juvenil, del juvenil al adulto, de éste al infantil y vuelta. Ese es el terreno que, hasta ahora, tras sus pocos meses de recorrido, ha logrado cubrir Nuevo Nueve con un catálogo que, ya lo hemos dicho en otras ocasiones, viene marcado a fuego por la personalidad inquieta y ecléctica de Ricardo Esteban, su máximo responsable. La misma personalidad que hizo de Dibbuks el emblema de variedad que es y que está llamada a convertir a esta singladura en todo un estandarte al que asomarse si lo que queremos es huir de las majors y preferimos refugiarnos en proyectos que, más pequeños —por mera comparación de tiradas, no por pasión o relevancia—, sirven para llenar los muchos huecos dejados por los grandes títulos —de nuevo, grandes en ventas, no en amor por el medio—.

    Destinado a los más pequeños de la casa —diría que es idóneo para un rango de edades entre 5 y 8 años, aunque ello no quite el que pueda ser disfrutado de pleno por un adulto—, ‘La luna roja y el perro verde’ es un hermoso y poético cuento en el que un can callejero y una luna engalanada con tonos carmesí sirven para incendiar la imaginación del infante que a él se acerque: dando cualidades humanas tanto al satélite terrestre como al astro rey y combinándolos con un mensaje de amor hacia los animales, Paola Sánchez-Redondo, la escritora, consigue tejer una de esas pequeñas narraciones que los niños solicitan una y otra vez, espoleados como quedarán, además, por la singular belleza plástica de las ilustraciones de Álvaro Iglesias, que redondean una apuesta espléndida por parte de Nuevo Nueve.

    La luna roja y el perro verde

    • Autores: María Paola Sánchez Redondo y Álvaro Iglesias
    • Editorial: Nuevo Nueve
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 32 páginas
    • Precio: 15,20 euros en
  • ‘2030’, un futuro aciago…pero desternillante

    ‘2030’, un futuro aciago…pero desternillante

    ‘2030’ de Dani Gove es un libro en el que concurren dos vertientes que aluden a disquisiciones muy distintas. Hincando su mordaz dentada en 12 aspectos de nuestra vida cotidiana, el artista de ‘El Jueves’ engendra una criatura bicéfala que tan pronto te arranca sonoras carcajadas por lo imaginativo de sus futuras visiones sobre dónde estará la humanidad dentro de una década, como reflexiona desde posiciones actuales de cierto calado sobre esos mismos asuntos que ha llevará a extremos ¿imposibles?, suscitando disquisiciones que, en primera instancia, hablan del buen pulso que le toma a la compleja realidad que nos rodea. Un pulso que, como decimos, es llevado al ridículo para teorizar dónde diantres se encontrará nuestra especie en 2030 en terrenos como la alimentación, la política, los transportes, el cine, la televisión, el deporte, la economía, la salud, la ciencia y la tecnología, el medio ambiente, la religión, las redes sociales o la educación.

    Todos ellos son facetas que, en el instante que nos ha tocado vivir, forman parte de nuestras muchas preocupaciones diarias en mayor o menor medida y eso es algo que Gove aprovecha para, con un sentido del humor espléndido, cínico y no exento de mala baba, darnos considerables hostias con la mano abierta a lo Bud Spencer: dependiendo de lo que esté departiendo —y ahí la religión se lleva los palos más sonoros— las reflexiones actuales del artista dan paso a elucubraciones de lo más desopilantes ante las que no cabe permanecer impávido. Es más, si dando cuenta de las 160 páginas que conforman ‘2030’ uno no suelta más de un ‘¡JA!’ o prorrumpe, lo decía antes, en estentóreas risotadas, tiene un severo problema que debería hacerse mirar.

    Porque, que quede bien claro: huyendo de localismos y de sesgos patrios —vale, esto es humor hecho en España y algo de su personalidad hay, no cabe duda— el discurso que aquí plantea Gove atesora una clara vocación universal. No podemos decir que dicha universalidad venga acompañada de atemporalidad por cuanto al ritmo que avanza nuestra civilización, lo que hoy es norma pasado mañana es vago recuerdo, pero apostaría a que, leído dentro de una década, podremos encontrarnos con que muchas apreciaciones de las que aquí se vertían sobre nuestro instante actual, seguirán teniendo la misma vigencia que hoy y es más que probable que algunas de las que se elucubran —las menos alocadas y marcadamente humorísticas— sobre nuestro probable futuro formen parte de una realidad que, a todas luces, nos seguirá sorprendiendo por su capacidad para reinventarse y no dejar que podamos aburrirnos. Si Fancueva y la humanidad sigue por aquí, y ésta última no se ha extinguido antes, no ya por el Coronavirus u otra pandemia, sino víctima de nuestra propia estupidez, os prometemos volver a leer ‘2030’ y a escribir una nueva reseña del libro…¿seremos capaces de hacerlo?

    2030

    • Autores: Dani Gove
    • Editorial: PlanB
    • Encuadernación: Rústica con solapas
    • Páginas: 160 páginas
    • Precio: 14,15 euros en
  • ‘Conjuro de luz’, contundente final

    ‘Conjuro de luz’, contundente final

    Atendamos brevemente a la siguiente progresión: 400, 528 y 688. Esas son, obviamente, el número de páginas que ha ido acumulando la trilogía ‘Sombras de magia‘. Una saga que con ‘Conjuro de luz‘ toca a su fin y que, fijándonos sólo en las citadas cifras, acusa las mismas cualidades que cualquiera de las muchas sagas «juveniles» que han aparecido en las dos últimas décadas: ir aumentando en extensión conforme van avanzando no se sabe muy bien si por exclusiva voluntad de sus autores; porque, conforme van avanzando, necesitan más espacio para dar cabida a las ideas que se agolpan en sus mentes creativas; o —y es esta opción por la que servidor se decanta— para hacer más felices a sus seguidores con más y más aventuras de los personajes que adoran: era algo que se podía observar claramente en los siete libros de Harry Potter, cada uno más largo que el anterior, y es algo que, mirando los tres volúmenes escritos por V.E. Schwab resulta considerablemente llamativo con esos saltos de 128 páginas del primero al segundo y de 160 del segundo al tercero. Y la pregunta clara es, ¿redunda en un mejor libro tanta página? Así, sin pensar, diría que no, pero elaboremos un poco tal respuesta.

    Con una estructura que, de nuevo, de igual manera que ya apuntáramos en las dos primeras entregas, tiene una fuerte personalidad cinematográfica, los tres actos en los que se divide más o menos de manera evidente ‘Conjuro de luz’ no están tan equilibrados como sí los encontrábamos enUna magia más oscura‘: su arranque, enlazado de forma directa con el tremendo cliffhanger con el que finalizaba ‘Concilio de sombras‘, es espléndido, enérgico y casi corta la respiración; su clímax, de una fuerza atronadora, nos deja sin aliento incluso cuando, trascendido y llegado a los diez fragmentos que conforman el capítulo quince —el que sirve de epílogo— seguimos leyendo con una fruición y un ansia incontenible; pero, ay, su tramo intermedio, acaso el más largo de los tres bloques, no funciona con la misma intensidad y se adivinan demasiado las costuras que han servido a Schwab para estirar algo más el «invento».

    Así las cosas, las sensaciones cuando uno termina ‘Conjuro de luz’ son algo encontradas: por un lado hubiera deseado que Schwab hubiera sido menos prolija en atender a ese viaje de ida y vuelta que podría haber acortado para agilizar sobremanera la lectura; por otro, son de tal fuerza los extremos que lo sustentan, y tan asombroso lo que rodea a la resolución del enfrentamiento final contra Osaron, el villano de la trilogía, que casi terminamos perdonándole a la escritora todo lo que invierte en que nuestros héroes consigan el artefacto que resulta de vital importancia de cara al final, máxime cuando en aras de dicha consecución, se saca de la chistera un entorno tan fascinante y lleno de posibilidades como el Aguas Movedizas. Cierto es que, en firme contraposición a dicho hallazgo, encontramos todo lo que Schwab invierte en arropar dando trasfondo al personaje de Holland en un esfuerzo que, aquí sí, se alza como lo más prescindible de las casi 700 páginas pero, como digo, todo queda finalmente diluido en la sensación global de haber dado cuenta de un relato entretenido a rabiar que, esperamos, encuentre precisa traslación cinematográfica en ese proyecto que Sony parece tener interés en llevar a la gran pantalla.

    Conjuro de luz

    • Autores: V.E.Schwab
    • Editorial: Minotauro
    • Encuadernación: Rústica con solapas
    • Páginas: 688 páginas
    • Precio: 18,95 euros en