Como bien sabe Marge, una de las cosas que teme Homer Simpson, por mucho que lo niegue, son las marionetas. Y no es el único. Algo que supieron explotar en ‘Historias para no dormir’, ‘El silencio desde el mal’ o la saga ‘Puppet master’. O si nos atenemos al campo literario ‘Como vender una casa encantada’ de ese nuevo clásico que es Grady Hendrix.
No, no me olvido de muñecos de vudú varios, juguetes (el siempre carismático Chucky) y maniquíes tan inquietantes como el de la todavía reciente ‘Oddity’. Pero el concepto del títere, que puede hablar y moverse como una persona gracias a la pericia del marionetista, lo convierte en un elemento más inquietante. Esto no se le escapa a Ignacio Cid Hermoso, un viejo conocido del género cuya labor le ha granjeado varios premios, que en esta ocasión nos regala un cocktail de marionetas, monstruos, pasados traumáticos, alucinaciones y hasta una pizquita de body horror.
‘Parecen personas’ tiene una premisa que bien se podría haber apropiado Stephen King: Rodrigo, un escritor en plena crisis creativa regresa a la casa paterna tras ser informado de que la tumba de su progenitor ha sido profanada. El lector veterano sabe que la cosa no es tan sencilla. Además de resucitar (metafóricamente por supuesto) los demonios de la difícil relación con su padre, poco a poco nuestro protagonista empezará a experimentar confusas sensaciones y a pensar que algo extraño está teniendo lugar. Más cuando se enfrenta a un legado envenenado que parece conectar con la obra inconclusa del que fue un respetado director de cine. Con el añadido de que este era un pionero del stop-motion y conservaba un buen número de maquetas y marionetas, incluso alguna de tamaño real, contribuyendo a crear una atmósfera todavía más siniestra. Será el comienzo de un descenso a la locura en el que la frontera de la realidad comenzará a debilitarse.
Esta es una novela de ritmo fluido y ascendente. Con habilidad para tratar terrores tan poco sobrenaturales como son los efectos de la enfermedad y la vejez, o el dolor ante una relación paterno-filial entre lo destructivo y lo inexistente, Cid Hermoso crea un personaje creíble en una situación que abandona paulatinamente el realismo. Entre lo sugerido y lo explícito (la escena del calabozo) esta obra de malsana atmósfera sabe abrir y cerrar interrogantes… pero no todos.
Aunque en un principio a alguno le pueda venir a la mente remotamente la cinta de terror ‘Stopmotion’ (en la que una animadora dedicada a esta técnica intenta superar la pérdida de su madre) lejos está esta historia sobre las responsabilidades familiares y el poder de la creación. ‘Parecen personas’ es un título sugerente y malévolo, que sabe introducir alguna chispa de humor y más de una réplica inesperada. Una pesadilla más allá del dolor de la pérdida.
‘Parecen personas’
- Autor: Ignacio Cid Hermoso
- Editorial: Dolmen
- Formato: 15×21. 272 págs.
- Precio: 17,95 €




