COMIC SCENE: Las Lecturas de Fancueva
V. Kingdom Come

‘X-Force de Chris Yost y Craig Kyle’, a lo bestia

Si hay algo que uno nunca espera de un tebeo Marvel es que sea de esos que se da a la violencia en términos que abandonan a «Bullseye matando a Elektra con un sai» y se adentran en «lo que veríamos en un cómic de Garth Ennis«. No, no os llevéis las manos a la cabeza. El volumen que tenemos hoy entre manos no llega a las burradas que le hemos podido ver al guionista irlandés —no sé vosotros, pero le he leído cosas a Ennis que me han hecho dudar de si el artífice de ‘Predicador‘ es una persona en sus cabales o un sociopata de mucho cuidado— pero, no obstante, si se tiene en cuenta el halo de mojigatería que tanto ha sobrevolado por encima del mundo del cómic U.S.A, incluso cuando el Comics Code Authority ya no era más que un mal recuerdo del pasado, sorprende, y mucho, ver la libertad que Chris Yost y Craig Kyle gastaron en unas páginas en las que la sangre es roja hemoglobina, en la que el metal penetra la carne y no se tapa con una onomatopeya por si acaso estamos perturbando la inocencia del lector y en el que la violencia, desnuda de mucho artificio, es el factor común que une a los pocos integrantes de esta Fuerza-X con la que Cíclope pretende dar salida a las medidas más extremas que tienen que tomar los mutantes y que la alineación estrella de los hombres y mujeres X no pueden, ni deben, asumir.

Ahora bien, antes de entrar en desgranar, en la sutil forma que siempre intentamos hacerlo, lo que Yost y Kyle hacen de escándalo y las alturas a las que no logran llegar con ese mismo ímpetu, es imposible pasar por alto que si esta etapa de ‘X-Force’ funciona como lo hace es porque tiene, en buena parte de su recorrido, a un Clayton Crain en perpetuo y constante estado de gracia: supongo que sus formas, muy oscuras en ocasiones en lo que a narrativa se refiere, no son plato de buen gusto de todos los lectores, pero lo cierto es que, en lo que a este servidor respecta, todavía no le he leído nada a Crain que no me haya cautivado de principio a fin, y es bastante lo que le he leído. Sus dos magníficas incursiones en el Motorista Fantasma, su magnífica estancia en el ‘Rai‘ de Valiant; aquél proyecto truncado llamado ‘Savior‘ que, aún así —sin rematar del todo— me sigue pareciendo de lo mejor que ha hecho Todd McFarlane a los guiones…punto; sus aportaciones a la mitología de Veneno y el caso de Crain por un trazo que se mueve entre la exageración y la caricatura pero que, al contar con el tipo de coloreado que cuenta, atiende a cierta pátina de realismo que contrasta sobremanera con lo hipertrofiado de los personajes.

Todo eso es lo que podemos encontrar en una ‘X-Force’ que, desde la primera página, deja claro la altura del listón que el dibujante pretende establecer, con un número inicial que pone todo encima de la mesa para dejarnos boquiabiertos y, desde ahí, continuar subiendo peldaño tras peldaño en un arco inicial en el que Crain se explaya a placer en los territorios oscuros y violentos en los que, como decíamos, Yost y Kyle gustan de mover la acción. Una acción desabrida que adquiere potencia considerable en las manos de Crain, con abundancia de splashs simples y dobles y seis primeros números que son todo un descubrimiento a nivel gráfico y, en un escalón inmediatamente inferior, en lo que los guionistas plantean, rescatando de los años 90 al Bastión que en tantos aprietos puso a la Patrulla-X cuando nuestro querido Carlos Pacheco se hacía cargo de los mutantes en un entramado sólido y muy, pero que muy tenebroso que aumenta sus cualidades oscuras gracias al trabajo de Crain.

Gran parte de esa personalidad se pierde cuando el autor se ausenta en los cinco siguientes ejemplares de la cabecera y en el anual que queda inserto en el avance de la trama: si bien es cierto que éste último es obra del también desaparecido Jason Pearson —que siempre fue, por su dinámico estilo, uno de nuestros artistas favoritos, aunque se prodigase más bien poco—, el contraste entre la luminosidad del artífice de ‘Body Bags’ y Crain no es sino antesala de la irrupción de Salva Larroca en las páginas de la serie, cuyo estilo contrasta en exceso con lo que su antecesor había planteado. Afortunadamente, los dos últimos y truncados números de esta apuesta de Marvel vuelven a contar con el artista digital para cerrar, de manera abrupta y sin un final como mandan los cánones, un proyecto orientado a servir de enorme antesala del crossover entre la agrupación y Cable en esa guerra mesiánica llamada a cambiar el panorama mutante…y que, como suele pasar, al final no cambió nada. Queda pues este volumen como una curiosidad de considerable potencia visual cuando es Crain quien está a los mandos y de tonalidades generales muy diferentes a lo que estamos acostumbrados a ver en los tebeos Marvel. ‘Nuff said!!!!!

X-Force de Chris Yost y Craig Kyle

  • Autores: Chris Yost, Craig Kyle, Clayton Crain et al.
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 352 páginas
  • Precio: 42 euros
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