La soledad raramente es deseable, pero la convivencia nunca es fácil. ‘Nadie más’ nos lleva a un terreno que a muchos, por desgracia, les es familiar. Dolorosamente familiar. Porque este cómic nos presenta a Charlene, una enfermera que debe ocuparse de su padre discapacitado y de su hijo preadolescente a la vez que ejerce su profesión. Pero este no es un mero “slice of life” en el que ver como supera el día a día, sino la historia de una fractura. No revelaré cuál es la causa de esta, pero resulta irreversible y va a hacer que la vida de sus protagonistas cambie por completo, y más cuando su hermano Robbie, un músico nómada que hace mucho, y no en las mejores circunstancias, abandonó la casa paterna, decida volver… y cuestionar.

A pesar de un formato que fácilmente nos puede hacer pensar en tiras cómicas, apaisado y manteniendo, salvo en contadas e impactantes ocasiones, una división de seis viñetas por página, este es un drama que va a impactar especialmente a aquellos que se encuentren en una circunstancia parecida a la de Charlene. Este es un cómic que duele aunque no falten momentos entrañables y hasta divertidos, poniendo la llaga en eso tan difícil que es conciliar vida personal y familiar, y en unas responsabilidades que se asumen más por obligación que por vocación. ‘Nadie más’ aboga por las pequeñas cosas de la vida, y las presenta con naturalidad y detalle. Su autor, Kikuo Johnson, habitual de las portadas del New Yorker, hace gala de una particular sensibilidad a la hora de presentar escenas mudas, el paso del tiempo y las elipsis. Un dibujo delicado, sobrio y expresivo, que puede hacernos pensar ligeramente en el trabajo de Jaime Hernandez, nos invita a recrearnos en cada viñeta, más cuando su monocromía sólo se interrumpe por el uso del naranja que no es en absoluto gratuito. Este es un cómic cuyo apartado visual sencillamente conquista, que aunque puede destrozarte con un diálogo sabe decir mucho más con una imagen.
‘Nadie más’ es una reflexión sobre el cambio, deseado o no, una nueva vuelta a ese viejo “Ningún hombre es una isla”. Deja un sabor amargo, aunque nos deje disfrutar en algún momento del dulce, y a la larga resultar hasta entrañable. Este cómic invita a pensar, incluso puede hacernos llorar, pero no nos deja abandonar la lectura. La vida transcurre, con calma pero sin detenerse por nadie, mientras hacemos otros planes, pero como decían en cierto clásico del género, siempre se abre camino.
‘Nadie más’
- Autor: Kikuo Johnson
- Editorial: Dibbuks
- Formato: 104 páginas. 20 x 15.8 cms
- Precio: 20 €



