‘Libro ilegal’, lo que el copyright se dejó

Sin duda una de las grandes noticias culturales de los últimos meses es la pérdida de derechos de un personaje tan icónico como Mickey Mouse. Algo que puede abrir la puerta para todo caso de perversiones y experimentos, como ya sufrieron otros como el osito Winnie, abriendo la caja de los truenos para ese subgénero tan terrorífico (y no lo digo porque las películas den miedo) como es el slasher protagonizado por personajes de películas infantiles (ahí está la lamentable ‘Winnie The Pooh: Blood and honey‘). Pero muchos no han esperado a tanto. Ahí están por ejemplo las populares biblias de Tijuana, fantasías pornograficas protagonizadas por algunos de los héroes más famosos de las producciones animadas de los años 30 como Betty Boop e incluso alguna rutilante estrella de Hollywood. 

Manuel Álvarez se suma a la lista de desesperados, aunque no con animus eroticandi (Bueno, tal vez un poco en la página de Super Mario y Boo). Ganador del premio por votación popular del último saló del cómic de Barcelona por ‘Persona normal‘, recopilación del material que ya se estrenó en ‘El jueves‘, los que lo hayan leído quizás sospechan lo que se van a encontrar aquí. Humor de fuerte carácter surrealista, que da pie tanto a la cara de incredulidad como a la carcajada, a veces incluso dejando cierto lapso entre lectura y reacción. Aquí sin embargo el autor huye de personajes originales, ya desde una portada que homenajea-copia descaradamente las presentaciones de los Looney Tunes (por supuesto el cerdito Porky no andará muy lejos), optando por crear toda una serie de gags a una página con fondo blanco protagonizados, de dos en dos o como mucho tres, por sus particulares versiones de los personajes más populares del cine y la televisión de las últimas décadas, aunque hay que reconocer que buena parte de ellos pertenecen a la familia más famosa concebida por el lápiz de Matt Groening, exigiendo además al lector para aproximarse a sus chistes un conocimiento de calificación sobresaliente del mundo de estos seres amarillos. Mosquis.

Así con su personal estilo, presentando seres con cierto aire simpsoniano pero de dilatada pupila, y de unos volúmenes y posturas que casi nos hacen pensar no son personajes humanoides sino ya directamente figuras articuladas (no olvidemos su persona normal era básicamente una pelota con ojos y boca y cuerpo humanoide) sus protagonistas revelan ligeras diferencias con sus inspiraciones como unos Mickey y Minnie con colas no ya de ratón sino de rata, un Goku con cola de mapache, un genio con piercings en los pezones o unos increíbles cuya “i” en el pecho resulta ser de “intel”. Por no mencionar un Spiderman que de no ser por nombre todavía estaría preguntándome de quien se trata. Bueno, hay que reconocer que los nombres no son precisamente los mismos. ¿Plagio, como dice en su prólogo Venga monjas? Bueno quizás algo de morro. La parodia siempre ha sido así.

El ‘Libro ilegal‘ es un desvergonzado ejercicio de revisión de algunos de los personajes que nos han acompañado en nuestra infancia y adolescencia, actores animados de casas como Disney y Warner, los mismísimos Doraemon y Garfield o héroes de videojuego como Kratos o los aldeanos de Animal crossing (alguna excepción hay, provenientes de series para espectadores mas adultos como el “agente Twin Peaks” o el “Doctor Colombo”) sin tabú alguno. Eso sí, su humor, tan personal como su estilo, con alguna pequeña excepción, corre peligro durante toda la lectura de no conectar con el lector. Sus viñetas simplemente entusiasman o descolocan, sin dejar apenas margen de acción ni término medio. El método para averiguar si este es, sin coacción del Obi-Wan de turno, nuestro tipo de humor, es abrir el volumen al azar y leer una de sus hojas. Si la sonrisa asoma a nuestros labios el objetivo está cumplido. En eso no hay copia que valga.

Libro Ilegal

  • Autores: Manuel Álvarez
  • Editorial: Fandogamia
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 124 páginas
  • Precio: 18 euros

Crowdfundings recomendados



Deja un comentario

El Pacto de Goya. Tomo 1

Burdeos, cementerio de La Cartuja, año 1888. Un grupo de hombres se dispone a abrir la tumba del pintor Francisco de Goya para trasladar sus restos mortales a España. Al hacerlo, realizan un macabro descubrimiento: ¡falta la cabeza!
¿Dónde está el cráneo de Goya? ¿Quién y por qué lo robó? ¿Qué tuvo que ver Rosario Weiss, ahijada del pintor, con su desaparición?

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar