Hay libros que te cambian la vida. No importa si es la Biblia, ‘Como hacer amigos e influir en las personas’ o ‘50 sombras de Grey’. Simplemente hay obras tras cuya lectura uno no vuelve a ser el mismo: esa es la magia de leer. Y justo sobre magia versa una de las sagas que más éxito ha tenido (las películas también ayudan) en las últimas décadas. Para aquel que acabe de bajarse del platillo o haya vivido unos cuantos lustros en una isla desierta aclararé que hablo de Harry Potter, el niño mago que antes de que nos demos cuenta volverá, aunque a la pequeña pantalla, y que este año está de aniversario. Por supuesto en un universo como el de Potter abundan las brujas —de por qué no hablamos de brujos y magas mejor lo discutimos otro día—, buenas como la profesora McGonagall o maléficas como Bellatrix Lestrange. Pero al final resultó tremendo giro, que la más malvada no estaba entre las páginas de los libros sino fuera, haciendo unas declaraciones que hirieron a mucha gente, incluidos seguidores acérrimos que se habían criado con sus historias. Como creo que todos conocemos la polémica simplemente lo describiré como la caída de un ídolo.
J.K. Rowling, la creadora del personaje, que en su día demostró que la palabra escrita se le da mejor que la hablada se ha ganado así su entrada en el imaginario de Rubén Fdez. Capaz de sacarle los colores a cualquier figura y a cualquier personaje público, con o sin la colaboración de una llama parlante o un gorila verde, como lleva años demostrando en ‘El jueves’, Rowling daba más que para una mera página. Así, para aquellos que recordamos con cariño su ‘George R.R. Martín eres muy lento escribiendo’, llega ‘J.K. Rowling ya te vale’, un pequeño tomo cuya portada, con la sosias de la escritora con cuerpo slitheriano, no puede ser mejor presentación.
Asomarse a sus páginas nos puede dejar una ligera sensación de dejá vù. Porque resulta inevitable remitirse a toda esa legión de plutócratas excéntricos —ya sabéis, si eres pobre eres raro, pero si eres rico necesitas por lo menos un adjetivo exdrújulo— con aficiones exóticas, rabieta fácil y recursos ilimitados que nos han acompañado siempre, desde el tío Gilito a Mr. Burns. Por no faltar no le falta ni un fámulo, Mocasines, servicial pero lejos de ser el cómplice de una millonaria de lanzallamas de artillero, dedicatoria ambigua, lechuza sexy y desafortunado borrador.
Tras una breve introducción que nos regala un chiste de antología (ese separar el autor de su obra) el cuerpo central nos presenta una serie de historietas de una página que ya disfrutamos en la red y que nos muestran el día a día de la autora, interactuando con sus fans —aunque quizás se lo replanteen tras el encuentro—, intentando escribir otros géneros o experimentando en la cocina. Y para rematar un epílogo mudo de inquietante título que, sin perder el humor, resulta bastante inquietante.
Sin pelos en la lengua, sin renunciar al buen meme (ni al chiste clásico) y con cameos de los actores originales y hasta de Tolkien, este es un cómic que pueden disfrutar tanto los fans de Harry Potter como aquellos que no lo son. Los seguidores de Fdez. no quedarán decepcionados, van a encontrar una obra fiel a su estilo, con una expresividad más gestual que facial, ágil y fresca. ‘J.K. Rowling ya te vale’ es una irreverente pieza de humor punitivo por la vía de lo absurdo que hace que dejemos atrás las inhibiciones y simplemente disfrutemos. También que pidamos más. Si yo fuese Brandon Sanderson me iría preparando.
‘J.K. Rowling ya te vale’
- Autor: Rubén Fdez.
- Editorial: Fandogamia
- Formato: Cartoné, 17×17 cm, cosido, 96 páginas a color (bitono)
- Precio: 15 €




