Creo que no exagero si digo que, ante la apabullante cantidad de títulos que, tanto en el séptimo como en el noveno arte, han hollado en el terreno de los monstruos gigantes, el lugar para la sorpresa en el reino de los kaiju es, como mucho, limitado. Es más, si, como yo, habéis ido dado cuenta a lo largo de las décadas de una buena parte de ellos —imposible haberlo hecho de todos ni aún habiendo tenido la opción—, asomaros a una nueva propuesta con bicho gigante en la portada es algo que, al menos a priori, y al menos en el que esto suscribe, despierta una considerable apatía. Peeeeero, claro está, al hablar de este primer volumen de ‘Gigantes‘ —de los dos que conforman la serie— que publica Astiberri, había un factor que pesaba bastante más que cualquier otra disquisición posible a la hora de darle una oportunidad: no ya el que los autores fueran españoles, que ya habría sido motivo más que suficiente, sino que fueran andaluces y, para más señas, de Marbella, a 45′ de Algeciras, la ciudad donde resido. Vamos, a la vuelta de la esquina. Y, claro, ¿cómo no iba a leer algo de unos vecinos tan cercanos? Y, aún más obvia que esa pregunta es ¿me alegro de haberle dado una oportunidad a ‘Gigantes’? La respuesta, un contundente SÍ.
En lo que respecta a los kaijus de la historia post-apocalíptica que construyen Carlos y Miguel Valderrama, no se puede decir que los hermanos hayan reintentado la rueda. Es más, queda clara la impresión de que ambos tienen muy presentes sus influencias del género y no muestran ningún reparo a la hora de plasmarlas a lo largo de un relato —de entre ellas, quizá la que nos parece más palpable es la de ‘Cloverfield‘, pero nos mola muchísimo la cinta de Matt Reeves, así que ningún problema ahí— que, con los monstruos como telón de fondo, juega muy bien sus bazas en el mismo territorio en que Robert Kirman tanto ahondó durante los doce años de ‘The Walking Dead‘, esto es, en que los bichos/zombies sean el catalizador que mueve lo que resulta más interesante de la historia: lo que les va sucediendo a los personajes y las vicisitudes por las que tienen que pasar para sobrevivir, no sólo a las amenazas de los descomunales monstruos, sino a las descomunales amenazas de los monstruos humanos.
Para que ese drama preñado de humanidad cale mucho más en el lector, los Valderrama tiran de una pareja de protagonistas que, «hermanos» —no se llega a explicar qué relación de sangre tienen, si es que la hay, pero eso da igual, son hermanos a todos los efectos—, verán separados sus caminos, uno hacia la luz y otro hacia la oscuridad. Y sé lo que estáis pensando, tampoco aquí parece que los artistas se hayan quebrado mucho la sesera a la hora de tirar de situaciones arquetípicas. Pero, de la misma manera que con el elemento kaiju, ‘Gigantes’ posiciona muy bien los elementos con los que va construyéndose para que, por mucho que nos sean familiares, no podamos despegar la mirada de las páginas para saber qué giro —probablemente dramático—, imprimirán a los acontecimientos. Y a fe nuestra que de esos hay unos pocos en 120 páginas que no paran y que nos mantienen con el corazón en un puño y el alma en vilo.
La conjunción de ambos aspectos del relato hace de ‘Gigantes’ una lectura intensa que aumenta sobremanera su calado por la magnífica componente visual de la que hacen gala sus páginas: dinámicas en extremo, cuidadas al máximo en su ambientación, geniales en el diseño de personajes y en esos dos mundos que conviven en tan desolador futuro, las planchas de Miguel Valderrama son de esas que conquistan desde un primer instante aunque, de cuando en cuando, se vislumbre algún instante en el que la narrativa se torne confusa. Son los menos, por supuesto —los muchos menos, cabría apostillar—, y no deslucen ni un ápice un conjunto espléndido que, además, por la forma en la que está resuelto —sin cabos sueltos en lo fundamental del entramado—, nos deja muy intrigados con respecto a ese segundo volumen que llegará en unos meses. Lo esperamos con muchas ganas.
Gigantes vol.1
- Autores: Carlos y Miguel Valderrama
- Editorial: Astiberri
- Encuadernación: Rústica con solapas
- Páginas: 120 páginas
- Precio: 17 euros



