COMIC SCENE: Las Lecturas de Fancueva
V. Kingdom Come

‘Batman: Caballero maldito’, a modo de preludio

Considerando el ingente nivel de lecturas que, cada año, pasan por delante de mis ojosos podéis imaginar la cantidad de artistas —guionistas y dibujantes, entintadores y coloristas— que uno va almacenando en su memoria y también que, por supuesto, no todos ellos dejan el mismo poso ni calan con la misma intensidad en nuestras filias. Tim Sale fue uno de esos que, cuando lo descubrí, hace ya casi treinta años, en las páginas del ‘Deathblow‘ original de Image, ese que empezó en manos de Jim Lee, dejó honda huella. Desde entonces, y a lo largo de la mayor parte de las tres décadas siguientes, fui acercándome religiosamente a todo lo que salía de su prodigiosa imaginación visual, sorprendiéndome ante descubrimientos como su daltonismo —un hecho que hizo que lo admirara aún más porque, si portentoso era su trazo, más aún su espectacular sentido del color— y enamorándome de obras que, hoy, considero IMPRESCINDIBLES de mi tebeoteca como ‘El largo Halloween‘, el ‘Catwoman: Si vas a Roma‘ o, cómo no, esa pequeña maravilla del Hombre de Acero que es ‘Superman: las cuatro estaciones‘. De hecho, esta última es la que apuntaría como culmen de la trayectoria de Sale por la extrema sensibilidad que trazo y color muestran y por el sublime maridaje que se da entre su labor a los lápices y pinceles y aquello que Jeph Loeb logra cuajar. Y es que, huelga decirlo, lo que el tándem consiguió a lo largo de los años fue de una genialidad siempre in crescendo que arrancaba, precisamente, en estas páginas de ‘Caballero maldito’ que ahora ECC nos ofrece en una de esas ediciones Deluxe con cubierta de géltex transparente que tanto nos molan.

El material de ‘Caballero maldito’, por si alguno no tiene muy claro por qué derroteros cojea, es antesala y espacio de ensayo para lo que Loeb y Sale desarrollarían, poco tiempo después de la publicación original de los números aquí incluidos, en la ya legendaria ‘Largo Halloween’. De hecho, en ese carácter de antesala, cabría apuntar a que ni el Loeb de aquí está tan preocupado por dar la forma larger than life que sí tiene ese trasunto de año dos que será su continuación —tengamos en cuenta que fueron números unitarios publicados a lo largo de tres años coincidiendo con la festividad de comienzos de noviembre—, ni Sale es aquí, al menos en el primero y el segundo de los tres especiales, el que será en ‘Largo Halloween’, arrastrando todavía mucho de esa hiper-expresividad que tanto caracterizaba su trazo en estos compases iniciales de su trayectoria en el mundo de la viñeta que, con el tiempo, se iría matizando y dulcificando hasta llegar a, insistimos, la sensibilidad y sutileza que el desaparecido artista gastó en ‘Las cuatro estaciones’ o en esa otra maravilla que cuajó junto a Loeb llamada ‘Spiderman: Azul’: el Sale de aquí, dinámico y enérgico como siempre fue, deforma más las anatomías de los personajes, llevándolos a extremos que, sin perder un ápice de su personalidad —el «estilo Sale» fue reconocible desde el minuto cero— no encajan tanto en nuestros gustos como lo que vendrá posteriormente.

No nos malinterpretéis. De la misma forma que creemos que ‘Largo Halloween’ es una de esas lecturas que NINGÚN aficionado al tebeo de superhéroes debería dejar de leer, así pensamos con respecto a este ‘Caballero maldito’, aunque quizás con menor intensidad porque, y nos repetimos, lo que aquí se plantea, de no haber existido su posterior «secuela», carece de la trascendencia de ésta. De hecho, si hubiera que afirmar algo de manera cabal y objetiva con respecto a estos enfrentamientos de Batman con el Espantapájaros, el Sombrero Loco y en relación a esa libre versión del ‘Cuento de Navidad‘ de Dickens que es el tercer especial, es que sí, pueden resultar imprescindibles, pero dicha cualidad cabría limitarla a los fans más «intensos» del caballero oscuro, esos que, si sabemos que hay una historia que complementa, aunque sea de refilón, algo que adoramos, no podemos NO tenerla.

Bajo esa perspectiva, quizá ‘Caballero maldito’ quede puesto en tela de juicio a ojos de un observador menos implicado en la mitología del señor de la noche pero os podemos asegurar que, más allá de servir de preludio a lo que después vendrá en ‘Largo Halloween’, el valor de estas páginas cobra sentido desde un punto de vista doble: primero, el de apreciar los «primeros pasos» —que no fueron tales, ya había habido unos cuantos previos— de Tim Sale en pos de la leyenda en que llegaría a convertirse y, segundo, como muestra de lo que se hacía con el personaje a mediados de los noventa, una época que tendemos a denostar en el recuerdo aduciendo siempre que fue, probablemente, la peor década que ha habido para el tebeo de superhéroes en una tendencia que olvida, con peligrosa recurrencia, todo lo de bueno, muy bueno o excelso que hubo durante aquellos años. ‘Caballero maldito’ responde al término intermedio, el de «muy bueno». ¿Hace falta algo más para convenceros?

Batman: Caballero maldito

  • Autores: Jeph Loeb y Tim Sale
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 240 páginas
  • Precio: 38.50 euros
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