Para los coleccionistas de juguetes vintage, la escasez de las piezas determina su valor. Esto ocurre con los lanzamientos de última etapa o las exclusivas de tiendas de líneas clásicas como la de Star Wars de Kenner, donde la dificultad para encontrarlas eleva su precio de mercado hasta alcanzar cifras muy elevadas.
El valioso y escaso set de Jabba the Hutt
Un claro ejemplo de esta situación es el Jabba the Hutt Dungeon Action Playset de Kenner. Lanzado en dos versiones (una gris en 1983 y otra marrón en 1984), este producto reutilizaba una base de plástico del playset Droid Factory de 1979 junto a una grúa, omitiendo los accesorios originales y ofreciendo un contenido calificado en ocasiones como poco ambicioso.
Sin embargo, la versión de 1984 destaca por incluir tres figuras pertenecientes a los codiciados Final Seventeen de la línea Power of the Force: Barada, Amanaman y el droide de tortura EV-9D9. Esta combinación de figuras extremadamente raras convierte al conjunto en una auténtica pieza de museo para los coleccionistas.
Cotización récord en subastas
Debido a su excepcional rareza en estado óptimo y con su empaquetado original, un ejemplar de este set de 1984 con una calificación de 85 por parte de AFA (Action Figure Authority) se encuentra actualmente a la venta en una subasta a través de Goldin’s, superando ya los 1.000 dólares a dos semanas del cierre. Previamente, otro ejemplar calificado en 80 procedente de la colección de Jeff Jacob se vendió por 2.500 dólares en la casa de subastas Hake’s, demostrando que la escasez y la procedencia superan con creces el atractivo estético del juguete.




