Las secuelas cinematográficas no siempre logran estar a la altura de las expectativas marcadas por sus predecesoras. Mientras que algunas sagas de la gran pantalla sufren un notable descenso de calidad en sus siguientes entregas, en ocasiones el formato del cómic ofrece una continuación muy superior que hace justicia al legado de la obra original.
A continuación repasamos cinco conocidas franquicias que contaron con adaptaciones y secuelas en viñetas que superaron con creces a sus respectivas secuelas en el cine.
Starship Troopers
La película dirigida por Paul Verhoeven en 1997 se convirtió con el tiempo en una cinta de culto y en una brillante sátira militar. Por desgracia, sus secuelas cinematográficas fueron incapaces de igualar la calidad de la original.
Frente a las decepcionantes películas posteriores, las adaptaciones y miniseries publicadas por Dark Horse Comics consiguieron expandir con mucho más acierto el universo de ciencia ficción creado por Robert A. Heinlein.
Batman (1989)
La visión de Gotham City firmada por Tim Burton en Batman y Batman Returns dejó una profunda huella en los aficionados, pero la llegada de las siguientes entregas de la saga en la gran pantalla dejó un sabor de boca agridulce.
Para solucionar el vacío dejado por la marcha del director, el cómic Batman ’89 continuó directamente la historia de las películas de Burton, recuperando su tono característico y presentando por fin en este universo al Dos Caras que los espectadores se quedaron con ganas de ver.
Muñeco diabólico
Iniciada en 1988, la franquicia protagonizada por el terrorífico Chucky comenzó con buen pie, pero las numerosas secuelas cinematográficas acabaron cayendo en el terreno del cine de serie B más absurdo.
Para compensar el bajón de las películas, los cómics publicados a partir de Muñeco diabólico 2 ofrecieron una perspectiva mucho más interesante y tétrica de la historia, logrando capturar de manera mucho más eficaz el tono de terror original que se diluyó en la gran pantalla.
Darkman
La película de superhéroes dirigida por Sam Raimi en 1990 se ganó el estatus de clásico de culto gracias a su enfoque oscuro y cercano al terror. Sin embargo, las dos secuelas lanzadas directamente para el mercado doméstico en 1995 y 1996 decepcionaron profundamente.
Afortunadamente, Marvel Comics publicó una adaptación y una posterior miniserie de seis números que sirvió como auténtica continuación directa, manteniendo intacto el tono pulp y la esencia de la película original mucho mejor que sus secuelas cinematográficas.
RoboCop
El clásico de la ciencia ficción dirigido por Paul Verhoeven en 1987 cautivó a los espectadores, pero la franquicia arrastra el estigma de contar con unas secuelas y un remake que fracasaron estrepitosamente a la hora de estar a la altura de la obra original.
Tanto las publicaciones de Marvel Comics como las posteriores historietas de Dark Horse Comics —que incluyeron cruces con la franquicia Terminator y tramas situadas tras las flojas películas— demostraron ser sucesoras mucho más dignas del legado del ciborg de Detroit.
Fuente: ComicBook



