El nuevo juego de rol y acción en mundo abierto The Blood of Dawnwalker, desarrollado por Bandai Namco y Rebel Wolves, está llamando la atención de los jugadores gracias a su particular propuesta centrada en una mecánica de tiempo de 30 días.
Una carrera contrarreloj en el siglo XIV
La historia se ambienta en el siglo XIV en los Cárpatos y sigue a Coen, un personaje mitad humano y mitad vampiro. Tras la invasión de su pueblo por un vampiro llamado Brencis, este le impone un impuesto de sangre mensual. Durante el prólogo, Brencis secuestra a la familia de Coen con la intención de acabar con sus vidas en la siguiente ceremonia.
Es aquí donde entra en juego el sistema principal del título: los jugadores disponen de 30 días y 30 noches para derrotar a Brencis y rescatar a la familia de Coen. A diferencia de otros juegos del género con estructuras lineales, Dawnwalker ofrece un enfoque libre donde el objetivo principal es salvar a tus seres queridos antes de que se agote el calendario.
Cómo funciona el contador de tiempo
El contador de 30 días se divide en 16 segmentos diarios (ocho durante el día y ocho durante la noche). El ciclo de día y noche afecta a ciertas mecánicas de juego, como el uso de habilidades vampíricas bajo la luz de la luna, pero los segmentos temporales funcionan de la misma manera independientemente de si es de día o de noche.
Una de las claves del sistema es que el reloj no avanza constantemente. La mayoría del tiempo de exploración y las misiones secundarias opcionales no consumen tiempo. Para indicar qué acciones sí restan tiempo, el juego utiliza un icono de un pequeño reloj de arena amarillo, que muestra cuántos segmentos se consumirán al realizar una actividad u objetivo específico.
En total, los jugadores cuentan con 480 segmentos para gastar según sus preferencias. Ya sea centrándose en conseguir aliados, debilitar las fuerzas de Brencis o mejorar las habilidades de Coen, el título permite gestionar este recurso de múltiples formas.
¿Qué ocurre si se acaba el tiempo?
Lejos de suponer un final de partida inmediato, el juego no termina cuando se agota el plazo, a menos que el jugador logre completar con éxito el rescate. Si no consigues salvar a tu familia a tiempo, aparte del peso emocional que sentirás por no haber podido evitarles a tus seres queridos una muerte espantosa, el viaje continúa con total libertad para seguir explorando el mundo abierto, completar objetivos y mejorar al personaje sin la presión constante del reloj.





