Etiqueta: Scott Hampton

  • ‘El problema de Susan y otras historias’, variadito de Gaiman

    ‘El problema de Susan y otras historias’, variadito de Gaiman

    Neil Gaiman es uno de esos nombres que concita tanto interés a su alrededor que podría afirmarse, desde ese dominio de la exageración bien entendida que tenemos los andaluces, que «hasta lo que haya escrito en papel higiénico verá algún día la luz en algún volumen recopilatorio». Y a los hechos que hoy os traemos me remito: un volumen de pocas páginas, que se lee en un suspiro —que es Gaiman, señores, no es un cualquiera—, que está compuesto por historias de duración variable —una de ellas, la de Ricitos de Oro, roza lo rídiculo por su brevedad— y que, a la postre, no recoge a un Gaiman en su mejor estado por más que, como suele decirse, un Gaiman menor es un guionista cualquiera pariendo su obra maestra. ¿No?

    Dejando de lado esa suerte de broma sucinta que es el relato de Ricitos de Oro y la humorada que suponen las páginas completas de Paul Chadwick mientras Gaiman da alas al fin del mundo visto desde muy diferentes puntos de vista; este ‘El problema de Susan y otras historias‘ tiene sus dos pesos pesados, primero, en la historia que da nombre al volumen, protagonizada, no por una Susan cualquiera, sino por una anciana Susan Pevensie, esto es, uno de los hermanos Pevensie salidos de la imaginación de C.S. Lewis y protagonistas de Las crónicas de Narnia’. Dibujado por un correcto P. Craig Russell, el tono melancólico con el que Gaiman reflexiona acerca de la vida que habría llevado la única superviviente de los hermanos después de que Lewis los matara a todos en un accidente de tren en ‘La última batalla’ se mezcla con imágenes algo turbadoras —el león y la bruja manteniendo relaciones sexuales— impregna una narración que depende en cierto modo en el apego que uno pueda tener hacia el trabajo del literato inglés y el mundo de Narnia. Sin esas ataduras —que no concurrían en este redactor—, se aprecian las intenciones de Gaiman, pero no en su totalidad.

    Donde sí creemos que reside la grandeza plena de estas 88 páginas es en las páginas en las que los meses del año se sientan alrededor de una hoguera para contar historias: en éstas, es muy fácil reconocer al mejor Gaiman, ese que juega con el lenguaje a placer, que encuentra ideas donde otros sólo saben ver sombras indiscernibles y que consigue hacer cercanos a personajes que, en manos de cualquier artista que no fuera él serían constructos con poca o nula personalidad y aún menos carisma. El dibujo de Scott Hampton, sin ser nada del otro jueves, se adapta a la perfección a las sencillas necesidades de un relato basado al 99% en la palabra y cada nueva historia que sale de la boca de uno de los meses, nos fascina más que la anterior. Con la pregunta colgando en el aire de cuál será la de noviembre, se hace muy evidente, al menos a nuestros ojos que, por muy manida que sea la conclusión que vamos a ofrecer, es este uno de esos volúmenes pensados para los fans más acérrimos del oriundo de Portchester. No decimos que el resto os tengáis que abstener —ya nos libraríamos— pero sí que hay mejores escaparates del talento de Gaiman que estas pequeñas píldoras.

    El problema de Susan y otras historias

    • Autores: VVAA
    • Editorial: Planeta Cómic
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 88 páginas
    • Precio: 16,95 euros
  • ‘Viuda Negra. Witsi witsi araña’, la espía en modo MK

    ‘Viuda Negra. Witsi witsi araña’, la espía en modo MK

    Ya tenía que haber sido «el año de Viuda Negra», pero las muy extraordinarias circunstancias que nos han tocado vivir y que, entre otras miles de cosas que el mero mortal no alcanza a imaginar, han obligado a las grandes productoras a atrasar la práctica totalidad de los estrenos a después de verano —y, veremos, veremos si el más que predicho rebrote de este otoño no obliga, no ya a un nuevo atraso, sino a un replanteo total de la estructura de estrenos y a comenzar a ver superproducciones que llegan directamente a las plataformas de VOD—, determinaron que ‘Viuda Negra’, que tenía que haber llegado a nuestras pantallas el pasado abril, lo vaya a hacer, tentativamente en noviembre. Dicha circunstancia no parece haber hecho mella en el calendario que Panini tenía previsto para con el personaje y, tras una leve reestructuración de las novedades con Natasha Romanoff como protagonista, llega un ‘Witsi Witsi Araña‘ que no es más que el primero de unos cuantos volúmenes que, en los próximos meses, estarán a nuestra disposición con la espía rusa y vengadora en la portada.

    Disquisiciones laterales y reflexiones personales sobre la pandemia al margen, los tres arcos argumentales de tres números que aquí recoge la editorial vieron la luz en su momento bajo el desaparecido sello Marvel Knights, aquél duradero experimento nacido bajo el auspicio de Joe Quesada que albergó en su momento a Daredevil o Castigador y que, orientado a servir de refugio a los lectores que le pedían a la Casa de las Ideas una versión más adulta —más violenta y con más sexo, en realidad—, fue antesala de lo que poco después sería MAX, el sello en el que ya, sí que sí, la editorial y los autores ignoraban el Comics Code como si no hubiera un mañana. En esa tesitura, primero Devin Grayson y después Greg Rucka quisieron construir una suerte de nueva piedra fundacional del personaje que, al tiempo, recogiera parte del largo recorrido que Romanoff ya arrastraba desde que Stan Lee, Don Rico y Don Heck la crearan allá por 1964.

    Los muchos tumbos que desde entonces había dado la espía que surgió del frío sirven de marco en el que se desarrolla esta triple historia que en realidad es una en tres actos que sirve a Grayson para sacarse de la chistera a Yelena Belova, una mujer formada en la Sala Roja y la primera en haber superado en el entrenamiento a la Viuda Negra original: a lo largo de la lectura, y de constantes encuentros entre las dos mujeres, tanto Grayson como Rucka irán ahondando en la personalidad de la nueva aspirante a Viuda Negra mientras que a su alrededor montan un entramado de conspiraciones internacionales, letales virus y armas nucleares. Todo ello servido en bandeja por un J.G.Jones algo más estático de lo habitual —que sí, que el dibujante de ‘Wanted’ nunca ha sido un dechado de dinamismo, pero aquí hay momentos en que lastra demasiado el avance de la narración—, un Scott Hampton que resulta opción demasiado opuesta a la claridad de ideas expositivas de Jones y un Igor Kordey más comedido y contenido que aquello a lo que estamos acostumbrados a ver en el croata.

    Si bien no sirve como iniciación al personaje por aquello de que descansa sobremanera en ya haberse acercado a él de manera previa; y aún contando con que, en lo personal, ninguno de los tres artistas elegidos para la ocasión es de mis dibujantes favoritos, ‘Witsi Witsi Araña’ podría ser, tranquilamente, la segunda/tercera mejor lectura que he hecho sobre su protagonista. La primera, por si alguien se lo pregunta, es ‘Matadero‘, aquella novela gráfica de Joe Chiodo en la que la que la espía compartía protagonismo, como hace aquí de manera parcial, con el guardián de Hell’s Kitchen. ‘Nuff said!!!

    Viuda Negra. Witsi witsi araña

    • Autores: VVAA
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 224 páginas
    • Precio: 21,85 euros en
  • ‘Batman: Condado de Gotham’, una de terror sobrenatural

    ‘Batman: Condado de Gotham’, una de terror sobrenatural


    Cuando nos ponemos a hablar de las historias que el Hombre Murciélago ha protagonizado a lo largo de su carrera, muchas veces corremos el riesgo de perdernos entre tanto relato existente. La mayoría de las veces podemos hacernos una ligera idea de lo que nos vamos a encontrar en el interior del volumen si atendemos exclusivamente a los autores que lo firman. Sirva como ejemplo el presente tomo recientemente publicado por ECC Ediciones, ‘Batman: Condado de Gotham’, un guión que cuenta con el buen hacer de Steve Niles, la mente maestra tras la franquicia “30 Días de Oscuridad”, una de las sagas más aterradoras (con vampiros) que se recuerdan. Obviamente, si un guionista como este se topa con un personaje como el defensor de Gotham, sabemos que nos esperan emociones fuertes y grandes dosis de congoja, una historia autoconclusiva bastante oscura que transcurre fuera de los límites de la ciudad.

    Todo comienza con una serie de crímenes bastante violentos y truculentos, algo que obligará a Batman a ampliar su zona de acción, teniendo que abandonar las inmediaciones de Gotham y abarcando terrenos menos céntricos. Esta es una de las soluciones a las que tendrá que recurrir el Caballero Oscuro si quiere atrapar al responsable de tan atroces crímenes, una misión en la que tendrá que hacer frente a sus miedos más primarios y profundos, donde se mezclarán situaciones terrenales con otras que escapan a la razón. Una serie de asesinatos rituales que parecen no poder ser manejados ni resueltos por el mejor detective del mundo, algo que escapa de toda lógica y que pondrá contra las cuerdas al oscuro héroe, haciéndole incluso perder su propia cordura. Para terminar de darle ese toque sobrenatural al relato, no falta la presencia de un personaje como Deadman, algo que resulta muy adecuado en los momentos “no-muertos” que existen a lo largo del guión de Steve Niles.

    Si se ha leído alguna obra anterior del guionista de Nueva Jersey, ya sabremos por donde va a discurrir la historia y los giros de guión que nos tendrá preparados. Su estilo elegante y fácil de leer calza a la perfección con un personaje como Batman, algo que queda patente desde las primeras páginas del volumen. Al igual que la calidad del dibujante encargado de ilustrar este “Condado de Gotham”, un Scott Hampton de estilo oscuro y trazo simple, con un color adecuadísimo para las intenciones de Niles, que, como siempre, no pueden dar mejor resultado. Resulta llamativo que alguien como Hampton, poco dado a los excesos visuales, recurra en más de una ocasión al recurso de las splash-pages, demostrando de esta forma que su versatilidad está fuera de toda duda y es capaz de salir airoso de cualquier “obstáculo” que se le presente en el camino. Una historia sencilla que nos proporciona un rato de lectura agradable sin ser una de las mejores historias protagonizadas por Batman pero que, a buen seguro, será disfrutada por todos los aficionados al personaje y al terror sobrenatural.
    [Grade — 7.50]

    Batman: Condado de Gotham

    • Autores: Steve Niles y Scott Hampton
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 160
    • Precio: 16,95 euros
  • ‘Lucifer Integral Volumen 1’, así en La Tierra como en el Infierno

    ‘Lucifer Integral Volumen 1’, así en La Tierra como en el Infierno


    Vale, lo reconozco, puede que sea uno de los primeros en alzar la voz en contra de los experimentos extraños, como esa moda de publicar según qué obra en un determinado formato, con sus aciertos y sus fallos. Caso de este ‘Lucifer Integral Volumen 1’, una nueva línea editorial que los chicos de ECC Ediciones se han sacado de la manga con el fin de rescatar series de una duración más o menos considerable (con dos o tres volúmenes pueden finiquitarse) en tomos de tapa dura, un buen número de páginas y, aquí viene el dato de la discordia, y tamaño reducido. No es especialmente sangrante ya que el producto en sí queda bastante bien, muy práctico y divertido de tener en las manos, pero es más pequeño que un comic book normal. En una obra como es la de Mike Carey, queda bastante bien ya que la parte gráfica no se ve muy perjudicada (con todos mis respetos a los dibujantes que se encargan de ella) pero habría que ver qué tal le sienta a futuras obras (Predicador, Batman: Eterno).

    Aún así, con toda la polémica que pueda surgir del asunto, esta serie de Mike Carey es toda una gozada de principio a fin, apareció en su día siguiendo los pasos de Sandman a modo de spin-off pero muy pronto consiguió alejarse de su sombra y brilló con luz propia, y eso que no era tarea fácil hacer olvidar la obra maestra de Neil Gaiman. Las dos introducciones que nos vamos a encontrar antes de las primeras viñetas, están firmadas por ambos autores respectivamente y no pueden ser más esclarecedoras. Muchos autores se negaban a utilizar a Lucifer para que el universo Sandman se expandiera, no terminaban de verlo para protagonizar su propia cabecera, hasta que llegó Carey que consiguió hacer al personaje suyo, mostrando una evolución mayúscula a lo largo de los números, algo que aquí podremos apreciar sin problemas ya que el volumen recupera los primeras veintitrés entregas de la serie. Casi nada.

    No hace falta haber leído previamente la colección de Morfeo (aunque desde aquí lo recomendamos a todo aquel que aún no la haya hecho) y lo único que se debe saber es que Lucifer ha dimitido como jefe del Infierno y ha terminado en La Tierra ejerciendo de gerente en un club nocturno de jazz. La situación no es fácil para el ángel caído puesto que sus “hermanos” del cielo lo siguen mirando con cierto recelo y desconfianza conocedores de lo que es capaz de hacer, y los habitantes del infierno muestran desprecio y rencor por haberlos abandonado. La situación se vuelve un poco más complicada cuando aparece en el club el ángel Amenadiel para ofrecerle un trato: deberá investigar un extraño poder que está concediendo deseos a los humanos, algo que si no se controla terminará acabando con la propia humanidad. ¿Actuará Dios con «deportividad» y se cumplirán todas las promesas del acuerdo?

    Aquí comienza un viaje fascinante en el que Lucifer hará todo lo posible por conseguir lo que quiere, una larga carrera llena de obstáculos en el que tendrá que esforzarse al máximo en el arte del engaño y la negociación. El trabajo de Carey a los guiones empieza titubeando mínimamente para volverse adictivo y exquisito en tiempo record, cambio al que ayudan los lápices de todos los dibujantes que se dejan ver por la serie. Desde la primera miniserie ilustrada por Scott Hampton hasta la serie regular en la que Chris Weston, Warren Pleece, Dean Ormston, Peter Gross y Ryan Kelly hacen lo propio creando unas páginas “made in Vertigo” que retratan a la perfección el particular mundo en el que tiene lugar la acción. Una oportunidad inmejorable para hacerse con una de las series más laureadas del sello para adultos de DC Comics, en un formato no exento de polémica pero que, en este caso, el tamaño no importa. Pese a quien le pese.
    [Grade — 9.00]

    Lucifer Integral Volumen 1

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 544
    • Precio: 44,50 euros
  • ‘Batman. Gritos en la noche’, atípico caballero oscuro

    ‘Batman. Gritos en la noche’, atípico caballero oscuro

    Batman. Gritos en la Oscuridad

    Perdido en algún recóndito rincón de mi memoria lectora se ocultaba aquél momento, de hace más de veinte años, en el que servidor se asomaba por primera vez a las páginas de ‘Batman. Gritos en la noche’. En aquella afortunada ocasión, lo hacía de manos de la edición en formato álbum y tapa dura con que la añorada Zinco nos traía esta singularísima aventura del caballero oscuro ideada por Archie Goodwin y plasmada en desasosegantes viñetas pintadas por Scott Hampton. Convertido con el paso de los lustros en un vago recuerdo, el anuncio primero de la nueva edición por parte de ECC y su eventual lectura, me hacía retroceder a aquél tiempo en el que el coleccionista incipiente que era a principios de los noventa, comenzaba a entrar en contacto con la vastedad de los Universos DC y Marvel.

    Pero lo cierto es que cualquier recuerdo que pudiera tener de esta espléndida novela gráfica se queda en pañales si se compara con las lecturas que un adulto puede entresacar de esta elocuente reflexión de Goodwin hacia la violencia, centrada ésta en el maltrato infantil pero con resonancias que apuntan, y de qué manera, a los efectos que la exposición a una de nuestras más bajas naturalezas puede provocar en las mentes más frágiles. Dichos efectos son estudiados por el guionista en primera instancia (y de forma obvia) a través de la figura del cruzado enmascarado, ese niño que contempló la muerte de sus padres y que, años después, se enfundaría una capa y un traje negros y lucharía contra el crimen en Gotham.

    Con Batman como epicentro del análisis, Goodwin comienza a extenderlo hacia otros lugares más umbríos, aquellos que, en el caso de esta historia, ocupan los psicópatas asesinos que, como Joker, responden ante la violencia con mucha más violencia. Acercando posturas pues entre las dos caras de la moneda que suponen las aproximaciones de Batman y sus enemigos a un mismo impulso, y contando para ello con unas espléndidas viñetas tenebrosas en las que pocas veces hay cabida para la luz, ‘ Batman. Gritos en la noche’ es una de esas muestras de que las mejores historias del Hombre Murciélago (y, por extensión, de la práctica totalidad del panteón decero) se han dado siempre en todo aquello que se ha alejado de la pesada continuidad del personaje, por no hablar de lo muy actual que resulta este soberbio relato que, con más de veinte años a sus espaldas, no ha perdido ni un ápice de su original potencia.

    Batman. Gritos en la noche

    • Autores: Archie Goodwin & Scott Hampton
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 96 páginas
    • Precio: 12,95 euros
  • ‘Batman: Gritos en la noche’, la pesadilla del Hombre Murciélago

    ‘Batman: Gritos en la noche’, la pesadilla del Hombre Murciélago

    batman gritos

    En los albores de su cruzada contra el crimen, el Hombre Murciélago investiga una serie de asesinatos cuya brutalidad ha alarmado a los ciudadanos de Gotham City. Atípico caso en manos de un James Gordon recién nombrado comisario del Departamento de Policía, que tendrá que lidiar con la responsabilidad inherente a su nuevo cargo… y con la dificultad de superar traumas del pasado.

    Una de las más esperadas (al menos por mí) reediciones de material antiguo del Cruzado Enmascarado era este ‘Batman: Gritos en la noche’, cuya primera edición en español, hecha por Zinco, databa de hace más de veinte años. Publicada por primera vez en 1992, este prestigio unía los esfuerzos del histórico guionista Archie Goodwin (‘Batman’, ‘Spiderman’, ‘Lobezno’, ‘Manhunter’, ‘Star Wars’, y un largo etc.) con el excepcional talento pictórico de Scott Hampton, que hasta ese momento había ilustrado obras como ‘Tapping the Vein’ o el segundo volumen de la miniserie original de ‘Los libros de la magia’, pero sus obras más conocidas (como ‘Lucifer’) aun estaban por venir.

    ‘Batman: Gritos en la noche’
    es una de las mejores historias autoconclusivas del mejor detective del mundo por varias razones. La primera: por el excelente trabajo que hace Scott Hampton al dibujo. Desde la magnífica ilustración que sirve de portada y contraportada, hasta la última viñeta que rebosa el sentimiento de Batman, ‘Gritos en la noche’ es una obra maestra del dibujo. La habilidad de Hampton para crear una atmósfera idónea para el desarrollo de una trama tan terrible como la que escribe Goodwin es fantástica. Y su estilo emparentado con la pintura clásica se alía con el carácter tenebroso de la historia. Predomina el negro de la noche y el azuloscurocasinegro de Batman. No se resiente en las secuencias de acción. Y es el mejor vehículo para los textos de Goodwin.

    La otra razón: el guión de Goodwin. No voy a desvelar muchos secretos si os cuento un poco la historia; a fin de cuentas, lleva más de veinte años publicada, como hemos dicho. [ATENCIÓN: EL ANÁLISIS QUE SIGUE CONTIENE SPOILERS] La historia gira en torno a los malos tratos. Un tema muy espinoso que podría haber sido tratado con la moralina típica de los USA. En lugar de esto, nos encontramos con una lectura muy dura. Porque no encontramos soluciones fáciles en este cómic: el asesino es otro guardián como Batman. La parte oscura de un Batman precipitado al abismo. Vivió el infierno de los malos tratos e intenta acabar con esa lacra asesinando a los maltratadores. Pero las voces de aquellos niños maltratados siguen en su cabeza. Esos gritos que piden socorro, que piden justicia para quien apenas pueden defenderse, no pueden ser silenciados. La parte final de esta novela gráfica pone sencillamente los pelos de punta (yo ahora mismo los tengo sólo de escribir sobre ello): esa viñeta en la que McLean dice «Demasiados gritos. No puedo seguir. Tendrá que escucharlos otro» antes de descerrajarse un tiro me quedó grabada hace más de quince años cuando la leí por primera vez. Hoy, sigue teniendo la misma fuerza.

    batman gritos 02No había soluciones fáciles, decía más arriba. Batman se sabe finito, y en esta ocasión, más desesperado y desesperanzado que nunca. Porque, como decía, McLean es Batman. Él también intenta proteger a los débiles, a los que menos pueden defenderse, y sabe que finalmente fracasará. Que no puede salvarlos a todos. Que es sólo un hombre. Y por eso, la última página, la última viñeta, resulta tan genial. Con un Batman, impotente, gritando a pleno pulmón entre las gárgolas, haciendo levantar el vuelo a los murciélagos: y sin embargo, es un grito mudo, como el de las víctimas. [FIN DE LOS SPOILERS]

    Incluso la manera que tiene Goodwin de enlazar principio y final apelando a la naturaleza de los murciélagos y relacionándolo con los gritos del título es sensacional, o de trasplantar el conflicto principal a la piel del comisario Gordon, aunque no sé si un poco descaradamente. En todo caso, es el ejemplo de que en todas partes cuecen habas y de que los buenos también tienen sus esquirlas.

    ‘Batman: Gritos en la noche’ es una lectura dura. Deja con mal cuerpo, pegando un golpe bajo al lector, sacudiéndolo con la realidad. Aquí el malo no es un psicópata encerrado en el Asilo de Arkham ni un tío disfrazado de forma exótica. El malo puede ser cualquier padre, cualquier familiar. Ey, este tema es jodido, nos dice Goodwin. Y nos lo dice sin necesidad de moralejas, sin tener que aclarar lo que tenemos que pensar. Esto es así, ahora tú piensa lo que quieras.

    Aún tratando un tema tan delicado, sigue siendo un cómic, y un cómic genial. Con investigación y acción. Una obra a redescubrir. Si no la tenéis ya, ahora es el momento con esta reedición que ECC ha hecho por el aniversario de Batman.

    Batman: Gritos en la noche

    • Autores: Archie Goodwin y Scott Hampton
    • Editorial: ECC
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 96 páginas
    • Precio: 12,95 euros