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  • ‘Zombillenium 4. La hora bruja’, pelea de gatas

    ‘Zombillenium 4. La hora bruja’, pelea de gatas

    Se miren cómo se miren, se los quiera ponderar cómo se los quiera ponderar, cinco años son mucha distancia entre dos álbumes de una serie. Vale, en el caso de ‘Zombillenium’ han concurrido no muchas, sino una única circunstancia que debería servir como suficiente atenuante para justificar el lustro que Arthur de Pins ha tardado en publicar esta esperada continuación de su serie sobre el parque de atracciones regentado y gestionado por monstruos. Y esa circunstancia no ha sido otra que el haberse visto inmerso en la producción de la adaptación a película de animación de la serie; un filme que se estrenaba hace dos años en Francia, que no trascendía —al menos hasta dónde servidor sabe— las fronteras del país vecino salvo para contadas proyecciones en puntuales festivales y que, si hay que hacerse caso de lo que indica la IMDb, tampoco es para tirar cohetes.

    Así las cosas, tras su periplo cinematográfico, el creador de ‘Pecados veniales’ regresa al mundo que empezó a construir hace casi una década y lo hace con un álbum que continua la acción justo donde se quedó el tercer volumen, que hay que revisar obligatoriamente —en realidad se hace necesario volver a leer toda la serie— si quiere uno enterarse de lo que aquí trasciende; porque, claro está, contar con que nuestra memoria será capaz de acordarse de aquello que leyó hace media década, es demasiado pretender considerando sólo que con la inmensa cantidad de páginas que han llovido desde entonces, resulta imposible tener de ‘Zombillenium’ más que una idea muy genérica de lo que trascendió en las 144 páginas previas.

    Revisadas pues éstas, y acometida este ‘La hora bruja’ con ganas renovadas, no queda sino rendirse ante la evidencia de que Arthur de Pins sigue contando con todas nuestras simpatías a la hora de valorar este tomo con un notable alto, la misma calificación que le habríamos otorgado a sus tres predecesores de haber tenido que ponerle nota —que es algo de lo que rehuyo normalmente— en virtud a su simpatía, su «endiablado» ritmo, lo carismático de todos y cada uno de sus personajes, lo intrigante de todo el entramado de juegos de poder que rodea a la dirección del parque y, centrados en el presente volumen, el golpe de timón que supone tanto la aparición del personaje de portada como la decisión que toma el padre de la protagonista —y hasta ahí puedo leer—. El resultado de todas esas virtudes es superado, no obstante, por un dibujo maravilloso que hace de la claridad narrativa un valor añadido al extraordinario y personal trazo y tratamiento del color del francés. Nuestro deseo, obviamente, es que De Pins no se demore en exceso y que el cliffhanger en el que queda ‘La hora bruja’ se resuelva en el menor tiempo posible.

    Zombillenium 4. La hora bruja

    • Autores: Arthur de Pins
    • Editorial: Dibbuks
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 48 páginas
    • Precio: 13,30 euros en
  • ‘Vectorama’, incontestable belleza

    ‘Vectorama’, incontestable belleza

    No sé vosotros, pero cada vez que comienzo a planificar un viaje, sea dónde sea, lo hago teniendo en cuenta que al menos una mañana o una tarde de los días que estemos en el destino elegido será invertida en visitar las tiendas de cómics —si las hay, claro— de dicho lugar, especialmente si éste se encuentra en algún país extranjero con cierto recorrido en el noveno arte. Fue así la primera vez que estuve en Londres —tres o cuatro fueron las horas que gasté sólo en el Forbidden Planet de Oxford Street—. Fue así la primera vez que estuve en Roma, con resultados frustrantes, debería añadir. Fue así la primera vez que estuve en Nueva York hasta el punto que de tanto visitar Midtown Comics tuve que comprar una maleta adicional para traerme todo lo que allí adquirí. Y fue así, qué duda cabe, la primera vez que estuve en París y, para disgusto de mi esposa, pasé la primera tarde de nuestra luna de miel en cierto cruce del barrio latino.

    Y si era una sensación que ya me había llevado de Londres y que me llevaría años después de la Gran Manzana, fue en París donde fui consciente por primera vez del largo recorrido que le quedaba al mundo editorial español para siquiera llegar a rozar el nivel al que se mueve éste en el país vecino. No ya por la gargantuesca cantidad de títulos que cada mes inundan las estanterías de las tiendas especializadas —o de la FNAC para el caso, que la zona dedicada a tebeos en la tienda de los Campos Elíseos era para caerse de espaldas—, sino por lo mucho que las casas francesas cuidan la vertiente coleccionista de esta afición, publicando asombrosas ediciones de lujo y material que, de forma paralela a las viñetas propiamente dichas, son auténticos cantos de sirena imposibles de resistir para todo aquél que sienta pasión por este medio.

    Supongo que aquí colegiréis conmigo en que en esto de leer cómics, llegado el momento, comienzan a aparecer los típicos síntomas del «síndrome del coleccionista», esos que te «obligan» a adquirirlo todo de este o aquel autor, que provocan que termines con varias ediciones del mismo material por aquello del «completismo» y que te «empujan» a mirar con ojos tiernos figuras, bustos, merchandising y, por supuesto, si sabes de su existencia y el idioma no es una barrera, esos «fermosos» libros que los francobelgas publican con tanta facilidad y que cubren de forma muy visual la trayectoria de un artista en concreto. ‘Vectorama’, qué duda cabe, es uno de esos libros; y servidor lo habría adquirido a ciegas cuando lo vi por Amazon hace unos meses si no hubiera sido porque mi francés está algo oxidado —estoy en pleno proceso de reciclaje…temed, álbumes europeos— y, sobre todo, porque sabía que Dib-buks se disponía a sacarlo en un momento indefinido del último trimestre del año.

    Esperando pues a que la editorial madrileña hiciera su trabajo, lo primero que hay que afirmar acerca de éste se podría cubrir con muchas interjecciones de asombro —como la que utilicé hace unos días cuando revisamos el primer integral del Spirou de Franquin— pero resumámoslas en que el artbook dedicado a la carrera de Arthur De Pins es tanto una compra OBLIGADA para los fieles seguidores del artista francés —entre los que me cuento, huelga decir— como para los que, bien no lo conozcan, bien se acercaran en su momento a ‘Pecados Veniales’ y no hayan leído nada más del autor: quizás su precio pueda ser un argumento a utilizar en contra, pero os puedo asegurar que cuando tenéis el libro entre las manos y comenzáis a pasar las páginas, se os olvida muy pronto el desembolso de dinero por lo apabullante de lo que aquí se nos ofrece.

    Ésto no es otra cosa que un recorrido intenso a través de seis capítulos temáticos —personajes, clubbers, cangrejos, chicks, humanos y freaks— en los que De Pins va englobando, bien su apmlísima carrera como ilustrador para publicidad, bien el frustrado proyecto de llevar a cabo una película de animación sobre crustáceos que terminó convirtiéndose en los tres volúmenes de ‘La marcha del cangrejo’ publicados por Dib-buks, bien las voluptuosas hembras de la citada ‘Pecados veniales’ o, cómo no, el doble trabajo de cómic y cine que es ‘Zombillenium’.

    Derivado su título de la forma mayoritaria de generar dibujos utilizada por De Pins —a través del trazo vectorial de Adobe Illustrator— sorprenden mucho los pocos instantes en los que por las páginas de ‘Vectorama’ asoman otras disciplinas pictóricas como el lápiz o la acuarela, instantes éstos en los que uno no puede sino maravillarse por la singular belleza que exudan tamañas rarezas. Una cualidad ésta, la de belleza, que arropa a las más de doscientas páginas y que termina provocando que, si ya lamentábamos que el artista abandonara el mundo de la viñeta en favor del séptimo arte, lo hagamos con más intensidad si cabe por lo que la narrativa secuencial se está perdiendo debido a tan lamentable decisión. Esperemos que De Pins se replantee en algún momento del futuro el volver por sus antiguos fueros y que las alocadas féminas de ‘Pecados Veniales’ vuelvan a encontrar su sitio en la página impresa. Y si no…siempre nos quedará la relectura, ¿no?

    Vectorama

    • Autores: Arthur De Pins
    • Editorial: Dib-buks
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 224 páginas
    • Precio: 38 euros en
  • ‘Zombillenium 3. Control freaks’, un parque de atracciones infernal

    ‘Zombillenium 3. Control freaks’, un parque de atracciones infernal

    Zombillenium vol.3

    Ha pasado de ser la «tercera en discordia» a convertirse en el único proyecto que, que nosotros sepamos, ocupa el tiempo del genial Arthur de Pins. Finalizada allá por junio del año pasado la elocuente ‘La marcha del cangrejo’, y a la espera de saber si el dibujante volverá a unir fuerzas con Maia Mazaurette para volver a traernos esos picantones ‘Pecados veniales’ que lo dieron a conocer en nuestro país, a los seguidores del francés nos queda refugiarnos en ese singular parque de atracciones que es ‘Zombillenium’, un proyecto en el que de Pins lleva embarcado desde hace cuatro años y del que hace unos meses nos traía Dib-buks su tercera y esperada entrega.

    Para aquellos que no se hayan acercado nunca a ella, y dado que es la primera vez que hablamos en estas líneas de la serie, ‘Zombillenium’ gira en torno a Gretchen, una bruja, y Aurelien, un demonio, y en cómo ambos han terminado dando con sus huesos en el parque que da nombre a la serie, un lugar para el entretenimiento de los mortales gestionado por toda clase de criaturas inmortales que, por un contrato leonino, están atados hasta el fin de los tiempos a trabajar en las pintorescas atracciones del lugar.

    Zombillenium 3-interior

    Sin querer desvelar mucho más de la trama —detesto los spoilers, así que leed con tranquilidad— lo que sí puedo revelaros acerca de ‘Zombillenium’ son los dos valores que hacen de su lectura una apuesta segura, lenta (esperemos que a finales de este año salga su cuarta entrega), pero segura. El primero de ellos es, sin duda, su espectacular aspecto gráfico. Consolidado gracias a las geniales páginas de ‘Pecados veniales’, la evolución que hemos visto en las formas de de Pins a lo largo de los tres álbumes que conforman por ahora ‘Zombillenium’ es fantástica, y esta tercera parte no hace sino confirmar el talento que derrocha el dibujante, ya nos estemos refiriendo a narrativa, caracterización de personajes o uso del color.

    El segundo, que sólo puede percibirse cuando uno acomete la lectura, es el enorme y muy bien aprovechado potencial que tiene la premisa de partida con la que el autor arrancaba la trama hace cuatro años. Una trama que en éste álbum da algún que otro salto de gigante y que se arropa aquí de connotaciones aún más interesantes que las que habíamos visto en los dos anteriores, conformando un panorama la mar de apetecible para lo que está por venir. Huelga decir que, en su conjunción con la vertiente gráfica, los dos valores de ‘Zombillenium’ deberían ser razones más que suficientes para acercarse a una serie que, mezclando humor, monstruos y una cada vez menos soterrada intriga tiene enganchadísimo a éste lector.

    Zombillenium 3. Control freaks

    • Autores: Arthur de Pins
    • Editorial: Dib-buks
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas:48 páginas
    • Precio: 14 euros
  • ‘La marcha del cangrejo 3’, adiós a los crustáceos de Pins

    ‘La marcha del cangrejo 3’, adiós a los crustáceos de Pins

    Portada de novedades JUNIO 2013

    Con ‘La marcha del cangrejo‘, la trilogía a la que este tercer volumen pone fin, Arthur de Pins encontraba hace un par de años el alimento perfecto que ir dando a sus seguidores mientras esperamos (más bien desesperamos, pero eso es otro tema) impacientes a que el artista francés se decida a publicar una tercera entrega de sus ‘Pecados veniales’.

    Historia sobre un cangrejo que un buen día decide que ya está bien eso de andar en un único sentido y la revolución que en el ecosistema marítimo tal hecho genera, la conclusión de ‘La marcha del cangrejo’ ha sido plenamente satisfactoria y, al igual que en las anteriores entregas, uno de los mejores valores de la lectura es que detrás de todo el relato de la sublevación de los crustáceos contra su generacional establishment, se esconde una crítica feroz y nada velada contra la anquilosada sociedad actual, evocando De Pins en sus páginas denuncias medioambientales y consignas que parecen salidas de cualquier manifiesto del 15M.

    Ir entresacando esas segundas y certeras lecturas mientras se van pasando las páginas que el artista caracteriza con su personalísimo y cartoonesco estilo es un ejercicio la mar de apetecible de cara a este verano que acaba de empezar (más o menos), y el refrescante cariz que se desprende de las viñetas de De Pins es garante de un espléndido rato de risas y reflexión, dos características que se dan aquí la mano en un más que afortunado encuentro.

    La marcha del cangrejo 3

    7BUEN CIERRE
    • Autores: Arthur de Pins
    • Editorial: Dib-buks
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 116
    • Precio: 16 euros
  • ‘Mini pecados veniales 3 y 4’, sexo y humor en pequeñas y geniales dosis

    ‘Mini pecados veniales 3 y 4’, sexo y humor en pequeñas y geniales dosis

    Mini pecados veniales portada

    Mientras aguardamos pacientes a que llegue el tercer álbum de la genial ‘Zombillenium‘, esperamos ante el próximo desembarco de la tercera y última entrega de la elocuente ‘La marcha de los cangrejos‘, y desesperamos de cara a la posibilidad de que tengamos que seguir aguantando las ganas para que haya un tercer volumen de ‘Pecados veniales‘, Dib-buks vuelve a saciar nuestra necesaria dosis de genialidad de Arthur de Pins con estos dos nuevos tomitos de ‘Mini pecados veniales‘. (más…)

  • Vídeo de presentación de ‘Zombillénium’, la nueva serie de Arthur De Pins

    Dibbuks nos presenta este vídeo para ir abriendo boca y afilando colmillos ante la inminente publicación del primer álbum de la serie ‘Zombillénium’. Una historia protagonizada por zombis, vampiros, brujas y las más variopintas criaturas de la oscuridad nacida en la mente de Arthur De Pins, que ya nos dejó muy buen sabor de boca con obras como ‘Pecados veniales’.

    En esta ocasión, el vivaracho y colorido dibujo del autor, así como su peculiar sentido del humor, se pondrán al servicio de las peripecias de varios personajes que confluirán en un parque de atracciones llamado Zombillénium. Tras ver el vídeo, podemos hacernos una idea de cuáles serán estos protagonistas, y veremos genialidades como la escoba-monopatín.

    El primer tomo de la obra, titulado ‘Gretchen’, llegará a las librerías a partir del 15 de noviembre. Posteriormente llegarán los otros dos álbumes que completan la serie, que ahora está publicando Dupuis en Francia. A falta de descubrir más cosas sobre este cómic, por ahora las vibraciones son más que buenas, y no tardaré en agenciarme un ejemplar para mi silloncito de lectura.

    Más información | Dibbuks
    Vídeo | Youtube