Geneviève Castrée fue una artista de esas que nos dejan demasiado pronto. Creadora multidisciplinar, dibujante y música, fue una amante de los cómics que desde joven dedicó parte de su talento al noveno arte, tanto en forma de fanzines como en obras mas extensas. Pero al igual que el grueso del mundo de la historieta canadiense, con honrosas excepciones como los numerosos dibujantes consagrados a los superhéroes del país vecino (es más, Joe Shuster, dibujante de Superman era de Canadá) e iconos del cómic independiente como Julie Doucet, es prácticamente una desconocida fuera de sus fronteras. Por suerte Astiberri, diez años después de su publicación y más de un lustro de su muerte, nos trae ‘Vulnerable‘, un cómic autobiográfico que quizás nos deje en estado parejo a su título al leerlo sabiendo de su temprana desaparición, con apenas 35 años y tras una dolorosa enfermedad..
Castrée se zambulle en su propia alma para contarnos parte de su infancia y su adolescencia hasta las 18 años. Con un padre ausente, al que apenas vio durante años (lo que no resta algun momento entrañable), y una madre en una relación seria con otro hombre que en ocasiones se antoja demasiado estricta, y a los que ni siquiera conocemos por su nombre (rebautizados como Cabeza de huevo y Amére, ‘amargada’), la joven Genèvieve intenta encontrar su propio camino. Desde algunos de sus recuerdos más tempranos, con su abuela hablándole de sus raíces hasta el momento en que decide independizarse tras un mazazo emocional Vulnerable nos presenta sus coqueteos con el dibujo, sus amistades. su descubrimiento del sexo y todos los pequeños matices que van a hacer de ella la adulta que va a ser, incluido algún recuerdo más surrealista como el del incendio del televisor de su madre.
Pero sobre todo esta es la historia se su relación con sus padres y en particular con esa madre con la que va a tener constantes encontronazos la que va a articular un relato de iniciación duro, aunque no sangrante, con el que es fácil conectar emocionalmente, y que tiene su mayor fuerza en la sencillez con que se expone.
A ello también contribuye poderosamente un dibujo naif, aunque su estilo contrasta poderosamente con algunos elementos como los coches, de un realismo inesperado en medio de las figuras humanas. Detallista, con gran cuidado al presentar los estampados de los tejidos, aunque con elementos y puntos de perspectiva que nos harían pensar estamos ante la obra de un artista infantil, algo que se redondea con la grafía y el diseño de los bocadillos. Asi su apartado gráfico nos remite con facilidad al mismo rango de edad en el que se mueve el otro yo de la autora en este álbum creando un particular nexo entre continente y contenido.
Cómic para amantes de las autobiografías puras y duras, lejos de grandes sucesos históricos que tan populares son en obras de este palo, en el que el drama personal se antepone a la tragedia, ‘Vulnerable’ es una historia que se plantea por orden cronológico, pero que avanza a golpe de pequeñas sorpresas, buenas o malas, del día al día. El descubrimiento de una autora con un lenguaje muy personal que sabe arranca del simbolismo para desembocar en la naturalidad para regalarnos todo un repertorio de sinceridad. Enfrentarnos a las páginas de ‘Vulnerable’ es hacerlo al proceso de confusión y autodescubrimiento que sufre cualquier adolescente, aun con las diferencias esperadas, consiguiendo llevarnos a una historia que va enganchando poco a poco, mientras se convierte en a buena exaltación de la reivindicación de uno mismo. Un mundo pequeño, pero que conmueve como otros más grandes.
Vulnerable
- Autores: Geneviève Castrée
- Editorial: Astiberri
- Encuadernación: Rústica solapas
- Páginas: 80 páginas
- Precio: 18 euros



