El círculo se cierra. Lo que empezó con una muerte y la recogida de la fruta de un antiguo ciruelo va a terminar con un nacimiento (para los que han seguido la historia hasta ahora saben que esto no es ningún spoiler) y el consumo de dichas ciruelas. Desde la primera página ‘Nuestra hermana pequeña‘ ha sido toda emoción y la última no ha de ser una excepción a la hora de despedirnos de una familia que nos ha hecho reír y llorar con unas hermanas condenadas a entenderse en la búsqueda de sus propios caminos por separado.
Con este quinto y último tomo ha llegado el momento de la separación, del paso definitivo a la edad adulta (y no sólo para la más pequeña de la familia) y de dar un paso más en las relaciones que se han ido forjando hasta el momento. A pesar de que en un camino que ha evolucionado sin excesivas sorpresas vamos a asistir justo antes del desenlace a un inesperado suceso que puede acabar en tragedia ‘Nuestra hermana pequeña’ siempre se ha mantenido en los límites de lo cotidiano, de las dudas del día a día. Algo que sólo podríamos definir como naturalidad y que es una parte esencial para crear la magia que destila esta obra que ningún amante del slice of life debería dejar de añadir a su biblioteca.
Las familias raramente son perfectas. Tolstoi decía al comienzo de su ‘Anna Karenina‘ que todas las que son felices se parecen pero que las infelices lo son cada una a su manera. Razón no le falta porque lo cierto es que no resulta difícil identificarse con los momentos de felicidad de las Kouda, pero por mucho que sus dramas cotidianos se alejen de los nuestros la empatía que generan es incuestionable. Y aun con un breve epílogo que nos mostrará que pasó después es el momento de decir adiós. Asumirlo también es muestra de un proceso de madurez: el nuestro.
Nuestra Hermana Pequeña: Diario de una ciudad costera 5
- Autores: Akimi Yoshida
- Editorial: Panini
- Encuadernación: Rústica con sobrecubiertas
- Páginas: 208 páginas
- Precio: 16.95 euros




