Quiero pensar que le pasará también a más de un lector pero a veces cuando estoy leyendo un cómic no puedo evitar pararme a imaginar cómo se habría resuelto el asunto en manos de un autor distinto, con el que tenga poco a nada que ver. En el caso que me ocupa hoy, sí podríamos decir hay un factor común, ya que ‘No quería enamorarme’ es un Boys love de manual. el historietista en cuestión Ralf König …y la escena en la que uno de los protagonistas, un chico guapo pero más que inocentón en determinadas materias, entra por primera vez en un bar gay para regocijo de los parroquianos habituales me hizo pensar mucho en lo que haría la mordacidad y chispa del dibujante alemán. El resultado, más romántico que cómico, en cambio no podría ser más distinto.
‘No quería enamorarme’ nos presenta la historia de Yoshino, un eficiente oficinista lleno de contradicciones, que, mientras finge en el trabajo estar casado con una mujer en realidad está soltero y jamás ha estado con nadie. A punto de cumplir los 30 sueña con saber que se siente al acostarse con otro hombre, pero tampoco tiene muy claro que tipo de relación busca. La cosa cambiará cuando conozca en un local de ambiente a Rou, un estudiante universitario diez años menor pero que parece tener mucha más experiencia. Lo único que este oculta un inesperado secreto.
Nos encontramos así con una historia que bebe del terreno común de las fantasías prototípicas, en forma de la figura de joven maduro pero inexperto (aunque desde el principio podemos comprobar ducho en según que aspectos) y de otro que se convierte en llave de un mundo con el que el otro sueña pero no conoce que acaban conectando. A ello se suma algún esporádico pero simpático toque de humor (esa contraseña del bar…), una buena dosis de sexo explícito, tanto individualmente como en pareja, y por supuesto todo lo que se puede esperar de una historia romántica, con todas las dudas y conflictos que puede conllevar una relación naciente. Una trama que nos suena familiar y por supuesto no va a revolucionar el género, y gana por la simpatía que transmite su pareja protagonista.
Pero aunque la obra gana por su lado emocional, que no originalidad, su apartado visual resulta más que correcto, pero más limitado. Su agradable diseño de personajes no oculta un nuevo capítulo del misterio de los rostros intercambiables (ergo un actor podría interpretarlos a todos con un mero cambio de peluca), aunque el dibujo gana agilidad en las numerosas ocasiones en que acude al estilo superdeformed. Sin embargo a poco se conecte con los personajes este matiz queda en segundo plano, haciendo al lector cómplice de la historia y dejándose llevar por ella.
‘No quería enamorarme’, con un título explícito como pocos, es una historia solo recomendable para el lector con ganas de romanticismo puro y duro pero apto solo para mayores de 18. En un único tomo, este manga de Minta Suzumaru, una habitual del romántico y el BL de la que ya hemos podido disfrutar de algunas obras en nuestras librerías (como la recientemente publicada ‘Golden sparkle‘), es un pasatiempo ligero que agradecen, como diría el tópico, «los enamorados del amor». El resto se encontrará con una obra que se lee en un suspiro, y deja un gusto agradable, pero no huella. No es motivo de alarma. Un género tan en alza como el boys love tiene un rico catálogo que en ocasiones hasta linda como el terror o el detectivesco. Solo hay que buscar el que cumpla un requisito tan sencillo como complicado: la conexión emocional.
No quería enamorarme
- Autores: Minta Suzumaru
- Editorial: Panini
- Encuadernación: Rústica con sobrecubiertas
- Páginas: 176 páginas
- Precio: 8,95 euros




