No hay otra forma de verlo. En serio. Lo hemos intentado y no lo hemos conseguido. Es así, y así lleva siendo desde hace más de dos décadas: ‘Daredevil’ es la única serie del Universo Marvel que se ha mantenido prácticamente incólume desde que Kevin Smith tomara las riendas del hombre sin miedo allá por 1999. Desde entonces, y como hemos dicho en alguna que otra ocasión, la sucesión de diferentes equipos creativos en la cabecera del defensor de Hell’s Kitchen han demostrado que algo hay en este personaje que es más grande que cualquier política editorial que se le cruce, algo que queda evidenciado por las etapas de Brian Michael Bendis, Ed Brubaker, definitivamente no tanto por la de Andy Diggle —aunque fue tan breve y estuvo tan marcada por la injerencia del evento Shadowland que es difícil juzgarla por el mismo rasero que a las demás—, la brillante y luminosa de Mark Waid, la de Charles Soule y, por supuesto, por la actual que comanda Chip Zdarsky y que lleva ya casi cuatro años demostrando que las ideas del guionista para con el cuernecitos, ni conocen fronteras, ni acusan cansancio ni, afortunadamente, parece que vayan a agotarse de aquí a poco.
Y me vais a permitir aquí una tangente como la copa de un pino. En una nota personal que quizá no tenga nada que ver con esto que estamos queriendo establecer pero que hace tiempo que me apetece dejar por escrito, resulta cuanto menos curioso que si Daredevil es mi personaje favorito del Universo Marvel, y lleve, como decimos, años sin defraudarme como sí lo han hecho otros muchos personajes de La Casa de las Ideas que me encandilaron momentáneamente; su equivalente en DC sea otro guardián arropado en las sombras, el caballero oscuro de Gotham, con diferencia el personaje de la Distinguida Competencia del que más he leído y un personaje que, puede que no desde tan atrás en el tiempo, pero también lleva años sin conocer una etapa o un equipo creativo que le afee la estadística…y eso que Batman cuenta con dos series regulares y un sin fin de adendas que complementan su recorrido en viñetas. Pues eso, que lleva tiempo antojándoseme muy significativo el paralelismo entre ambas cabeceras. Hala. Fin de digresión, volvamos a ‘Daredevil’.
Los acontecimientos que han ido sucediéndose en la vida de Matt Murdock desde que Zdarsky heredara el testigo de Soule —un guionista que, a nuestro parecer, dejaba el listón bien alto para quien quisiera hacerse cargo de la serie— nos han descubierto a un escritor tremendamente habilidoso que ha hecho del poner contra las cuerdas al héroe su máxima tan pronto como llegó a la colección: en toda decisión que el dibujante de ‘Sex Criminals‘ ha ido tomando, se ha visto la férrea voluntad de llevar al héroe ciego por derroteros que nunca se han explorado en los sesenta años de edad que el personaje creado por Stan Lee y Bill Everett cumplirá en abril de 2024. Y eso es mucho decir considerando, no sólo los nombres que hemos listado arriba, sino, por supuesto, lo que Frank Miller llevara a cabo en una estancia en las páginas de la serie que, a día de hoy, sigue teniendo una vigencia asombrosa.
AVISO- DESTRIPES en el siguiente párrafo. Disculpad, pero son inevitables si no queremos que esta sea otra reseña que pase de puntillas por la colección.
Más mérito tiene pues, considerando el amplio abanico de lo que sus predecesores lograran con el personaje, el que Zdarsky consiga colocarse, con muy pocos números —tan pocos como los que conforman el primer arco argumental de su etapa— a la par de todos ellos, sin excepción, y para muestra, el botón que suponen los números incluidos en este, el quinto Premiere que Panini dedica al ‘Daredevil’ del autor canadiense; recopilando los ejemplares 21 a 25 de la numeración original USA más el anual de 2021, todo lo que se ha ido viendo hasta ahora en los dos años de la intervención de Zdarsky eclosiona, a grandes rasgos, en cuatro decisiones muy concretas que serán clave para el futuro inmediato de la serie: la decisión de Matt de ir a la cárcel, el establecimiento de Mike Murdock como auténtico hermano de Matt, la unión de Kinpgin con María Tifoidea y, para cerrar el cuarteto, el golpe de efecto de convertir a Elektra en el nuevo Daredevil mientras el original está entre rejas. CASI NADA.
FIN de DESTRIPES
Esos cuatro puntos en torno a los que se articulan los acontecimientos en este ‘Verdad o atrevimiento’, por muy sorprendentes que sean, no hacen sino posicionar las piezas clave para lo que está por venir. Y nosotros, que llevamos la serie al día en su contrapartida yanqui, os podemos asegurar que lo que viene os va a dejar completamente patidifusos. Bien es cierto que, dada la pasión que sentimos hacia el arte de un Marco Checcetto que se ha convertido, a golpe de página genial, en uno de nuestros artistas favoritos, que aquí la enormidad de sus planchas tenga que jalonarse con algún que otro filler que no está a la altura de las circunstancias, emborrona en cierto modo el resultado final, pero os podemos asegurar que, dada la intensidad y genialidad en la que se mueve el conjunto, es uno de esos «pelillos» que se pueden, perfectamente, echar a la mar. ‘Nuff said!!!!
Daredevil 5. Verdad o atrevimiento
- Autores: VVAA
- Editorial: Panini
- Encuadernación: Rústica
- Páginas: 144 páginas
- Precio: 13 euros




