‘Beata y Calisto. Abogados de Cristo’. Agencia de religión.

No se menciona la soga en casa del ahorcado. Pero el humor, con el poder punitivo de la risa, no sería lo que es si se dedicase a hacer caso al refranero.

Pongámonos en sintonía. Por poco que se siga la actualidad comiquera creo que casi todo el mundo ha oído hablar de la fuerte polémica fruto de la publicación de ‘El niño Jesús no odia a los mariquitas’ (a pesar de que el título no decía directamente ama, y eso que todos sabemos quien defendía por encima de todo lo de “Amaos los unos a los otros”, porque se habría liado la de Dios es Cristo. Y nunca mejor dicho). Un asunto que trajo cola involucrando a cierto grupo jurídico, cuyas aviesas intenciones cayeron en saco roto y cuyo nombre no mencionaré, como si de un Voldemort cualquiera se tratase. Publicado, al igual que este cuadernillo, por el sello Fandogamia llega este ‘Beata y Calisto. Abogados de Cristo’, un cómic de bruguerianas aspiraciones, que hace de los conflictos sociedad-religión el pan suyo de cada día.

Nada más pasar la primera página, con un dibujo cuya composición no deja de resultarnos familiar, se abre una historia cuyo referente nada escondido es el ‘Mortadelo y Filemón’ más clásico. Historietas autoconclusivas en las que el mismo Dios, cual superintendente de marras, ordena a la pía pareja protagonista una misión que, no creo sorprenda a nadie, acabará de manera catastrófica con periódico alusivo incluido. Bueno, alguno dirá que realmente logran sus objetivos, pero arrastrar de paso un puñado de almas de cabeza a cielo o infierno, no suele estar en sus planes inmediatos.

Las playas nudistas, la interrupción voluntaria del embarazo, los baños mixtos, la celebración de Halloween, el derecho a la eutanasia… nadie está salvo de esta pareja de mendrugos bienintencionados. Y por supuesto carne de actualidad como los carteles de Jesucristos sexys, las estampitas vacunas de nochevieja y, en pleno salto de fe, el juicio que he mencionado al comienzo de esta humilde reseña. Beata y Calisto se valdrán de disfraces, inventos bizarros y hasta el mismo Espíritu Santo (o al menos eso dicen ellos) en su misión divina, aunque no tanto de sus conocimientos en derecho. Pero eso importa poco en una sátira pura y dura con mala leche, humor de todos los colores y una buena dosis de gags físicos. Nadie, ni el mismo Cupido, está a salvo de estos dos.

‘Beata y Calisto. Abogados de Cristo’, título nacido en las páginas de ‘El jueves’, es una pieza de dibujo vivaz, con personajes de diseño sencillo y de base geométrica que encaja bien con unas historias que, a pesar de su tono adulto, con el espíritu de los tebeos de Bruguera. Esos que también homenajean con frecuencia autores como Alfonso López, Ricardo Pergrina o Paco Sordo en su imprescindible ‘El pacto’. Este es un cómic para gente sin prejuicios, que busca no ya la sonrisa sino la carcajada. Sí, es breve. Sí, cada capítulo repite la misma fórmula. Pero, aún al amparo de la sombra de ese juicio que demostró que el afán de censura quiere seguir dando guerra, funciona. Que Dios nos coja confesados.

‘Beata y Calisto. Abogados de Cristo’

     

  • Autores: Igor e Ivanper
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  • Editorial: Fandogamia
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  • Formato: 24x17cm. 24 páginas color
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  • Precio: 4 €

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