Seamos francos: estas maniobras comerciales de las editoriales de aprovechar el lanzamiento de un producto derivado de sus IP’s para apoyarlos con un cómic con la ¿vana? esperanza de captar la atención de algún despistado que nunca se haya acercado a las viñetas pero lo vaya a hacer ahora movido por su pasión por el producto en cuestión —llámese película, serie de televisión o, como es el caso, video-juego— o de hacer caja con los lectores incautos que se acerquen al tebeo llamados por un espíritu completista que no entiende de más que tener todo lo que salga de su superhéroe favorito…ya se pasa de castaño oscuro ¿no creéis? Entendemos que son inevitables pero también los calificaríamos de muy paradójicos porque el público al que potencialmente van dirigidos son de los que, probablemente, piensen ya que el papel impreso es muy de otra generación mientras que los que terminamos haciendo caso de sus cantos de sirena es también muy probable que nunca lleguemos a disfrutar —y con el volumen que hoy nos ocupa, estamos hablando de mi caso, por ejemplo— del videojuego al que este ‘Batman: Gotham Knights-Ciudad Dorada‘ sirve de precuela. Una precuela sobre la que mis expectativas eran menores que nulas y que, quizá por esto, quizá porque, al César lo que es del César, el tebeo está bien escrito y mejor dibujado, y me ha dejado un regusto la mar de agradable.
Historia completamente apartada de la normal continuidad del Universo DC, en este tomo que bien podría nombrarse como Otros Mundos y nadie arquearía una ceja, este ‘Ciudad Dorada’ alterna dos tiempos distintos: el presente, en el que un virus letal está azotando a Gotham haciendo que sus habitantes lleven el FOMO —un concepto muy del mundo del coleccionismo, el Fear Of Missing Out, la sensación de apremio que nos causa a los que coleccionamos el tener que comprar un producto en cuanto sale al mercado no vaya a ser que nos quedemos sin él— a unas consecuencias que rayan en lo letal; y el pasado, específicamente finales del s.XIX, a una Gotham muy incipiente que ya cuenta con un justiciero enmascarado que tendrá que destapar qué está pasando con unas misteriosas desapariciones…ligadas, por supuesto, a algo muy similar a lo que se nos presenta en el tiempo futuro.
Con unos cambios de pasado a presente, de presente a pasado, que imprimen a la lectura un ritmo bastante endemoniado, he de admitir que me bebí estas 144 páginas sin casi darme cuenta. De ello tiene buena culpa un Evan Narcisse que, aunque se descubre como un escritor de diálogos bastante irregular —el nivel de ridiculez de lo que intercambian en ciertos momentos los miembros de la familia batmaníaca es considerable—, compensa dicha falla con la construcción de una Gotham alternativa en la que aparece el Tribunal de los Búhos o el mismísimo Vandal Savage, arreglándoselas por el camino para ofrecer un arco argumental bastante compacto que, curiosidades, deja suficientemente satisfecho como para poder ignorar el video-juego al que precede. Ahora bien, lo de Narcisse no pasa de funcional mientras que el dibujo de Abel roza lo sobresaliente en unas páginas que nos hacen desear que DC vea en él el suficiente potencial para encargarle trabajos de mayor calado y relevancia. Mientras eso sucede, bien vale como muestra un tomo que nos descubre a un artista eficaz en todos los ámbitos poseedor de un estilo tan agradable como espectacular y de una capacidad narrativa irreprochable. Si productos como este sirven para descubrir a dibujantes como Abel, el tiempo invertido en ellos habrá valido la pena.
Batman: Gotham Knights-Ciudad Dorada
- Autores: Evan Narcisse y Abel
- Editorial:ECC Ediciones
- Encuadernación: Cartoné
- Páginas: 144 páginas
- Precio: 25 euros

