Llevar una película de éxito a la televisión en formato de animación solía seguir una norma no escrita: los personajes se adaptaban, pero los actores originales no participaban. Obras como La Máscara, Ace Ventura, Men in Black o Jumanji saltaron a la pequeña pantalla sin rastro de sus protagonistas cinematográficos debido a los elevados costes y a las apretadas agendas de las estrellas.
Una excepción histórica en la televisión
Sin embargo, el estreno en CBS el 15 de septiembre de 1990 rompió por completo esta regla con la serie de animación Las alucinantes aventuras de Bill y Ted. No solo uno de los protagonistas regresó para poner voz a su versión animada, sino que ambos lo hicieron.
Alex Winter retomó su papel como Bill y Keanu Reeves hizo lo propio como Ted, apenas un año después de que la película lanzara al estrellato a la pareja. A ellos se sumó George Carlin para interpretar de nuevo al viajero temporal Rufus a lo largo de los 13 episodios de la primera temporada.
A este grupo se unió un cuarto nombre procedente de la gran pantalla: Bernie Casey, quien repitió su papel como el profesor de historia Mr. Ryan. La producción corrió a cargo de Hanna-Barbera, que completó el reparto con reconocidos actores de voz como Phil Hartman, Maurice LaMarche y Nancy Cartwright.

El cambio de rumbo en la segunda temporada
A pesar de contar con el reparto original, la serie no estuvo exenta de cambios. El coguionista de las películas, Ed Solomon, señaló en su día que las versiones televisivas no formaban parte del canon oficial y que los guionistas originales no participaron en el proyecto.
Tras su paso por CBS, Fox Kids adquirió los derechos para una segunda temporada, trasladando la producción al estudio DIC y reemplazando a todo el reparto principal. Evan Richards asumió el papel de Bill, Christopher Kennedy el de Ted y Rick Overton el de Rufus. Este relevo formaba parte de una estrategia comercial vinculada a una serie de acción real que se estaba desarrollando de forma paralela.
La segunda tanda de episodios constó de ocho capítulos emitidos entre septiembre y noviembre de 1991, marcando el final definitivo de la propuesta animada tras haber contado, aunque fuera brevemente, con las voces originales que definieron a los personajes en el cine.



