Las adaptaciones cinematográficas de Resident Evil siempre han generado dudas entre los seguidores de la famosa saga de videojuegos de Capcom, especialmente tras los antecedentes de la franquicia en la gran pantalla. Sin embargo, el director Zach Cregger ha optado por escuchar de manera directa las opiniones de los aficionados para dar forma a su próximo proyecto.
Un cambio importante basado en las proyecciones de prueba
En una ruptura con la tradición habitual de los estudios, la nueva película de Resident Evil dirigida por Cregger realizó proyecciones de prueba para comprobar las reacciones del público. En declaraciones a The Hollywood Reporter, el cineasta señaló que, aunque a la gente le gustó la película, los espectadores consideraron que el largometraje tenía demasiados chistes.
Como respuesta a este feedback, el director realizó un nuevo montaje en el que eliminó tantos chistes como le fue posible. Cregger reconoció que el resultado final le gustó incluso más tras estos cortes, afirmando que un poco de humor está bien en una película de terror y que no echa en falta ninguna de las bromas eliminadas.
La trayectoria del director y el tono de la película
Los antecedentes de Cregger en el género de la comedia, incluyendo su etapa en el grupo cómico The Whitest Kids U Know, influyeron inicialmente en el tono de la producción. No obstante, el director ha mostrado su determinación por recrear la tensión característica de los videojuegos originales, alejándose de la autoparodia y buscando ofrecer una propuesta ambientada fielmente en el universo de la franquicia.



