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  • 17 del 2017 (IV): en los cines

    17 del 2017 (IV): en los cines

    Soy un animal de cine. Y sólo hay que atender a un número para darse cuenta de cuánto de mi tiempo libre puedo llegar a invertir en ver películas, ya sea en la tranquilidad de mi salón, ya en el últimamente sosegado bullicio de mis salas habituales, que llevan más de un año permitiendo que pueda ver casi todos los estrenos en versión original con lo que ello implica —y lo que implica es que, normalmente, estoy solo en la sala en la que se proyecta el filme de turno. Pero no nos desviemos. Cifras, demos cifras.

    289 películas hasta el momento de escribir estas líneas a mediados de mes. Así que estimemos que, para cuando haya terminado el año, y siguiendo la progresión que llevo desde el 1 de enero, dicho número habrá alcanzado sin problemas las 300. 300 películas. 25 películas al mes. Casi una por día. Sí, mis noches son muy provechosas —porque si os dijera el escandaloso número de capítulos de series de televisión que acumulo a estas alturas del año quizás comenzarais a preguntaros si realmente estoy casado, tengo familia y trabajo—. Y aún así, aún contando con tan elevado número —del que, cuidado, más del 70% son revisiones de títulos de mi BR-teca— la selección de lo mejor que el cine nos ha dado en 2017 ha sido la más fácil de hacer de todas las que estos días os estamos presentando. Tanto es así, que hasta el estreno de cierto filme galáctico, eran 16 los títulos que conformaban el listado que encontraréis a continuación.

    Un listado que en porcentajes vuelve a estar dominado por Disney como ya lo hiciera el año pasado —un titan empresarial que si continua con esas ansias expansionistas (lo de la compra de Fox ha sido demencial) va a terminar siendo dueño del mundo—, y volverá a estarlo en años venideros dada la oferta de lo que se nos viene encima de aquí a 2020 entre Star Wars, filmes animados y, por supuesto, películas de superhéroes. El resto, muy repartido entre una gran variedad de géneros que van del bélico al drama con tintes de crítica religiosa pasando por la ciencia-ficción, el thriller de acción o la animación japonesa. Todo un mundo por explorar que, esperemos, siga siéndolo así durante mucho tiempo y las voces que anuncian un cambio radical en la industria estadounidense —Paramount y Columbia, según parece, están al borde de la bancarrota— y que profetizan que no hay mercado que aguante el envite de blockbuster por semana que se nos viene encima este 2018, estén equivocadas.

    Mientras eso ocurre o no, nosotros a lo nuestro. Aquí tenéis, en opinión del que esto suscribe, las mejores películas de 2017 ordenadas, como siempre pasa con ellas, de peor a mejor:

    17. Atómica

    Digna heredera femenina del espíritu testosterónico que han detentado hasta ahora las cintas de John Wick y con uno de los co-directores de la primera entrega de las aventuras del personaje interpretado por Keanu Reeves comandando este vehículo protagonizado por Charlize Theron y garantizando, de paso, rescatar parte de la suma molonería de aquélla, ‘Atómica’ ha sido una de las más gratas e inesperadas sorpresas del año.

    16. Madre!

    Supongo que no esperar absolutamente nada de ella tuvo mucho que ver en que ‘Madre!’ me dejara atónito cuando acudí a verla. Su discurso de crítica demoledora ante los fanatismos religiosos y la mirada recelosa de esa figura del Dios omnipotente que la iglesia lleva siglos queriendo vendernos no son sino la punta de un iceberg cargado de argumentos visuales que hacen de ésta la segunda producción más bella de Darren Aronosfky —la primera, huelga decir, sigue siendo esa maravilla llamada ‘La fuente de la vida’.

    15. Múltiple

    Respaldado por la trayectoria que M. Night Shyamalan llevaba a rastras desde que su cine virara hacia la mediocridad con ‘El incidente’, miraba de manera muy prejuiciosa ‘Múltiple’ por más que pareciera que la cinta protagonizada por James McAvoy y producida por Blumhouse era un regreso a la mejor versión del cineasta de Philadelphia. Poco podíamos imaginar cuánta verdad había en esa sensación y lo mucho que los cinco últimos minutos de proyección iban a volarnos la tapa de los sesos a aquellos que llevamos siguiendo de forma impenitente su cine desde aquel ya lejano estreno de ‘El sexto sentido’.

    14. Thor: Ragnarok

    A poco que se lo fueran a trabajar, era muy evidente que ‘Thor: Ragnarok’ iba a repartirle estopa a sus muy mediocres y olvidables predecesoras. Pero lo que Taika Waititi tenía en mente para con el dios del trueno no era simplemente salir del paso y que aplaudiéramos su trabajo por el mero hecho de situarse un par de escalones por encima de lo que llevaron a cabo Kenneth Branagh y Alan Taylor. Y así las cosas, lo que pudimos encontrar el pasado mes de octubre fue una cinta que obliteraba la memoria de sus antecesoras, que combinaba humor y épica sin despeinarse y nos ofrecía un espectáculo fabuloso con una villana deliciosa encarnada en el rostro de Cate Blanchett.

    13. Life

    Heredera espiritual del imposible matrimonio entre ‘Alien, el octavo pasajero’ y ‘Gravity’, ‘Life’ pasaba de ser «esa película de ciencia-ficción que voy a ir a ver si no tengo nada mejor que hacer» a «esa película de ciencia-ficción que no te puedes perder pase lo que pase». De acuerdo, las teorías locas sobre que lo que aquí veíamos iba a dar pie al spin-off de Veneno —el personaje de cómic— terminaron por no tener ningún fundamento real y, vale, hubiera molado muchísimo que hubieran sido verdad pero, a la luz de lo que ofrecía la película, ¿realmente importa?

    12. Your Name

    Deseando encontrar al nombre que pueda servir de relevo generacional de ese genio llamado Hayao Miyazaki, y habiéndolo hallado —el menos en una gran parte— en la figura de Mamoru Hosoda, hay un segundo contendiente en liza al que habrá que tener en cuenta de ahora en adelante al hablar de lo mejor que es capaz de ofrecer el anime, el de Makoto Shinkai. Su filmografía previa, de una belleza plástica incalculable, siempre había acusado una cierta tara en unas historias que no terminaban de cuajar, al menos no al 100%, algo que ‘Your Name’ hace de principio a fin y que, debido a ello, garantizaba allá por abril a este maravilloso relato de amor a través del tiempo y el espacio una plaza segura en esta selección de final de año.

    11. IT

    En un año en el que muchas han sido las sorpresas inesperadas que nos hemos llevado en la gran pantalla, creo que quizás la mayor de todas ellas ha sido la que nos han brindado los chicos de New Line y Andrea Muschietti con esta nueva adaptación de ‘IT’ que, no sólo deja en pañales a aquella que protagonizara Tim Curry en 1990, sino que, por fin, demostraba que no es tan difícil adaptar al genio de Maine como nos han hecho creer tantas y tantas de esas producciones que no han sabido capturar la brillantez de sus novelas. Con la segunda parte ya en marcha, y algunos de los nombres de los personajes adultos confirmados, sólo caben esperar cosas muy grandes de lo que el dueto de ambas mitades del mismo todo terminará ofreciendo.

    10. LEGO Batman: La película

    Con más homenajes por minuto a toda la iconografía de Batman que ninguna otra producción sobre un personaje de cómics se haya atrevido a meter antes, ‘LEGO Batman: La película’ callaba bocas a aquellos que se apresuraron a afirmar que el éxito de ‘La LEGOpelícula’ fue fruto de la casualidad: hilarante y emocionante a partes iguales y con un sentido de la épica que ya quisieran para sí cualquiera de las apariciones del caballero oscuro al que da vida Ben Affleck, no hay duda alguna acerca de cuál ha sido la cinta de superhéroes DC por antonomasia, no de este año —que también— sino de todos los años que han transcurrido desde que Christopher Nolan cerrara su asombrosa trilogía sobre el protector de Gotham.

    9. John Wick. Pacto de sangre

    ‘John Wick’ «lo moló todo y más». ‘John Wick. Pacto de sangre’, tal y como afirmábamos allá por abril, «tiene un 200% más de molonería». Pocos argumentos más hacen falta para haber colocado a este peliculón de acción en el noveno puesto, ¿no creéis?

    8. Guardianes de la Galaxia vol.2

    Superar o al menos igualar lo que había logrado con su magnífica primera parte no era reto sencillo para James Gunn. Pero a la luz de lo que pudimos ver el último fin de semana de abril creo que cualquier duda al respecto de si lo conseguiría o no quedó completamente despejada. Claro está, ‘Guardianes de la galaxia vol.2’ contaba con una ventaja de partida de la que carecía la primera, la familiaridad con los personajes, y si bien Gunn tira de ella en no pocos momentos, no es menos cierto que el guión de esta segunda parte hace un gran trabajo en seguir definiéndolos y en dotar al conjunto de algo que se ya adivinaba en su antecesora pero que aquí se hace especialmente palpable: un corazón como una montaña. Quizás sea pedir demasiado pero, como soñar es gratis, esperemos que, cuando Marvel y el cineasta se pongan a ello, el tercer volumen de las aventuras de Star Lord y compañía suba algún que otro peldaño más.

    7. Spider-Man: Homecoming

    Jugada maestra por parte de Sony, el dejar que Spider-man aparezca en las cintas de Marvel y que, como contrapartida, esta nueva encarnación del trepamuros en la gran pantalla quede inmerso en el normal discurrir de los acontecimientos del UCM se encuentra detrás, no cabe duda, de la brillante forma en la que, por fin, funciona como un reloj este ‘Spider-Man: Homecoming’. Con el futuro inmediato más que garantizado para el Peter Parker al que da vida ese Tom Holland al que nos creemos mucho más que a Tobey Maguire o Andrew Garfield en la piel del adolescente con poderes sobrehumanos, esperemos que tardemos en ver el enésimo reboot de un personaje que ya ha dado demasiadas y poco satisfactorias vueltas en la gran pantalla.

    6. Baby Driver

    Si existe algo de «justicia» en esos muy parciales y antojadizos premios que son los Oscar —que no existe, lo sé—, ‘Baby Driver’ debería alzarse el próximo mes de febrero con las estatuillas de Mejor Edición y Mejor Edición de Sonido, dos campos en los que el filme de Edgar Wright da lecciones a diestro y siniestro y se posiciona, indiscutible, como el más original vehículo de acción que hemos tenido el gustazo de ver este 2017. Siga así señor Wright, que seguro que Marvel vuelve a llamar a su puerta para pedirle disculpas por el trato prestado y ofrecerle «el oro y el moro» para que se haga cargo de una de sus futuras producciones. Al tiempo.

    5. La Guerra del Planeta de los Simios

    Maravilloso cierre a una primera trilogía que, dejando de lado al filme original de Franklin J. Schaffner, ha barrido por completo de nuestra memoria los muchos y muy esperpénticos sinsabores que llevábamos décadas arrastrando hacia la franquicia del planeta habitado por simios inteligentes, ‘La guerra del planeta de los simios’ deja la puerta muy abierta a que, de así quererlo, Fox —bueno, ya Disney— continúen explorando este distópico futuro de la humanidad. Si es así, por favor, cuenten con Matt Reeves, que nadie ha sabido entender mejor las necesidades de estos monos inteligentes que aquél en el que Warner ha confiado para las próximas aventuras de Batman en la gran pantalla.

    4. Dunkerque

    Christopher Nolan, mal que le pese a alguno —o a muchos, vete tú a saber— es un genio como pocos hay en el mundo del séptimo arte hoy en día. Después de demostrar por partida doble que podía hacer lo que le viniera en gana en la ciencia-ficción y de dejarnos, ya lo decíamos más arriba, la mejor versión que se ha visto en la gran pantalla del caballero oscuro, el cineasta británico decidía asomarse a ese violento episodio de la Segunda Guerra Mundial que fue la batalla de Dunkerque y concretaba, de paso, una de las cinco mejores películas de 2017: acongojante, tensa, adrenalínica y asombrosa, ‘Dunkerque’ es, ante todo, cine en estado puro.

    3. La La Land

    Si bien es del año pasado, el estreno durante el mes de enero de la cinta que siempre será recordada como la que «casi se lleva el Oscar a Mejor Película’, sirve para justificar la aparición de ‘La La Land’ en este bronce del podio de lo mejor del año en el séptimo arte. Sentido homenaje al cine, la cinta de Damien Chazelle es todo un musical en el sentido más clásico y maravilloso de la palabra, cargado de números antológicos —no se si me quedaría con la inyección de optimismo y prodigio de realización que es el ‘Another Day of Sun’, con aquél que comparten Ryan Gosling y Emma Stone en la colina que mira a Los Ángeles o con el que cierra el metraje y se sitúa en la mejor tradición de lo que Gene Kelly ponía en juego en ‘Cantando bajo la lluvia’ o ‘Un americano en París’—, canciones inolvidables y una pareja protagonista que rezuma carisma, encanto y química hasta decir basta. Grande como el arte ante el que se inclina.

    2. Star Wars Episodio VIII: Los Últimos Jedi

    Creo que ya dije todo lo que tenía que decir al respecto de esta fantástica cinta hace algo menos de dos semanas, pero vayan algunas apreciaciones más después de una revisión hecha al filme de Rian Johnson pocos días después de que el primer acercamiento al mismo me dejara más «ojiplático» que descontento: la cinta funciona muchísimo mejor una vez se sabe por dónde cojea y cuáles son sus fortalezas, y sentarse a disfrutarla de forma plena sin la necesidad de ir analizándola de cara a la entrada de rigor descubre muchas virtudes que se pasaban por alto la primera vez. Y sí, la última hora sigue siendo de INFARTO. Toda ella «enterica».

  • ‘Thor: Ragnarok’, el trueno desatado…¡por fin!

    ‘Thor: Ragnarok’, el trueno desatado…¡por fin!

    Si tuviéramos que confeccionar una lista de las películas del Universo Marvel Cinematográfico ordenadas de mejor a peor —o de peor a mejor— que no os quepa duda alguna de que tanto ‘Thor’ (id, Kenneth Branagh, 2011) como ‘Thor: El mundo oscuro’ (‘Thor: The Dark World’, Alan Taylor, 2013) estarían en la parte más baja de la tabla que conforman las 16 producciones estrenadas hasta la fecha de esta macrofranquicia que ha amasado trece mil millones de dólares con una inversión de tres mil y que, a día de hoy, es referente claro de cómo hacer cine de superhéroes. Que sí, que si así lo queremos y nos ponemos en modo muy crítico, casi todos los filmes del UMC están cortados por el mismo patrón y, salvo esas excepciones que encontraríamos en lo alto de la clasificación, la originalidad no es una cualidad que hayan sabido cultivar en sus esquemas generales.

    Huelga decir que, a la vista del recorrido previo del dios del trueno en la gran pantalla, la sensación más preponderante ante esta tercera entrega dirigida por Taika Waititi era la de escepticismo total: por mucho que sus coloristas avances parecieran apuntar a un completo alejamiento de lo que Branagh y Taylor habían planteado en sus correspondientes propuestas, y que las críticas que han ido apareciendo en las dos últimas semanas se empeñaran en afirmar con mayores o menores reservas que este Thor era el que llevábamos años queriendo ver, las reservas hacia los primeros y el tomar los segundos con cautela construían una suerte de muro ante lo que fuera a encontrarme el pasado viernes con ‘Thor: Ragnarok’ (id, 2017). Un muro que, atención, el filme se encarga de echar abajo, y de qué manera, en sus cinco primeros minutos. Ahí es nada.

    Ese prólogo situado en el reino de Surtur en el que el hijo de Odín se enfrenta a tan conocida némesis de los tebeos ya supera, por su épica, por la forma en la que está dirigido y por su inteligente uso del humor —una constante, ésta última, que se cultiva con suma intensidad a lo largo del metraje— a las cuatro horas de metraje que sumaban las dos cintas previas del superhéroe asgardiano, y a partir de él, al menos durante lo que resta de primer acto, ‘Thor: Ragnarok’ sigue esforzándose en que sea la sensación de estar realmente ante algo fresco y novedoso la que prime sobre otras.

    Quizás la inclusión de cierto maestro de las artes místicas esté algo forzada y el resultado de su intervención podría haberse resuelto fácilmente de muchas y muy diversas maneras que no pasaran por incluirlo, pero ver a Benedict Cumberbatch es siempre una gozada —más si es en V.O, como fue el caso— y contemplar al Doctor Extraño controlando sus poderes y con una actitud de «sobrado» es una muesca genial en la insistencia de ‘Thor: Ragnarok’ por el humor. Un humor que, de forma sutil y nada forzada, acompaña a la deliciosa composición que hace Cate Blanchett de Hela, sin duda alguna el mejor personaje de la cinta y una villana carismática a manos llenas que comparte cualidades con el otro gran «villano» del universo asgardiano, un Loki —grande Tom Hiddleston…otra vez— que aquí vuelve a tener un protagonismo fundamental y que, más que nunca, hace de la ambigüedad su mayor virtud.

    No abandonamos nuestras consideraciones acerca del humor que gasta ‘Thor: Ragnarok’ puesto que, llegados al extenso segundo acto —y aquí va mi única pega de envergadura para con la cinta, lo prolongado de un tramo intermedio que podría haberse acortado sin problemas— es dicha cualidad la que mejor define lo que discurre en Sakaar, el planeta en el que Thor se reencuentra con Hulk. Afortunadamente, la sinergia que el libreto Eric Pearson, Craig Kyle y Christopher Yost genera entre los dos Vengadores, la que asimismo crea entre el rubiales y Valkiria —genial la inclusión del personaje encarnado por Tessa Thompson—, y el que todo lo que discurre en ese mundo basurero regentado por el Grand Master al que da vida Jeff Goldblum esté envuelto en una comicidad nunca abusiva pero siempre presente, ayuda a que el trance de la duración se sobrelleve tan bien que, llegado el momento, sea un mal muy menor que, además, se perdona por la forma en al que Waititi remata toda la función.

    Y es que si ya el prólogo nos había dejado encandilados, y el acto intermedio lo había hecho a intervalos, el clímax de ‘Thor: Ragnarok’ es de esos que corta la respiración y que, cargado de una épica que ya hubieran querido para sí cualquiera de sus antecesoras —y que deja a la altura del betún a todo el tramo final de la primera entrega y en pañales al de la segunda—, se alza como lo que siempre habíamos querido ver del dios del trueno: sin renunciar a ese humor que tantas críticas airadas sigue generando en las voces que más se oponen a la forma de Marvel de ver el cine de superhéroes, la puesta en escena de ese apocalipsis de la mitología nórdica es apabullante, que no confusa, cuidado, ya que si algo caracteriza a la espléndida labor del realizador neozelandés tras las cámaras es la claridad narrativa que impone a la acción en todo momento.

    Con tamaña virtud como mejor cualidad del metraje y la música de Mark Mothersbaugh sumando enteros a la cualidad ochentera que impregna de forma indeleble a la cinta, no es sólo que ‘Thor: Ragnarok’ se aparte a velocidad de crucero de cualquiera de sus dos predecesoras es que, al hacerlo, se acerca rauda a poder considerarla como una de las mejores producciones que hasta ahora conforman el UMC. Vale que por delante suya queden las ya consabidas —ya sabéis, la primera de los Vengadores, la segunda del Capi, las dos de Guardianes y la primera de Iron Man— pero el que el dios asgardiano se las haya apañado para desempolvarse de la caspa que hasta ahora mancha su capa encarnada para colocarse en tan aventajada posición es motivo de celebración. Cualquier otra disquisición, paja para aquellos que quieran buscarle tres pies al gato y no sean capaces de aceptar que esto es cine de entretenimiento puro y duro y que, como tal, esta tercera entrega de las aventuras del personaje creado por Stan Lee y Jack Kirby funciona a las MIL MARAVILLAS. Nuff’ said!!!!!

  • ‘Thor: Ragnarok’, primer y…ALUCINANTE teaser

    ‘Thor: Ragnarok’, primer y…ALUCINANTE teaser

    Vaya por delante que ninguna de las dos producciones que hasta ahora se han estrenado del Dios del Trueno son santo de mi devoción y que, con la inmensa cantidad de decepciones que se acumulan en mi bagaje cinematográfico derivadas de no cumplirse las expectativas despertadas por un trailer uno ya está curado de espanto y no se deja llevar por lo bien montado que pueda estar el avance de turno. Dicho todo esto, me parece que el minuto y veintisiete de ‘Thor: Ragnarok’, la segunda producción Marvel que nos llegará este año —tercera si contamos ‘Spider-man: Homecoming’— es de lo más alucinante que he podido ver en mucho tiempo en cuanto a trailers —lo de Cate Blanchett como Hela es bárbaro— y parece indicar que lo que nos encontraremos en las salas de cine el 3 de noviembre por fin valdrá la pena. Esperemos no equivocarnos.