Esta mañana nos han convocado a las oficinas de Paramount para asistir a una proyección exclusiva de 20 minutos de adelanto de ‘Super 8’, la nueva película de J. J. Abrams, en la que ejerce de director, guionista y productor. Tras pasar unas medidas de seguridad dignas del Pentágono, abrimos boca con el trailer en 3D del nuevo anuncio de Citröen de ‘Transformers 3: El lado oscuro de la Luna’. Un aperitivo demasiado breve como para sacar muchas conclusiones, si bien deja claro que el apartado técnico y visual de la cinta será sencillamente apabullante.
Comenzó entonces el visionado de ‘Super 8’, tras una breve presentación del propio Abrams, grabada durante una proyección en algún lugar de los States. Nos encontramos a finales de los 70, como nos recuerda constantemente el atrezzo del filme, o el guiño a hechos de la época como la revolucionaria aparición del walkman. Vemos a un muchacho y su padre, acodados en la barra de un bar, asimilando todavía la reciente pérdida de un ser querido. El padre quiere que Joe, que así se llama el chico, pase el verano en un campamento para aprender a jugar al béisbol, pero Joe tiene otros planes… Concretamente, el rodaje de una película en Super 8 junto con su grupo de amigos.
Unos amigos que son unos jerks integrales, pero al mismo tiempo entrañables, con el rollizo y emprendedor Charles a la cabeza, que se yergue como director y guionista de este proyecto juvenil de grabar una peli. Una noche se juntan todos para rodar una escena en una vieja estación de tren, y mientras lo hacen, ven cómo se acerca en la distancia un largo convoy. Entusiasmados ante la posibilidad de enriquecer su escena con el paso del tren, se apresuran a coger todo el equipo. Se ponen en posición, Charles grita “acción”, los chicos comienzan a interpretar… Y entonces arranca de verdad la película.
[seguir leyendo]