Etiqueta: Steven Spielberg

  • ‘Ready Player One’, the ultimate freak experience

    ‘Ready Player One’, the ultimate freak experience

    Por todo lo que la rodea, es una obviedad empezar esta entrada afirmando que ‘Ready Player One’ (‘id, Steven Spielberg, 2018) es una de las películas más esperadas del año junto a ese mastodonte que nos traerá a todos los héroes Marvel el próximo mes de abril. ¿Que qué es lo que rodea a ‘Ready Player One’ para hacer de ella tan esperada cita cinematográfica? ¿En serio? Pues la rodean muchas cosas, pero principalmente podríamos apuntar a dos de ellas. Uno, que es la adaptación de una de las novelas más frikis jamás escritas, una oda de desaforado amor hacia la cultura popular en general y hacia los años ochenta en particular trufada hasta la saciedad de mil y una referencias al mundo de los videojuegos, el cine, la literatura fantástica y los cómics.

    Y dos, por supuesto, que supone el regreso del Rey Midas de Hollywood a un género, el de la ciencia-ficción, que no tocaba desde ‘La guerra de los mundos’ (‘War of the Worlds’, 2005) y que, como bien pone en relieve el pequeño avance que nos proyectaron ayer antes del preestreno al que tuvimos la fortuna de acudir, se encuentra detrás de la pasión que Ernest Cline vierte en su novela. En otras palabras, que sin Spielberg no habría existido ‘Ready Player One’, el libro, resultando más que paradójico que sea él el que dirija ahora un filme al que hay que aproximarse teniendo claro que lo que aquí vamos a encontrar es muy, pero que muy diferente a lo que narra el escritor en su obra.

    Ya comentaba el otro día al hilo de la inane ‘Tomb Raider’ (id, Roar Uthaug, 2018) que soy un defensor acérrimo de esa máxima no escrita que reza “medios diferentes demandan soluciones narrativas diferentes», y aunque si algo dejaba claro la lectura de ‘Ready Player One’ era su voluminoso talante cinematográfico, era más o menos esperable que lo que Zak Penn y el propio Ernest Cline iban a acometer a la hora de adaptar la novela, terminaría alejándose aquí y allá de lo postulado por ésta. Lo que no era esperable es que, en ese intento de resultar una experiencia tanto o más intensa que la proponían las líneas de texto del manuscrito de Cline, el espectáculo que postula ‘Ready Player One’, la película, termine alzándose como una bestia completamente diferente en forma —que no en fondo— a aquello que le sirve de base.

    Libro y película, mundos diferentes son

    [Normalmente no me detendría a listar todos los cambios por aquello de no destripar, pero creo que, sin entrar a comentar nada de la cinta, bien vale la pena el siguiente párrafo para que aquéllos que leyeran el libro y crean que no se debería mover ni una coma, sepan lo que van a encontrarse en el cine. Los que no lo leyerais, podéis saltároslo sin problemas]

    Si bien el hilo argumental general es el mismo, y la cinta sigue los intentos de Wade Watts y su grupo de amigos por lograr conseguir el Huevo de Pascua escondido por el creador de Oasis en algún sitio del vasto universo que es el mundo virtual, lo que el guión de Penn y Cline altera casi por completo, para empezar, son las tres pruebas que han de pasar los protagonistas para conseguir las diferentes llaves, no correspondiéndose ni la primera ni la segunda con lo que podíamos imaginar al leer el libro. También difiere, y aquí no tengo más que aplaudir las decisiones tomadas por los guionistas, la forma en la que se explica Oasis, simplificando muchísimo todo el entramado de niveles que arrojaba la novela. Pero quizás el cambio más sorprendente es el que se lleva a cabo en la transición del segundo al tercer acto, alterando el protagonismo de Wade y su intrincado plan para acabar con IOI de tal manera que, aún estando presente en la trama, carezca de ese carácter de misión imposible que nos planteaba Cline en la novela.

    Hay más cambios, como la inclusión de ciertos personajes virtuales que no existen en el libro; el restarle muchísimo protagonismo a Ogden Morrow, el socio de James Halliday y co-creador de Oasis; el añadido de una ayudante de Sorrento —el malo de la función— que nada aporta al conjunto salvo un chiste final bastante afortunado y muy ochentero; o las muchas referencias a diversos puntos cardinales de la cultura pop que se quedan fuera por simple asunto de derechos —Spielberg no pudo, aunque lo intentó, hacerse con los derechos que le habrían servido para meter naves y personajes de ‘Star Wars’— y son intercambiados por todo aquello que, o bien es propiedad de la Warner, o le ha costado una nimiedad a los estudios.

    [Fin de las comparaciones entre novela y película. Podéis seguir leyendo sin miedo]

    Spielberg que homenajea a Spielberg

    Dejando pues al lado qué es diferente y qué no, qué funcionaba en la novela y qué lo hace mucho mejor en el cine, entremos a valorar como merece, aislándonos de todo ejercicio de comparaciones fútiles, un filme que, como reza el titular, es la experiencia friki definitiva, algo que, suponemos, ya estaba en las intenciones de Cline al escribir la novela pero que, en manos de un Spielberg que disfruta como un enano con el juguete que le han prestado, se torna en un fastuoso y alucinante regalo para los que crecimos durante los ochenta y fuimos incorporando a nuestro acervo el estar en permanente contacto con todo aquello a lo que declara su amor ‘Ready Player One’.

    Quizás, como comentaba una de las amigas con las que acudí ayer al cine, la cinta ofrezca «demasiado» en su vertiente referencial, y sea tal el nivel de saturación al que se llega en incluir cuántos más guiños, mejor, a esa prodigiosa década que vio a los de mi generación pasar de la niñez a la adolescencia, que la sensación de estar perdiéndose un ochenta por ciento de lo que se ha incluido aquí termine por pisar otras posibles disquisiciones. Estando completamente de acuerdo con el planteamiento de mi acompañante, mi posición al respecto no es la de molestia por tal empeño, sino la de excitación ante la más que evidente posibilidad de ir descubriendo cosas nuevas cada vez que en el futuro me acerque —y huelga decir que me acercaré, y mucho…por lo pronto, el miércoles que viene volveré al cine a verla— a ‘Ready Player One’.

    Afortunadamente, eliminando todo el relumbre de ver hacer piruetas al Delorean de Marty McFly; de alucinar con la reinvención que, con respecto al libro, se hace de la búsqueda de la segunda llave; de babear con la aparición de cierto robot gigante perteneciente a una de mis películas favoritas de animación de todos los tiempos; o de permanecer «ojipláticos» con todo lo que hemos de intentar no perdernos en un acto final que se propone dejarnos completamente apabullados, lo que queda NO es un filme vacío y carente de encanto, sino uno que, aún contando con la desventaja de sus personajes estereotipados, su previsibilidad y su sobreexposición —algo de lo que ya adolecía el libro— queda marcado a fuego por el espectacular trabajo de Spielberg.

    Reencontrándose con el cineasta que fuera hace tres décadas sin perder de vista lo que treinta años de cine han impreso en su personalidad como realizador, el Spielberg que aquí se nos muestra rueda con músculo todo aquello que tiene lugar en el mundo real y, mucho más, lo que acaece en Oasis. Buena prueba de ello es, qué duda cabe, la adrenalínica primera prueba con la que abre fuego el filme, una secuencia que, siguiendo la misma máxima con la que el director hacía caso a Alfred Hitchcock para dejarnos pegados a la butaca en los primeros compases de ‘Indiana Jones y el templo maldito’ (‘Indiana Jones and the Temple of Doom’, 1984), es un subidón tremendo que descansa, y de qué manera, en unos efectos visuales espectaculares.

    Éstos, que en esa primera inmersión a Oasis pueden parecer algo chillones, logran lo que todo trucaje visual debería aspirar conseguir: terminar siendo asimilado por el respetable como «lo más normal del mundo». Dicho de otra forma, que transcurridos varios minutos de proyección —no sabría decir cuántos, pero no fueron muchos— ni nos planteemos que lo que estamos viendo no es real. Tamaño logro, que habla con autoridad del cuidado que se ha puesto en llevar la tecnología de captura de movimiento a nuevos extremos —no me quiero ni imaginar lo que James Cameron nos tendrá reservado el año que viene cuando por fin llegue la primera de las secuelas de ‘Avatar’ (id, 2009)— se da la mano con la maravillosa forma de narrar de Spielberg para construir una cinta cuyos 140 minutos vuelan ante nuestra mirada.

    Una mirada que se empapa de nostalgia y que nos hace retroceder a otra época en la que las películas para adolescentes tenían ciertas cualidades que el cine de ahora parece desesperado por rescatar —y ahí están las cintas de la Marvel para demostrarlo— y que, casi siempre, encontraban en la música un incuestionable exponente de lo mucho que se cuidaba el conjunto. En ese sentido, el musical, ‘Ready Player One’ no es una excepción gracias al soberbio trabajo de Alan Silvestri, uno de los pocos compositores que, salidos de aquella era, ha sabido mantener estilo y no dejarse apisonar por la fuerte despersonalización que el mundo de la música de cine lleva años ostentando. Que lograrlo descanse, al menos en parte, en contar con un compañero como Steven Spielberg, no es demérito del compositor sino claro indicativo de que en esta fantástica cinta se han conjugado los elementos precisos para hacer de ella una rara y maravillosa pieza de alquimia. Y eso, queridos lectores, es digno de ser celebrado.

  • ‘Los archivos del Pentagono’, el cuarto poder

    ‘Los archivos del Pentagono’, el cuarto poder

    Acuñada por el escritor y filósofo escocés Thomas Carlyle a mediados del s.XIX, la calificación de la prensa como «cuarto poder» tuvo muchísimo sentido durante la práctica totalidad del s.XX, siendo fundamental el papel que el periodismo llegaría a jugar en momentos determinantes de la historia de la pasada centuria. Desafortunadamente, la aparición de internet y la notoria influencia de las redes sociales ha terminado haciendo gran mella en un medio de comunicación que busca denodadamente su sitio para volver a convertirse, no ya en vehículo que traslade noticias, sino en generador de opinión pública. Mientras eso ocurre, y la prensa es vapuleada día sí, día también, por personalidades controvertidas como las del P.O.T.U.S, la mirada que Steven Spielberg nos ofrece sobre uno de esos instantes en los que la prensa fue clave viene preñada de una doble carga de romanticismo por el medio escrito y de reivindicación de la libertad de expresión que convierte a ‘Los archivos del Pentágono’ (‘The Post’, 2017) en una de las cintas más necesarias de cuantas se estrenaron el pasado año al otro lado del charco.

    Figura impopular entre la casta intelectual estadounidense, que Trump arremeta como lo hace contra la prensa, tachándola poco menos que de la causa de muchos de los males que aquejan a su país, pone de relieve mejor que cualquier otro argumento que hoy, más que nunca, es necesario darle alas al cuarto poder para que, como hiciera en el pasado que aquí se nos dibuja, se oponga de frente a los tejemanejes de un politicucho de medio pelo que más que el presidente de la mayor nación del planeta parece un niño mimado y consentido que cree que su cargo le da poderes ilimitados para hacer y deshacer a su antojo…más o menos lo que pensaba Richard Nixon antes de que el Washington Post le plantara cara y espetara un rotundo «NO» a los intentos del polémico presidente de ignorar a placer la primera enmienda de la constitución de los Estados Unidos.

    Estamos en 1971. La guerra de Vietnam marca la actualidad de Estados Unidos mientras más y más voces se oponen a seguir mandando tropas al país asiático para un conflicto que, surgido a raíz de intereses políticos y económicos, nunca tenía que haber contado con la injerencia del gobierno yanqui. En esta tesitura, y por la acción de un pequeño grupo de personas, sale a la luz un informe de alto secreto que no sólo pone en tela de juicio la intervención americana en Vietnam, sino que revela el prolongado alcance de unos intereses que, ocultos al pueblo americano, salpican a cinco administraciones diferentes, las de Truman, Eisenhower, Kennedy, Johnson y Nixon; casi tres décadas en las que se mintió de manera deliberada al pueblo americano acerca de lo fútil de las políticas intervencionistas estadounidenses en el lejano oriente.

    Liberados dichos documentos, serán dos rotativos los que jueguen un papel fundamental en hacer llegar a la opinión pública el contenido de esos «Archivos del Pentágono», el New York Times y el Washington Post. Maniatado el primero por la decisión de un juez federal —instigado, qué duda cabe, por Nixon y su gabinete—, recaerá en el segundo la responsabilidad de dar a conocer la información recogida en unos documentos que harían temblar los cimientos de la Casa Blanca: pero por aquél entonces el Post no era el diario de tirada nacional que hoy conocemos, sino un periódico local que, justo en el momento en el que se producen los acontecimientos que aquí nos traslada Spielberg, salía a bolsa con la esperanza de aumentar su área de influencia de la capital del país a todo su territorio; algo que conseguiría, huelga decir, gracias la firme resolución de Ben Bradlee, el editor al que aquí da espléndida vida —como siempre— un magnífico Tom Hanks.

    Respaldado por un equipo que trabajó a destajo para hacer posible que la portada del 18 de junio de 1971 comenzará a desvelar los secretos que escondía tan revelador informe —un informe que había sido redactado a instancias de Robert McNamara, secretario de defensa de la administración Johnson—, y sancionado por la decisión última que recaería en manos de Katherine Graham, editora jefe del rotativo, el acercamiento que hace Spielberg a aquellos convulsos días es de un clasicismo de formas espléndido que apunta al cineasta como uno de los contados realizadores que hoy en día podrían reclamar la herencia de la era dorada de Hollywood: su manera de afrontar la narración, el ritmo que imprime a la misma, la elegancia a la hora de elegir encuadres, la limpieza con la que se envuelve al conjunto…todo habla en ‘Los archivos del Pentágono’ de una manera de hacer cine que se perpetua aquí en términos sobresalientes.

    Bajo esa misma premisa cabría calificar lo que consiguen Hanks, Meryl Streep o Bob Odenkirk, las cabezas más visibles de un reparto sólido y sin fisuras; lo que lleva a cabo Januzs Kaminski en una fotografía que no abusa de sus tics habituales y cuya naturalidad es su mejor baza; y, sobre todo, lo que ese genio llamado John Williams vuelve a lograr en unos pentagramas sin los que el cine de Spielberg no sería lo mismo —algo que ha quedado claramente expuesto cada vez que el cineasta no ha podido contar con el talento del maestro de maestros—: la composición de Williams para ‘Los archivos del Pentágono’ respalda con energía inusitada los mejores pasajes de un filme al que, salvo el costoso arranque tras el soberbio prólogo, no se le puede interponer traba alguna, resultando especialmente notable en el maridaje imagen y música, el cuarto de hora final de proyección —créditos incluidos—, en los que el compositor vuelve a demostrar con categórica autoridad porqué se le considera el mejor músico de la historia del séptimo arte.

    Y ahora, a esperar con ilusión la llegada a finales de marzo de ‘Ready Player One’, adaptación de la novela homónima de Ernest Cline que no sólo es el regreso de Spielberg a un género que entiende como nadie, sino que contará, en los pentagramas, con esa figura imprescindible para entender buena parte de la música de cine de los ochenta y noventa que es Alan Silvestri. Afirmar que tenemos las expectativas por las nubes es quedarnos cortos.

  • El primer trailer de ‘Ready Player One’ es para mear y no echar gota

    El primer trailer de ‘Ready Player One’ es para mear y no echar gota

    Con la inmensa cantidad de noticias que estos días está generando la Comic-Con de San Diego no podíamos dejar pasar la ocasión de traeros el trailer que por ahora ha hecho que «mojemos» más. Ya el anuncio de que iba a ser Steven Spielberg el encargado de llevar a cabo la adaptación de la fantástica novela de Ernest Cline era un sueño hecho realidad. Un sueño que ahora se amplia a la luz de un avance que deja claro que las cabezas pensantes de la Warner Bros. han decidido dejarse los cuartos en mostrar en el filme todas las referencias a la cultura popular que hacen tan singular al libro. Aún habremos de esperar a finales de marzo o principios de abril del próximo año para que ‘Ready Player One’ llegue a nuestras pantallas, pero auguramos que será un instante a celebrar…de forma masiva. Tiempo al tiempo.

  • ‘Mi amigo el gigante’, magia para infantes

    ‘Mi amigo el gigante’, magia para infantes

    Mi amigo el gigante poster

    Tiempo ha mi realizador favorito —vaya novedad, Spielberg el realizador favorito de alguien, ¿no?— duele admitir que, echando la vista atrás, el último proyecto que me apasionó del otrora Rey Midas de Hollywood fue ‘Inteligencia artificial’ (‘A.I’, 2001) y de eso han pasado ya quince largos años. Tres lustros en los que el cineasta ha ido dando tumbos de acá para allá con propuestas que se han movido entre lo interesante —y sólo interesante— de ‘Minority Report’ (id, 2002), ‘Atrápame si puedes’ (‘Catch Me If You Can’, 2002) , ‘La guerra de los mundos’ (‘War of the Worlds’, 2005) o ‘Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio’ (‘The Adventures of Tintin’, 2011); el talante algo deslucido de ‘La terminal’ (‘The Terminal’, 2004), ‘Munich’ (id, 2005) o ‘El puente de los espías’ (‘Bridge of Spies’, 2015) o, por supuesto, lo directamente olvidable de la cuarta entrega de Indiana Jones —sí, esa que muchos postulamos que nunca existió—, de la cinta sobre el muchacho y el caballo y de su acercamiento a la figura de Abraham Lincoln.

    Y ahora, mientras esperamos como agua de mayo que la adaptación de ‘Ready Player One’ nos devuelva al mago, su nuevo estreno, también una adaptación —en este caso de una de las más famosas novelas de Road Dahl— no hace más que confirmar que Spielberg está de muy baja forma y que la magia y el genio que pudimos verle entre 1975 —año en que nos asustó con su famoso escualo— y 2001, cuando nos acercó a uno de los cuentos más bellos y terroríficos que se han visto en la gran pantalla gracias a un denostado filme que es una obra maestra —y sí, me refiero a ‘Inteligencia Artificial’, ¿a qué otra película podría referirme?—, parece parte de un pasado lejano. Y sé lo que estáis pensando, ¿no hay magia en ‘Mi amigo el gigante’ (‘The BFG’, 2016)? Sí, la hay, pero se mueve entre lo trasnochado y lo infantil y, en última instancia, no convence.

    Jar-Jar Binks y los chistes de pedos

    Mi amigo el gigante A

    Al margen de otra consideración que comentaré algo más abajo, dos son los detalles que de forma más estridente chirrían durante el transcurso de ‘Mi amigo el gigante’ y que, seamos francos, más apuntan hacia la clara posibilidad de que este haya sido un filme de encargo y no una producción en la que Spielberg haya puesto todo el corazón. El primero, que en cuanto el gigante encarnado por Mark Rylance —ese nuevo fetiche del cineasta que, según parece, vamos a tener hasta en la sopa en el futuro próximo del director— abre la boca, el público adulto reciba un severo revés que lo devuelve diecisiete años en el pasado al estreno en verano de 1999 de ‘Episodio I’ y a lo que entonces tuvimos que sufrir con la forma de hablar de Jar-Jar Binks.

    El odiado personaje que George Lucas nunca debería haber creado es el referente inmediato de la pobre dicción del gigante, y el hecho de que éste sea completamente digital no ayuda precisamente a olvidar al gungan de largas orejas que acompañaba a Obi-Wan y Qui-Gonn en sus aventuras intergalácticas. Sin haber leído la novela de Dahl, he de admitir que desconozco si en las páginas de la misma el personaje no sólo habla «raro» sino que se inventa toda clase de términos extravagantes de esos que hacen que a los adultos se nos retuerza la mirada mientras que los infantes los abrazan como si fueran lo más natural del mundo.

    Pero mirando la cinta con los ojos del padre de cuarenta años que soy, los modos hablados del enorme protagonista no son, ni de lejos, los responsables de que la cinta toque fondo en un par de momentos puntuales ni los que nos llevan a afirmar que, casi sin dudarlo, estamos ante la cinta menos Spielberg de cuantas el artífice de ‘E.T. El extraterrestre’ (‘E.T. The Extraterrestrial’, 1982) ha rodado a lo largo y ancho de su trayectoria. No, si a algo hay que hacer responsable de tal logro es a los «popotraques» derivados del «gasipum» que beben los protagonistas en un par de escenas. Si traducimos el primer término por ventosidades gastrointestinales y el segundo por gaseosa mágica cuyas burbujas van hacia abajo, podéis imaginar cuán no es la verguenza ajena con la que asistimos horrorizados a los dos instantes en que el realizador se marca sendos chistes de pedos y se queda tan pancho. Lamentable.

    ‘Mi amigo el gigante’, para niños…exclusivamente

    Mi amigo el gigante B

    Ahora bien, mientras los padres intentamos mirar hacia un lado y rogar porque el momento pase lo más rápido posible, son las carcajadas de los niños las que, al inundar la sala, indican de forma más categórica para qué tipo de público ha rodado Steven Spielberg este cuento que narra la amistad entre una niña respondona y sabelotodo y un gigante que caza sueños y los peligros que tendrán que afrontar para plantarle cara a los otros ocho enormes habitantes de la fantástica tierra entre las nubes en la que habita el personaje al que da vida Rylance.

    Son los niños sin duda alguna los destinatarios del tono fabulado del conjunto y los responsables inconscientes de la ligereza con la que éste se trata, de una narrativa que se despoja de complicados artificios —salvo en un par de secuencias orientadas, por otra parte, al lucimiento del 3D—, de una fotografía que uno juraría que no viene firmada por Januzs Kaminski —si hasta se echan en falta sus destellos o la saturación propias de sus anteriores colaboraciones con Spielberg— o de una música de John Williams que carece de espíritu y que se limita a reproducir sonoridades del universo de Harry Potter sin que en ningún momento —ya en la sala, ya en la escucha aislada— se detecte un esfuerzo por parte del maestro de construir un universo musical con leitmotifs identificables como los de antaño.

    La suma de todo lo anterior ayuda sobremanera a la pobre percepción final que se extrae de una producción falta de garra y, por supuesto, de la chispa que el Spielberg de otros tiempos habría insuflado a esta fábula. Queda al final la sensación de que todo podía haber dado mucho más de sí y que el viaje que se nos propone, aún con sus buenos momentos —que no todo es execrable, cuidado—, encalla a mitad de ninguna parte en una incómoda tierra de nadie que no consigue que los mayores volvamos a ser pequeños. Y eso, señores míos, resulta imperdonable.

  • Ready Player One, un monumento a los 80 que será llevado a la gran pantalla por Steven Spielberg

    Ready Player One

    Estamos en el año 2044 y, como el resto de la humanidad, Wade Watts prefiere mil veces el videojuego de OASIS al cada vez más sombrí­o mundo real. Se asegura que esconde las diabólicas piezas de un rompecabezas cuya resolución conduce a una fortuna incalculable. Las claves del enigma están basadas en la cultura de finales del siglo XX y, durante años, millones de humanos han intentado dar con ellas, sin éxito. De repente, Wade logra resolver el primer rompecabezas del premio, y, a partir de ese momento, debe competir contra miles de jugadores para conseguir el trofeo. La única forma de sobrevivir es ganar; pero para hacerlo tendrá que abandonar su existencia virtual y enfrentarse a la vida y al amor en el mundo real, del que siempre ha intentado escapar.

    Ready Player One

    Esta es la sinopsis de Ready Player One, la novela superventas de Ernest Cline (editada en España por Ediciones B) con la que Steven Spielberg realizará un regreso doble, primero a la ciencia ficción, que tenía bastante abandonada desde 2005 cuando estrenó La guerra de los mundos, y en segundo lugar a Warner, un estudio con el que no colaboraba desde 2001 precisamente con otro filme del género, A.I. Inteligencia Artificial, 14 años atrás.

    Greg Silverman, presidente de desarrollo creativo en Warner Bros ha asegurado que están encantado con la idea tener de nuevo a Spielberg entre sus filas. «Tenemos un histórico de colaboraciones de los ochenta y los noventa y hace años que queríamos traerle de nuevo.» Los ochenta, década en la que el director produjo junto a ellos clásicos como Gremlins y Los Goonies, y sobre las que con bastante probabilidad encontremos referencias en este nuevo proyecto.

    En la novela original no faltan apuntes a otras películas inolvidables del Rey Midas de Hollywood como E.T. e Indiana Jones, pero es que la lista de referencias de OASIS a la cultura pop es interminable: Cazafantasmas, Space Invaders, Los Teleñecos, Dungeons and Dragosn, Galaga, Asteroids, Los X-MEn, Donkey Kong, Star Wars, Howard el Pato, Krull, Battlestar Galactica, World of Warcraft, Firefly, Los Simpsons… directores de cine como Guillermo del Toro, Tarantino o Kevin Smith… literarias a los mundos creados por J.R.R. Tolkien (El Señor de los Anillos), Frank Herbert (Dune), Douglas Adams (Guía del viajero intergaláctico), Terry Pratchett (Mundodisco), Stephen King (La Torre Oscura)… de verdad, es una barbaridad.

    El guión de la adaptación a la gran pantalla correrá a cargo de Zak Penn (El increíble Hulk, X-Men: La decisión final), pero teniendo en cuenta que Spielberg está liado con El puente de los espías y aún tiene pendiente el rodaje de El gran gigante bonachón, basada en la novela de Roald Dahl, la cosa va para largo.

    En cuanto al autor, Ernest Cline, este mismo verano lanzará su segunda novela, Armada, sobre una joven que debe salvar a la humanidad tras descubrir que posee ciertas habilidades cuando una misteriosa nave aterriza en el patio de su escuela. Finalmente, también sabemos que Ready Player One tendrá secuela, como mínimo literaria, ya que Cline lleva algún tiempo trabajando en una idea que según Zak Penn, guionista de películas como Los Vengadores o la próxima secuela de Pacific Rim, es tan buena como la de la primera parte.

    Amazon.es (17,10 euros)

  • Halo: The Television Series estará producida por Steven Spielberg

    Halo: The Television Series estará producida por Steven Spielberg

    Halo

    El frío anuncio de Xbox One vino acompañado de la noticia de que Steven Spielberg está trabajando una serie de imagen real basada en Halo. Y es que ya era hora. Microsoft lleva años dándole vueltas a la idea y tanto Peter Jackson como Neill Blomkamp han estado a un paso de llevar al Jefe Maestro a la gran pantalla.

    Hasta el momento lo único confirmado es que Spielberg producirá la serie, algo que he de admitir, tampoco es que me llene de regocijo precisamente. ¿El motivo? Estas son las tres últimas series de televisión producidas por el director de E.T.: The River, Falling Skies y Terra Nova. ¿La defensa tiene algún alegato? Que hable ahora o calle para siempre…

    PD: La imagen que encabeza esta noticia NO es de la serie de televisión, sino del corto realizado por fans Operation Chastity. Sorry, Spielberg probablemente volverá a utilizar juguetes pintados de negro para ahorrar costes.

  • ¿Hay un «reboot» de ‘Gremlins’ en camino?

    ¿Hay un «reboot» de ‘Gremlins’ en camino?

    Gremlins II Mirad qué carita se le ha quedado a Gizmo al enterarse de la noticia

    Vaya semanita que llevamos. Si hace tres días era el rumor de que Zack Snyder podría estar preparando un filme de ‘Star wars’ basado en ‘Los siete samuráis’ y hace dos anunciábamos que Warner tenía planes para llevar ‘La odisea’ de Homero al cine en clave de cinta de ciencia ficción, ahora Vulture, la misma fuente que destapaba el rumor sobre el realizador de ‘Watchmen’ afirma que Warner se encuentra en fase de negociación con Steven Spielberg para dilucidar qué hacer con el potencial proyecto de que los ‘Gremlins’ vuelvan a hacer de las suyas en la gran pantalla.

    La idea de hacer una secuela o reiniciar la mítica comedia que Joe Dante dirigía en 1984 marcando a toda una generación de pequeños cinéfilos, es una que lleva siendo debatida por los fans desde hace muchos años; y en este momento, pocos son los detalles que hay al respecto de lo que Warner puede (o no) estar negociando y qué forma tomará finalmente el proyecto si sale adelante. Lo único claro es que no habrá nuevos ‘Gremlins’ sin la involucración de Spielberg. (más…)

  • ‘Terra Nova’ apuesta fuerte para conseguir el título de la serie más cutre de la temporada

    ‘Terra Nova’ apuesta fuerte para conseguir el título de la serie más cutre de la temporada

    Terra Nova cutre

    ‘Terra Nova’ empezó bien pero ya desde el segundo episodio demostró ser tan simplona como la olvidable ‘Falling Skies’. Episodios autoconclusivos con las desventuras de una familia que no le importa a nadie en un mundo con más CGI que misterio.

    Y si al menos el CGI fuese decente… la serie tiene un presupuesto de 20 millones de dólares. Un montón de dinero para lo que viene siendo una serie al uso, o triste calderilla comparados con los 60 millones de ‘Juego de Tronos’ o los 14 millones del episodio piloto de ‘Perdidos’. Quizás eso explique los dinosaurios de plástico y… ¿los fusiles de juguete?

    Sí, amigos, como podéis ver en la imagen, la Fox no ha tirado precisamente la casa por la ventana a la hora de fabricar el atrezzo. Y es que los fusiles de alta tecnología del año 2149 tienen exactamente la misma pinta que los cañones de agua de la marca Nerf, solo que pintados de negro. Así que ya sabéis, futuras promesas del cine español: nada mejor que un puñado de juguetes comprados a precio de saldo y una provisión abundante de rotuladores Edding a medio gastar para dar ese toque de calidad a vuestros proyectos prime time.

    Vía | Topless Robot

  • ‘Las aventuras de Tintín’: primer trailer y dos pósters de la peli de Spielberg

    ‘Las aventuras de Tintín’: primer trailer y dos pósters de la peli de Spielberg

    Nuevo aperitivo visual de ‘Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio’, la adaptación que Steven Spielberg está preparando de los célebres cómics de Hergé. Una cinta en la que además encontraremos el nombre de Peter Jackson en calidad de productor. Por las imágenes que hemos ido viendo durante estos meses, parecía que el apartado visual del filme haría justicia a los cómics originales, y ahora que por fin tenemos algunas tomas en movimiento, podemos hacernos una idea mejor de lo que nos deparará la peli.

    Para el trailer, y como era de esperar, han escogido las escenas más dinámicas y de acción, un apartado que tienen pinta de haber cumplido a la perfección. También vemos de refilón a los entrañables Hernández y Fernández, personajes que tendrán la misión de poner el contrapunto cómico a las aventuras del protagonista. Ahora bien, lo que me quedo con ganas es de ver a Jamie Bell, el actor que presta su rostro a Tintín, dentro de escenas más reposadas, para comprobar si la captura en 3D resulta convincente o si recae en eso que ha venido a conocerse como el “valle inquietante”.

    Está previsto que la peli se estrene estas próximas Navidades, pero supongo que hasta entonces iremos viendo nuevos trailers y fragmentos. A día de hoy, la propuesta de Spielberg y Jackson me parece atractiva y original, así que si las cosas no se tuercen creo que tendré que ir reservándome una butaca y un cubo de palomitas.

    También se han hecho públicos los dos primeros pósters de la peli, que os dejamos a continuación. (más…)

  • ‘Falling Skies’, nuevo tráiler de la serie de ciencia ficción de Steven Spielberg

    Ración especial de ‘Falling Skies’, la nueva miniserie de ciencia ficción de diez episodios producida por Steven Spielberg donde la humanidad será prácticamente barrida de la faz de la tierra por hordas alienígenas a las que los supervivientes tendrán que hacer frente reagrupándose para establecer una resistencia mientras tratan de sobrevivir día a día y se enfrentan a cuestiones acerca de la naturaleza y el objetivo de los invasores.

    En primer lugar, la cadena TNT ha lanzado un nuevo tráiler con el que ya podemos hacernos una idea más clara de por donde irán los tiros, bastante acertado salvo por algún efecto especial algo birrioso. En segundo, la confirmación por parte de la filial española de que emitirá la serie el mismo mes de junio poco después de su estreno en EE.UU. planeado para el día 19 con un episodio especial de dos horas. Y por último, el webcómic disponible en su web oficial a modo de adelanto.

    Pero ‘Falling Skies’ no es la única apuesta de Spielberg por la ciencia ficción en la (cada vez menos) pequeña pantalla y Fox estrenará en otoño ‘Terra Nova’; una serie acerca de una familia de colonos temporales que viajan 85 millones de años al pasado para escapar de la extinción de la raza humana en el año 2149. Lástima que aterricen en mitad de un grupo de dinosaurios carnívoros.

    Vía | Collider y ¡Vaya Tele!
    En Zona Fandom | ‘Terra Nova’ y ‘Falling Skies’, los nuevos proyectos televisivos de Spielberg

  • ‘Super 8’, primer y espectacular tráiler definitivo de lo último de J.J. Abrams y Steven Spielberg

    Increíble la pinta del último tráiler de ‘Super 8’, la nueva película de J.J. Abrams. Es como ver una película de la época dorada de Steven Spielberg rodada bajo el prisma de Abrams, o como un ‘Encuentros en la tercera fase’ pasado por el colador visual de ‘Star Trek’ (2009). Es decir, simple y claramente impresionante.

    La historia nos traslada a Ohio en el año 1979 y nos presenta a un grupo de seis jóvenes que están grabando su propia película de zombis con una cámara Super 8. La fatídica noche en la que deciden empezar a rodar junto a unas solitarias vias de ferrocarril en la América más rural, un camión colisiona contra un tren del ejército provocando un infernal descarrilamiento que llena la noche con los gritos del metal retorciéndose y la lluvia de fuego. Entonces, algo surge de entre los escombros, algo que decididamente no es humano.

    ‘Super 8’ está protagonizada por Elle Fanning, Kyle Chandler, Zach Mills, Noah Emmerich, Ron Eldard y Amanda Michalka y se estrenará el próximo 10 de junio. ¡Marcad la fecha en vuestros calendarios!

    Vía | @Super8movie (Twitter)

  • ‘Terra Nova’ y ‘Falling Skies’, los nuevos proyectos televisivos de Spielberg

    ‘Terra Nova’ y ‘Falling Skies’, los nuevos proyectos televisivos de Spielberg

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    Este año tenemos varias cosas por delante en todos los terrenos, no en vano llevamos solo mes y medio y lo mejor está aún por llegar. Y en el terreno televisivo eso significa varias series que es estrenarán en los próximos meses en EEUU. Por eso hoy os traemos un nuevo repaso a la ficción televisiva que viene esta vez centrado en una misma figura, un tal Steven Spielberg, supongo que habréis oído hablar de él.

    Spielberg está este año que no para en sus labores de productor preparando entre otros ‘Super 8‘ con J.J. Abrams y ‘Las Aventuras de Tintin‘ con Peter Jackson para la gran pantalla pero él también está preparando dos nuevas series de ciencia ficción para la televisión: ‘Terra Nova‘ (FOX) una aventura que nos devolverá a la era de los dinosaurios y ‘Falling Skies‘ (TNT) la historia de una invasión extraterrestre.
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