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  • ‘Inmortal Hulk 11’, ahora sí, despedida y cierre para un Hulk sobresaliente

    ‘Inmortal Hulk 11’, ahora sí, despedida y cierre para un Hulk sobresaliente

    La maravillosa ‘Inmortal Hulk‘ con la que el guionista Al Ewing se consagró como un valor seguro en esto de las viñetas, nos mantuvo en vilo a lo largo de los tres años que duró su publicación. Medio centenar de tebeos en los que el terror jugaba un papel fundamental, jugando con aspectos psicológicos de un personaje que volvía a primera línea de combate. Gracias al éxito cosechado por la cabecera, el personaje estuvo metido en todos los fregados editoriales que se iban sucediendo en La Casa de las Ideas, eventos como Rey de Negro o Matanza Absoluta donde compartiría focos con otro peso pesado de Marvel como es Veneno. Panini no se olvida de todas esas participaciones satélites del personaje y las recopila todas en un estupendo Marvel Premiere titulado Apócrifo y que sirve como gran colofón a la recopilación de la sobresaliente etapa. No podemos olvidarnos que tenemos entre manos un material que ya ha visto la luz en grapa, tomos en tapa blanda y, actualmente, en volúmenes en tapa dura pertenecientes a la línea Marvel Deluxe. Con esto nos hacemos una idea de la calidad que atesoran estas páginas, tanto, que muchos aficionados se han aventurado en afirmar que se trata del run más importante desde que Peter David (mítico guionista que estuvo al frente de la colección durante casi doce años) dejó al gigante esmeralda en 1998. Una afirmación que nos haría ponderar la importancia que Ewing ha tenido dentro de la historia del personaje. 

    Lo primero que debemos tener en mente es la variedad que nos vamos a encontrar dentro de este volumen. Casi podríamos afirmar que está compuesto por retales que han ido apareciendo sin orden ni concierto. Abrimos con dos episodios pertenecientes a la miniserie ‘Los Defensores: La Mejor Defensa‘, un relato en el que cada uno de los miembros originales del grupo protagonizaba su propio especial para que, todas esas tramas, confluyeran en el último número. Seguimos con los tie-in pertenecientes a Matanza Absoluta y Rey de Negro, dos historias en las que Ewing recupera el aspecto psicológico de Hulk y lo hace protagonista de un extraño cuento navideño que tan pronto va por una senda simpática como vira a terrenos más dramáticos. La parte final del tomo se centra en la figura de Brian Banner, nombre de vital importancia dentro de la etapa, y que aquí contará con un proceso de definición por medio de la reedición de dos tebeos clásicos como son The Incredible Hulk 312 y The Incredible Hulk -1. Para terminar de justificar la casi inmortalidad de la familia Gamma, también se incluye el especial de ‘La Inmortal Hulka‘ en el que, otra vez, el mencionado Brian va a gozar de sus quince minutos de fama. El cierre lo pone Tiempo de Monstruos, unas páginas que, tal y como hizo Jason Aaron con ‘Los Vengadores de la Prehistoria‘, Ewing junto a Alex Paknadel nos muestran al primer Hulk y la importancia que tiene dentro de la humanidad. Una variedad de estilos que también se traduce en un buen puñado de dibujantes entre los que cabría destacar a Simone Di Meo, Filipe Andrade, Jon Davis-Hunt, Adam Kubert, Juan Ferreyra, Aaron Kuder, Bill Mantlo o Mike Mignola. Pocas pegas podemos ponerle a un material que sirve como guinda perfecta a una etapa que ya ha alcanzado el estatus de clásico moderno, un material que quizás no sea imprescindible pero que contentará a todos aquellos lectores cuyo afán completista no les deja pegar ojo por las noches.

    El Inmortal Hulk 11. Apócrifo

    • Autores: VVAA
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Rústica
    • Páginas: 256 páginas
    • Precio: 19 euros
  • ‘Sólo los encontramos cuando están muertos 2’, la cacería de dioses continua

    ‘Sólo los encontramos cuando están muertos 2’, la cacería de dioses continua

    Las maravillosas impresiones que nos dejó la primera entrega de la serie creada por Al Ewing y Simone Di Meo vuelven a repetirse (e incluso superan) en su segundo volumen, una continuación directa de los acontecimientos narrados en el tomo inicial y cuyo final nos dejaba completamente asombrados ante las posibilidades que se abrían ante nosotros. No había que ser un entendido en el Noveno Arte ni llevar mucho tiempo leyendo cómics para darnos cuenta del caballo ganador que teníamos ante nosotros con ‘Solo los Encontramos Cuando Están Muertos‘, una aventura que la editorial Boom! publicaba en los Estados Unidos y que recuperaba la mejor tradición de ciencia ficción mezclada con unas briznas de terror y thriller dando como resultado una de las sorpresas de la temporada. [A partir de este momento se hará mención a algunos hechos de la trama que bien pueden ser considerados como spoilers. Imposible analizar este segundo volumen sin referirnos a ellos]. El capitán Malik y su tripulación tienen una misión, un cometido que desencadenará una serie de consecuencias. Han pasado cincuenta años y la Vihaan II sigue surcando los vastos confines del universo, un universo que ha cambiado considerablemente y de manera súbita e inesperada. Tal y como vimos en la anterior entrega, la Humanidad sobrevive gracias a la rapiña de cuerpos pertenecientes a seres celestiales gigantescos, cadáveres sobre los que se posan naves espaciales para hacerse con los órganos más valiosos y poder así ganar algo de dinero.

    Un planteamiento muy original que permitía hacer vibrar al lector con una trama dinámica y veloz a la que no le faltaba ni un solo elemento para que rápidamente captase la atención del aficionado indeciso. Todos estos datos los conocíamos a través del mencionado Malik y su tripulación  que se embarcaban en un viaje hacia lo desconocido en busca del origen de estos dioses. En este segundo volumen se da un salto temporal en el futuro y nos vamos hasta el momento en el que la Humanidad por fin encuentra a uno de estos dioses con vida pero, al intentar rapiñar sus órganos, acaban con él. Sin embargo, nadie esperaba reconocer al capitán Malik en ese lugar y, de manera espontánea, surge un movimiento en torno a su cuerpo, creándose una religión en la que todas las naves orbitarán alrededor suyo para evitar que nadie lo profane. Añadamos una rebelión por aquí, el universo dividido en dos facciones (Cosechadores y Adoradores) por allá y un paisaje político-religioso interesantísimo por acullá. Una continuación alucinante, en la acepción más literal de la palabra, que mejora todo lo que ya vimos en el inicio de la serie evidenciando que la calidad de las últimas obras firmadas por Al Ewing no ha sido casualidad. Sabe muy bien lo que hace y si ya nos dejó boquiabiertos con el cliffhanger anterior, prepárense para el de este tomo, una estrategia infalible para mantenernos enganchados hasta que esta particular space opera finalice en el tercer volumen. Y no podemos dejar de mencionar el apartado gráfico desarrollado por el italiano Di Meo, su espectacular estilo nos hace adentrarnos en un mundo oscuro y peligroso con suma facilidad, siendo su diseño de personajes y de entornos absolutamente único. Ayuda sobremanera el color aplicado por Mariasara Miotti, haciendo uso de una paleta que crea una atmósfera muy llamativa gracias a sus juegos de luces y sombras. No sabemos qué nos deparará el final de la aventura pero, si todo sigue su curso, estamos ante una obra que habrá que tener muy en cuenta cuando hagamos los listados de lo mejor del año.

    Sólo los encontramos cuando están muertos 2

    • Autores: Al Ewing y Simone Di Meo
    • Editorial: Planeta Cómic
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 152 páginas
    • Precio: 17,95 euros