Etiqueta: Pato Donald

  • ‘Donald’s Happiest Adventures’, no tan genial

    ‘Donald’s Happiest Adventures’, no tan genial

    Cuando, a mediados del año pasado, nos ocupamos por partida doble de valorar los dos primeros títulos que Planeta Cómic lanzaba en esta genial apuesta por ir ofreciendo material Disney ideado al otro lado de los Pirineos, decíamos que lo que Cosey ofrecía en ‘Misteriosa melodía’ no nos terminaba de convencer, ni por sí solo ni, por supuesto, si se le comparaba con lo divertido y alocado del trabajo que Lewis Trondheim y Keramidas llevaban a cabo con ‘Mickey’s Craziest Adventures’, un álbum en el que los autores imaginaban una historia cuya premisa de partida ya era pura genialidad: haber encontrado unos cómics perdidos del ratón más famoso de la historia y rehacerlos tal cual, con páginas faltantes y todo. Y, claro está, si la fórmula había funcionado. ¿Por qué no probar suerte a hacer lo mismo con Donald?

    Con esos mimbres, nos llega ahora ‘Donald’s Happiest Adventures’ que, en un esquema clásico dentro de las aventuras del pato de Disney, sigue al ave vestida de marinero en una de esas misiones imposibles a las que siempre se ve abocada su paupérrima voluntad cuando es la de su tío Gilito la que se impone. Y si no hay nada que interponer negativo en cuando a lo que Keramidas lleva a cabo en unas planchas fantásticas, llenas de brío y perfectamente continuistas con lo que le vimos al dibujante en el volumen dedicado a Mickey, no podemos decir lo mismo al referirnos al guión de Trondheim, y no porque la lectura no sea la mar de entretenida y variada, sino por la pérdida de frescura que se produce, no al intentar repetir la fórmula, sino al eliminar de ésta lo que la hacía única.

    Y es que, al contrario que su predecesor, aquí no hay saltos de varias «páginas perdidas» que obliguen al lector a hacer un ejercicio de imaginación para rellenar huecos, sino que se nos ofrece una historia completa de principio a fin. Alguno podrá pensar que interponer esta pega es querer «cogérnosla con papel de fumar», pero insisto en afirmar que gran parte de la incuestionable originalidad del ‘Craziest Adventures’ residía en ese ingenioso recurso de los saltos numéricos, y el que aquí no los haya resta efectividad a un relato que, por otra parte, y por muy variado que sea —que lo es, cuidado— no deja de moverse por arquetípicos esquemas que hemos visto muchísimas veces en los cómics de los inmortales personajes de Disney.

    Donald’s Happiest Adventures

    • Autores: Lewis Trondheim & Keramidas
    • Editorial: Planeta Cómic
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 48 páginas
    • Precio: 28,50 euros en
  • El Tío Gilito y el Origen de Inception

    El Tío Gilito y el Origen de Inception

    McPato vs Inception

    ‘Inception’, o como nos llegó a España, ‘Origen’, es una de las grandes obras que Christopher Nolan ha dejado para la posteridad. En mitad de la plaga de secuelas, precuelas y remakes que copan el 83 por ciento de la producción de Hollywood, fue un soplo de viento fresco. Ciencia ficción, con toques de acción y que, salvo momentos puntuales, respetaba la inteligencia del espectador al no darle explicaciones innecesarias.

    ¿Pero era una historia original? Pues no tanto, puesto que en 2002 Don Rosa ya involucró al Tío Gilito, alias Señor McPato, alias Scrooge McDuck, en una situación muy, muy similar a la que se narra en ‘Inception’. Los parecidos son tantos que uno se pregunta si el señor Nolan no debería incluir a Don Rosa en los créditos.

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  • El Pato Donald cumple 75 años

    El Pato Donald cumple 75 años

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    Tal día como hoy, un 9 de junio de 1934, el Pato Donald hizo su primera aparición en un corto de animación producido por Disney. En esta historia, titulada ‘The Wise Little Hen’, Donald hace un pequeño papel secundario en el que se niega a ayudar a una gallina a recolectar el maíz alegando que le duele mucho el estómago.

    En esta primera aparición, ya lucía su característico traje de marinero, tal y como si estuviera recibiendo a perpetuidad la primera Comunión. Su voz también tenía esa sonoridad tan peculiar que posteriormente lo haría famoso. Este pequeño papel fue sólo el comienzo de una carrera exitosa que lo llevó a superar en ciertas épocas al mismísimo Mickey Mouse en cuanto a fama.

    En 1938, Donald dio el salto al cómic y con ello aparecieron muchos de los inolvidables secundarios que aun hoy siguen a su lado. Me refiero, cómo no, a su novia Daisy (que en un principio se llamó Donna, y es que el tito Disney no siempre era demasiado certero con los nombres), a sus sobrinos (que en España se llamaron Jorgito, Juanito y Jaimito) y al entrañable Tío Gilito, que ya se ha convertido en arquetipo universal de la figura del anciano avaro y malhumorado. (más…)