Etiqueta: Moebius

  • ‘Estela Plateada: Pesos Pesados’, nada puede salir mal si juntas a Lim y Moebius en un mismo tomo

    ‘Estela Plateada: Pesos Pesados’, nada puede salir mal si juntas a Lim y Moebius en un mismo tomo

    Depender de la restauración o digitalización de los materiales necesarios para que ciertas obras puedan ver la luz supone, en muchas ocasiones, un auténtico dolor de cabeza para las editoriales y un suplicio para los aficionados. Uno de los casos más evidentes y recientes es el que hoy traemos, este ‘100% Marvel HC Estela Plateada: Pesos Pesados’ que debería haber sido publicado hace ya unos tres años más o menos. Nos tenemos que remontar hasta el 2019 para encontrar la entrega que precede a este nuevo volumen, ‘Triángulo’. ¿Qué ha ocurrido en todo este tiempo? La línea Epic Collection de La Casa de las Ideas recupera todas las colecciones marvelitas en gruesos tomos de tapa blanda que siguen un orden de publicación bastante caótico. Ha querido el destino que los cómics recogidos en esta tercera entrega no fueran publicados y acicalados por Marvel hasta hace bien poco, teniendo Panini que sufrir las consecuencias de un retraso absolutamente demoledor. Pero como no hay mal que cien años dure, aquí tenemos ya la continuación de la etapa escrita por Steve Englehart, un tercer volumen que nos retrotrae hasta los años ochenta, a unos tebeos que sirvieron de inspiración y base a Jim Starlin, quizás en guionista más reconocible y relacionado con el surfero plateado. Muchos van a ser los momentos interesantes que nos va a brindar la lectura de este tomo por cuyas páginas se va a asomar desde El Alto Evolucionador hasta Galactus.

    Pesos Pesados se abre con el anual correspondiente a La Guerra de la Evolución, evento recientemente reeditado, que nos va a dejar un combate a tres bandas entre Estela, Los Eternos y el Super Skrull. Seguidamente asistiremos al delirio hecho viñeta con una saga algo más extensa en la que el devorador de mundos sufre una indigestión tras haber engullido a varios Primigenios del Universo. Su heraldo junto con la pareja formada por Reed y Sue Richards tendrán que encontrar las Gemas del Alma para que pueda ser curado de su dolencia estomacal. Aunque parezca mentira, toda esta locura de trama dará pie a conceptos como dimensiones paralelas, equilibrio entre universos, Orden/Caos y un sinfín de ideas que serían convenientemente aprovechadas por Starlin a lo largo de su etapa cósmica. También vamos a ser testigos de la llegada de un dibujante mítico para la franquicia, un Ron Lim que permanecería durante seis años al frente del título y que sería todo un referente dentro de Marvel llegando a convertirse en un autor de la casa que siempre cumplía con su cometido de manera solvente y profesional. Llama la atención la inclusión de la maravillosa ‘Parábola‘, miniserie de dos números en la que el talento de Stan Lee y el de Moebius se juntaban para dar como resultado uno de los momentos más llamativos y recordados por los aficionados. Poco que añadir a una obra que, a pesar de su sencillez, pasó a la historia como la primera colaboración del genial artista francés en el mercado norteamericano y por mucho que pase el tiempo, siempre estará entre lo mejor que se ha hecho con el personaje. Una lectura repleta de buenas ideas que contribuyeron a hacer grande e importante la parcela cósmica de Marvel, asentando las bases en las que se iba a sustentar toda la Saga del Infinito que vendría más adelante.

    Estela Plateada: Pesos Pesados

    • Autores: VVAA
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 296 páginas
    • Precio: 33 euros
  • ‘Estela Plateada. Parábola’, Moebius en formato XXXL

    ‘Estela Plateada. Parábola’, Moebius en formato XXXL

    Siempre a la búsqueda de nuevos formatos con los que «sacarnos los cuartos» a los coleccionistas —porque, seamos honestos, nos los sacan a manos llenas—, Marvel lanzaba a mediados de año una nueva idea con la que rescatar títulos puntales de su vasto catálogo en una edición de esas por las que suspirar: álbumes de 25,5 x 35,5cm —mucho más grandes que uno europeo normal y también que el tamaño habitual de los Absolutes de DC— impresos en papel satinado y con sobrecubierta en forma de póster. Y nada mejor para arrancar esta nueva línea que un proyecto que, en su concepción, pretendía maridar dos términos tan aparentemente antitéticos como el lenguaje del cómic de superhéroes yanqui con la idiosincrasia narrativa y visual de los tebeos del viejo mundo. Un proyecto que contó con dos titanes del noveno arte y que, treinta años después de su publicación sigue tanto o más vigente que lo que ya lo era el día de su publicación.

    Meros catalizadores de una historia con mucha más retranca que el mero choque entre Galactus y su heraldo —algo que, ya por aquél entonces, se había visto hasta la saciedad—, ‘Estela Plateada. Parábola’ se erige como un brillante y elocuente ejemplo de eso que la mejor ciencia-ficción ha hecho siempre: utilizar tiempos futuros y elementos completamente fantasiosos para reflexionar sobre la condición humana o la realidad socio-política del instante histórico en el que se escriben. Sabedor de esto, Stan Lee plantea aquí un discurso fabuloso que arremete contra muchos frentes que, como decíamos, siguen alzándose como disquisiciones de rabiosa actualidad de la sociedad actual. Con los fundamentalismos religiosos y el oportunismo de las castas políticas o religiosas de fondo, la disección del alma humana que Lee pone en boca de Norrin Radd y cómo utiliza al surfero plateado y a su creador como telón de fondo de todo el trasunto, es tan soberbio como muchas de las sentencias que, aquí y allá, salpican un relato que se sabe algo más que el simple encontronazo entre fuerzas superhéroicas al que los lectores de aventuras de supertipos enfundados en mallas estamos acostumbrados.

    El resultado, al margen de tremendamente estimulante por lo mucho que se aleja de lo que uno podría esperar de un cómic Marvel, sirve de perfecto marco para que Moebius se desate en unas planchas maravillosas que, al tamaño al que aquí están reproducidas, nos dejan aún más atónitos y epatados: envuelto en los mismos ropajes en los que cabría encontrarle en puntales de la ciencia-ficción europea como ‘El Incal’, ‘Arzak’ o ‘El mundo de Edena’, el alter ego de Jean Giraud interpreta a la perfección la personalidad que su compañero de viaje quiere imprimir a la «novela gráfica» —soy de los que han terminado aborreciendo el término, de ahí el uso de comillas— y cuaja unas páginas que conjugan a la perfección la espectacularidad tradicionalmente asociada con las formas marvelitas con aquellos patrones que, puramente europeos, parecerían no casar con los de sus homónimos del otro lado del Atlántico. Pero lo hacen, y de qué manera. Unido a un colorido típicamente «moebusiano», ‘Estela Plateada. Parábola’ consigue tender firmes puentes entre ambos mundos y establecer un paradigma al que pocos proyectos posteriores han conseguido asomarse con la misma fortaleza. Pero, claro está, es que ninguno de los que han intentado maridar las dos formas de entender el noveno arte han podido contar con las dos leyendas que convirtieron esta apuesta en un clásico incontestable de los años 80. ‘Nuff said!!!!

    Estela Plateada. Parábola

    • Autores: Stan Lee y Moebius
    • Editorial: Panini
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 80 páginas
    • Precio: 25 euros
  • ‘Blueberry. Integral 8’, madurez

    ‘Blueberry. Integral 8’, madurez

    Demasiado tiempo. Dos años, dos meses y diecinueve días son los que han pasado desde que habláramos en mayo de 2017 del segundo integral de ‘Blueberry’. Demasiado tiempo para haber estado alejados de lo que han ido ofreciendo, uno a uno, los cinco integrales que, en este ínterin, ha publicado Norma bajo la estricta consigna de repetir los patrones dictados por la edición francófona de Dargaud. Demasiado tiempo para no haber ido acercándonos al constante proceso de evolución al que Jean Giraud sometió a su arte hasta llevarlo, como veremos a continuación, a unas cotas que rebasan lo sublime, obliteran lo mayestático, dejan a millas de distancia lo supino y se asientan, solitarias y orgullosas, en una de las cimas más indicustibles del noveno arte a escala universal. Demasiado tiempo, sí, enmendemos tal afrenta.

    Como decía, si hay algo de lo que es obligado hablar cuando uno trata sobre ‘Blueberry’ eso es, sin duda alguna, el dibujo de Giraud, y esa forma de aproximar la narración de un artista que se nos fue demasiado pronto y que, aún así, nos dejó un legado tan irrepetible, tan inabarcable —y no por volumen, sino porque su extremo grado de grandeza— que no me extrañaría que los expertos del medio decidieran, en un momento de un futuro no muy lejano, que su aportación a esta disciplina bien sería merecedora, no de un simple tema en un hipotético libro de texto, sino de una asignatura completa en una hipotética carrera universitaria —bueno, no tan hipotética ahora gracias a los movimientos que están llevando a cabo en el Levante español— que pudiera ahondar como lo merece en toda la compleja panoplia que conforma el argumentario «Giraudiano».

    Siempre ha sido motivo de asombro por parte de este redactor el asistir, toda vez tuve conciencia de su doble identidad Giraud/Moebius, al proceso de evolución de cada una de las facetas de tan maravillosa dualidad y comprobar que el alumbramiento del segundo no se produjo hasta que el primero consideró que había alcanzado el nivel suficiente que requerían las locas, surrealistas e irrepetibles ideas de su alter ego: en constante y precisa perfusión, es inevitable —y por otra parte más que obvio, que a fin de cuentas no estamos hablando de entidades separadas, sino de una mismo cerebro que guiaba una misma mano— encontrar similitudes entre la forma de entender el noveno arte de una y otra persona del genio francés pero lo cierto es que, llegados al momento en que los cuatro álbumes que incluye este integral fueron concebidos, dichas diferencias son cada vez más tenues, acentuándose de una forma que sería muy difícil de describir con palabras, esa sensación de estar atendiendo, página tras página, a planchas concebidas para suponer un antes y un después en el devenir del arte secuencial.

    Deleitaos. Maravillaos. Gozad.

    De hecho, sólo hay que echar un breve vistazo a la que os hemos incluido más arriba a mayor tamaño de lo habitual —de nada— para apercibirse del total y completo dominio que Giraud ejerce sobre todos y cada uno de los aspectos que son necesarios para construir una página: desde la distribución de viñetas hasta la secuenciación de las mismas, pasando por cómo el tiempo discurre de una a otra y en cada una; cómo se suspende el mismo de un hilo invisible que se va alargando; cómo se caracterizan los personajes o, por supuesto, el grado de profusión en el detalle en el que se incide en cada rectángulo, la meticulosidad en la elección de los encuadres para generar el máximo dramatismo o la enfermiza planificación que conlleva dicha elección en lo que respecta a la construcción del escenario como un elemento vivo cuya relevancia es tan vital en la acción como el resto de sus compañeros. Y todo eso, TODO, en una única página; imaginad lo que cabe encontrarse en las más de 200 que colmarán de dicha al lector que a ellas se acerque.

    Crecer desde la tragedia

    Cuando ‘Arizona love’, el primer álbum de este integral, ve la luz, una trágica circunstancia ha envuelto el parto del vigésimotercer volumen de la cabecera, Jean-Michel Charlier, una de las dos cabezas de esta bicéfala criatura, fallece cuando sólo se ha completado una veintena de páginas de las cuarenta y ocho que deberán conformarlo. Ya es historia más que conocida que, abatido por la muerte de su compañero, pero al mismo tiempo alentado por la posibilidad de dar continuidad a su creación, Giraud se hace cargo de los guiones desde ese momento y en ellos se quedará hasta que crea que, con ‘Dust’, todo lo que había que decir acerca de Mike Donovan ya estará dicho.

    Quizás en esa primera toma de contacto con los guiones de la serie, la influencia de Giraud sea poco notable y, al recopilar toda la información que pudo de lo que Charlier había ideado para completar la citada continuación de ‘Chihuahua Pearl’, su trabajo sea más continuista que personal. Pero eso cambia por completo en el momento en que debe tomar las riendas completas de la obra y comenzar a volar en solitario sin el apoyo de quien había sido fundamental compañero de viaje durante veintitrés años. Y es en ‘Mister Blueberry’ cuando se puede afirmar, sin que nos vacile el pulso, que Giraud ha hecho por completo suyo al teniente sureño de nariz rota y comienza a explorar territorios que, vistos desde fuera, podrían haber sido tachados de descabellados. A fin de cuentas, tanto en ‘Mister Blueberry’ como en ‘Sombras sobre Tombstone’ y ‘Gerónimo’, el protagonismo del carismático personaje pasa de ser activo a pasivo, de un primer plano a uno completamente secundario y estático que, o bien ve la acción desfilar desde una mesa de póquer, o bien asiste a la misma postrado en una cama después de que atenten contra su vida.

    Inaudito recurso donde los haya —y no ya en la serie, sino en términos tan generales, que pocas cabeceras…¡o películas! podréis nombrar en las que su protagonista sea un mero secundario que está ahí como espectador de lo que va sucediendo a su alrededor—, lo que esta decisión permite a Giraud es darse el lujazo de ofrecer a los lectores toda una inmensa cohorte de caracteres cargados de carisma que sirven al artista para crear un vodevil dicharachero que ayuda sobremanera a que una lectura que siempre había sido ágil e interesante, trascienda con intensidad la frontera que marcan ambos epítetos.

    No contento con ello, Giraud imbrica este complejo entramado de personas con sus cuitas y sus pequeños intereses —y aquí hay de todo, desde el escritor que pretende hacer de la legendaria historia de Blueberry el próximo éxito editorial de su empresa, hasta el sobrino, modelo de rectitud y buen comportamiento al que el oeste terminará arrastrando a sus malos vicios, pasando por las dos mujeres que el artista coloca al lado del héroe…o más bien todo lo contrario— en un drama mucho mayor al situar la acción en la Tombstone que será escenario de uno de los capítulos más míticos de la historia del far west: el duelo en O.K.Corral entre los hermanos Earp, Doc Holliday y el clan Clanton; y al colocar, también como parte del telón de fondo, al no menos mítico Gerónimo y darle un pasado común con Blueberry.

    El resultado de tan variado cóctel es asombroso a la par que estimulante, manejando Giraud las diferentes acciones e incluso los diferentes tiempos —Blueberry rememora episodios de su pasado mientras que en Tombstone se va caldeando el ambiente que llevará al primero de los álbumes que formarán parte del noveno integral— con una maestría que bebe, y bebe con inteligente elocuencia, de las influencias ejercidas sobre el dibujante por los años y títulos compartidos con monstruos como Charlier o Alejandro Jodorowsky; y la manera en que todo queda preparado para ‘O.K.Corral’, a sabiendas de lo que vendrá a acaecer en él, nos remite a los grandes westerns, esos en los que la épica estaba servida gracias a nombres como John Ford, Raoul Walsh, Fred Zinemann o Howard Hawks y que siempre entendían que ésta pasaba, al margen de por secuencias de acción más o menos afortunadas, por personajes creíbles y tridimensionales, de los que ‘Blueberry’ en manos de Giraud, tiene, como tantísimas cosas más, a manos llenas.

    Era demasiado tiempo, pero creo que nos hemos resarcido, ¿no?

    Blueberry. Integral 8

    • Autores: Jean-Michel Charlier y Jean Giraud
    • Editorial: Norma Editorial
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 232 páginas
    • Precio: 32,30 euros en
  • ‘Garras de ángel’, surrealismo sexual

    ‘Garras de ángel’, surrealismo sexual

    Garras de Angel

    Ya sea de la mitad que era Jean Giraud, ya aquella a la que llamó Moebius, pocas son las obras que Norma no ha publicado de uno de los autores franceses más influyentes y fascinantes de la historia del noveno arte. De Giraud contamos con la totalidad de lo que desarrolló en ese western asombroso que es ‘Blueberry’. De Moebius, sólo con los nueve álbumes de ‘Metal Hurlant’, ‘El Incal’, ‘El mundo de Edena’, ‘El corazón coronado’, ‘El cazador cazado’ y los tres volúmenes que componen la estrambótica y alucinógena ‘Inside Moebius’, tendríamos para adentrarnos en un universo de una riqueza visual que no conoce igual en el mundo del tebeo. Y es debido a ello, a todo lo que ya hay disponible sobre las dos caras del artista y a que en ese todo están incluidas sus obras maestras, que las dos últimas incursiones que ha hecho la editorial catalana en material inédito del autor se alejan del corpúsculo de cabeceras de obligada lectura y entran de lleno en aquello que sólo interesará a los seguidores a ultranza de Moebius.

    Pasó con ‘Mayor’, ese pequeño y extraño libro del que costaba arrancar hilo conductor o significado; y vuelve a pasar con ‘Garras de ángel’, relato ilustrado de marcado talante sexual y muy explicita concreción visual en el que Moebius unía de nuevo fuerzas con Alejandro Jodorowsky para acercarnos a…a…sinceramente, no sé muy bien a qué. Y es que es éste álbum uno de esos que resulta imposible clasificar y aún más entender: el texto del psicomago chileno se mueve, como tantas obras suyas, en la línea que separa lucidez de delirio, y su lectura deja una vaga sensación de familiaridad, como si en instantes sueltos estuviéramos a punto de desentrañar lo que en realidad quieren decir las combinaciones de sustantivos, verbos y adjetivos para, al instante siguiente, volver a perdernos en lo lisérgico de su estructuración. Con esa sensación —incómoda, para qué vamos a negarlo— acompañando toda la lectura, a lo que tiende la atención del lector es a dejar de lado los vanos intentos de desenmarañar el significado último de una historia compleja en extremo y dejarse llevar por la asombrosa belleza de las páginas que Moebius dibuja con preciso esmero y espectacular detalle.

    Las ilustraciones del francés para muchas de las páginas que aquí nos encontramos están en lo más alto de lo que el genial artista desarrolló en vida, destacando sobremanera el íntimo conocimiento de la belleza femenina que aquí dimana de todas y cada una de las planchas y la extrema sensualidad que destilan aquellas que evitan caer en lo explícito y se contentan con la mera insinuación. Más allá de eso, del incuestionable interés que siempre reside en acercarse a las ilustraciones de este puntal del mundo del cómic se abre, como intentaba apuntar en el párrafo anterior, un abismo insondable y casi insalvable. Adentrarse en él y dejarse atrapar por lo onírico de su discurso y lo metafórico de su contenido es un salto al vacío de recompensa limitada. Dejarse seducir por la belleza de las imágenes, algo que, inconscientemente, haremos desde la primera a la última página.

    Garras de ángel

    • Autores: Alejandro Jodorowsky y Moebius
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 72 páginas
    • Precio: 20,90 euros en
  • ‘El mundo de Edena. Integral’, lisergia, religión, filosofía y GENIO

    ‘El mundo de Edena. Integral’, lisergia, religión, filosofía y GENIO

    El Mundo de Edena

    Lo dice la contraportada del grueso volumen y no queda más remedio que darle la razón: ‘El mundo de Edena’ es, sin lugar a dudas, la quintaesencia del tipo de tebeo con el que Jean Giraud mejor supo describir a ese alter ego suyo que fue el GRAN Moebius. Complejo, variado, fascinante, lisérgico y de abundantes reflexiones que tocan desde la religión a la metafísica, las 400 páginas que componen este integral publicado por Norma deberían ser punto de partida y lógica conclusión de cualquier viaje que se quisiera hacer a la tebeografía del maestro francés aunque ello comporte, durante muchas páginas, viajar a un imaginario de tan compleja aprehensión que uno no puede menos que asumir que sólo bajo el influjo de sustancias psicotrópicas podría llegarse a intimar con lo que aquí se pone en juego.

    Aquello que una mente lúcida puede llegar a distinguir sigue a dos personajes, Stel y Atan, a lo largo de un periplo que al autor le llevó casi veinte años completar y que comienza en una nave espacial de la que ambos son únicos tripulantes, continua con la llegada a un extraño planeta desierto en el que, eventualmente, entran en contacto con una inteligencia superior que los traslada a una suerte de Edén y, a partir de ahí, se escinde en dos líneas narrativas a cada cual más alucinógena: de un lado, la que nos acerca a Atan(a) en su conversión a Diosa; del otro, la que acompaña a Stel en la incesante búsqueda de su compañero/amada, una búsqueda que lo llevará a cruzarse con toda clase de estrambóticos personajes marca de la casa con los que mantendrá ententes de esos capaces de volarle a uno la cabeza.

    Ahora bien, si hay algo a lo largo de la lectura que se atañe con precisión quirúrgica a ese término anglosajón que es «mindblowing» eso es, a todas luces, el dibujo de Moebius: desarrollado como decía a lo largo de casi dos décadas, ‘El mundo de Edena’ es una ventana espectacular y única mediante la que asomarse a la evolución constante en el estilo del artista, ese que, marcado siempre por la extrema pulcritud que caracterizó sus páginas, transita entre la economía de su yo de principios de los ochenta y el minimalismo estilizado y abotargado de detalles del trazo de principios de este siglo. Haciendo posible la improbable asociación de tales conceptos gráficos, que Giraud/Moebius fue un artista irrepetible es algo que las páginas de ‘El mundo de Edena’ ponen de manifiesto hasta en el más pequeño de sus recodos. Un tomo para leer sin tratar de desentrañar hasta la última coma, para dejarse llevar por decenas de viñetas que cabría tachar de magistrales y para conocer de cerca, si no lo habían hecho ya, al MAYOR talento que haya parido el tebeo francobelga. Ahí es nada.

    El mundo de Edena. Integral

    • Autores: Moebius
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 400 páginas
    • Precio: 37,05 euros en
  • ‘Métal Hurlant. Caos/Crónicas Metálicas’, el poderío gráfico de Moebius

    ‘Métal Hurlant. Caos/Crónicas Metálicas’, el poderío gráfico de Moebius

    Caos-Cronicas Metalicas

    Nueve meses y sendos volúmenes es lo que ha necesitado Norma para concluir con este ‘Caos/Crónicas Metálicas’ la publicación íntegra del material que Moebius guionizó y/o dibujó para la revista ‘Métal Hurlant’. Nueve meses en los que hemos tenido tiempo de asomarnos a algunas de las historias fundamentales en la tebeografía del fallecido maestro y que concluyen ahora con el más grueso de todos los aparecidos y el que, paradójicamente, menos tiempo tarda en ser devorado.

    ¿El motivo decís? Uno muy simple: ‘Caos/Crónicas Metálicas’ no es más que la recopilación de las innumerables ilustraciones que Moebius realizó a lo largo de los años para las páginas de la citada revista, todo un muestrario del poderío gráfico que gastaba un autor cuya imaginación y talento se enfrentaban con uñas y dientes por determinar cuál era el que podía llegar más lejos. Paseando la vista por las páginas del álbum, y observando los mil y un estilos diferentes de que hizo gala el desaparecido artista, no es difícil aprehenderse de la capital importancia que comporta su figura dentro de la historia del noveno arte, una importancia que ahora que ya no se encuentra entre nosotros queda aún más potenciada si cabe por la ausencia de un alumno aventajado capaz de seguir los pasos de su «mentor».

    Saltando de chistes de una viñeta a contadas historias cortas de como mucho una página (a lo sumo dos) y abundando el tomo en dibujos realizados en todas las técnicas y temáticas imaginables —entre las que sobresale, cómo no, el surrealismo de la ciencia-ficción visto bajo el prisma de la mirada del artista — este ‘Caos/Crónicas Metálicas’ se establece como un perfecto catálogo mediante el que asomarse a la genialidad en constante ebullición de un autor irrepetible. Un volumen que, si bien no resulta tan imprescindible como otros que le precedieron, es de adquisición obligada para cualquiera que se precie en llamarse «fan de Moebius».

    Métal Hurlant. Caos/Crónicas Metálicas

    7ILUSTRATIVO
    • Autores: Moebius
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 176
    • Precio: 24 euros
  • ‘Métal Hurlant. Moebius: el empalmado loco’, humor fálico

    ‘Métal Hurlant. Moebius: el empalmado loco’, humor fálico

    El empalmado loco portada

    Publicada con anterioridad en blanco y negro (como la gran mayoría de las historias que ha recogido esta imprescindible colección Métal Hurlant) en el tomo ‘El empalmado loco, Pesadilla blanca y otras historias cortas’, y coloreada y aislada para la ocasión, este penúltimo volumen de las páginas que Moebius creó para la mítica revista francesa trae de vuelta una de las historias más divertidas y alocadas que el autor del país vecino ideó a lo largo de su carrera, un entretenimiento de primer orden que en las lisérgicas manos del desaparecido artista adquiere, cómo no, tintes metafísicos y ciertas connotaciones Freudianas nada desdeñables.

    Puesta en pie en las páginas impares del volumen, ‘El empalmado loco’ sigue las extrañas peripecias de un buen señor que, con una erección de aquí te espero, se terminará embarcando en una singularísima aventura de la que también es partícipe la señora Kowalski, una mujer de descomunales senos e insaciable apetito sexual que busca apagar el fuego que la consume con el desproporcionado tamaño del miembro viril del protagonista.

    Impregnado de los naturales apuntes a Freud que se derivan de la obsesión sexual y la preeminencia del falo a lo largo de la lectura, la singularidad surrealista de la misma y sus cualidades oníricas (que en un momento dado parecen apuntar a esa obra maestra de Trillo y Altuna que es ‘Las puertitas del Sr. López’) quedan amplificadas sobremanera con el complemento que suponen las páginas pares de la narración, con esas ilustraciones a página completa en las que el autor muta en una suerte de huevo del que vuelve a eclosionar él mismo, cerrando así el círculo de lecturas subyacentes que tanto gustaba de introducir Moebius en sus creaciones y que tan bien definirán para siempre la totalidad de su obra.

    Métal Hurlant. Moebius: el empalmado loco

    7DESTERNILLANTE
    • Autores: Moebius
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 56
    • Precio: 14 euros
  • ‘Métal Hurlant. Arzach’, la grandeza de lo mudo

    ‘Métal Hurlant. Arzach’, la grandeza de lo mudo

    arzach-moebius-portada

    La importancia de Arzach, una de las creaciones por las que más se ha reconocido a Moebius a lo largo de los años, no puede medirse en los términos habituales en los que hablamos normalmente a la hora de referirnos a un cómic influyente en la historia del noveno arte. Más que nada porque, en el caso que nos ocupa, esa influencia no sólo ha determinado multitud de obras del arte secuencial sino que ha ido más allá, posicionándose como icono de la ciencia-ficción al tiempo que era asimilada por disciplinas como el cine —claras son las reminiscencias al universo ideado por Moebius que podemos encontrar, por ejemplo, en ‘Nausicaä del valle del viento’—.

    Hierático explorador a bordo de ese extraño pterodáctilo de piedra que es su vehículo de transporte, las aventuras de Arzach que se recogen en este séptimo y antepenúltimo volumen de la serie que Norma ha dedicado a recoger todas las páginas de ‘Métal Hurlant’ publicadas in ilo témpore muestran el asombroso grado de control sobre la narrativa que Moebius alcanzó al poco tiempo de empezar a dar rienda suelta a su personalidad más experimentadora, no necesitando la mayor parte de las historias que podemos disfrutar aquí de una sóla línea de diálogo para ser perfectamente aprehendidas por el lector más inexperto.

    Y si el espacio que se dedica a Arzach no fuera lo suficientemente relevante como para justificar la «obligada» compra y lectura del álbum, ahí está el relato que abre la lectura, ‘La desviación’, una historia que terminó consolidando a Moebius como un ente completamente separado del Jean Giraud de ‘Blueberry’ y que hace gala de ese humor absurdo y aparentemente carente de sentido que siempre fue la mejor bandera del tristemente desaparecido artista francés. Con un dibujo a pluma al que el calificativo de fascinante se le queda corto, el conjunto formado por esta desopilante historia y las páginas correspondientes al personaje que da nombre al volumen es uno de esos que engalana cualquier tebeoteca.

    Métal Hurlant. Arzach

    9IMPRESCINDIBLE
    • Autores: Moebius
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 56
    • Precio: 14 euros
  • ‘Métal Hurlant. El garaje hermético’, los mil y un Moebius

    ‘Métal Hurlant. El garaje hermético’, los mil y un Moebius

    el-garaje-hermetico-portada

    Decía hace muy pocos días que cuando así se lo proponía Moebius era inconmesurable (vale, no lo decía en esos mismos términos, pero el mensaje era el mismo). Y si hay una prueba palpable de lo grande que podía llegar a ser el desaparecido alter ego de Jean Giraud esa es ‘El garaje hermético’, las historias sin pies ni cabeza que el artista francés concretó desde mediados de los setenta hasta principios de los ochenta en la revista ‘Métal Hurlant’ y que, previamente editadas por Norma en glorioso blanco y negro (hagánme caso, si pueden conseguirlas, no duden en pagar lo que haga falta), ahora quedan recogidas en color en este sexto y, más que nunca, imprescindible volumen de la colección que lleva el nombre de la mítica cabecera del país vecino.

    Cualquiera que se haya acercado en algún momento de su existencia como lector de tebeos a la biografía de Moebius, sabrá de sobra que ‘El garaje hermético’ comenzó de casualidad en el número 6 de ‘Métal Hurlant’ cuando el autor escribió y dibujó dos páginas (y cuatro viñetas) en las que introducía al personaje de Jerry Cornelius, un ingeniero que destroza una nave por error y que comienza entonces una huída a ninguna parte que da pie a un viaje indescriptible.

    Homenaje directo al personaje más conocido salido de la pluma de Michael Moorcoock con permiso de Elric de Melniboné, Jerry Cornelius no será, no obstante, el centro de atención de Moebius ya que, cuando a instancias de la dirección de la revista, siga internándose en ese nada hermético garaje (una de las muchísimas y geniales contradicciones de no-argumento del cómic) y desarrollando la trama (es un decir, claro está) será el personaje del Mayor Fatal el que vaya cobrando cada vez más relevancia y protagonismo.

    el-garaje-hermetico-interior

    Tratar de comprender el hilo conductor de ‘El garaje hermético’ sin estar sometido al efecto alucinógeno de las drogas que consumió Moebius durante su realización es una hazaña sólo reservada a los más osados, al resto de lectores nos queda intentar aproximarnos a la orilla de un fantástico mundo sin orden ni concierto en el que TODO es posible y en el que el autor, dando rienda suelta a toda la potencia creativa que tan castrada quedaba en su no menos alucinante trabajo para ‘Blueberry’ (que aparece por ahí en una de las páginas), obvió límites y exploró lo inexplorado, cambiando constantemente de estilo para asombro y regocijo de los amantes de su arte.

    Ir descubriendo los homenajes (o deudas visuales) que Moebius va plantando a lo largo y ancho del vasto mundo que es ‘El garaje hermético’ es un gustazo constante, y desde Lee Falk a Will Eisner pasando por esos resúmenes tan propios de las tiras de prensa norteamericanas o los seriales cinematográficos de los años treinta y cuarenta, las pequeñas historias de dos, tres o cuatro páginas contienen todas grandes tesoros gráficos esperando a ser descubiertos por el lector que a ellos se acerque.

    La fascinación que ‘El garaje hermético’ provoca es, en última instancia, una que no debe verbalizarse en exceso. Y es por esta última razón por la que termino aquí, sin más, esta burda aproximación a la incontenible e indescriptible grandeza que se aloja en los rincones del universo creado por Moebius. Cuestión vuestra será, a partir de este momento, de dar el paso decisivo al mundo sin fronteras que es la imaginación del desaparecido artista. Si es así, bienvenidos sean.

    Métal Hurlant. Moebius. El garaje hermético

    9ALUCINÓGENA
    • Autores: Moebius
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 120
    • Precio: 20 euros
  • ‘Moebius: las vacaciones del Mayor’, alocado Moebius

    ‘Moebius: las vacaciones del Mayor’, alocado Moebius

    las-vacaiones-del-mayor-portada

    Moebius era muy grande en lo que hacía, y lo que hacía era tan variado, que su grandeza aumentaba de forma exponencial cada vez que el fallecido Jean Giraud se dejaba llevar por su vertiente más libre y lisérgica, y eso es algo que las páginas de este quinto volumen de la colección ‘Métal Hurlant’ no hace sino poner de relieve hasta en trece ocasiones diferentes, una por cada uno de los trece relatos que componen estas ‘Vacaciones del Mayor’.

    Antes que nada, una pequeña aclaración, aún con el título que lo enmarca, no es este un volumen dedicado al Mayor Fatal, el personaje central de ‘El garaje hermético’ y una de las creaciones más conocidas del autor francés. Eso no significa, no obstante, que el alocado habitante del Desierto B no aparezca, ya que es su protagonismo con el que el artista cuenta de cara a ‘La caza al francés de vacaciones’, una desopilante historia en la que las cosas pasan aparentemente porque sí y que es uno de los puntos álgidos de la montaña rusa por la que nos llevan las brevísimas 56 páginas que componen el álbum.

    Junto a ella, encontramos relatos de todo tipo, desde aquellos que no hay Dios que los entienda (ni falta que hace, la verdad, en eso radica la fuerza de Moebius, en que muchas veces sea imposible discernir que diantres quiere decirnos y el juego de averiguarlo valide la lectura) a los que provocan la carcajada de la forma más directa que podamos imaginar; y todo ello mientras el arte del dibujante transita por mil y un estilos, demostrando, como si fuera necesario, que entre Giraud y Moebius se abría un abismo que unas veces era insalvable y otras se podía cruzar con tan sólo dar un paso.

    Moebius: las vacaciones del Mayor

    8LISÉRGICO al 70%
    • Autores: Moebius
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 56
    • Precio: 14 euros
  • ‘Escala en Pharagonescia’, el Moebius más surrealista

    ‘Escala en Pharagonescia’, el Moebius más surrealista

    Escala-en-pharagonescia-portada

    Cuarto volumen en esta imprescindible colección con la que Norma está recuperando todo el material que Moebius publicó en la mítica revista Métal Hurlant, ‘Escala en Pharagonescia‘ contiene nueve relatos que servirán al amante del noveno arte para volver a deleitarse gracias a las geniales ocurrencias con las que Jean Giraud se reinventaba continuamente bajo el manto de su «alter ego».

    Destacando sobre las demás tanto por su extensión como por lo excéntrico de su desarrollo (una característica que, por otra parte, es aplicable a la gran mayoría de las historias que han aparecido y seguirán apareciendo en esta colección), ‘Escala en Pharagonescia’ es una muestra espléndida de lo qe Moebius era capaz de crear gracias a la libertad que le garantizaba el poder dibujar aquello que le viniera en gana basándose en la alocada idea que en ese momento se cruzara por su fértil imaginación.

    Acompañándola, dos historias brillan con luz propia entre las ocho restantes: la breve ‘Doble evasión‘, dos páginas de ejemplar planificación, sencillo trazo y poético contenido y la espléndida ‘¿Es bueno el hombre?‘, con la que el artista francés experimentaba con una forma de dibujo más libre y sin diálogos que le permitía abundar aún más en la excelsa capacidad que siempre demostró para la narrativa secuencial.

    Escala en Pharagonescia

    8GENIAL
    • Autores: Moebius
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 56
    • Precio: 14 euros
  • ‘La ciudadela ciega’, los mundos de Moebius

    ‘La ciudadela ciega’, los mundos de Moebius

    la-ciudadela-ciega-portada

    Tercer volumen de la imprescindible colección Métal Hurlant con la que Norma está recopilando todo el material que Moebius publicó en la mítica revista de cómics, ‘La ciudadela ciega‘ entronca a la perfección con el tipo de tomo que encontrábamos en la primera entrega, aquella que, conteniendo la magistral ‘The long tomorrow‘ (esa historia escrita por Dan O’Bannon que tantísima influencia ha tenido en los modos de la ciencia ficción en el séptimo arte), se completaba con relatos de diversa índole y calado.

    Abriéndose la lectura con la historia que da nombre al volumen, una particular visión del autor (no podía ser de otra manera) sobre los relatos de caballerías, la diversidad de la que hacen gala todos los relatos incluídos aquí son la mejor muestra posible de las inmensas e inagotables capacidades imaginativas de un autor que, por muchas lecturas que se le hagan, sigue sorprendiendo sobremanera (máxime cuando uno considera que, al tiempo que experimentaba con lo que este y los otros volúmenes de Métal Hurlant van a ofrecernos, Moebius firmaba como Jean Giraud la magistral ‘Blueberry‘).

    La-ciudadela-ciega-interior

    Con un trazo de irregular concreción, soberbio en muchas de las historias, de rápida compulsión en otras, caben destacar de entre las ocho que conforman este álbum, ya por lo alegórico de su guión, ya por la sublime belleza plástica del trazo y colorido del autor, ‘Ballade‘, quizás la más redonda de todas (con un final absolutamente demoledor), ese sueño de perpetuo vértigo que es ‘Absolute blindaden‘ o, por supuesto, ‘Pesadilla blanca‘, en la que el autor plasma con toda su mala leche la indignación por las xenofobias.

    Huelga decir que con la publicación de esta colección, Norma se ha apuntado un tanto sobresaliente permitiendo a aquellos que ya las habíamos leído in hilo tempore recuperarlas de nuevo y dando opción a aquellos que nunca se hayan acercado a la grandeza lisérgica del desaparecido maestro hacerlo con la garantía de que van a encontrarse con lo mejor que salió de su insigne mesa de dibujo.

    Métal Hurlant 3. La ciudadela ciega

    9EXQUISITA
    • Autores: Moebius
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 56
    • Precio: 14 euros