Etiqueta: Charlize Theron

  • ‘Atómica’, no confíes en nadie

    ‘Atómica’, no confíes en nadie

    Probablemente seréis muchos los que empezáis a estar bastante cansados de que el año cinematográfico venga jalonado cada vez más por producciones de DC y Marvel que, bajo vuestro punto de vista, no tienen nada que añadir a lo que ya se ha dicho hasta la saciedad en lo visto hasta el momento. Afortunadamente, esta fiebre por las viñetas de la que el séptimo arte lleva preso casi una década nos deja cada periodo de doce meses propuestas que se asoman curiosas e ilusionadas a otras latitudes de la vasta inmensidad editorial estadounidense —ciñamos el discurso a ellos, ya sabemos que en Europa nos las gastamos de otra manera—. Ejemplos hay considerables pero, por acotarlos a lo que llevamos de 2017, dos son los títulos que nos han llegado de allende los mares que nada tienen que ver con superhéroes: ‘Wilson’ (id, Craig Johnson, 2017), la irregular adaptación del cómic homónimo de Daniel Clowes de la que casi lo único acertado es el espléndido Woody Harrelson, y ‘Atómica’ (‘Atomic Blonde’, David Leitch, 2017).

    Adaptación de la novela gráfica ‘La ciudad más fría’, firmada por Antony Johnston con dibujos de Sam Hart —una obra editada hace poco por Planeta Cómic sobre la que mi compañero Mario vertió su opinión por aquí—, el guión escrito a dos manos por David Leitch y Kurt Johnstad respeta de forma precisa casi todo lo planteado en las páginas del cómic y, en ese esfuerzo, pasa de puntillas por contemplar esa gran verdad que es que medios distintos requieren de necesidades narrativas distintas y que lo que funciona en cómic no tiene por qué hacerlo en cine. Lo que trasciende de dicha inobservancia en ‘Atómica’ es una complejidad innecesaria en el entramado de la historia que no aporta nada al devenir de la misma —antes bien, se interpone en que califiquemos a la cinta con mayor énfasis— y que, llegado el final, se traduce en un juego en el que somos gatos intentando atrapar un ratón que ni siquiera es tan rollizo como para dejarnos satisfechos. No sé si me explico.

    Ahora bien, la somera zancadilla que plantea el guión en esos instantes finales —y en algún que otro intermedio en el que nos perdemos por la superabundancia de datos— no es suficiente para bajar de lo notable a una producción que guarda suficientes ases en su manga como para contentar al amante del cine de acción más recalcitrante. No en vano, David Leitch fue co-director no acreditado de esa enorme muestra del género que fue ‘John Wick (Otro día para matar)’ (‘John Wick’, Chad Stahelski, 2014) y su firme mano para hacer que terminemos con la respiración entrecortada y sobreproduciendo adrenalina se une, como decía, a un diseño de producción bastante acertado que nos traslada de forma irremisible a ese 1989 en el que cayó el muro de Berlín, a unas actuaciones espléndidas —con una extraordinaria Charlize Theron a la cabeza— y, detalle de inmensa relevancia, a una música que es un 40% de la parte más efectiva del filme.

    Y cuando digo música no me estoy refiriendo al modesto y secundario score que Tyler Bates compone para la ocasión, sino al viaje instantáneo a nuestra adolescencia para aquellos que hemos superado ya la barrera de los 40, que Leitch provoca al elegir temazos de Queen, Duran Duran, George Michael, Depeche Mode, David Bowie o Nena para puntualizar las mejores secuencias del metraje, consiguiendo que nos pongamos en mitad de la sala de cine a corear el ‘Under Pressure’, el ‘Father Figure’, el ‘Personal Jesus’ o la mítica ’99 Luftballoons’ sin que nos importen mucho los otros usuarios de la misma o cómo nos miren de reojo pensando, probablemente, que muy cuerdos no podemos estar.

    Si de extraordinaria calificaba un par de párrafos más arriba a la actuación de una Charlize Theron fría como el acero, sería injusto no aplaudir enérgicamente lo que sus compañeros de reparto consiguen, ya nos estemos refiriendo aquí a ese animal escénico que es James McAvoy —al que le tengo un respeto renovado desde que lo viera en ‘Múltiple’ (‘Split’, M.Night Shyamalan, 2016)—, a la precisa combinación entre fragilidad y dureza que Sophia Boutella refleja en su bello y exótico rostro o a esos dos secundarios que engrandecen cualquier producción de la que formen parte que son John Goodman y Toby Jones.

    Pero todo lo anterior queda empequeñecido de forma certera cuando a lo que hemos de atender es a las formas de Leitch y al recital de realización que da el antiguo especialista. De similares maneras a cómo alabábamos hace unos meses la meridiana claridad narrativa y la inventiva de encuadres y angulaciones de Stahelski para ‘John Wick. Pacto de sangre’ (‘John Wick: Chapter 2’, Chad Stahelski, 2017), es como tenemos que referirnos a lo que Leitch lleva aquí a cabo, brillando con luz propia dentro del conjunto todas y cada una de las secuencias de acción y resultando de genio el plano secuencia que el cineasta se marca en el tercer acto: iniciado de forma tan sutil que hasta que no han transcurrido unos minutos el espectador no se da cuenta de que la acción se ha sucedido de forma ininterrumpida, hay tanta planificación, visceralidad y crudeza en lo que en dicha secuencia se plantea que ya sólo ella justifica de forma sobrada acudir al cine más cercano.

    Cualidad que brilla también con luz propia en ‘Atómica’ es precisamente dicha visceralidad y crudeza a la hora de mostrar la violencia. Dicho de otra forma, que la cinta «no se corta un pelo» y es honesta con la construcción que hace de los tiempos y los personajes al no mirar hacia otro lado cuando se producen puñaladas, golpes, disparos certeros entre los ojos y rotura de miembros. Que eso sea así sólo es una guinda más de un pastel cocinado con esmero que, salvo su pequeño traspiés, se alza como el thriller de acción más estimulante que hemos visto en 2017 junto con la cinta protagonizada por Keanu Reeves y ese portento que fue hace unas semanas ‘Baby driver’ (id, Edgar Wright, 2017). Ahí es nada.

  • ‘Prometheus’: un vistazo a la precuela de ‘Alien’

    ‘Prometheus’: un vistazo a la precuela de ‘Alien’

    Prometheus de Ridley Scott

    Ahora es precuela, ahora está relacionada, ahora no lo es, ahora es cuasi-precuela… Se dijo que era un proyecto para directores noveles, y luego la productora quiso que se dejara de tonterías y la dirigiera él mismo: *Cómo nos ha mareado Ridley Scott con ‘Prometheus’*.

    Ya vimos unas cuantas imágenes de este proyecto, y a ese lote añadimos ahora cinco más. Principalmente hay fotos de los protagonistas, incluyendo a Michael Fassbender, Noomi Rapace, Logan Marshall-Green, Idris Elba y Charlize Theron (que está mejor como reina malvada que como marine espacial), y de algunas estructuras y decorados.

    Lo poco que se sabe de la película es que *no va a ser estrictamente precuela*, pero que sus minutos finales engancharán con ‘Alien, el octavo pasajero’. El genérico argumento girará sobre un intento de descubrir los orígenes de la Tierra, para lo cual los protagonistas visitarán los confines más oscuros del universo.

    (más…)

  • ‘Mirror, Mirror’ y ‘Snow White and the Huntsman’: a vueltas con Blancanieves

    ‘Mirror, Mirror’ y ‘Snow White and the Huntsman’: a vueltas con Blancanieves

    Snow White and the Huntsman y Mirror Mirror

    ¿Alguien ha dicho “falta de ideas frescas en Hollywood”? Pues ahí van otros dos argumentos: se van a estrenar dos nuevas versiones de Blancanieves, con apenas seis semanas de diferencia entre ambas. ¿Será un intento desesperado de eclipsar a trece enanos, sumando dos veces siete?

    La primera versión en estrenarse se titula ‘Mirror, Mirror’ (¿‘Espejito, espejito’?), y cuenta como valedores a Julia Roberts, Lilly Colins (la de la derecha en la imagen), Sean Bean y Nathan Lane.

    Poco después llegará ‘Snow White and the Huntsman’ (que aquí llegará como ‘Blancanieves y la Leyenda del Cazador’, porque ya se sabe que la palabra ‘leyenda’ supone un 83 por ciento más de taquilla). Tampoco el reparto es manco, con Kristen ‘Inexpresiva’ Stewart, Charlize Theron, Chris Hemsworth, Bob Hoskins, Ian McShane, Sam Claflin y Ray Winstone entre otros.

    (más…)

  • Hancock, un superhéroe sin mucho que contar

    Hancock, un superhéroe sin mucho que contar

    HancockDesde que Spiderman abriera la larga temporada de caza y captura de superhéroes por parte de Hollywood, hemos visto numerosos encapuchados (o héroes con la cara descubierta) que han saltado desde las viñetas al tapiz blanco de las salas de cine.

    Las grandes productoras habían encontrado un filón aparentemente sin fin, pero también se encontraron con un público muy exigente, los fans de los comics, que miraban con lupa cada estreno para desentrañar las virtudes y defectos de las versiones cinematográficas de sus héroes favoritos.

    Hancock se libera de la carga de tener que satisfacer a este público, al tratarse de un superhéroe creado exclusivamente para el cine, pero no le exime de satisfacer como película por si sola, lo cual no termina de conseguir.

    Tras ver Hancock, cualquiera que haya visto el suficiente número de películas, se dará cuenta de que su historia es defectuosa. ¿A qué me refiero? A que la segunda mitad de la historia casi no tiene nada que ver con la primera.
    (más…)