Etiqueta: Alejandro Jodorowsky

  • Lo mejor de 2023 (y VI): BD no publicada en España

    Lo mejor de 2023 (y VI): BD no publicada en España

    Soy un purista con los idiomas hasta dónde mis conocimientos me lo permiten, claro. Y siempre que es posible, prefiero ver el cine y las series en su lengua original —y aquí me da igual que sea cantonés, swahili o kurdo— o leer en el idioma en que lo que fuera que vaya a leer estuviera escrito. Aquí, desafortunadamente, la amplitud de lo que puedo consumir queda limitada al castellano, obviamente, al inglés, al francés y, en muy menor medida —muy, muy menor— al italiano si le echo esfuerzo, paciencia y la ayuda de la realidad aumentada de Google. Práctica que llevo desde que comencé a leer tebeos cumpliendo semanalmente con la lengua de Shakespeare, y que me ha permitido siempre poder contar en mi tebeoteca con esas «chachi» ediciones USA que, por fin, están llegando a nuestro país, no fue hasta hace tres años que, curso de refresco de francés mediante, comencé a abrir la posibilidad a adquirir álbumes francobelgas directamente en Francia. Una puerta que, de ir poco a poco durante los primeros meses, terminé abriendo de manera virulenta cuando decidí que iba a vender todos los álbumes europeos que tenía en castellano para comprarme sus equivalentes franceses. Sí, estoy tarado, a ver quién de vosotros no lo está de un modo u otro.

    Dicho y hecho, después de un año de echar dinero, vender poco a poco la masiva cantidad de volúmenes de que contaba —no sabría deciros un número concreto, pero fueron más de 500 seguro—, e ir incorporando las ediciones «originales», conseguí mi objetivo…o lo que no sabía que era la primera parte de mi objetivo, porque, evidentemente, después vino la segunda: estar pendiente a lo largo del año de las novedades publicadas al otro lado de los Pirineos e ir adquiriendo, a ciegas, lo que fuera que llamara mi atención. De fondo, además, había un motivo para ir haciendo esto. Y ese no era otro que el que hoy toma forma con esta sexta y última entrada de lo Mejor de 2023: poder ofreceros una mirada a material que aún no ha visto la luz en España y que, creo, sería de incorporación imprescindible para aquellos amantes del tebeo francobelga que no controlen el francés si, con el tiempo, terminan apareciendo por aquí.

    No son, ni de lejos, todos los álbumes franceses que he comprado y leído a lo largo de los últimos 12 meses, pero creo que los catorce títulos que os traigo a continuación suscitará lo suficiente vuestra curiosidad para que estéis atento por si, en algún momento indeterminado de 2024, aparecen por alguna de las editoriales españolas. Por cierto, huelga decir que, asociado a esta nueva sección, habrá mañana un premio. De cajón, vamos.

    Bouncer: Hécatombe

    BOUNCER #12 - Hécatombe - Sceneario

    Inesperado. MUY INESPERADO. Vamos, que si me llegan a pedir que adivinara qué serie iba a contar con una continuación durante este 2023, la última que habría dicho es el ‘Bouncer‘ de Jodorowsky y Boucq. Y, sin embargo, aquí la tenemos, con un guionista que a sus ¡¡¡94 años!!! sigue más o menos en plena forma y un dibujante que a sus 68 todavía tiene muchísimo que decir en el noveno arte: ‘Hécatombe‘ es todo lo que hizo a ‘Bouncer’ uno de los puntales ineludibles del western en viñetas y, aunque probablemente sea mucho pedir, no nos importaría que 2024 nos pillara de nuevo con la guardia bajada y otro álbum como este cayera en nuestras manos.

    CLOVD

    CLOVD #1: la dame de Birka. – L'étagère imaginaire

    Después de dos años desde que el sello Label 619 de Rue de Sèvres publicara el séptimo y ¿último? álbum de ‘Funerailles‘ —y lo ponemos así, entre interrogantes, porque la última página de dicho volumen indicaba claramente «A suivre» (continuará)— hete aquí que Florent Maudoux nos sorprende con el lanzamiento de una nueva cabecera protagonizada, al menos en parte, por Funeral —el mismo personaje central de la anterior serie— y situada varios años después de aquella. El artista francés sigue demostrando que al universo de Freaks’ Squeele le queda todavía muchísimo que contar y nos regala 100 páginas preñadas de una imaginación superlativa que, en lo gráfico, como siempre ha pasado a cada nuevo trabajo suyo, consigue arreglárselas para superar a todo lo que le hemos visto hasta ahora, logrando conectar con una versión suya más limpia y que, si eso era algo posible, se vuelca más en detallar cada viñeta. De verdad, no podéis haceros una idea de la espectacularidad que rezuma de algunas planchas. Y la duda es evidente ¿veremos en castellano publicado esto? ¿Alguien ha dicho Nuevo Nueve?

    Frontier

    Celebrated author and game designer Guillaume Singelin's FRONTIER! - COMIC  CRUSADERS

    PTSD‘ supuso toda una sorpresa y el descubrimiento de un Guillaume Singelin que con este álbum de ciencia-ficción que Grafito publicará en el primer trimestre del año, da todo un golpe de autoridad en la mesa y se posiciona como uno de los autores más a tener en cuenta de cara a lo que sea que nos tenga que traer el próximo año. Ambiciosa y hermosa a partes iguales, la historia de ‘Frontier‘ reposa de manera ostensible en un pequeño reparto que rebosa carisma por los cuatro costados, y el agradable dibujo de Singelin que, a medio camino del manga SD, echa el resto en representar hasta el mínimo detalle del agorero futuro que imagina para la humanidad, nos sorprende una y otra vez, conquistándonos desde la primera página. Haríais muy, pero que MUY BIEN en conseguir una copia en cuanto las gentes de Grafito lo publiquen, que seguro que su edición no le va a la zaga a la magnífica que han hecho en el Label 619 de Rue De Sevres. Además, un dato extra: si no hubiera sido por el que al final se ha llevado el gato al agua, estaríamos hablando de la Mejor BD No Publicada de 2023. Ahí queda eso.

    Je Suis Leur Silence

    Je suis leur silence - BD, avis, informations, images, albums - BDTheque.com

    Bueno, la aparición de esta está más que cantada —de hecho, nos apostaríamos lo que fuera a que será Norma la que lo traiga a España—, pero haber tenido la oportunidad de poder dar cuenta de ella antes de que finalizara el año es uno de esos instantes en los que uno se siente afortunado por poder acceder a material en francés. Para esos que lo estáis esperando, y aunque no me guste establecer comparaciones cuando éstas son tan imposibles, os diré que este polar que se desarrolla en Barcelona y hace gala de un humor fresquísimo y aún más desparpajo no llega a las alturas de ‘Carta blanca‘…ni falta que le hace: Jordi Lafebre sabe muy bien lo que se trae entre manos y carga las tintas en una protagonista que es TODO carisma y que es tal hallazgo que por sí sola justificaría la compra de este álbum.

    La Bête 2

    La Bête Tome 2, Zidrou et Frank Pé baptisent le Marsupilami

    Desconocemos si Editorial Base sigue publicando tebeos. De no hacerlo, a saber si este segundo y MAGNÍFICO último álbum del Marsupilami de Zidrou y Frank Pé verá la luz en España, pero esperemos que, si no son ellos, otra editorial pueda pujar para hacerse con los derechos y traeros 208 páginas que son pura maravilla y más corazón. A ver, que no es de extrañar, no ya porque Zidrou esté implicado, sino porque el primer volumen ya atesoraba esas cualidades y este no hace más que continuar insistiendo en los mismos valores que su predecesor, configurando una dupla de una belleza visual sin par que llega, directa, a lo más hondo de nuestro ser.

    Le Coeur en Braille

    Le cœur en braille - BD, informations, cotes

    Sabéis, supongo, que soy un romántico empedernido y que me encanta, ya lo dije ayer en la selección de lo mejor de cine, la comedia romántica. Así que cualquier ocasión en que el género se cruza por delante en viñetas hay que aprovecharla, y este ‘El corazón en braille’ prometía…y cumple sus promesas. El avance de su trama no tiene siempre el ritmo correcto porque se nos antoja que esta adaptación de la novela homónima de Pascal Ruter habría necesitado de más páginas para respirar mejor, pero se le perdona por el carisma que despiertan Victor y Marie-Jose, los dos adolescentes protagonistas y el calor que desprende, no ya su preciosa historia de amor, sino el dibujo de Anne-lise Nalin. Un tebeo precioso de esos que se hacen rápido un lugar en el corazón.

    Les Cités Obscures: Le Retour du Capitaine Nemo

    Tirage de luxe - Les Cités Obscures - Le Retour du capitaine Némo -  Hennebelle - Tirages de luxe

    Otra sorpresa mayúscula del estilo de la que nos llevábamos con ‘Bouncer: Hécatombe‘ es la que nos han dado François Schuiten y Benoît Peeters con este álbum enmarcado en el siempre fascinante universo de Las Ciudades Oscuras. Por si el pertenecer a un rincón tan imprescindible de la BD francobelga no fuera suficiente, lo que Schuiten y Peeters se marcan aquí se arropa de ese carácter gracias a su premisa de partida: servir a la par de corolario y continuación apócrifa de las aventuras del Capitán Nemo, logrando el guionista conectar con su Verne interior para hacer de la parte escrita de esta relato ilustrado —porque no es cómic, sino texto a la izquierda e ilustración a toda página a la derecha salvo por las últimas páginas— todo un regreso a lo mejor que el literato francés era capaz de ofrecer. Si a eso le unimos unos dibujos de Peeters que quitan el hipo, lo que tenemos es un álbum de esos que ni hay que pensárselo antes de incorporarlo raudos a la tebeoteca.

    Les Coeurs de Ferraille 2. L’Inspiration

    Les coeurs de ferraille tome 2 - L inspiration - Bubble BD, Comics et Mangas

    No vais que tener que esperar mucho para poder deleitaros con lo que Beka y Jose Luis Munuera han vuelto a conseguir con el segundo volumen de ‘El corazón de hojalata‘ porque, si habéis visto las novedades que nos esperan en enero, ya sabréis que Nuevo Nueve lo publica en pocas semanas. Todo lo que dijimos del primer volumen se aplica a este segundo. Y ahí lo vamos a dejar por ahora, que ya hablaremos a placer de él cuando nos llegue en castellano. Por el momento, que quede clara una idea: queremos más de este maravilloso universo, y lo queremos ya.

    Les Guerres de Lucas

    Les Guerres de Lucas, Star Wars la révolution

    Hete aquí una lectura que encierra una curiosa paradoja: todo —o casi todo— lo que Laurent Hopman y Renaud Roche cuentan en estas ‘Las guerras de Lucas‘ es de eso que cualquier aficionado a Star Wars sabe de sobra, así que cabría pensar que el potencial lector es aquél que quiera saber algo más sobre cómo se gestó la primera parte de la saga galáctica; más, al mismo tiempo, el hecho de ser un cómic que gira en torno al arranque de la que para muchos, entre los que me incluyo, es un referente inequívoco, no ya de sus filias cinematográficas sino de su misma existencia, lo convierte en compra obligada. Lo dicho, tan paradójico como genial, porque lo que aquí consiguen los autores, combinando mil y una referencias de mil y un sitios es un tebeo entretenido con un ritmo magnífico que se lee con enorme interés y en el que sorprende, por lo engañosamente sencillo, el dibujo de Roche, brillante de principio a fin. La fuerza, sin duda, ha acompañado a los franceses en su viaje a esa galaxia muy, muy lejana.

    Loire

    Dans « Loire », la nouvelle fiction de Davodeau, le personnage principal  c'est le fleuve lui-même… | BDZoom.com

    Étienne Davodeau tiene una forma muy personal y única de marcar a fuego sus creaciones. Y no me refiero ya a la obviedad de lo reconocible de su dibujo sino a la fuerte personalidad que detentan sus historias, que hacen gala siempre de una naturalidad asombrosa y cuentan, igualmente siempre, con personajes de los que podrías encontrarte a la vuelta de la esquina en situaciones que no tienen porque ser extraordinarias pero lo parecen cuando él las cuenta. Bajo ese prisma es como encontramos ‘Loire‘, una suerte de iteración sobre ‘Los amigos de Peter’ de Kenneth Branagh que se hace irresistible en la forma en que define a su protagonista principal y a los cuatro o cinco que se suman a una experiencia llamada, quizá no a cambiar sus vidas, pero sí a hondas reflexiones existenciales. No es ‘Lulú desnuda‘ ni ‘Los ignorantes‘, pero nos ha encantado su joie de vivre.

    Madeleine, Résistante 2

    Madeleine, Résistante #2 - La Ribambulle

    La primera entrega ya formó parte de la selección de lo mejor de 2022, y estábamos deseando echarle el guante a la continuación. Tanto, que no hemos sido capaces de esperar a que la publicara Ponent Mon y nos hemos hecho con el volumen del sello Aire Libre de Dupuis. Una continuación que no defrauda, que hace gala de los mismos valores que ostentaba la primera, que nos hace partícipes a través de su protagonista femenina de episodios de la resistencia francesa de esos que sólo llegarás a conocer si lees estas memorias puestas en viñetas y que cuenta con un dibujo de Dominique Bertail que es una auténtica gozada. Lo peor, no obstante, ese a suivre del final…bueno, o quizás es lo mejor. Sí, sin duda es lo mejor, queremos más de Madeleine y sus recuerdos durante la Segunda Guerra Mundial.

    Mecanique Celeste 2. La Source

    Mécanique céleste -2- La source

    Menuda fue la sorpresa que, hace tres años, nos llevamos con la ‘Mecánica celeste‘ de Merwan Chaban. Tanto, que pese a lo que muchos decían con respecto a su raquítico guión, no tuvimos problema alguno en colocarla en la selección de lo mejor de 2020. Más, cerrada como quedaba la historia de Aster, poco podíamos imaginar que su autor fuera a continuarla con un álbum que carga mucho más las tintas en el guión, como si el artista hubiera dado oído a los que hablaron en contra de la primera entrega y hubiera hecho un «agarradme el cubata». El resultado, algo inferior al primer volumen, es no obstante tan enérgico y asombrosamente bello como él. Y eso nos basta para incluirlo aquí. ¡Ah! Y lo tendréis disponible de mano de Nuevo Nueve en el primer semestre del año.

    Musée

    Musée (par Christophe Chabouté)

    Como espacio museístico, creo que la transformación de antigua estación de ferrocarril a contenedor de arte hace del museo de Orsay uno de los más interesantes que he tenido la oportunidad de visitar. Y eso mismo tiene que haberle parecido a nuestro admirado Christophe Chaboute, que dedica su nuevo trabajo a dar alas a una curiosa idea: ¿Qué pasa cuando un museo se cierra y las obras de arte se quedan solas para poder hablar de cómo les ha ido el día? Tan intrigante premisa de partida da para un álbum en el que el autor combina sus habituales y siempre elocuentes silencios con páginas en las que, sorpresa, da paso a diálogos, algo que le hemos visto pocas veces y que aquí funciona a la perfección por lo mucho que permite explorar, de una parte, y desde la acidez, a aquellos que visitamos las salas de un museo y, de la otra, echándole gran imaginación, a aquello que departen estatuas y cuadros del Orsay, habiendo lugar aquí desde la risa —una de las estatuas intentando averiguar cómo diantres funcionan los aseos y para qué sirve el papel higiénico— a la reflexión o la melancolía. Todo ello envuelto, por supuesto, en el magnífico control de las luces y las sombras del que siempre hace gala el artista francés.

    Notre Dame de Paris

    Notre-Dame de Paris » : le temps de la cathédrale ! | BDZoom.com

    Georges Bess nos dejó anonadados en 2021 con la dupla formada por sus adaptaciones de ‘Drácula‘ y ‘Frankenstein‘. Tanto, que hizo doblete en nuestros Premios, reconociendo desde aquí a la dupla de álbumes como mejores BD de dicho año y al artista como el mejor dibujante de BD. Sin saber si la tendencia que había comenzado con las aproximaciones a las obras de Bram Stoker y Mary Shelley encontraría algún tipo de continuación, la sorpresa ha sido monumental cuando este año nos hemos topado con la traslación de la inmortal obra de Victor Hugo a viñetas. Bueno, a viñetas, a unas páginas que son un dechado narrativo que mezcla diversas estructuras y que en la enorme edición de Glénat, igual que la de los dos álbumes anteriores, nos deja extasiados a lo largo de sus 200 páginas. Habría repetido doblete. Sí, lo habría hecho, pero algo se interpuso…

  • ‘Cara de Luna’, epítome de lo «Jodorowskiano»

    ‘Cara de Luna’, epítome de lo «Jodorowskiano»

    Si no lo he formulado tal cual, creo haber dicho en alguna ocasión que: «leído un tebeo de Jodorowsky de sci-fi, leídos todos». Matizable todo lo que se quiera matizar y aplicable con mayor o menor intensidad a uno u otro punto de la extensa tebeografía del chileno cada vez que ésta ha recalado en la ciencia-ficción —harina de otro costal son maravillas fuera del género como ‘Bouncer‘ o ‘Los Borgia‘—; lo cierto es que, sea cuál sea el punto de entrada a la forma de ver el género que tiene el artista, da igual que metamos la cabeza por ‘El Incal‘, ‘Los Metabarones‘, ‘Megaplex‘ o ‘Los Tecnopadres‘, llega un momento en la lectura de cualquiera de ellos en el que, si ya hemos dado buena cuenta de algún otro, todo comienza a parecernos tremendamente familiar. Una sensación de la que, obviamente, esta majestuosísima edición que Norma nos ha regalado de ‘Cara de Luna‘ no es capaz de desprenderse y que se deja acompañar de manera ostensible en hacerse fuerte sobre otra de las características más comunes a la hora de hablar del psico-mago: su inaccesibilidad.

    No entrando quizás en ese saco a uno de sus dos mejores creaciones de ciencia-ficción —me refiero, cómo no, a ‘Los Metabarones’—, creo que cualquiera que alguna vez se haya aproximado a los otros títulos que he nombrado arriba colegirá conmigo en que, por momentos, más o menos limitados, más o menos extensos, leer un tebeo escrito por Jodorowsky es lo más cercano que los no consumidores estaremos nunca de sentirnos enajenados por la ingesta de sustancias psicotrópicas: dejando de lado esa jerga fértil, juguetona e indudablemente ingeniosa de la que tanto ha llegado a abusar con el paso del tiempo —algunos lo llamarían cualidad, no me cabe duda, pero si se insiste tanto y de forma tan dispar en ella, me inclino a utilizar más el término «abuso»—, las fuertes obsesiones del polifacético artista no hacen más que aflorar una y otra vez en ideas que, adornadas aquí y allá con elementos foráneos, terminan maquillando en mayor o menor medida la ¿consciente? incapacidad del autor por tratar de abordar sus fijaciones bajo ópticas distintas. Esos añadidos se traducen en ‘Cara de Luna’ en la mesiánica figura del personaje que da nombre al álbum —aunque, quitándole ciertas florituras estemos viendo, en cierto modo, al John Difool de ‘El Incal’ o al Metabarón de ‘Los Metabarones’— y, puntualmente, en la muy original premisa de una ciudad asediada constantemente por la ominosa amenaza de un tsunami que la asola sin miramientos.

    Gobernado el macro-complejo por una casta de políticos contra los que Jodorowsky siempre ha sentido tremenda antipatía —bien que se ha encargado de ridiculizarlos hasta el hastío en cualquiera de sus obras—, hay demasiado en ‘Cara de Luna’ que, al menos para el que esto suscribe, se escapa al normal entendimiento y entra en terrenos que, o bien son completamente ajenos a mi acerbo cultural, o bien están pensados bajo tal carga de oscurantismo, que se me antoja bien imposible que nadie que no esté muy, pero que muy, cerca de la esfera de conocimientos del escritor sea capaz de dilucidar. Sí, como suele pasar en sus obras más oclusivas, uno va captando el tono general de lo que se quiere transmitir y, en última instancia, puede incluso arrojar ciertas conclusiones sobre dicha generalidad pero, como tal, ésta se deja detalles por el camino de esos que enriquecerían sobremanera tan bello tebeo. Porque, no lo he dicho, pero lo que aquí enhebra François Boucq es de una belleza que sobrecoge página tras página.

    Personalmente, acompañado o no de Jodorowsky, me quedo con ‘Bouncer’ como el mejor exponente de lo que el artista francés ha llegado a desarrollar a lo largo de su muy ilustre carrera; pero eso no quita, ni mucho menos, para que valore en su enorme medida lo que lleva a cabo en unas planchas fastuosas, cargadas de detalles imposibles, de personajes que, moviéndose en la final línea que separa realismo de caricatura, conforman una galería de inolvidables bizarrías —en la acepción inglesa del término, claro, que os recuerdo que bizarro en español es sinónimo de valiente— que empiezan en ese remedo de emoticono que es el protagonista y terminan en la muy inabarcable e insaciable XXXX, pasando por el camino por todo un rosario de parada de monstruos que apoyan, y superan, cuantas locas ideas salen de la pluma de su compañero de fatigas. La maestría de Boucq aquí es de tal envergadura, que aunque sólo sea por él, os recomiendo fervientemente que os hagáis con una copia de este integral. Es probable que no os enteréis de mucho mientras lo leéis, y que, de hecho, esa sea el argumento que os decante a no adquirirlo, más os puedo asegurar que, de no hacerlo, estáis perdiendo la oportunidad de asistir a uno de los despliegues más maravillosos que ha cabido entre las dos tapas de un álbum europeo en este año —bueno, y en los muchos años que han transcurrido desde que ‘Cara de Luna’ viera la luz por primera vez.

    Cara de Luna

    • Autores: Alejandro Jodorowsky y François Boucq
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 312 páginas
    • Precio: 45 euros
  • ‘Showman Killer’, iteraciones sobre el mismo modelo

    ‘Showman Killer’, iteraciones sobre el mismo modelo

    Si hubiera que elegir entre las muchas obras que han trufado la trayectoria profesional de Alejandro Jodorowsky hasta la fecha —su trayectoria como guionista de cómics, claro, no como cualquiera de sus muchas otras «profesiones»— y quedarse con aquellas que mejor y con mayor solidez representan la tebeografía del chileno, sería inexcusable citar a ‘El Incal’ y ‘La casta de los Metabarones’ como las dos que pasarán a la posteridad con mayores argumentos. Tanto es así, que tampoco sería disparatado aseverar que tal ha sido el reconocimiento que ambas sagas han dado a Jodorowosky, que la huella de una u otra se ha dejado sentir de manera más o menos intensa en toda su producción posterior. Y ‘Showman Killer’, publicada por ECC, es una muestra muy palpable y bastante descarada de hasta qué punto ha querido el escritor reinventar sin hacerlo a su amado y salvaje Metabarón.

    Porque, seamos claros, el Showman Killer protagonista no es más que, como indica el titular, una concisa iteración sobre el modelo de ese antihéroe galáctico por excelencia que es el Metabarón, y sus aventuras, siempre marcadas por la jerga tan característica que Jodorowsky utiliza en sus tebeos, guardan excesivas concomitancias en demasiados aspectos con las que leímos en la magnífica ‘La casta de los Metabarones’ como para ser capaces de ignorar, qué sé yo, el origen del personaje, su condicionamiento, el alivio cómico que supone ese lagarto antropomórfico que siempre le acompaña, que todo el entramado gire en torno a intrigas políticas de nivel supra-cósmico…A ver, es Jodorowsky, lo sé. Es más, es Jodorowsky de ciencia-ficción, que aún parece limitar más las posibilidades de originalidad.

    Tampoco es que el dibujo de Nicolas Fructus ayude mucho a desprenderse de la sensación de estar viendo una suerte de segunda temporada de ‘La casta de los Metabarones’, ya que su estilo pintado, aunque nada tenga que ver con el de Juan Giménez, es claramente continuista con el que lucían las páginas de la citada saga galáctica. Ahora bien, como digo, y aunque las comparaciones sean odiosas, el trabajo del artista francés palidece en comparación con el del argentino, sobre todo si a lo que hemos de atender no es a imaginación visual —de la que también anda sobrado como Giménez— sino a claridad narrativa, una cualidad de la que adolecen, y bastante, unas páginas por momentos confusas y obscuras. Considerando pues la unión de guión y dibujo, es muy evidente que ‘Showman Killer’ es uno de esos títulos destinados a incondicionales de Jodorowsky, los demás haríamos bien con releer ‘La casta de los Metabarones’ o ‘El Incal’, dos cómics que nunca pueden llegar a ser leídos lo suficiente.

    Showman Killer

    • Autores: Alejandro Jodorowsky & Nicolas Fructus
    • Editorial: ECC
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 176 páginas
    • Precio: 21,85 euros en
  • ‘Los hijos del Topo 1. Caín’, entre la genialidad y el WTF!!!

    ‘Los hijos del Topo 1. Caín’, entre la genialidad y el WTF!!!

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    A la hora de abordar cualquier obra firmada por Alejandro Jodorowsky, y por mucho que uno haya podido alucinar en el pasado con algunos de sus trabajos —de entre los que me quedaría, sí o sí, con ‘La casta de los Metabarones’ y, por supuesto, ‘El Incal’—, mis sensaciones previas siempre se mueven en dos ámbitos muy extremos: ¿estaremos ante una de esas genialidades del psicomago chileno o nos toparemos de bruces con uno de esos títulos que no hay por dónde cogerlos y que la gente de a pie es incapaz de entender?. Porque sí, porque con Jodorowsky casi nunca, por no decir nunca, hay medias tintas. O lo abrazas sin remisión o lo rechazas con todo tu ser pasando por alto la incuestionable influencia que su obra, da igual a la disciplina artística que nos estemos refiriendo, ha dejado a lo largo de las últimas décadas.

    Continuación directa de ‘El Topo’, una producción cinematográfica a la que nadie de los circuitos de distribución estadounidenses quiso hacer caso allá por los años 70, ‘Los hijos del Topo 1. Caín’ sirve al polifacético artista para dar salida a una ansiada secuela que nunca pudo ver la luz en celuloide y lo hace ahora en un primer álbum que, disquisiciones acerca de la historia al margen, es todo un dechado de virtudes narrativas por parte de un José Ladrönn completamente reinventado para la ocasión. Ni rastro queda en el dibujante mexicano del estilo que llegó a su máximo paroxismo en las páginas de ‘Elephantmen’ y que servía a Ladrönn para alcanzar cotas de una brillantez gráfica sin par. Desprovisto de ese rasgo que tanto lo acercaba a Jack Kirby, lo que aquí podemos observar es un acercamiento evidente a las fórmulas de Jean Giraud y, cómo no, de lo que el dual maestro francés llegó a ofrecer en ‘Blueberry’.

    Haciendo suyo pues un discurso completamente «europeizado», es como decía en la potencia cinematográfica de las planchas donde ‘Los hijos del Topo’ atrapa de forma irremisible al lector, asemejándose tanto a un storyboard fílmico que quién sabe si las instrucciones de Jodorowsky al dibujante mexicano no habrán ido en esa dirección, guiándolo hacia la concreción de unas secuencias que llevan en su bullente cabeza tantas décadas. Ahora bien, todo lo que el álbum ofrece en lo visual queda minimizado —si bien no de forma dramática— por un guión errático y algo deslavazado que, por supuesto, entronca a la perfección con el imaginario del ecléctico escritor y con muchas de sus obsesiones, desde el talante mesiánico de su protagonista hasta la violencia extrema, pasando por los extremismos religiosos o la misoginia, cualidades que se pueden rastrear en casi la totalidad de su producción y que aquí determinan en buena parte el discurrir de este atípico western. Uno que resultará imprescindible para los amantes de Jodorowsky pero que a los que no lo tenemos en un pedestal nos deja con sensaciones encontradas y nos plantea una duda evidente: ¿estaremos ahí para acometer la lectura del segundo volumen? No os mentiré, no lo tengo nada claro.

    Los hijos del Topo 1. Caín

    • Autores: Alejandro Jodorowsky & José Ladrönn
    • Editorial: Random House Mondadori
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 64 páginas
    • Precio: 17,01 euros en
  • ‘Metabarón volumen 2: Khonrad, el Antibarón’, digno heredero

    ‘Metabarón volumen 2: Khonrad, el Antibarón’, digno heredero

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    Más allá de lo mucho que dije en la entrada que hace un par de meses dedicábamos al primer álbum de las renovadas aventuras del Metabarón, el personaje imaginado por Jodorowsky y Moebius para la mítica ‘El Incal’ y que después sería epicentro de una de las mejores sagas de ciencia-ficción que ha conocido el tebeo francobelga; poco habría que añadir sobre un álbum que insiste, y lo hace con ahínco, en afirmar que al guerrero más poderoso del universo le queda aún mucho que decir en las páginas aviñetadas siempre y cuando existan talentos como los de Jerry Frissen y Valentin Secher para saber extraer de él el fruto necesario.

    Un fruto que aquí sigue dando muestras del preciso trabajo continuista que guionista y dibujante enhebran para con ‘La casta de los Metabarones’, ya sea por la enorme épica que desprenden las ilustraciones de Secher —sibre las que me atrevería a afirmar que en ciertos momentos incluso superan a las de Juan Giménez por su mejor entendimiento de la cinética narrativa—; ya sea por lo mucho que Frissen mimetiza su estilo con el del ecléctico personaje chileno —porque, colegiréis conmigo en que Jodorowsky es todo un personaje, ¿no?—, utilizando la misma jerga en la escritura de los diálogos y aportando similar variedad en la brutalidad con la que se describen las acciones de los tres personajes en torno a los que gira la acción: el citado Metabarón, Khonrad, el Antibarón clonado de Sin Nombre y, por supuesto, ese tecnoalmirante al que conocimos en el anterior álbum y que es el ser más despiadado, cruel y salvaje de cuantos han pasado hasta ahora por las páginas de esta saga cósmica sin par que, cerrando aquí su primer ciclo, ya ha ofrecido al otro lado de los Pirineos el comienzo del segundo. Deseando estamos ya que caiga en nuestras manos.

    Metabarón volumen 2: Khonrad, el Antibarón

    • Autores: Alejandro Jodorowsky, Jerry Frissen y Valentin Secher
    • Editorial: Yermo ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 64 páginas
    • Precio: 15,20 euros en
  • ‘Metabarón volumen 1: Wilhelm-100, el Tecnoalmirante ‘, la epopeya continua

    ‘Metabarón volumen 1: Wilhelm-100, el Tecnoalmirante ‘, la epopeya continua

    Metabaron

    Con una trayectoria que les había llevado a ser dos figuras muy reconocidas dentro del mundo del cómic, los caminos de Alejandro Jodorowsky y Juan Giménez nunca se habían cruzado hasta que en 1993 el escritor —actor, filósofo, dramaturgo, poeta, director de cine, guionista de cómics, instructor del tarot, mimo, psicoterapeuta y psicomago…¡menudo currículo!— se propuso recuperar un personaje que había creado años antes junto a Moebius en la serie ‘El Incal’: el Metabarón. En dicha serie —sobre la que a estas alturas huelga afirmar que fue y es puntal dentro de la ciencia-ficción de los ochenta y una de las mejores en las que se vió implicado el gran dibujante francés—, el Metabarón era un mercenario enviado para asesinar al protagonista.

    Pero Jodorowsky vio enseguida el potencial que un hombre educado para ser el asesino perfecto podría tener. Y así es como nacía ‘La casta de los Metabarones’, una serie que se publicó originalmente a lo largo de diez años y que abarca a cinco generaciones de una familia. Puesta por Jodorowsky en boca de un robot siervo del último de su casta, la saga de los Castaka arranca en el primero de ellos, Othon el tatarabuelo; avanzando después, y en cada uno de los ocho volúmenes en que se dividía originalmente, a través de Honorata (la tatarabuela); Agnar (el bisabuelo); Oda (la bisabuela); Cabeza de Hierro (el abuelo); Doña Vicenta Gabriela de Rokha (la abuela); Aghora (el padre-madre) para llegar así a Sin Nombre, el último metabarón.

    Preñada de la verborrea que tanto ha caracterizado siempre al escritor chileno, el halo de culebrón televisivo impregna de forma indeleble la mayor parte del relato, algo que Jodorowsky esconde de forma hábil tras el velo de saga intergaláctica con todo lo que ellas suelen incluir: combates a muerte entre seres superpoderosos, batallas espaciales entre millares de naves, intrigas políticas para hacerse con el control del universo, amores desaforados a primer golpe de vista, traiciones entre amantes de esas que nunca se perdonan… y todo ello bajo la clara influencia de títulos como ‘La guerra de las galaxias’ o el ‘Dune’ de Herbert.

    Metabaron-1

    Ahora bien, si hay algo que separaba de forma decisiva a ‘La casta de los Metabarones’ de cualquier otro título de ciencia-ficción épica eso era el dibujo de un Juan Giménez que asombra en todas y cada una de las más de quinientas páginas en las que se alarga la narración. Curtido en el género desde principios de los ochenta, cuando Giménez llega a los Metabarones está en el pináculo de su carrera, algo que demuestran sobradamente las portentosas caracterizaciones de todos los protagonistas, los asombrosos diseños de maquinaria y vestuario —con inspiraciones que llegan hasta tocar el milenario arte de vestir japonés— y la espectacularidad con la que cuaja todas y cada una de las criaturas y escenarios que Jodorowsky es capaz de inventar en un trabajo que es una maravilla visual.

    Presente desde entonces en historias sueltas aquí y allá —en el blog de Travis Charest se pueden ver las alucinantes 29 planchas que el poco prolífico artista estadounidense completó para ‘Las armas del Metabarón’, un volumen completado hasta sus 64 páginas por Janjetov que fue publicado en nuestro país por Planeta DeAgostini— el pasado mes de Octubre era el elegido por Les Humanoîdes Associes para publicar el primer álbum de una nueva saga centrada en el último, enigmático y silencioso miembro de los Castaka que, basada en unas líneas generales trazadas por Jodorowsky, es puesta en manos de un Jerry Frissen que parece haber aprendido muy bien las lecciones del maestro chileno por lo mucho que se mimetiza con el estilo de éste, cargando los diálogos de la típica jerga que ya leímos en su momento en la saga original.

    Para goce de los que ya pensamos cuando las vimos que su artífice sería el heredero idóneo de Giménez si alguna vez la historia de los Metabarones encontrara continuidad, Valentin Secher, el autor de las espectaculares páginas de ‘Khaal’, es el artista elegido sobre el que recae la responsabilidad de hacernos «olvidar» al dibujante argentino. Y aunque dicha hazaña sea imposible, lo cierto es que las páginas pintadas de Secher son de una calidad extrema, y consiguen volver a trasladar similares sensaciones a las que este redactor recuerda haber tenido cuando se acercó por primera vez, tantos años atrás, al fascinante universo imaginado por los dos autores sudamericanos.

    Con tales argumentos por delante, que este primer álbum de la nueva encarnación de ‘Metabarón’ hará las delicias de los amantes de la ciencia-ficción hiperviolenta que tan bien caracterizó a su predecesora es tan obvio como que ya esperamos impacientes el desembarco de la segunda entrega que completará el primer ciclo y de la tercera, publicada hace cuatro días en Francia, que abrirá más posibilidades al infinito cosmos por el que el Metabúnker viaja.

    Metabarón volumen 1: Wilhelm-100, el Tecnoalmirante

    • Autores: Alejandro Jodorowsky, Jerry Frissen y Valentin Secher
    • Editorial: Yermo ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 56 páginas
    • Precio: 15,20 euros en
  • ‘Garras de ángel’, surrealismo sexual

    ‘Garras de ángel’, surrealismo sexual

    Garras de Angel

    Ya sea de la mitad que era Jean Giraud, ya aquella a la que llamó Moebius, pocas son las obras que Norma no ha publicado de uno de los autores franceses más influyentes y fascinantes de la historia del noveno arte. De Giraud contamos con la totalidad de lo que desarrolló en ese western asombroso que es ‘Blueberry’. De Moebius, sólo con los nueve álbumes de ‘Metal Hurlant’, ‘El Incal’, ‘El mundo de Edena’, ‘El corazón coronado’, ‘El cazador cazado’ y los tres volúmenes que componen la estrambótica y alucinógena ‘Inside Moebius’, tendríamos para adentrarnos en un universo de una riqueza visual que no conoce igual en el mundo del tebeo. Y es debido a ello, a todo lo que ya hay disponible sobre las dos caras del artista y a que en ese todo están incluidas sus obras maestras, que las dos últimas incursiones que ha hecho la editorial catalana en material inédito del autor se alejan del corpúsculo de cabeceras de obligada lectura y entran de lleno en aquello que sólo interesará a los seguidores a ultranza de Moebius.

    Pasó con ‘Mayor’, ese pequeño y extraño libro del que costaba arrancar hilo conductor o significado; y vuelve a pasar con ‘Garras de ángel’, relato ilustrado de marcado talante sexual y muy explicita concreción visual en el que Moebius unía de nuevo fuerzas con Alejandro Jodorowsky para acercarnos a…a…sinceramente, no sé muy bien a qué. Y es que es éste álbum uno de esos que resulta imposible clasificar y aún más entender: el texto del psicomago chileno se mueve, como tantas obras suyas, en la línea que separa lucidez de delirio, y su lectura deja una vaga sensación de familiaridad, como si en instantes sueltos estuviéramos a punto de desentrañar lo que en realidad quieren decir las combinaciones de sustantivos, verbos y adjetivos para, al instante siguiente, volver a perdernos en lo lisérgico de su estructuración. Con esa sensación —incómoda, para qué vamos a negarlo— acompañando toda la lectura, a lo que tiende la atención del lector es a dejar de lado los vanos intentos de desenmarañar el significado último de una historia compleja en extremo y dejarse llevar por la asombrosa belleza de las páginas que Moebius dibuja con preciso esmero y espectacular detalle.

    Las ilustraciones del francés para muchas de las páginas que aquí nos encontramos están en lo más alto de lo que el genial artista desarrolló en vida, destacando sobremanera el íntimo conocimiento de la belleza femenina que aquí dimana de todas y cada una de las planchas y la extrema sensualidad que destilan aquellas que evitan caer en lo explícito y se contentan con la mera insinuación. Más allá de eso, del incuestionable interés que siempre reside en acercarse a las ilustraciones de este puntal del mundo del cómic se abre, como intentaba apuntar en el párrafo anterior, un abismo insondable y casi insalvable. Adentrarse en él y dejarse atrapar por lo onírico de su discurso y lo metafórico de su contenido es un salto al vacío de recompensa limitada. Dejarse seducir por la belleza de las imágenes, algo que, inconscientemente, haremos desde la primera a la última página.

    Garras de ángel

    • Autores: Alejandro Jodorowsky y Moebius
    • Editorial: Norma
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 72 páginas
    • Precio: 20,90 euros en
  • ‘El lama blanco’, misticismo fascinante

    ‘El lama blanco’, misticismo fascinante

    El lama blanco

    Abrir un cómic de Jodorowsky implica casi siempre dar un salto al vacío por el hecho constatado de que resulta imposible saber a priori lo que realmente nos vamos a encontrar en las páginas del volumen en cuestión, sobre todo en lo que respecta a cualidades de discernibilidad de la trama y nivel de aprehensión global de aquello acerca de lo que versa la historia. Vamos, que leer algo del psicomago chileno y tratar de sacarle todo el jugo puede implicar, en no pocas ocasiones, bien intensos dolores de cabeza, bien el uso de sustancias psicotrópicas que nos acerquen al estado de enajenación en el que probablemente escribió el guión.

    Encontrando dicha cualidad con mayor o menor intensidad en la totalidad de su tebeografía, el temor a que ‘El lama blanco’ se inclinara hacia la vertiente poco comprensible de su trayectoria era la sensación más apremiante antes de comenzar la inmersión en un volumen del que, si algo podía destacarse en el hojeado previo, eso era la apabullante calidad del arte de Georges Bess. El artista, al que ya conocía por la lectura, años ha, de ‘Juan Solo’, ya me parecía por mor de aquél contacto un narrador consumado capaz de moverse en un rango de belleza plástica muy superior al habitual. Dichas sensaciones no son más que refrendadas cuando uno se acerca a las planchas producidas por el francés y (re)descubre a un dibujante que puede con todo, que se apoya en un virtuosismo cromático sublime (con una paleta muy reducida que huye de vacuos efectismos) y que, aún dando muestras de cansancio (o premura) en el tercio final del volumen, es capaz de concretar unas viñetas que harían enrojecer de envidia a cualquiera de esos artistas «hot» salidos de la maquinaria de fabricar churros que en muchas ocasiones es el mundo editorial del noveno arte estadounidense.

    Con tamaña ventaja de su lado, que el guión de Jodorowsky podría haber quedado eclipsado por el trabajo de Bess y que ello nos habría importado bien poco es tan cierto como que la historia ideada por el multifacetado artista está, sin lugar a dudas, a la altura de las circunstancias. Mezclando realidad (hay referencias constantes al cruento destino que la revolución roja reservaba al valle de Lhasa a mediados del siglo pasado) con una fuerte componente fantástica que entronca con sus muchas obsesiones, el trabajo del guionista es, entre otras cosas, un apasionado análisis del espíritu humano al tiempo que una locuaz disertación sobre la aceptación de uno mismo y de aquello que le rodea.

    Envuelto el conjunto en ese halo con el que suele caracterizarse todo aquello que sale de su pluma, sorprende (aunque no tanto si se consideran las raíces universales del discurso de la obra) que en los veinte años que han pasado desde que se publicó por primera vez ‘El lama blanco’ no haya envejecido ni un ápice. Si a eso le sumamos la espléndida edición por parte de Random House y que, tantos años después de su finalización, este 2014 haya visto el primero de los álbumes destinados a dar continuidad a ese «Fin del primer ciclo» con el que se cierra la lectura, no debería resultar extraño que esta no fuera la única ocasión que terminemos hablando de las aventuras de Gabriel Marpá.

    El lama blanco

    • Autores: Alejandro Jodorowsky & Georges Bess
    • Editorial: Random House Mondadori
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 288 páginas
    • Precio: 48 euros
  • ‘El corazón coronado. Integral’, las excentricidades de Jodorowsky

    ‘El corazón coronado. Integral’, las excentricidades de Jodorowsky

    El corazon coronado integral

    La (re)lectura de ‘El corazón coronado‘ ha vuelto a poner de manifiesto una idea que se me ocurrió, años ha, cuando ya había consumido gran parte de la producción en cómic de Jodorowsky. Ésta no era otra que, ante cualquier nueva aproximación que hubiera que hacer de su obra, dos podían ser las opciones que se abrían ante el potencial lector. Para la primera, habría que hacer acopio de cuantas más sustancias alucinógenas mejor para así poder sacar algo en claro de toda la abusiva y desenfrenada verborrea con la que el chileno suele caracterizar sus títulos.

    Para la segunda, mucho más recomendable y menos perjudicial para la salud, habría que tratar de ignorar en la medida de lo posible todos los ininteligibles discursos que se han convertido en marca de fábrica del psicomago para, con inmensa paciencia, intentar entresacar alguna conclusión lógica de la monumental ilógica de la que suele hacer gala. (más…)

  • ‘Los ojos del gato’, inquietante relato ilustrado de Moebius y Jodorowsky

    ‘Los ojos del gato’, inquietante relato ilustrado de Moebius y Jodorowsky

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    Un hombre asomado a una ventana. Una jungla de edificios semiderruidos que componen un paisaje postapocalíptico y desolador. Un único rayo de sol que atraviesa el cielo plomizo que cubre la ciudad. Y un gato negro. Con él empieza todo, el felino es el pistoletazo de salida para este pequeño aperitivo, este breve relato surgido de las mentes de Moebius y Alejandro Jodorowsky.

    Que dos autores de su talla se junten siempre es una garantía de calidad (ahí tenemos ‘El Incal’, sin ir más lejos), lo cual no significa que ‘Los ojos del gato’ no vaya a desconcertarnos un poco. De primeras porque si esperamos un cómic al uso nos encontraremos con un pequeño relato ilustrado en el que la palabra queda reducida a la mínima expresión, y en el que la acción se condensa para contarnos a lo largo de sus casi 60 páginas un hecho que ocurre en apenas unos pocos minutos.

    También llama poderosamente la atención la estructura visual del relato, en donde se juega con la repetición de una imagen recurrente complementada con otras poderosas ilustraciones que plasman lenta y minuciosamente cada detalle de los acontecimientos. Es, pues, una obra que hay que paladear despacio, pues en realidad se termina de leer en un suspiro. (más…)