COMIC SCENE: Las Lecturas de Fancueva
V. Kingdom Come

Tan larga digresión —que sé que me perdonáis— viene a colación, por supuesto, no porque ‘daytripper‘ sea un tebeo que concite opiniones unánimes en uno y otro extremo de la experiencia lectora —tanto en aquellos muy fogueados en el noveno arte como en los que están dando sus primeros pasos—, sino porque, aunque al que esto suscribe le parece una OBRA MAESTRA indiscutible, ya han sido dos las personas a las que les he regalado tan querido volumen y dos las que, tras su lectura y posterior puesta en común, me han admitido que, sí, les ha gustado, pero que hay algo que no terminan de apreciar para tacharlo, como lo hago yo, de un instante magistral dentro de la historia del cómic. La última, de hecho, ha sido una íntima amiga alemana que lleva algo más de un año buceando en esto de las viñetas y que, tras haber recibido ‘daytripper’ como presente por su cumpleaños, y haber tardado muy poco en rendirse a los cantos de sirena que la edición Deluxe de DC que recibió emitían desde una de las estanterías de su salón, me admitía que había disfrutado mucho con muchas cosas pero que había algún detalle que le impedía calificar a la obra de Gabriel Bá y Fabio Moon con algo más que un notable alto.

Artículos destacados

Deja un comentario

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar