Pensábamos hace nada, mientras redactábamos la reseña que le dedicamos a ‘Fatty, el primer rey de Hollywood‘ que, por mucho que esta última colaboración de Julien Frey con nuestro dibujante fuera, no sólo la mejor, sino una prueba maravillosa de las habilidades narrativas del autor de ‘Papel estrujado‘, era ya hora de volver a encontrarnos con el Nadar completo, ese que nos había dejado extasiados con su ópera prima y volviera a repetir hazaña con ‘El mundo a tus pies‘. Poco podíamos imaginar que en ese mismo momento —si me permitís la licencia poética— el autor ya tenía en ciernes la publicación por parte de Astiberri de este ‘Transitorios‘ que hoy os traemos, una colección de cuatro historias independientes que, bajo varios factores comunes, quizá no estén a la altura de los dos títulos que citábamos en este mismo párrafo, pero son un regalo considerable por cuanto, en ciertos aspectos, sí que nos devuelven a la mejor y más emocionante versión del autor valenciano.
Uno de los factores comunes más llamativos de las cuatro porciones de vida que Nadar nos muestra en ‘Transitorios’ es el hecho de que todos ellos dan comienzo in media res, siendo responsabilidad inicial del lector intuir qué ha llevado a los personajes a la situación que nos muestra el artista mientras va llenando, o no, los huecos necesarios para completar la información suficiente que nos haga tener un completo dibujo de lo que sea que esté sucediendo con la madre y el hijo, la antigua estrella de cine, aquello que sucediera en la adolescencia con un profesor o el legado que un padre deja a su hijo y en qué manos terminará dicha herencia. Esta manera de manejar el tiempo narrativo, cediendo parte de la construcción del mismo a la imaginación del que se asoma a las páginas, es, a nuestro entender, el mejor golpe de genio que Nadar da en este volumen. Un golpe que, no obstante, no se encuentra sólo y se deja acompañar, de manera muy cercana, por el fantástico acabado gráfico al que ya nos tiene acostumbrados.
Un acabado que es fantástico en el manejo del color acuarelado, en la expresividad de sus personajes —cuando éstos han de expresarse, claro, que hay no pocos instantes en que dicha función se centra en el movimiento de los mismos en la página o en la viñeta y no en lo que determinan sus miradas o los gestos de sus bocas— y en el preciso tempo que cada historia tiene en su reloj interno. Sólo nos falla, y de ahí ese «quizá no esté a la altura de los dos títulos que citábamos» de unas líneas más arriba, el que esa misma in media res con la que empiezan, encuentre reflejo en la manera abrupta en la que terminan, dejando una vez más depositada en el lector la responsabilidad de continuar, con nuestra imaginación unas historias que se nos antojan, a la postre, demasiado cortas y no albergando ninguna duda a un par de respectos: que cualquiera de ellas hubiera dado, de haberlo querido Nadar, para un álbum completo y que, creemos, el valenciano funciona mejor dando más espacio para respirar a lo que nos quiere contar. Más allá de eso, un volumen que tener en nuestra tebeoteca. Sin dudarlo.
Transitorios
- Autores: Nadar
- Editorial: Astiberri
- Encuadernación:Cartoné
- Páginas: 144 páginas
- Precio: 20 euros



