COMIC SCENE: Las Lecturas de Fancueva
V. Kingdom Come

‘Hoka Hey!’, P.E.R.F.E.C.T.A

El western, ese género por el que siempre he sentido una filia tremendamente intensa y que tanto y tan bien se ha cultivado, y se sigue cultivando, en el mundo del arte secuencial. El western, ese género del que tantos y tantos ejemplos imprescindibles cabría citar y en el que han hollado nombres de tan enorme altura como Jean Giraud, François Boucq, Herrmann, José Ortiz o Víctor de la Fuente. El western, ese género que, maleable como él solo, ha sabido adaptarse a los tiempos, dejando atrás la mirada romántica de la primera mitad del siglo pasado, transitando hacia la suciedad polvorienta y olvidando a los héroes, llegando después a las costas de lo crepuscular para, hoy por hoy, asirse a una vertiente que, por lo general, abunda en el realismo, en la no idealización de ninguno de sus actores más comunes y en llegar al lector por valores que se separen de lo que hayamos podido encontrar hasta el momento en sus mil puntos cardinales para poder sorprendernos, asombrarnos, maravillarnos. El western, ese género que, ahora, gracias a ‘Hoka Hey!‘, ve ampliados sobremanera sus horizontes. Tanto, que a no ser que en lo que queda de año caiga en nuestras manos algo completamente SUBLIME, os adelantamos ya que, a nuestro parecer, estamos, sin duda, ante el MEJOR TEBEO que se ha publicado en 2023.

Sabemos que es una muy contundente afirmación para cerrar el primer párrafo de una reseña. Es más, intuimos que habrá mucho lector que ahora mismo ya no esté dando cuenta de estas líneas porque haya decidido apostar por la maravillosa edición de Nuevo Nueve, bien porque no necesite más que saber la altura a la que raya el trabajo de Neyef, bien porque prefiera aproximarse a ella limitando en lo posible el conocimiento sobre lo que estas 232 páginas ofrecen. Si no sois de esos, y continuáis aquí con nosotros, permitidnos dejaros tranquilos, como siempre hacemos, no habrá revelaciones de calado que puedan arruinar la hermosísima y poética experiencia que, por momentos, es pasar las páginas de este álbum que tanta expectación ha creado entre los aficionados al noveno arte.

Como decíamos en el primer párrafo, Neyef amplía horizontes con ‘Hoka Hey!’. Por supuesto, los suyos, al ser éste el primer trabajo de envergadura que acomete, algo que nos lleva a pensar que el futuro que le espera al artista francés va a ser, como poco, espectacular dado el trampolín que suponen estas páginas. Más los horizontes a los que nos referimos son, claro está, los del western. Una ampliación que, como toda renovación genial que se precie, se hace, no desde la demolición de los cimientos previos para establecer unos radicalmente diferentes, sino desde el más absoluto respeto por las claves de lo que vino antes, sabiendo cómo revisar éstas y reinterpretarlas para dar con ideas que se sientan actuales y en cierto modo revolucionarias pero que, al tiempo, dejen entrever los hombros de los gigantes sobre los que se asientan.

En este sentido, y manteniéndonos, como os hemos prometido, en una línea que evite entrar en detalles, son incontables los instantes en que alguna viñeta, algún diálogo, traía a la memoria visual este o aquél tebeo, esta o aquella película. Pero no estamos hablando de citas literales o ideas robadas de la manera más rastrera. No. Lo estamos haciendo de referencias cargadas de elegancia que extraen la misma esencia de aquello a lo que «homenajean» para incorporarlas al relato de los tres forajidos, el niño y el cazador de recompensas; personajes todos que han sido tropos comunes en la historia del género pero que, aquí, con una pequeña vuelta de tuerca, encuentran voces que no se parecen a nada que hayamos leído o visto: porque los forajidos no son rudos hombres que mascan tabaco y encienden sus cigarrillos con las espuelas de sus botas, sino un nativo americano, una nativa americana y un irlandés que conforman un trío imposible pero soberbio; porque el niño no es un huérfano blanco que busca la venganza por la muerte de su familia a manos de una partida de salvajes, sino un nativo americano criado entre yanquis en busca de su identidad; y porque el cazador de recompensas no es un bastardo desalmado que sólo vive por el vil metal….bueno, a ver, sí, en realidad sí que lo es, pero es la única concesión a los arquetipos y funciona a la perfección en el contraste con todo lo demás.

En esa ampliación que Neyef aborda con el relato que hilvana en ‘Hoka Hey!’ también tiene mucho que ver la nula voluntad del autor de hacer concesiones a la galería. Dicho de otra forma, preparad vuestros corazoncitos para más de un asalto a su centro mismo: ataviadas sus páginas de un terrible halo de realidad, y desprovistos sus protagonistas de toda cualidad de héroes imbatibles o villanos a los que se termina ganando la partida, el desarrollo de ‘Hoka Hey!’ deja claro que la intención de su creador es la de asomarse de la manera más veraz posible a la encrucijada de caminos que une las existencias del quinteto protagonista. Y a fe nuestra que lo consigue. Eso, y mucho más, porque si hay grandeza en la manera en que la acción se va desarrollando, casi siempre jugando en contra de cualquier expectativa, más la hay en unos diálogos que destilan maestría y genialidad. A este respecto, de hecho, hubo un instante, allá por la página sesenta y algo, en que algo hizo click, un momento que fue decisivo en pasar de la mucha admiración que hasta entonces había despertado el tebeo a pensar que estaba ante algo fuera de lo normal; una sensación que ya no me abandonaría hasta su maravilloso y en cierto sentido épico final y que, por supuesto, queda íntimamente ligada a lo largo de toda la extensión del álbum a un dibujo que es pura poesía.

Pasar la mirada por las páginas de ‘Hoka Hey!’ es hacerlo por un mundo que dejó de existir y al que, de alguna mágica forma, Neyef tiene acceso directo. Sí, hay decisiva grandeza en el superlativo colorido que el francés aplica desde unas portentosas acuarelas; en sus personajes, en sus diseños, en lo expresivo de sus rostros y en la fluidez con la que discurre la narrativa ante nuestra atónita mirada; pero aún mayor es la que atesoran los paisajes, personaje más de la acción, y el ritmo interno al que todo se mueve, como si el relato que aquí se nos cuenta anduviera al paso que marca un tic tac universal al que sólo responden las nubes, el viento que mece los árboles y el fluir de los ríos. Un ritmo que, de nuevo, exuda respeto y admiración por el género, por ese oeste salvaje de los Estados Unidos en el que tantas vidas, reales e imaginadas, llegaron a concurrir y por una nación, la nativoamericana, a la que nunca se le podrá hacer suficiente justicia.

No lo afirmábamos a la ligera. Tebeos como este son la razón misma de apasionarnos tanto por un medio que nos enamora y que tanto de nuestro tiempo puede llegar a consumir. ‘Hoka Hey!’ nos ha parecido PERFECTA de principio a fin….y no recordamos hace cuanto que una lectura nos hacía pensar en estos términos. No decimos más.

Hoka Hey!

  • Autores: Neyef
  • Editorial: Nuevo Nueve
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 232 páginas
  • Precio: 35 euros
Oferta

Artículos destacados

Deja un comentario

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar